Parafrasi o glosa de la carta del apostol San Judas Tadeo a todos los fieles… [Digital Version]

Bibliographic Information

Puigsesver, Felipe, Parafrasi o glosa de la carta del apostol San Judas Tadeo a todos los fieles… (Guatemala: Reimpreso, Imprenta Nueva que dirije J.J. de Arévalo, 1824)

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Title: Parafrasi o glosa de la carta del apostol San Judas Tadeo a todos los fieles… [Digital Version]
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Author: Puigsesver, Felipe
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  • Conversion to TEI-conformant markup: Tricom
  • Parsing and proofing: Humanities Research Center and Fondren Library, Rice University
  • Subject analysis and assignment of taxonomy terms: Robert Estep
Publisher: Rice University, Houston, Texas
Publication date: 2010-06-07
Identifier: aa00246
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Description: Small quarto. Modern wrappers. Light waterstains. 33 pp.
Source(s): Puigsesver, Felipe, Parafrasi o glosa de la carta del apostol San Judas Tadeo a todos los fieles… (Guatemala: Reimpreso, Imprenta Nueva que dirije J.J. de Arévalo, 1824)
Source Identifier: Americas collection, 1811-1920, MS 518, Box 2 folder 8 Item 9, Woodson Research Center, Fondren Library, Rice University. Contact info: woodson@rice.edu
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Languages used in the text: Spanish
Text classification
Keywords: Getty Art & Architecture Thesaurus
  • Pamphlets
Keywords: Library of Congress Subject Headings
  • Bible. O.T. Jude
  • Jude, Saint
  • Church history--Guatemala
  • Catholic Church--Guatemala
Keywords: Getty Thesaurus of Geographic Names
  • Guatemala (nation)

PARAFRASI
O GLOSA
DE LA CARTA DEL APOSTOL
SAN JUD AS TADEO
A TODOS LOS FIELES
PARA QUE NOS GUARDEMOS DE LOS ENEMIGOS
DE NUESTRO SEÑOR JESU-CRISTO,
SU DOCTRINA Y SU IGLESIA.
CON NOTAS SOBRE EL TEXTO.
Previas las licencias necesarias,
segun lo establecido en el Concilio de Trento.
PALMA
En la imprenta de Brusi: año de 1813.
Reimpreso por su original en la imprenta nueva
que dirije J. J. de Arévalo. Año de
1824.

Declaratio sermonum tuorum illuminat, et intellectum
dat parvulis. Ps. CXVIII. 130.
Señor, la explicacion de vuestras palabras ilnmina á los
humildes, y les dá entcndimiento
.

ADVERTENCIA.

Dios, en cuya Eternidad lo pasado y lo futuro está
siempre presente, vió el peligro en que se halla hoy en
dia la piedad y la fé de muchos; y dictó esta carta á S.
Judas Tadeo, para que llegase á estos tiempos, y supiesemos
resistir con la fortaleza de los primeros cristianos
á esta inundacion de errores, que parece principio de
aquella apostasía general, que nos anunció nuestro Sr.
Jesucristo cuando dixo (Luc. XVIII… 8.) ¿ Piensas que
el Hijo del hombre cuando vuelva halle fé en la tierra?

No ignoro que, segun el modo de hablar del Nuevo
Testamento, todo el tiempo medio entre las dos venidas de
nuestro Sr. Jesucristo es el último del mundo: y por lo
mismo creo firmemente, que esta Epistola Católica ha
sido y será siempre útil y aplicable en el sentido literal
á todos y á cada uno de los siglos de la Iglesia cristiana.
Solo pretendo, que nunca ha sido tan necesario entenderla
y tenerla presente como ahora. La razon es, por
que en esta exhortacion de S. Tadeo se habla, al parecer,
de dos especies de enemigos de Cristo; los del principio
de la Iglesia, y los del fin de los tiempos. De aquellos
desde el verso 4. hasta el 16. y de estos, en los tres siguientes.
Los primeros, segun la opinion comun, fueron
los llamados Gnosticos: y á los segundos les dá S. Tadeo
el nombre de Ilusores, usado ya en las santas Escrituras.
El caracter de unos y otros se reune sin duda en mucha
parte en los sectarios del Jansenismo, y por entero en
los de Fílosofismo francés, quienes empezaron á disparar


4

con la lengua y pluma de Voltaire, siguieron y siguen
disparando contra el Blanco de contradiciones anunciando
por Simeon á Maria Santisima, y extendiendo la conjuracion
anticristiana que sufrimos desde la mitad del siglo
antecedente.

No cerremos los ojos á la verdad. El cumplimiento
de las profecías es la mejor prueba de ellas, y lo que
mas las aclara, segun la sentencia de nuestro Sr. Jesu-Cristo
que dice (Joan. XIII....19.) Akora os lo he dicho
antes que suceda, para que cuando haya sucedido,
creais que soy yo el que lo he dicho
.

Me parece pues que sin pasar los límites puestos
por la Santa Iglesia en la interpretacion de las santas
Escrituras, podemos entender profeticamente de los impios
é incredulos de nuestro tiempo todo lo que S. Tadeo
dixo directamente de los Gnosticos del suyo, y de
los Ilusores, que pueden ser del suyo, ó del nuestro,
ó de ambos. Para evidenciarlo es menester declarar lo
que entiendo por estas dos voces.

Los Gnosticos, segun Bergier en el Diccionario de
Teología é Historia Eclesiástica
, "fueron hereges del
primero y segundo siglo de la Iglesia, que se manifestaron
principalmente en el Oriente. Su nombre
griego significa instruido, ilustrado, dotado de conocimiento:
y se lo atribuyeron, porque pretendían ser
mas ilustrados, y mas inteligentes que el comun de
los Fieles, sin exceptuar aun á los Apostoles. Miraban
á estos últimos como personas sencillas (ó simples)
que no tuvieron el verdadero conocimiento del
cristianismo, y que explicaron la sagrada Escritura
en un sentido demasiado literal y grosero. En su
origen estos fueron algunos filósofos mal convertidos,
que quisieron acomodar la teología cristiana al sistema
de filosofía de que estaban preocupados: mas
como cada uno de ellos tenía sus idéas particulares,


5

formaron muchisimas sectas, que se distinguieron por
los nombres de sus xefes: Simonianos, Nicolaitas,
Valentinianos, Basilidianos, Carpocracianos, Ophitas,
Sethianos, &c
. Todos tomaron el nombre general
de Gnosticos, ó Iluminados, y cada uno se formó
una creencia aparte, pero que en ciertos puntos era la
misma." Tales fueron los Gnosticos.

Por lo que respeta á los Ilusores, dice Calmet sobre
esta Epistola, que "esta palabra Ilusor, que se
halla principalmente en los libros de Salomon, se dice
de un hombre que no tiene religion alguna, que la
menosprecia, pestilente, malvado, burlador de las cosas
mas santas, y despreciador de aquellos que respetan,
y aman la simplicidad, modestia, y sujecion
que la Religion inspira. Tales eran, añade, los hereges
que describe S. Tadeo; hombres sin verguenza,
ni religion, Cynicos, Epicureos, á quienes las cosas
mas santas servían de jugete, que con la mayor vileza
y villanía, vendían su erudiccion, para engañar
á los simples y á los mas ignorantes que ellos.
Y para hacerles perder el amor y temor de Dios,
negaban que los hombres hubiesen de resucitar, y que
las obras buenas fuesen necesarias, y asi mismo lo que
creemos sobre la encarnacion y muerte de Cristo Jesus."
Hasta aqui Calmet.

Tengase prescnte además de esto, que Dios autor
de la santa Escritura nos puede significar lo que quiere,
y nos lo significa muchas veces en ella, no solo con palabras,
sino tambien con hechos acomodados al intento:
(S. Thom. 1. p. q. 1. art. 10.) y que la primera significacion
pertenece al sentido literal ó histórico, y la segunda
al espiritual.

