Relacion de los debates de la Convencion de California, sobre la formacion de la constitucion de estado, en setiembre y octubre de 1849 [Digital Version]

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California. Constitutional Convention (1849) and Browne, J. Ross (John Ross), 1821-1875, Relacion de los debates de la Convencion de California, sobre la formacion de la constitucion de estado, en setiembre y octubre de 1849 (Nueva York: Impr. de S.W. Benedict, 1851)

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Title: Relacion de los debates de la Convencion de California, sobre la formacion de la constitucion de estado, en setiembre y octubre de 1849 [Digital Version]
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Author:
  • California. Constitutional Convention (1849)
  • Browne, J. Ross (John Ross), 1821-1875
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  • Creation of digital images: Center for Digital Scholarship, Rice University
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  • Parsing and proofing: Humanities Research Center and Fondren Library, Rice University
  • Subject analysis and assignment of taxonomy terms: Lauren Mueller
Publisher: Rice University, Houston, Texas
Publication date: 2010-06-07
Identifier: aa00373
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Provenance: The Humanities Research Center at Rice University, under the direction of Dr. Caroline Levander, purchased this material from a manuscripts dealer in 2005. The Gilder Foundation funded the development of the physical archive. Original materials are housed at the Woodson Research Center, Rice University.
Description: Printed document, 439 pp. The California Constitution, following Mexican law, prohibited slavery and helped to precipitate the crisis that nearly dissolved the Union. This is a Spanish translation of the English report.
Abstract: This is basically a report of the Convention of California's debates on the creation of the new state constitution, marking the historical transition of California as Mexican territory to US territory (with a very short-lived California Republic in between). The majority of its residents at the time were Spanish-speakers, casualties of a moving political boundary.
Source(s): California. Constitutional Convention (1849) and Browne, J. Ross (John Ross), 1821-1875, Relacion de los debates de la Convencion de California, sobre la formacion de la constitucion de estado, en setiembre y octubre de 1849 (Nueva York: Impr. de S.W. Benedict, 1851)
Source Identifier: Americas collection, 1811-1920, MS 518, call no. KFC680 1849 .A22, Woodson Research Center, Fondren Library, Rice University. Contact info: woodson@rice.edu
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Text classification
Keywords: Getty Art & Architecture Thesaurus
  • Constitutions
Keywords: Library of Congress Subject Headings
  • California--Constitution (1849)
Keywords: Getty Thesaurus of Geographic Names
  • California (state)
  • United States (nation)

Contents



DEBATES
DE LA
CONVENCION
DE
CALIFORNLA









RELACION
DE
LOS DEBATES
DE LA
CONVENCION DE CALIFORNIA,
SOBRE LA
FORMACION DE LA CONSTITUCION DE ESTADO,
EN SETIEMBRE Y OCTUBRE DE 1849.
NUEVA YORK:
IMPRENTA DE S. W. BENEDICT, No. 16, CALLE DE SPRUCE.
1851.

ENTERED, according to act of Congress, in the year 1851, by
J. ROSS BROWNE,
in the Clerk's office of the District Court of the United States, for the Southern District of New York.

PROCLAMA DEL GOBERNADOR,
Recomendando la formacion de una Constitucion de Estado ó el
Plan de un Gobierno Territorial
.

No habiendo el Congreso en sus últimas sesiones, determinado ninguna forma de Gobierno para
reemplazar la que existia cuando California fué anexada á los Estados Unidos, el infrascrito llama la
atencion hácia los medios que ha creido mas adecuados para vencer las dificultades de nuestra presente
posicion.

El infrascrito, en virtud de instrucciones que ha recibido del Ministro de la Guerra, se ha encargado
de la administracion de los asuntos de California, no como Gobernador militar, sino como poder
ejecutivo del gobierno civil existente. A falta de un Gobernador nombrado en debida forma, el
Comandante del Departamento, es, segun las leyes de California, Gobernador civil ex officio del pais,
y en las provisiones de aquellas leyes es que se fundan las instrucciones que me han sido transmitidas
de Washington. Este punto ha sido desfigurado, ó por lo menos mal interpretado, y se ha dado
crédito al rumor de que el Gobierno de este pais sigue siendo militar. Esto no es así. El Gobierno
militar cesó con la guerra, y el que actualmente existe es el Gobierno civil reconocido por las leyes
de California. Aunque el mando de las tropas de este Departamento y la administracion de los
asuntos civiles de California, estan, en virtud de las leyes existentes del pais y de las instrucciones
del Presidente de los Estados Unidos, confiados á un solo individuo, son sin embargo separados é
independientes. Ningun oficial militar, con excepcion del Comandante del Departamento, puede
ejercer atribuciones de la autoridad civil en virtud de su rango militar, y los poderes del Comandante
General, como Gobernador ex officio, son los que se encuentran definidos y reconocidos por las leyes
vigentes. Las instrucciones del Ministro de la Guerra imponen á los oficiales militares, el deber de
reconocer el actual Gobierno civil, y de proteger sus funcionarios con la tropa que estuviere bajo sus
órdenes. Ademas de esto, no solo es inoficiosa toda intervencion, sino estrictamente prohibida.