De estos principios infiero, que si los Ilusores descritos
por S. Tadeo en los versos 17. 18. 19. son distintos
de los impíos de que antes se habló; no hay inconveniente


6

en pensar que la profecía de los Santos
Apostoles sobre estos Ilusores puede aplicarse en el sentido
literal á los actuales perseguidores de la Iglesia Cristiana.
Aun cuando no sean distintos, y toda esta Epistola
debe entenderse en el sentido literal é histórico
de los primeros enemigos de nuestro señor Jesucristo,
su doctrina, y su Iglesia; es preciso confesar que
aquellos primeros significaron á estos últimos, y que
todas las palabras de S. Tadeo en el sentido espiritual
son profeticas; y que este es el tiempo, en que se
cumplen.

La experiencia nos lo dice. Los primeros perseguidores
de la Iglesia que describe nuestro Apostol fueron
tan semejantes á los presentes, que todo lo que dice
de los errorcs y pecados de aquellos conviene exáctamente
á estos. Hasta el nombre ó dictado de Filósofos
con que se quieren honrar los del dia, equivale
al de Gnosticos, con que se honraban, y titulaban
los antiguos.

Me confirma en este modo de pensar, el haberse
escrito esta carta despues del año 66 de la Era Vulgar,
ó algun tiempo despues de haber escrito sobre el mismo
asunto el Príncipe de los Apostoles. Porque sabemos,
que las calamidades experimentadas por el antiguo
pueblo de Dios, poco ántes y despues del año
setenta, en que la ciudad de Jerusalen quedó asolada,
fueron figura de las que habían de suceder al pueblo
cristiano en los últimos tiempos, que tal vez son estos,
En prueba de lo cual observan los sagrados Intérpretes,
que el Divino Maestro en el Evangelio, y los Apostoles
en sus Epistolas, anuncian ambas calamidades en
un mismo razonamiento, y bajo de un mismo contexto.
Los impíos pues que con sátiras, escarnios,
chismes, sofismas engañaban las gentes, y corrompían
la fé, al tiempo que se escribieron esta carta,


7

y la segunda de San Pedro, fueron figuras y precursores
manifiestos de los que ahora han hecho y hacen
lo mismo.

Ya que ellos propinan con muchas malas artes á
los semisabios sobervios, y por medio de estos al pueblo
sencillo é ignorante el veneno de sus perversos
pensamientos y exemplos; es necesario que les presentemos
el antidoto que tenemos prevenido en las santas
Escrituras, haciendo de comun uso y de fácil inteligencia
lo que Dios nos ha dicho para guardarnos de
semejantes pestes.

Para conseguirlo me ha parecido conveniente explicar
esta Epistola, imitando el método del sábio Titelman,
de quien dice el Ilustrisimo Cano (Lib. 2.
cap. 13.) que fué raron insigne en piedad y virtudes,
y singular en erudicion y ciencia
. Y para que los que no
entienden el latin puedan hacer la debida diferencia
entre el texto y su explicacion; advierto que lo
que vá en letra cursiva forma una traduccion casi
gramatical de las palabras, ó sentencias de nuestre Santo
Apostol.

En la glosa 5 explicacion del texto no le añado
sino, ó sentencias de la sagrada Escritura, ó doctrinas
ciertas de la Teología, ó expreciones obvias para
enlazar los pensamientos. Cuando hé visto alguna variedad
en los sagrados Intérpretes, he preferido la
opinion que me ha parecido mas verosimil: pero
estoy muy lejos de pretender, que mi modo de pensar
sea del mejor. Lo que me parece es que en nada
me aparto de la doctrina de la Iglesia Católica Romana,
á quien me sugeto gustoso, por que creo
firmemente que ella es á quien pertenece el juzgar
cual sea el verdadero sentido é interpretacion de las
santas Escrituras.


8

Espero, ó Dios mio, que ayudando vos por vúestra
infinita Misericordia, esta explicacion ó declaracion
de vuestras santas palabras y sentencias, iluminará
á los cristianos humildes, y les dará el conocimiento,
que necesitan cada uno segun su capacidad,
condicion, y estado, para escapar de este incendio de
errores que vá abrasando á toda la Europa, si vos
no lo deteneis.


11

Judas Tadeo, siervo de Jesucristo, y hermano de
Santiago el menor
1 á todos aquellos, que Dios Padre
amó
2 desde la eternidad, y que santificó por
los meritos de Jesuchristo
, por quien permanecen hasta
el presente en la gracia y vocacion que recibieron.

22

El Señor os continue sus misericordias, y os dispense
plenitud de paz y caridad perfecta
.

33

Os escribo, hijos mios muy amados, esta carta, no
solo por los vívos deseos quc me impelen á haceros entender
lo que todos necesitais para salvaros; sino tambien
por que
hoy en dia se ha movido tal guerra contra
nosotros, que es sumamente nccesario exhortaros á
combatir
como soldados de Cristo por la verdad de
los misterios que Dios reveló antiguamente de muchos
modos y con varias figuras, y ultimamente por boca
del Divino Verbo hecho hombre. Esta es la fé, que
dada una vez por el Espiritu Santo á la Santa Iglesia,
ha sido y ha de ser siempre la misma, sin que nada
se le pueda quitar ni añadir, y en la inteligencia de
que sin ella nadie puede agradar á Dios.


10

44

Porque habeis de saber que se nos han introducido
3 maliciosa y disimuladamevte ciertos hombres taymados,
que dicen tener fé, viviendo abandonados á la
ceguedad y tinieblas de su razon, y persuadiendo errores
á los que no se guardan de ellos. Este ha sido
un justo juicio de Dios, del que estamos prevenidos 4
desde el principio en la sagrada Escritura. Son tan
impios, que siendo el Evangelio escuela de pureza y
de Santidad, donde se aprende la paciencia y la mortificacion
de las pasiones, cuyo fruto es el señorío de
nosotros mismos, y la verdadera libertad del hombre;
ellos abusan de nuestra doctrina y de esta voz, para
cambiar la gracia que nos hace nuestro Señor, en una
licencia desenfrenada de vivir
. Llegan á tal extremo
sus errores y su impiedad; que no reconocen ni quieren
sujetarse á, nadie, ni aun á Jesu-Cristo Rey de Reyes
y Señor de Señores 5, á quien niegan que sea el único
Señor
de cielos y tierra.

5.5

Ahora, pues, una vez que vosotros sabeis á fondo
toda la doctrina de la Religion
, y con el estudio de
las santas Escrituras entendeis ya la relacion y enlace,
que hay entre los sucesos del viejo y nuevo Testamento;
no es menester sino que os acuerde el castigo de algunos
incredulos que precedieron á estos del dia, á fin
de que escarmenteis en cabeza agena. Primeramente
Jesus como Dios que es, y Verbo de Dios, y Sabiduría
eterna, sacó milagrosamente al pueblo de Israel de la
esclavitud
que padecía en el pais de Egipto; pero despues


11

habiendo perdido la fé, y caído en incredulidad
algunos de aquellos mismos Israelitas, que había salvado,
los exterminó, y quedaron perdidos para siempre.

6.6

Antes de esto habia ya castigado con semejante
rigor la sobervia de aquellos Angeles 6 que creyendo
poder subsistir sin depender en todo de Dios, no quisieron
conservarse en la preeminencia
limitada sobre
las demás criaturas, en que habían sido criados, y
abandonaron el lugar en que estaban colocados
, conforme
el grado de la divina gracia que les fué concedida.
A estos les sepultó el Señor, y ató con cadenas
eternas en
una horrible prision de tinieblas, donde los
tiene reservados para
sacarlos al público el gran dia
del juicio final
, en el que sufrirán la confusion de ser
juzgados por nuestro Señor Jesu-Cristo, y por sus Santos,
y la afrenta de hacerse patente á todo el universo
la justicia de su condenacion eterna.

7.7

Asi mismo Sodoma y Gomorra y otras ciudades
comarcanas entregadas desefrenadamente como aquellas
dos
, y abandonadas á la mas infame lascivia, y á
pecados que el rubor no permite nombrar, fueron tambien
castigadas para escarmiento
de los deshonestos
(muchos de los cuales paran en incrédulos) con fuego
bajado del cielo, cuyos efectos y vestigios duran todavía,
y durarán mientras dure el mundo: y los habitadores
que envolvió en sus llamas, arden y arderán en el fuego
eterno del infierno.


21

8.8

Semejantes á los Israelitas infieles, á los Angeles
sobérbios, y á los sodomitas impuros son estos hombres
que
os quieren seducir y corromper. Las resultas de los
delirios que sueñan y os enseñan, son tres vicios de imponderable
malicia. El primero manchar la carne con
todo género de impurezas. El segundo no querer sufrir,
ni sujetarse á dominacion alguna
, ni humana ni
divina. Y el tercero blasfemar de la Magestad de Dios,
cuya Providencia desconocen, como igualmente el poder
legítimo de los que nos gobiernan en lugar de
Dios.

9.9

Cuando murió Moises, dispuso el Señor fuese
sepultado ocultamente 7. Nada se ha podido saber
hasta el presente sobre el lugar fixo de su sepultura.
Moviose disputa
sobre esta disposicion divina entre el
Arcangel S. Miguel
(que es el custodio de la Iglesia)
y el mayor de los demonios que se llama el diablo.
Pretendía este por algun mal fin descubrir y manifestar
aquel lugar, y se le oponía el Santo Arcangel sosteniendo
con firmeza lo que se había executado
por
órden de Dios. El diablo por su pecado se había hecho
inferior á S. Miguel; pcro como este lo reconocía
por superior en el órden de la naturaleza; no
quiso pronunciar contra él la sentencia de maldicion

que merecían sus blasfemias. Solamente dixo: mande
Dios que seas reprimido
.


13

10.10

Dios no quiere que lo sepamos todo, ni que podamos
dar razon de todo lo que conocemos; pero
estos
que nos tienen por ignorantes, y se precian y se
llaman eruditos, si se tratan de cosas que ignoran, ó
no alcanzan con las luces de su razon, como son las
verdades sobrenaturales de nuestra santa fé; no se
contentan con no creerlas, sino que las desechan blasfemando
de Dios
que las reveló, y de los santos Profetas,
y de la Iglesia, que son el órgano por donde
nos llegan. Y si se trata de cosas que naturalmente
conocen al modo de los brutos, que no pueden hablar
,
ni dar razon de ellas, como son las que se perciben
por los sentidos, desatinan, y peores que los mismos
brutos, abusan de ellas trastornando el orden, en que
fueron criadas, y haciendolas servir al desenfreno de
sus pasiones, y á la corrupcion de sus costumbres.

11.11

Ay de ellos si no se convierten! Ya no será menester,
que se exâmine el proceso de sus vidas; porque
el que no cree, ya está juzgado. Ay de ellos! que han
incurrido en las penas
, á que fueron condenados Cain,
Balaam, y Coré; en la de Cain, porque por el camino
de un egoismo avariento y envidioso han llegado como
aquel infeliz á querer substraerse á la Providencia divina:
En la de Balaam, porque engañados como él por
el demonio, se han precipitado á vender su elocuencia,
y á dictar medios torpes para corromper los buenos y
perderles; y en la de Coré 8, porque dominados de
la inquieta soberbia de este miserable, van á perecer


14

eterna, y tal vez temporalmente en las mismas sediciones
que mueven
para lograr su imaginaria felicidad
mundana.

12.12

Estos son los quc sin temor de Dios, ni respeto á
los buenos Fieles, con quienes se mezclan, y se sientan
á la mesa 9, contaminan los convites de caridad
cristiana que están en uso, en los quales resplandece
vuestra sobriedad y modestia, y ellos tienen la desverguenza
de hartarse
á costa de la parsimonia que vosotros
guardais, y á la que con su descaro os obligan.

Estos son unas nubes, cuyo aspecto presenta mucha
agua
de erudicion y de doctrina; pero no tienen mas
que la apariencia
de una eloquencia capciosa, superficial,
y de palabras vacías de pensamientos buenos y
saludables; por cuyo motivo se dexan llevar de todas
las doctrinas malas que hallan en los antiguos filósofos
y hereges, conforme el viento que les impele, ó de respetos
humanos ó del interes, ó de otras pasiones mas
desordenadas:

Estos son en la Iglesia lo que los arboles al fin del
otoño
en el campo. Carecen de hojas y flores, porque
dan mal exemplo, y tienen perdída su reputacion, por
lo menos entre los christianos fieles; y de frutos; porque
no causan sino males en la sociedad ecleciastica
y civil. Si producen algun fruto, es corrompido é incapaz
de madurar. Son arboles dos veces muertos, porque
luego caerán en el infierno sus almas; y despues sus
cuerpos. Por fin son arboles arrancados 10 ya de raiz
del campo de la Iglesia, donde quisieron plantarse,
y su apostasía les ha hechado fuera.


15

13.13

Son como las olas furiosas del mar embravecido, que
con sus errores y sofismas agitan y remueven los entendimientos
y corazones propios y agenos; y produciendo
sus modos de pensar, se estrellan contra la roca incontrastable,
que es Christo; arrojando á la orilla de la
Iglesia la espuma de sus horrendas obscenidades, que
se hacen publicas, y pierden las almas que no guardan
ni huyen de ellos.

No fieis del falso resplandor, ni de la engañosa
luz que algunos aduladores fingen ver en esas estre as
errantes
11 que por ahora han aparecido en nuestro
hemisferio; y con sus vueltas y revueltas aparentemente
luminosas han deslumbrado á muchos; y á los que han
hallado con el corazon mal dispuesto, los han arrastrado
en pos de sí. No tardarán en desaparecer tales
cometas. Preparada les está una tempestad de tinieblas,
que los envolverá y sepultará en una noche eterna
de penas.

14.14

Que este haya de ser su fatal paradero, lo sabemos
por una profecía de Enoc
12, que fué el septimo Patriarca
empezando por Adan, y dice: Veis aqui á nuestro
Señor
Jesu-Christo, Dios y Hombre verdadero, que viene
segunda vez del cielo á la tierra, revestido de su
gran poder y magestad, entre millares de sus Angeles
y Santos.

15.15

A juzgar ultimamente á todos los hombres, y pronunciar
sentencia
de condenacion eterna contra todos


16

los malos; y especialmente contra los impíos pasados,
presentes, y venideros, que siendo los mayores pecadores,
serán tambien los principales objetos de la indignacion
y severidad del juez. Este á la faz del universo
convencerá á todos y á cada uno de estos pecadores
impíos de todas y cada una de las obras á que
les precipitó su sistema de impiedad, y asi mismo de
todas las expresiones duras
13, blasfemas y hereticas
que su impía incredulidad les hizo proferir contra Dios,
contra nuestro Señor Jesu-Christo, contra sus Santos,
y contra la Iglesia.

16.16

A mas de estas impiedades contra Dios, serán confundidos
en aquel juicio último por otros muchos pecados
contra el proximo y contra si mismos. Estos son
unos murmuradores querellosos
14, que siempre hablan
mal y sin respeto de todo gobierno bueno y legitimo,
sea eclesiástico, sea civil, sea domestico. No dexan
piedra por mover, para desacreditar á todos los que se
merecen buen concepto del pueblo, especialmente á los
Sacerdotes.

Su corazon es un mar alborotado por los deseos
violentos de todo lo que es dañoso á sus almas, y á
la de sus proximos. Siempre andan buscando medios
conducentes al logro de sus apetitos depravados
, y no
se detienen, aunque vean que tales medios son ilícitos,
é indecorosos.

La soberbia es su caracter y el primer movil de
sus lenguas. No hablan sino altanerías. Se tienen por
unicos sabios. No conocen su ignorancia, y prefieren
sus conocimientos á la ciencia de los Santos; y sus errores


17

y falsa filosofía, á las verdades de nuestra santa
fé y á la sabiduría verdadera.

Su avaricia les hace idolatrar á todos aquellos, que
les pagan el incienso y alabanzas que les tributan.
Hablan con admiracíon de ciertas personas poderosas
ó ricas, cuando se figuran que estas pueden levantarlos
del polvo en que yacen, ó proporcionarles fortunas que
nunca habian podido soñar.