Las leyes de California que no se opongan á las leyes, constitucion y tratados de los Estados
Unidos, continuan en fuerza y vigor, y estarán vigentes hasta que sean derogadas por la autoridad
competente. Cualquiera que sea la idea que se tenga con respecto al derecho que tiene el pueblo á
reemplazar interinamente los empleados del Gobierno existente, con otros que nombre una Legislatura
territorial provisional, no puede ponerse en duda que las leyes vigentes deben continuar en fuerza
y vigor hasta que sean reemplazadas con otras y mandadas ejecutar por el poder competente. Aquel
poder, segun el tratado de paz, y por la naturaleza del asunto, está representado en el Congreso. En
este respecto, la situacion de California es muy diferente de la del Oregon. Este último pais carecia
de leyes, mientras que el primero tiene un sistema de leyes que, aunque algo defectuoso y sujeto á
muchos cambios y modificaciones, debe continuar vigente hasta que lo derogue el poder legislativo
competente. La situacion de California es casi idéntica á la de Luisiana, y las decisiones del Tribunal
Supremo reconociendo la validez de las leyes que existian en aquel pais antes de formar parte
de los Estados Unidos, siempre que aquellas no se opusiesen á la constitucion y leyes de los Estados
Unidos, ó que hubiesen sido derogadas por el poder legislativo, nos suministran, en nuestra presente
posicion, una guia clara y segura. Seria de desear que los ciudadanos se hiciesen cargo de esto para
que no comprometiesen sus propiedades ó para no ser envueltos en litigios inútiles y dispendiosos, por
dar crédito á personas que se arrogan una autoridad que no les conceden las leyes, ó por acogerse á
leyes que no pueden nunca ser reconocidas por los tribunales legítimos.

No habiendo el Congreso decretado la organizacion de un Gobierno Territorial, es de nuestro
deber tomar aquellas medidas eficaces que provean á las exigencias del pais. Se cree que este fin
se alcanzará mas fácilmente poniendo en toda fuerza y vigor la administracion de las leyes que
actualmente existen, y perfeccionando la organizacion del Gobierno civil, con la eleccion y nombramiento
de todos los empleados designados por las leyes. Al mismo tiempo se convocará una Convencion
en que esten representadas todas las secciones del Territorio, para que formule una Constitucion
de Estado, ó una organizacion territorial, que será presentada al pueblo para su ratificacion y
luego elevada al Congreso para su aprobacion. Necesariamente ha de transcurrir mucho tiempo
antes de que pueda organizarse y funcionar cualquier nuevo Gobierno; mientras tanto, el Gobierno
existente, si se perfecciona su organizacion, será suficiente para nuestras necesidades del momento.

Creo que será vista con interés una breve relacion de la manera en que está organizado el presente
Gobierno. Consiste en primer lugar de un Gobernador nombrado por el supremo Gobierno;
y á falta de aquel nombramiento, el destino recae temporalmente en el Comandante militar del
Departamento. El poder y los deberes del Gobernador estan circunscritos, pero definidos y designados


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con toda claridad en las leyes.—2. Un Secretario, cuyos deberes y atribuciones les están
tambien señalados.—3. Una Legislatura territorial ó departamental, con facultades limitadas para
sancionar leyes de un carácter local.—4. Un Tribunal Superior del Territorio que lo formarán cuatro
jueces y un fiscal.—5. Un Prefecto y Sub-Prefecto para cada Distrito, á cuyo cargo está el mantenimiento
de la tranquilidad pública y la ejecucion de las leyes; sus deberes son casi iguales á los de los
Marshalls y Sheriffs.—6. Un Juez de primera instancia en cada Distrito. Este empleo está representado
por una costumbre que no se opone á ley alguna, por el Alcalde primero del Distrito.—7.
Alcaldes que alternarán en el ejercicio de su empleo dentro del Distrito, pero subordinados á los tribunales
de justicia superiores.—8. Jueces de Paz locales.—9. Ayuntamientos. Los poderes y funciones
de todos estos empleos se hallan definidos en las leyes de este pais, y casi son idénticos á los
de los mismos empleados en los Estados del Pacífico y del Occidente.