17.17

Abrid los ojos, hijos mios carisimos, y echad de
ver que estas gentes y estos pueblos que se han levantado
contra el Señor y contra su Christo son esclavos
del demonio; que se vale de ellos como de agentes,
para seduciros y perderos para siempre. Es necesario
revestiros de la fortaleza que os ofrece el cielo
para entrar en el combate que os preparan, y que habeis
de sostener constantes, por la santa fe que nos ha sido
dada. Acordaos de las palabras profeticas, que sobre
esta persecucion oisteis á los Apostoles de nuestro Señor
Jesu-Christo
, los cuales ya fallecieron quanto á sus cuerpos,
pero viven en los cielos en compañía del Divino
Maestro. Dicha profecía hablaba de los impíos que han
de afligir á la Iglesia en los tiempos postreros. Nos
hallamos ya en la ultima edad del mundo. El misterio
de iniquidad ya ha empesado; y los impíos é incredulos
que hay, y que hubo son precursores de los ultimos.

18.18

Os decían pues los Santos Apostoles, que en los ultimos
tiempos vendrian
á perseguir la Iglesia ciertos 15


18

Ilusores, hombres de ninguna religion, genios mofadores,
y escarnecedores de todo lo bueno, que con mil invenciones
de burlas y satiras, ridiculizarían y despreciarían
las promesas y las amenazas del Evangelio:

Que todos sus pasos irian dírigidos á satisfacer
sus
insaciables deseos de deleites, de riquezas, y de honores,
y que para lograrlos, se entregarian á todo genero
de impiedades
contra Dios, contra la patria, contra
sus Padres espirituales: sin reparar en trastornarlo todo,
si creen que un trastorno universal podrá proporcionarles
el cumplimiento de sus malditos deseos.

19.19

Estos son los que procurando ser mirados por los
unicos sabios é ilustrados, por los unicos que han tenido
valor de sacudir lo que llaman yugo de la ignorancia
y de la supersticion, y del despotismo se apartan 16
de los que viven en la inocencia y sencillez christiana,
y se congregan en juntas
tenebrosas, uniendo sus intereses,
y gastando de un bolsillo comun para atraer los
incautos á su partido, y realizar sus perniciosos proyectos.

Estos son hombres que apenas distinguen entre el
entendimiento espiritual, y el sentido material, y creen
tener derecho de hacer lo que hacen los animales
, y comparandose
con ellos, menosprecian el honor que les
resulta de haber recibido una alma inmortal, criada á
imagen y semejanza de Dios, y capaz de conocerlo y
amarlo á diferencia de los brutos:

La vida espiritual de los que trabajan en castigar
su cuerpo, y reducirlo á servidumbre, les parece una locura
Desconocen la gracia sobrenatural, de que todos necesitamos
para merecer el cielo. Están dexados de la mano


19

de Dios, y abandonados â sus propias luces; y vienen
á ser unos ciegos, que guian á otros ciegos, hasta que
todos caigan en la hoya del infierno.

20.20

Mas vosotros, hijos mios carisimos sobre la fe santísima
que habeis recibido
, y que conservais pura é incorrupta,
levantad el edificio de la santidad christiana,
practicando las buenas obras que os enseña el Evangelio.

No os descuideis de orar sin intermision para no
caer en los lazos, que con la mala doctrina, el mal
exemplo, y las malas artes de estos hombres perdidos,
os arma el demonio, que los tiene cautivos, y usa de
ellos á su arbitrio. Para esto es menester que invoqueis
siempre al Espîritu Santo
, quien fortaleciendo vuestra
flaqueza, os inspirará lo que os convenga pedir, segun
las circunstaucias.

21.21

Cuidad sobre todo de manteneros firmes, y de perseverar
constantes perpetuamente en el amor de Dios
17 ronovando con frecuencia el proposito eficaz de
morir primero que ofenderle; pues sabeis, que cualquiera
que de buena fe deseare hacer la voluntad de Dios,
conocerá que nuestra doctrina no es de los hombres,
sino de Dios mismo.

Prevenidos con estas diligencias, esperad confiados
de la misericordia de nuestro Señor Jesu-Christo, que
os perdonará los pecados pasados, y que os librará de
las tentaciones presentes, y venideras; y que al fin os
introducirá en la Vida Eterna
y que en cualquier situacion
que os hallareis, os proporcionará los medios


20

necesarios, para conservaros en su gracia.

22.22

Por lo que respecta al modo de conduciros con esos
enemigos de nuestro Señor Jesu-Christo y de su Iglesia;
de la fe, y de la piedad, distinguid entre ellos:
Aquellos, cuyos extravíos son públicos, como los maestros
del error, y los discípulos tan ciegos, y tan obstinados
como ellos en no creer, principalmente la vida del siglo
que ha de venir, llevan ya sobre la frente la sentencia
de su
eterna condenacion. A estos es menester reprenderles
18 á cara descubierta, paraque los otros se guarden
de caer en sus errores y lazos.

23.23

Algunos habrá, que ó por ignorancia, ó por simplicidad,
ó por debilidad se hallarán en peligro de caer,
ó quizá habrán ya caido en alguno de los lazos, que
de todos modos, y por todas partes van armando esos
impios incredulos. Practicad cuantas diligencias supiereis,
y pudiereis para sacarlos de sus manos. Ponedlos en
salvo
. Ese es un incendio que se propaga con demasiada
rapidez. Acordaos de la caridad de Christo, y
libertadlos del fuego 19 de errores en que ahora se
intenta precipitarlos, y del fuego eterno que despues
los envolvería.

Si hay algunos que abiertos los ojos del alma empiezen
á arrepentirse
, y á pedir perdon á Dios y á la
Iglesia, tened compasion de ellos, y tratadles con caridad
y mansedumbre; considerando que la fe es un don
gratuito de Dios; de lo cual se infiere, que habeis de
vivir con temor de que el Señor no os la quite, si llegaseis
á ofenderle demasiado.


21

Aborreced de corazon 20 los errores y los vicios de
estos enemigos
de Jsu-Christo y su Iglesia. Evitad
su conservacion y trato familiar; y aun su compañia,
si es posible. Entended que asi como segun la ley de
Moyses, el que llegaba á tocar el vestido de un leproso,
contrahia tambien inmundicia legal; asi la conversacion
y trato de semejantes impíos es una grangena que se
propaga, y una fealdad que ensucia las almas de los
que se les acercan
sin la debida precaucion.

24.24

En medio de estas tribulaciones y peligros no
ceseis, hijos mios, de volveros á Dios, de pedir su misericordia,
y de alabar á su altísima, justísima, y amabilísima
Providencia. Dios es el único que con los auxîlios
de su gracia puede fortalecer vuestra fragilidad,
y conservaros sin cometer pecado alguno, á pesar de
las tentaciones, peligros y malos exemplos de que os
veis cercados. Dios es el único que puede concederos
el don inestimable de la perseverancia final, y conduciros
limpios y puros sin mancha alguna á su Divina
presencia
, y entonces le vereis cara á cara, y
sereis testigos oculares de su gloria, donde os gozareis
eternamente en él, con nuestro Señor Jesu-Cristo, quien
siendo Dios se hizo Hombre, y vino á este mundo,
para mereceros y alcanzaros tan grandes bienes; y
volverá un dia para ser glorificado en sus Santos, y
admirable en todos los que creyeron en él.

25.25

Entre tanto mientras nos dura esta miserable


22

vida, alabemos con todas las criaturas á Dios Trino y
Uno, y demosle siempre y en todas partes infinitas
gracias, reconociendo, que él solo nos ha salvado de
los peligros presentes, y esperando que nos salvará
de los futuros, por medio de nucstro Señor Jesu-Cristo.
Y oponiendo nuestras adoraciones y alabanzas á la
impiedad, y á las blasfemias, que estos impíos incredulos
vomitan contra su divina Magestad, celebremos
sin cesar su gloria, que se le debe por la plenitud de
su ser; su magnificencia, que se manifiesta en todas
sus obras; su absoluto y supremo dominio, que exerce
en todo cuanto sucede en el mundo, y su infinita Omnipotencia
para hacer todo lo que quisiere en el cielo,
en la tierra, y en los abismos. Confesemos por fin que
este reconocimiento y alabanzas le son debidas ante
todo siglo, ahora, y por todos los siglos de los siglos.
Amen
.


23

Notas

  1. Frater autem Jacobi. V. 1.
    Admirese la humildad de San Tadeo, que no se atreve á titularse
    Apostol, y autoriza su carta con el nombre de su santo hermano, como
    si no bastára el suyo para hacerla respetar.
  2. In Deo Patre dilectis. V. 1.
    San Tadeo fué el Apostol, que en la noche de la cena (Joan. XIV.
    22.) preguntó á nuestro Señor Jesucristo ¿por que se les habia de manifestar
    á ellos y no al mundo? y entendió de su respuesta que los
    que aman á Dios, ó por lo menos tienen verdaderos deseos de amarle,
    están en disposicision de escuchar la voz del Espíritu Santo, quien nos,
    infunde la fe, y conserva en ella. Pero los que se dirigen por el espíritu
    del mundo, que es de error, y no de verdad; ni entienden ni reciben
    la doctrina de Jesucristo. Por esto ni nuestro Apostol les dirige
    esta carta, ni yo su explicacion. Con todo, por quanto la caridad todo
    lo espera
    ; nos pone á la vista los castigos temporales y eternos de los
    que no quisieron creer, á fin de excitar en toda especie de Gnosticos
    y pecadores aquel temor de Dios, que es principio de la penitencia.
  3. Subintroierunt. V. 4.
    Aunque la preposicion sub signifique alguna vez lo mismo que statim
    post
    ; pero aqui se junta con el verbo en su ordinaria significacion,
    que es la opuesta á supra. Asi pues, el verbo subintroierunt, segun
    todos los sagrados Interpretes que he visto, significa en buen romance: entraron
    baxo mano
    . Tanto vale entrar fingidamente en la Iglesia, como
    quedarse dentro fingidamente, despues de haber salido de ella por una
    completa apostasía. Una y otra ficcion es propia de los enemigos que
    hoy tiene la Iglesia. No puedo decirlo mejor que con las palabras del
    Filósofo Rancio en su Carta Nona pag. 10: "Embestir por lo claro
    á la religion protestandose ser enemigo abriendo francamente su pecho,
    y presentando tales como son sus idéas; ya es una tontería digna
    de los tiempos de Cerinto, Montano, Eutiches, Sergio, y Lutero. La
    mana, el talento, la política consumada y la gran ciencia del dia debe
    ser la misma que la del apostol Judas Iscariotes, que entregó y vendió
    á Cristo, dandole un osculo de paz. Cristo en la boca, su religion
    en las palabras, su doctrina á tiempo y sin él, su Evangelio
    para todo; y en el entretanto vender, burlar, insultar, abolir, y exterminar
    á Cristo, su nombre, su divinidad, su Evangelio, su religion,
    y sus discípulos. Filosofía, razon, reforma, libertad, luces, ilustracion,
    idéas liberales por una parte; supersticion, ignorancia, fanatismo,
    abusos, hipocresía
    , é iguales cosas por otra; son las únicas voces
    que en boca de estos caballeros resuenan, al paso que en sus corazones

    24

    ya no ha quedado nada, que con cien leguas se acerque á religion,
    ni á Dios alguno, ni á probidad, ni á pudor, ni á honestidad, ni á
    cosa alguna buena: y ocupan el lugar que todo esto debiera tener, el
    mas ciego ateismo, la impiedad mas barbara, la mas profunda corrupcion,
    el interes mas injusto, la crueldad mas fiera, y quantos monstruos
    tiene en sus senos el abismo. Tal es el plan que los Jansenistas
    trazaron en la Cartuxa Bourg-fortaine, como tengo por cierto, siguiendo
    la opinion de muchos, y segun el qual han obrado, como la experiencia
    demuestra, y ninguno puede dudar; sea ó no cierto aquel conciliabulo
    de Satanás: plan que Voltaire quiso seguir, sin que lo consintiese
    la furia de su impetuosa impiedad; pero que llevaron hasta
    el último grado d'Alembert su discípulo en Paris, y su amigo Juan
    Jacobo Rousseau en Ginebra: plan que duró entre los Ateos, é Iluminados
    de la Francia, hasta que arrollado el Clero católico, no hubo
    ya necesidad de seguirlo: plan finalmente, que yo descubro, y todo
    el mundo puede descubrir en gran número de escritos, que de un año
    á esta parte (ahora ya van dos) están obscureciendo la luz pública,
    y propagando el ateismo en la nacion. Nada digo de las personas,
    porque no tengo autoridad para juzgarlas; pero ruego á todos aquellos
    que la tienen, que no se duerman en peligro tan grave, ni pierdan
    de vista la responsabilidad en que están, si no lo atajan."
  4. Olim præscripti in hoc judicinm. V. 4.
    En la Parafrasi he seguido los Interpretes que dan á la palabra
    præscripti su significado nataral, que es escritos antes. Me parece que
    alude San Tadeo á los escarmientos referidos en el antiguo Testamento
    de varios pecadores, que al fin cayeron en apostasía, y á los anuncios
    del mismo castigo contenidos en el Evangelio, y tal vez tambien á lo
    que dixeron sobre lo mismo San Pedro (2. Petr. 3.) y San Pablo
    (2. ad Tim. 3.) Con estas prevenciones nos dice, que los muchos y
    grandes errores que en el dia corren, lexos de hacernos vacilar en
    la fe; nos deben confirmar en ella; viendo que, permitiendolos Dios, se
    cumplen las profecías. Tengase presente que la fe es una gracia divina,
    que nadie la pierde sino por su culpa, y que la luxuria es el vicio que
    mas dispone á perderla. Vease S. Tomas 2. 2. quest. XLVII. art. 3
  5. Dominum nostrum Jesum-Christum negantes. V. 4.
    Los Gnosticos de los primeros siglos no podian aborrecer á nuestro
    adorable Redentor mas que los Filósofos de este tiempo. Lease el
    segundo capítulo de las Memorias de Barruel, donde manifiesta como
    se formó esta última conjuracion anti-cristiana, que tantos progresos ha
    hecho y hace. Solo aquella horrenda, y execrable blasfemia cifrada en
    siete letras, ecr. l'inf., y puesta en las cartas de los conjurados, en lugar
    de Dios guarde á V· demuestra, que estos últimos Gnosticos son
    tan malos ó peores que los primeros.

    25

  6. Angclos vero. V. 6.
    El pecado de los Angeles que se hicieron demonios, se ha explicado
    en la glosa conforme á la doctrina de S. Tomas 1. p. quest
    LXIII. art. 3.
  7. De Moysi corpore V. 9.
    Consta del capítulo XXXIV. 6. del Deuteronomio, que nadie sabía
    el lugar del sepulcro de Moyses. La disputa que aqui se refiere,
    la supo San Tadeo, ó por revelacion particular, ó por tradicion comun.
    Ella es un sagrado enigma, que debe entenderse literalmente del modo
    que entiende la Iglesia la conferencia que tubieron en presencia del Señor
    los hijos de Dios con Satanás, referida en el libro de Job. Como haya
    de entenderse el hablar de un Angel á otro, lo explica S. Tomas 1. p.
    quest. CVII. art. 1. En que consisten las discordias y contestaciones
    de aquellos espíritus, referidas en la sagrada Escritura, lo declara el
    Santo Doctor en la misma parte quest. CXIII. art. 8.
  8. In contradictione Coré perierunt. V. 11.
    La contradiccion de Coré y de los Levitas partidarios suyos, referida
    en el capítulo 16 de los Números es muy semejante y puede significar
    muy bien á la que empezó Jansenio con sus amigos; y perfeccionaron,
    reduciendola á sistema perpetuo, los eclesiásticos congregados en el conciliabulo
    de Pistoya. Al Levita Coré se le unieron Datan, Abiron, y
    Hon de la tribu de Ruben, para quitar á un tiempo el gobierno civil
    á Moyses, y el sagrado á Aaron; y vemos que la confederacion de
    Jansenistas y Filósofos se estrecha cada dia mas y mas, para seguir el
    empeño, que dias hace lleva el infierno, de arruinar el gobierno y el
    Altar. El objeto de la ambicion y conjuracion de Coré fué el supremo
    Sacerdocio de Aaron, cuya autoridad les parecía excesiva, como igualmente
    la de Moyses; y para deprimirla no hacían mas que excitar en
    el pueblo murmuraciones contra ambos. ¿Y no es acaso la autoridad del
    Sumo Pontifice y su infalibilidad en los decretos de fe el blanco á que
    se dirigen todas las contradicciones de los Jansenistas ó Pistoistas? ¿No
    han hecho y hacen quanto pueden, hasta unirse con los Filósofos, para
    que la potestad civil se oponga á la eclesiástica, á fin de que las dos
    queden arruinadas? En la antigua Ley el turibulo era propio del Sacerdocio,
    y los doscientos cincuenta Levitas, que seguían el partido de
    Coré, tenían ya prevenidos los suyos para usarlos al tiempo de la revolucion.
    ¿Y por ventura los Jansenistas no atribuyen á los Obispos los
    derechos propios del Sumo Pontifice, y á lo Párrocos los propios de
    los Obispos? Pudiera alargar este paralelo; pero San Tadeo llama principalmente
    nuestra atencion á los castigos, con que Dios apagó aquella
    sedicion. La tierra se tragó vivos á Coré, Datan, y Abiron. El fuego
    quitó la vida á los doscientos cincuenta Levitas, que usurparon el ministerio