Con el fin de perfeccionar cuanto antes esta organizacion, el infrascrito, en virtud del poder de
que se halla revestido, señala el 10. de Agosto próximo para la eleccion de delegados á una Convencion
general y para nombrar jueces del Tribunal Supremo, el Prefecto y Sub-Prefecto y todas las vacantes
que hubiere en los Alcaldes primeros ó Jueces de primera instancia, Alcaldes, Jueces de Paz y
Ayuntamientos. Los Jueces del Tribunal Supremo y los Prefectos de Distrito serán, segun la ley,
nombrados por el poder ejecutivo; pero, deseoso el Gobernador de que se consulte el deseo del
pueblo, nombrará á aquellas personas que hayan sido designadas á pluralidad de votos en sus respectivos
Distritos, siempre que tengan los requisitos necesarios. Cada Distrito elegirá un Prefecto
y dos Sub-Prefectos y llenará las vacantes de los Alcaldes primeros ó Jueces de primera instancia y
de los Alcaldes. Los Distritos de San Diego, Los Angeles y Santa Bárbara elegirán un Juez del
Tribunal Supremo; otro los Distritos de Luis Obispo y Monterey; otro los de San José y San
Francisco y otro los de Sonoma, Sacramento y San Joaquin. El Gobernador designará el salario
de que han de gozar los Jueces del Tribunal Supremo, los Prefectos y Jueces de primera instancia,
pero no podrá exceder el primero de $4,000 anuales, el segundo de $2,500 y el tercero de $1,500.
Estos sueldos se pagarán con el fondo civil que se ha formado con la recaudacion de derechos de
importacion, á menos que se reciban instrucciones contrarias de Washington. Los Jueces del Tribunal
Superior se reunirán tres meses despues de su organizacion y formarán una tarifa de impuestos
que servirá de guia á todos los tribunales territoriales, incluyendo los Alcaldes, Jueces de Paz
Sheriffs, Alguaciles, etc.

Todos los alcades locales, jueces de paz, y miembros del ayuntamiento, que hayan sido elegidos
en las primeras elecciones, continuarán en sus empleos hasta el 1o. de enero de 1850, época en
que serán reemplazados por las personas que resultaren nombradas en la eleccion anual que se ha
de verificar en noviembre, y tambien se nombrarán entonces los miembros que han de componer
la Asamblea territorial.

La Convencion General para formar una Constitucion de Estado, ó el plan de un gobierno territorial,
se compondrá, de 37 Delegados, que se reunirán en Monterey el primero de setiembre próximo.
Dichos delegados serán nombrados en esta forma:

El Distrito de San Diego mandará dos delegados; Los Angles, 4; Santa Bárbara, 2; San Luis
Obispo, 2; Monterey, 5; San José, 5; San Francisco, 5; Sonoma, 4; Sacramento, 4; San Joaquin,
4. En el caso de que algun Distrito creyere que no se le ha concedido la debida representacion, podrá
nombrar supernumerarios, que la Convencion admitirá ó rehusará, como mejor le parezca.

Las elecciones se verificarán en los siguientes puntos: San Diego, San Juan Capistrano, Los Angeles,
San Fernando, San Buenaventura, Santa Bárbara, Nepoma, San Luis Obispo, Monterey, San
Juan Bautista, Santa Cruz, San Juan de Guadalupe, San Francisco, San Rafael, Bodega, Sonoma,
Benicia; (los lugares en donde han de efectuarse las elecciones en los Distritos de Sacramento y
San Joaquin se designarán despues. Los alcaldes y los miembros de los Ayuntamientos, harán las
veces de jueces é inspectores en las elecciones. En el caso de que no hubiere tres jueces ó inspectores
el dia de las elecciones en los respectivos lugares, el pueblo nombrará las personas que los han
de reemplazar. Las elecciones se abrirán á las 10 de la mañana y se cerrarán á las 4 de la tarde,
pudiendo continuar hasta que se ponga el sol, si los jueces lo creyeren conveniente.

Todo ciudadano libre, varon, de los Estados Unidos ó de la Alta California, de 21 años de edad y
residente en el Distrito en donde se practica la votacion, tendrá derecho de sufragio. Tambien gozarán
de igual derecho los ciudadanos de la Baja California que hayan tenido que establecerse en
este pais á consecuencia de haber prestado auxilios á las tropas de los Estados Unidos durante la
última guerra con Méjico.