    26

    sacerdotal: y de la multitud atraida y complicada en la, rebelion
    de Coré, perecieron repentinamente catorce mil y setecientos.

    Los qne creen en Dios, facilmeute entienden que esos castigos fueron
    disposiciones extraordinarias de su altísima Providencia; pero saben
    tambien, que Dios sin hacer milagros, y sin salir del camino regular
    que sigue en el gobierno del mundo, puede y suele castigar temporalmente
    á los pecadores que quiere: mas como embia tambien trabajos
    á los justos, ó porque de ellos les resulta algun bien mayor, ó para
    probar su fidelidad, ó para que no hayan de purgar en el otro mundo
    culpas pasadas; de aqui es, que la suma rectitud de los juicios divinos,
    por ahora es un misterio, y no se hará manifiesta hasta el dia del juicio
    universal. Señor, dice David (Psalm. XXXV. 6.) tu justicia es para
    nosotros inaccesible, como las montañas mas altas; tus juicios impenetrables,
    como un abismo el mas profundo.

    Sin embargo podemos pensar qual sea, ó presentir qual haya de
    ser el castigo temporal de algunos pecadores, quando nos consta qual
    haya sido el de los otros semejantes, especialmente, si Dios con el castigo
    de los primeros nos quiso significar qual hubiese de ser el de los
    segundos, como sucede en este lugar, en que San Tadeo profetiza los
    castigos de los conjurados contra Cristo y su Iglesia, como cosa ya
    pasada y experimentada en la antigua sedicion de Coré. Entre los signos
    y los significados hay siempre alguna diferencia. Dios castigó á los Levitas,
    y Rubenistas, que se levantaron contra Moyses y Aaron con muertes
    que fueron efectos de una providencia extraordinaria; y ahora á
    Filósofos y Jansenistas unidos contra los Papas y los gobiernos, los ha
    castigado y castiga el Seños sin salir del curso ordinario de su infalible
    Providencia con muertes, que sir milagrosas, llevan el caracter patente
    de efectos la indignacion divina. ¡O vosotros los que todavia teneis fé! Oid
    lo que nos dice San Pablo: (1. Cor. X.... 12.) El que vive en la inteligencia
    de que se mantiene en pie, cuidado no cayga
    . Oid lo que
    nos advierte San Juan: (Apoc. 11.... 10) Guarda bien lo que tienes,
    no sea que otro reciba el premio que por ahora es tuyo
    .

  9. In epulis suis maculæ. V. 12.
    Estos convitcs se llamaban agapes. En el texto griego se lee, no
    en en sus agapes, sino en vuestros agapes. Me ha parecido dexar indecisa
    esta dificultad.
  10. Arbores . . . . eradicatœ V. 12.
    Se infiere de esta expresion, que los hereges estan fuera de la Iglesia.
    De los manifiestos, es cierto: de los ocultos, siente lo mismo la
    mayor parte de los teologos. Un lobo vestido con piel de oveja, nunca
    será del rebaño, aunque se meta en él, y vaya mezclado con las
    ovejas. Hoy en dia los lobos se dan el nombre de ovejas, y con esta
    sola diligencia, quieren pasar por tales. ¿No es precico que esté ya

    27

    ciego el que no lo sepa discernir? ¿el que nó huya de ellos? ¿el pastor
    que los admita en el rebaño?
  11. Sidera errantia. V. 13.
    El hecho que significan estas palabras, y las palabras mismas son
    para mí una profecía clara. Desde que empezó esta conjuracion anticristiana
    movida por Voltaire, todos los que han entrado en ella, y los
    que les prestan las manos, tal vez sin pensarlo; se tienen por estrellas:
    y es verdad que son errantes. Todos dicen, que sus produciones son
    luces: y que los siglos de luces son este y la mitad del pasado; y que
    nosotros estamos en tinieblas. Los Jansenistas se figuran que han venido
    á desterrar un general obscurecimiento, que en estos últimos tiempos
    se había esparcido sobre las verdades fundamentales de nuestra
    Santa Religion. Los filosofos sublimados han tomado el nombre antiguo
    de iluminados ó alumbrados, que es el que adoptaron en España sus
    predecesores los Priscilianistas, á mitacion de los Gnosticos. Los folletos
    y periódicos que no se sujetan á las restricciones, bajo las quales se
    ha concedido la libertad política de la imprenta, llaman tinieblas á las
    verdades, que Dios nos ha revelado, y luces á los errores, en que ellos
    han caido. Uno sale por nuestra desgracia en esta Isla, que en cumplimiento
    de la profecia ha tomado el nombre de aurora. Tal es ella
    como los soles eclipsados de Cádiz que la hacen lucir, ó por mejor decir,
    anublar. Tiene ya veinte y dos números detenidos por la Junta
    Censoria de esta Ciudad. ¿Qué mas pruebas nos podia dar la experiencia
    para afirmar que las estrellas errantes, de que hablo San Tadeo,
    pueden significar profeticamente á los actuales perseguidores de Jesucristo,
    de su Iglesia, y de su doctrine? ¿Y no puede tambien aplicarseles
    aquella amenaza profetica de Isaías: ( cap. V.... 20.) Ay de vosotros
    que dais el nombre de bueno á lo malo; y el de malo á lo
    bueno, afirmando que las
    tinicblas son luz, y que la luz es tinieblas!
    Pobres ciegos, que no ven ser el demonio, quien impele su soberbia
    al cacaréo de la palabra luz y sus analogas, en odio de Cristo; porque
    este es la verdadera luz, que ilumina á todo hombre que viene á
    este mundo! (
    Joan. I....9.)
  12. Septimus ab Adam Enoc. V. 14.
    Debemos tener por cierto, que San Tadéo no cita la profecía de
    Enoc, porque la hallase en el libro apocrifo que lleva su nombre. No
    falta quien piense que el autor de dicho libro le sirvió de ocasion para
    fingirlo, la cita de esta Epistola. San Tadéo solo dice que
    Enoc profetizó; no dice, que escribiese. Lo mas verosimil es, que
    nuestro Santo Apostol supo esta profecía, por haberse conservado en
    el pueblo hebreo por una tradicion general y constante. Tambien pudo
    saberla por revelacion particular. Puede ser que Enoc dirigiese inmediatamente
    esta profecía á los impíos que precedieron al diluvio, y que

    28

    San Tadéo entendiese de Dios, que aquellos fueron figura de estos últimos,
    á quienes por consiguiente pertenece la profecía en el sentido
    espíritual, de que se habló en la advertencia. Puede verse la disertacion
    que escribe Calmet sobre el libro apocrifo de Enoc.
  13. De omnibus duris. V. 15.
    Las expresiones duras son propiamente las que ofenden los oidos.
    Por lo que, todas las proposiciones piarum aurium ofensivas, y las que
    merecen mas grave censura, están comprehendidas en el duro hablar,
    que ha de ser castigado con un duro juicio, segun esta profecía. Siendo
    Dios la primera verdad, y como tal el objeto inmediato de la fe; todo
    lo que se dice contra la fe, se dice contra Dios.
  14. Hi sunt murmuratores querulosi. V. 16.
    Tambien esta parece profecía clara, hasta en las palabras, de la
    maledicencia de estos últimos Gnosticos. El desorden es notorio. Sus
    consecuencias fueron fatales en Francia, y son temibles en Espafia. Siendo
    la lengua un mundo de maldades universitas iniquitatis, que dixo
    el Santo hermano de nuestro Apostol (Jacob. III..... 5.) estos hombres
    desnaturalizados hablan y escriben, como si no se pudiese pecar con la
    lengua, ni con la pluma, que es peor que la lengua: ¿Por ventura la
    ley de la libertad de la imprenta ha dispensado la ley natural y divina?
    ¿Puede ser buen ciudadano, ó buen español el que sea mal cristiano?
    ¿Y puede ser buen cristiano el que usa de la imprenta, pecando
    gravemente, sin escrupulo, contra el quarto mandamiento, que
    nos manda respetar á los que nos gobiernan, y contra el octavo, que
    nos prohibe la mentira, la detraccion, y la contumelia? Yo no creo, que
    los primeros murmuradores querellosos, de quienes habla esta profecía,
    pudiesen ser peores, que los que empezaron á desmandarse en el siglo
    pasado, y van continuando en este.
  15. In novisimo tempore venient IIusores. V. 18.
    Voltaire es sin duda el maestro y el modelo de estos últimos
    IIusores de la Religion Cristiana, profetizados por los Santos Apostoles.
    Las únicas armas que usaba este caudillo de los impíos, y que
    ha puesto en manos de los que le siguen en esta guerra, que se hace
    á las almas de los creyentes, no son otras que fabulas, ironias, sátiras,
    sarcasmos contra los que creemos, y contra lo que creemos. Yo no te
    pido otra cosa
    , le dice á su Alembert (carta 128,) sino cinco o seis
    agudezas
    (bons mots) cada dia. El (nuestro Señor Jesu-Cristo). no se
    levantará. Rie, Democrito mio, rie y hazme reir, y los sábios
    (los
    Gnosticos, los ilustrados) triunfarán. Pregunto: ¿Hay en España discipulos
    de Voltaire? ¿Han hallado lugar entre nosotros estos Ilusores,
    de que hablan los Apóstoles? ¿Estos mofadores de nuestros mofadores
    de nuestra santa fé? Oh! Buen Dios! Vœ mihi, ut quid natus sum

    29

    videre contritionem populi mei! [1. Machab. 2] Basta el Diccionario
    critico burlesco
    para llorar mientras vivamos los progresos que ha hecho
    en España la escuela de Voltaire, y con ella la impiedad, y la
    irreligion.
  16. Segregant semetipsos. V. 19.
    No hallo inconveniente en pensar, que el Espíritu Santo dictó
    estas palabras á San Tadéo, para que las entendiesemos tambien de
    lo que hacen hoy en dia los iluminados en su Areapago, y los demás
    filosofos en sus Clubs, ó sinagogas de Satanás. Todos estos impíos
    se separan á si mismos de los buenos cristianos para juntarse ellos
    solo en esos infiernos terrestres, donde los diablos les dictan los medios
    de promover y adelantar la conjuracion anti-cristiana, hasta perder
    si pudiesen á todo el orbe. En el antiguo Testamento (Sap. cap.
    2.) el Espíritu Santo nos hace una descripcion patetica de semejantes
    juntas de materialistas y ateistas que facultaban entre sí, para entregarse
    desenfrenadamente á los placeres, perseguir á todos los nuevos,
    y dar la muerte al justo por antonomasia, que es nuestro Señor Jesucristo.
    Todo lo que allí se dice puede aplicarse en el sentido espiritual
    á las juntas secretas, que despues de la muerte de Cristo se continuaron
    contra él y su Iglesia por los Gnosticos y Maniqueos. Pero
    los iluminados de nuestros dias han subido esas juntas á un grado de
    abominacion, que no tiene semejante, ni era imaginable.
  17. Vosmetipsos in dilectione Dei servate. V. 21.
    El Maestro Avila en el capítulo 35 de su Audi filia prueba que
    la propia conciencia del que quiere seguir la virtud, le dá testimonio
    de ser nuestra Fé verdadera. "Y esto dice va fundado en la palabra
    que el Señor dixo (Joan VII.....17.): Si alguno quisiere hacer la
    voluntad de mi Padre, aquel tal conocerá á mi doctrina si es de
    Dios
    . Bendito seas, Señor, que tan fiado estás de la justicia de esta
    tu causa, que es la verdad de tu doctrina, que dexas la sentencia
    de ella en manos de quien quiera que sea, amigo ó enemigo, con
    sola esta condicion, que el que quisiere ser de ella juez, quiera hacer
    la voluntad de Dios." Verdad es, y definida por la Iglesia, que
    perdida la gracia por el pecado mortal, no siempre se pierde la fe:
    pero ordinariamente á ningun Católico priva Diós de la luz de la fe,
    que no sea por pecados anteriores: y entonces permite Dios un pecado
    mayor en castigo de otro menor. Porque motivo permita la infidelidad
    en unos pecadores, y no en otros, no lo quieras juzgar, dice
    San Agustin, si no quieres errar. Lo que debemos hacer es imitar á
    San Pablo, y decir con él (Rom. XI..... 33.): O alteza de las riquezas
    de la sabiduría y ciencia de Dios! que incomprehensibles son sus
    juicios! y que inapeables sus caminos!
    Bastanos el saber, que en nuestra

    30

    mano está recibir y conservar esta luz superior.
  18. Et hos quidem arguite judicatos. V. 22.
    Algunos dexan la fé por malicia, otros por fragilidad, y otros bien
    pocos se arrepienten de haberla dexado. De los primeros son en el dia
    los que sostienen á cara descubierta el Filosofismo y el Jansenismo
    frances. Estos deben ser reprehendidos publicamente, aunque se ofendan
    y escandalizen, como los fariceos. Porque la salud de la multitud
    dèbe preferirse á la paz de los particulares, dice Santo Tomás 3. p.
    qúest. 42. art. 2. sobre cuya doctrina puede verse á Suarez Disp. 30.
    sect. 2.
  19. Illos salvate de igne rapientes. V. 23.
    Es muy necesario que todos los que han de dar cuenta á Dios
    de vidas agenas, consideren seriamente este encargo, ó sea precepto
    de San Tadéo. La propagacion del incendio de errores corre á cuenta
    de una conjuracion anticristiana, de cuya exîstencia no puede dudarse,
    ý cuyos agentes están trabajando de todos modos en las cuatro partes
    del mundo. Nunca ha sido mas necesaria la vigilancia evangelîca.
    ¿ Cuantos serán los que peligran? ¿cuantos los que habrán empezado
    á tropezar? ¿ cuantos se librarian de las trampas, astucias y violencias'
    de la conjuracion, si tubiesen quien les ayudase? Se dirige pues esta
    advertencia á los prelados, párrocos, predicadores, confesores, padres
    de familia, y aun á los que están encargados del gobierno civil. Todos
    estos deben revestirse del zelo de la caridad cristiana, y velar
    con cien ojos, especialmente sobre la gente joven de ambos sexôs que
    tengan á su cuidado, y saber con quien tratan, que libros ó papeles
    leen, y como se explican; no sea que en el dia del juicio se nos diga
    lo de Isaías ( cap. LVI..... 10. ): Todos fuisteis centinelas ciegas, ninguno
    quiso saber lo que pasaba
    . Importa mucho tener presente lo
    que ensena Santo Tomás 2.2. quæst. 60 art. 4. ad. 3m. con estas palabras.
    "Cuando hayamos de remediar algunos males, scan propios,
    sean agenos; conviene, á fin de que el remedio sea mas seguro, hacer
    suposicion de lo peor, porque el remedio eficaz contra un mal
    mayor, lo es mucho mas contra un mal menor." En la nota siguiente
    se explicarán varios indicios de impiedad, que pueden ayudar grandemente
    á esta averiguacion y remedio. Y para aplicarlo bien, no se
    olviden los términos, en que lo manda San Tadéo: De ignè rapientes:
    esto es: arrebatandolos, apartandolosde este incendio por fuerza, y con
    prontitud. El dcmasiado miramiento en estas circunstancias, sería prudencia
    de la carne, la que segun San Pablo (Rom. VIII..... 6.) es un
    homicidio espiritual.