Los inspectores tendrán particular cuidado de que los sufragantes sean ciudadanos americanos
actualmente residentes en este pais. Los jueces y los inspectores, antes de entrar en las funciones
de su comision, prestarán juramento de desempeñar sus deberes son fidelidad. El resultado de las
elecciones expresará con claridad el número de votos que recibiere cada candidato, firmado por los
inspectores, sellado, y se remitirá inmediatamente al Secretario de Estado.

He aquí los límites de los distintos Distritos:

  • 1.o El Distrito de San Diego se limita al sur por la Baja California, al oeste por el oceano Pacífico,
    al norte por el paralelo de latitud que incluye la mision de San Juan Capistrano, y al Este por
    el rio Colorado.
  • 2.o El Distrito de Los Angeles se limita al sur por el Distrito de San Diego, al oeste por el
    mar, al norte por el rio Santa Clara y un paralelo de latitud que se extiende desde el nacimiento de
    aquel rio hasta el Colorado.
  • 3.o El Distrito de Santa Bárbara se limita al sur por el Distrito de Los Angeles, al oeste por el
    mar, al norte por el rio Santa Ines, y un paralelo de latitud trazado desde el nacimiento de aquel rio
    hasta la cima de la cordillera de montañas del litoral.
  • 4.o El Distrito de San Luis Obispo se limita al sur por el Distrito de Santa Bárbara, al oeste por

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    el mar, al norte por un paralelo de latitud que incluye á San Miguel, y al Este por la cordillera de
    montañas del litoral.
  • 5.o El Distrito de Monterey se limita al sur por el Distrito de San Luis, y al norte y Este por
    una línea que se extiende al Este de la punta de New Year hácia la cima de la cordillera de montañas
    de Santa Clara, desde allí por la cima de aquella cordillera hasta el arroyo de los Lagos y un paralelo
    de latitud que se extiende hasta la cima de la cordillera de la costa, y á lo largo de aquellas
    montañas hasta el Distrito de San Luis.
  • 6.o El Distrito de San José se limita al norte por los estrechos de Carguenas, la bahia de San
    Francisco, el arroyo de San Francisquito, y un paralelo de latitud que se extiende hasta la cima de
    las montañas de Santa Clara, al oeste y sur por las montañas de Santa Clara y el Distrito de Monterey,
    y al Este por la cordillera de la costa.
  • 7.o El Distrito de San Francisco se limita al oeste por el mar, al sur por los Distritos de San
    José y Monterey, y al Este y norte por la bahia de San Francisco, incluyendo las islas de aquella
    bahia.
  • 8.o El Distrito de Sonoma comprende el pais que se encuentra entre el mar, las bahias de San
    Francisco y Suisun, el rio Sacramento y el Oregon.
  • 9.o El Distrito del Sacramento se limita al norte y oeste por el rio Sacramento, al Este por la
    Sierra Nevada, y al sur por el rio Cosumnes.
  • 10.o El Distrito de San Joaquin comprende todo el pais que se halla al sur del Distrito de Sacramento
    entre la cordillera de la costa y la Sierra Nevada.

El método que queda indicado para alcanzar el fin deseado, á saber: una organizacion política
mas adecuada, se cree que es el mas fácil y seguro que puede adoptarse, y las leyes lo autorizan. Es
la línea de conducta trazada por el Presidente y los Ministros de Estado y de la Guerra de los Estados
Unidos, y está llamado á evitar los innumerables males que necesariamente resultarian si se tratase
de establecer una legislacion local ilegal. Es pues de esperar que sea bien acogido por el pueblo
de California, y que todos los buenos ciudadanos se unan para llevarlo á debido efecto.

Dado en Monterey, California, el dia tres de junio, año de Gracia 1849.

B. RILEY,

Brigadier General de la armada de los Estados Unidos y Gobernador de California.

Official.—H. W. HALLECK,
Capitan en Comision y Secretario de Estado.



PROCEDIMIENTOS DE LA CONVENCION.

SABADO, 1o. DE SEPTIEMBRE, DE 1849.

En consecuencia de la Proclama del GOBERNADOR RILEY, fecha 3, de junio
último, la Convencion para formar la Constitucion de Estado para California, se
reunió en Colton Hall, en el pueblo de Monterey, á las 12 del dia el Sábado 1o.
de Septiembre de 1849.