    31

  20. Odientes maculatam tunicam V. 23.
    Los conjurados contra nuestro Señor Jesucristo y su Iglesia hacen
    cuantas diligencias pueden para horrar de la opinion de los españoles
    la infamia y deshonra que llevan consigo los delitos contra nuéstra
    santa fe. Pero en vano se cansan. Mientras España sea católica
    (que siempre lo ha de ser) tendremos por infames á los hereges, y
    mucho mas á los que se precipiten al materialismo" deismo y ateismo.
    Esto es, á mi parecer lo que nos previene San Tadéo, mandandónos
    tener asco del vestido inmundo de los impíos. Se colige de csto,
    que cuando estamos ciertos de sus errores ó apostasía, debemos aborrecer,
    abominar, y detestar no sus personas, sino su trato y comunicacion;
    y conviene tambien darlos á conocer á los menos advertidos,
    por lo que se ha dicho en la nota antecedente: y esto aunque no sean
    excomulgados vitandos, ó puestos en tablillas, porque esta prohibicion
    del trato con los hereges y apóstatas es de derecho natural y divino,
    por el peligro, en que nos pondría su trato y conservacion, de la que
    dice San Pablo ( 2. Tim. II. ), que prende y se propaga como ganǵrena.
    Harto lo demuestra en nuestra Patria la triste esperiencia de
    estos, años.

    Santo Tomás (2. 2. quest. 10. art. 9.) exceptúa de esta prohibicion
    á los que son firmes en la fe, cuando de su trato con los infieles
    se espera la conversion de ellos, y no se teme la subversion de los
    fieles. Me hago cargo que los mismos que han dexado la fe y viven
    entre nosotros, conduciendose del modo que se insinuó en la nota 3.,
    pretenderán que es juicio temerario el tenerles por hereges ó apóstatas,
    y que es calumnia el manifestarlo á otros con obras, escritos, ó palabras.
    La respuesta á esta objecion de nuestros verdaderos hipocritas
    (dexando á parte que para preservarnos de ellos no debemos aguardar
    que pongan el colmo á sus extravíos, haciendo ya acaso irremediable
    el daño) se halla perfectamente prevenida en la carta undecima pág.
    19. del Filosofo Rancio, cuyo fragmento quiero y debo insertar.

    "Diganme en primer lugar ¿es calumnia ó juicio siniestro anunciar
    que hay fuego, donde se ve que hay humo? Ea pues, humo de
    impiedad es la leccion de los libros impíos; y este humo se está dexando
    ver tanto en las citas honorificas que por muchos se han hecho
    del Rousseau, de la Enciclopedia, del Synodo de Pistoya, y otros
    tales; cuanto en las sentencias y plagios, que hasta con las mismas
    palabras de estos impíos, estamos leyendo en los papeles públicos.

    "Humo es de impiedad, cuando no sea la impiedad misma, el
    odio contra los ministros, ó por decir lo que es, contra el Ministerio
    de la Islesia; y las acusaciones vagas y generales que se les
    hacen, como de gente supersticiosa, y promotora de la supersticion;
    ignorante y propagadora de la ignorancia; y que ni piensa, ni enseña,
    ni obra, sino segun le sugiere su interes y su afán de pasarlo


    32

    bien sin trabajar, viviendo como zanganos del pueblo cristiano. Desde
    Wiclef acá por esta abertura han comenzado á abullar todos los
    hereges é impíos; ¿y de que otra cosa sine de estos sucios sarcasmos
    rellenan Us. sus papeles, y texen sus miserables apologías?

    "Humo de impiedad es la deprecacion de los bienes de la Iglesia,
    y de los eclesiásticos, y cuanto se escribe y se proyecta para la tal
    depredacion, como desde Cristo hasta nosotros han demostrado palpablemente
    los perseguidores, los hereges, los cristianos de solo nombre,
    que en todos los tiempos han exîstido. Y á V. Señor Canciso;
    no se le habrá olvidado, que juzgó dignas de dos suplementos
    á su insulso papel, las dos discusiones, en que se ventiló esta materia
    en el congreso: y que recogió en los tales suplementos cuanto
    el calor, la imprudencia, y no se que mas, puso en la boca de algun
    otro de los señores diputados, que merecía haberse dexado en
    un eterno olvido; y que la sabiduría y piedad del congreso supo
    corregir por su justo y religioso decreto, en que mandó, no que se
    tomasen los bienes de la Iglesia, sino solo que se exhortase el zelo
    de los obispos para la entrega de las alhajas, que ellos no juzgasen
    precisas para el culto divino.

    "Humo de impiedad, ó acaso impiedad manifiesta, comenzó á ser
    desde ahora tres siglos, la pretension de algunos protestantes, que
    olvidados de la doctrina de sus gefes, pretendieron, que cada uno
    pudiera escribir lo que se le viniese á la cabeza sobre la religion
    y su doctrina. Pues ya Vs. saben que esto mismo fué lo que solicitaron,
    cuando la discusion dé la libertad de imprenta, y esto mismo
    lo que están practicando, á pesar de la expresa excepcion que hizo
    el congreso, cuando concedió únicamente la libertad política. Cuando
    los filósofos querían dexar de serlo para hacerse cristianos, quemaban
    á presencia de las fieles los malos libros que tenían: multique
    eorum
    (se dice en los hechos apostólicos cap. 19.) qui fuerant
    curiosa sectati, contulerunt libros, et conbusserunt coram omnibus
    .
    Vs. pues, que toman el opuesto camino, poniendonos en las
    manos libros y papeles, que son capaces de descritianizarnos ¿como
    estrañan que les digamos los que les decimos?

    "Humo de impiedad es el atentado de que una mano profana
    quiera manejar el turibulo; de que un temerario sin autoridad quiera
    enderezar el Arca Santa, porque su ignorancia le hace creer que
    titubéa; de que una oveja usurpe la comision de su Pastor; de que
    un perdido, que de pies á cabeza está necesitando de reforma, se
    intitule y aspire á ser reformador: y este atentado es el prospecto,
    con que Vs. todos se nos venden, y el miserable pretexto, con que
    tratan inutilmente de cubrirse. Humo de impiedad.....; mas correrlo
    todo sería obra muy dilatada."

    Hasta aqui el Rancio y mis notas, que concluyo con la oracion


    33

    de David en los dos últimos versos del salmo undecimo: "Esperamos,
    Señor, que por vuestra bondad y misericordia nos librareis algun dia
    de esta perversa generacion de impíos sin religion: y que mientras no
    nos librais, nos guardareis con el poder y fuerza de vuestra gracia, de
    caer en los lazos, que con su mal exemplo, poder, y escritos están
    armando á todos vuestros siervos. Ellos se precipitan de mentira en
    mentira, de error en error, y de crueldad en crueldad: pero su movimiento
    de rotacion no tendrá el fin que desean, sino que cayendo ellos,
    subsistirá como siempre la columna y el firmamento de la verdad. ¡O
    misterio de vuestra inefable sabiduría! Vos permitís, Señor, que se multiplique
    cada dia mas y mas esta mala raza de hombrés desnaturalizados,
    enemigos de la piedad, despreciadores de la religion, contrarios
    y perseguidores de todos los buenos. No alcanzamos la razon de esta
    maravillosa paciencia, con que los tolerais; pero la adoramos, Señor,
    con la mas profunda sumision, y estamos ciertos de que todo lo ordenais
    á vuestra gloria, y á la salvacion de vuestros escogidos. Tu Domine
    servavis nos, et custodies nos á generatione hac in æternum. In
    circuitu impii ambulant. ¡Secundum altitudinem tuam multiplicasti filios
    hominum!

    O. S. C. S. R. E.




Rice University
Date: 2010-06-07
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