Se presentáron y tomáron asiento los siguientes delegados, á saber:

  • Distrito de San José.—Kimball H. Dimmick, J. D. Hoppe, José Aram, Antonio
    M. Pico.
  • Distrito de Monterey.—H. Wager Halleck, Tomas O. Larkin.
  • Distrito de Sonoma.—Roberto Semple.
  • Distrito de San Joaquin.—J. McHenry Hollingsworth.
  • Distrito de San Luis Obispo.—Enrique A. Tefft.
  • Distrito de San Diego.—Enrique Hill.

A mocion del Sor. HALLECK, se nombró Presidente pro tempore al Sor. Kimball
H. Dimmick.

A mocion del Sor. DIMMICK, se nombró Secretario pro tempore al Sor. Enrique
A. Tefft.

Despues de lo cual, visto que no habia quorum presente, á mocion del Sor.
HALLECK, se suspendió la Convencion para reunirse de nuevo el lúnes tres de
Septiembre de 1849, á las 12 del dia.

LUNES 3 DE SEPTIEMBRE, 1849.

Se reunió la Convencion segun se habia acordado. El Reverendo S. H. Willey
hizo las prezas.

Se leyéron las minutas de la Sesion del Sábada y fueron approbadas.

El Presidente anunció el recibo de una comunicacion del Gobernados, por medio
del Secretario de Estado, transmitiendo el resultado de las elecciones de los varios
Distritos de California, junto con los nombres de los Delegados elejidos. El Secretario
de la Convencion leyó dicha comunicacion, que es como sigue:

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE CALIFORNIA,

Al Honorable K. H. Dimmick, Presidente de la Convencion:
Señor:

Tengo el honor de transmitir a V. por órden del Gobernador, todas las relaciones que
hasta esta fecha se han recibido sobre la eleccion de Delegados en los varios Distritos para la
Convencion jeneral. Estos documentos están marcados desde el número 1, hasta el 51, inclusive.
Como son orijinales, y contienen los votos para la eleccion de empleados de la ciudad y
distritos como para la de los Delegados á la Convencion, se espera que serán conservados ciudadosamente,
y que se devolverán á esta oficina tan pronto como ese Honorable Cuerpo haya completado
su organizacion.

De los informes apareca que en los varios Distritos se han elejido los signientes Delegados:


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  • De San Diego.—Miguel de Pedrorena, Enrique Hill.
  • De los Angeles.—S. C. Foster, J. A. Carillo, M. Dominguez, A. Stearns.
  • De Santa Bárbara.—P. La Guerra, J. M. Cabarruvias.
  • De San Luis Obispo.—E. A. Tefft, J. M. Cabarruvias.
  • De Monterey.—E. W. Halleck, T. O. Larkin, C. T. Botts, P. Ord, L. Dent.
  • De San Jose.—J. Aram, K. H. Dimmick, J. D. Hoppe, A. M. Pico, E. Brown.
  • De San Francisco.—E. Gilbert, M. Norton, W. M. Gwinn, J. Hobson, W. M. Stewart.
  • De Sonoma.—J. Walker, R. Semple, L. W. Boggs, M. G. Vallejo.
  • De Sacramento.—J. R. Snyder, W. E. Shannon, W. S. Sherwood, J. A. Sutter.

San Joaquin.—Aporece de los informes de este Distrito que en la ciudad de Stockton (por
razones que se manifiestan en el informe de los Juezes é Inspectores de eleccion) se hiciéron las
elecciones el 16, en lugar del 1.o de Agosto. Contando todos los votos del Distrito, inclusa la ciudad
de Stockton, aparece que los enatro delegados elejidos son, J. M. Hollingsworth, S. Halley, B.
S. Lippincot, C. L. Peck.

Pero si solo han de contrarse los votos del 1.o de Agosto, es decir, si se escluye la votacion de la
ciudad de Stockton, los cuatro delegados electos son, J. M. Hollingsworth, S. L. Vermuile, M. Fallon,
B. F. Moore.

Esta cuestion se deja á la decision de ese Honorable Cuerpo, á quien se juzga como el juez propio
sobre los resultados dé las elecciones y la calificacion de sus propios miembros.

Como la poblacion relativa de los varios Distritos ha cambiado materialmente desde la publicacion
de la proclama de 3 de Junio, convocando á la eleccion de los Delegados para la Convencion,
el Gobernador recomendaria respetuosamente que se admitiesen Delegados adicionales
de algunos de los Distritos mas estensos y populosos. Debiera recordarse, sin embargo, que, al
tiempo de hacerse la eleccion (el dia 1o. de Agosto último) muchos de los votantes legales estaban
ausentes de la parte central y meridional del pais; por manera que el número de votos depositados
en las urnas no servirian de regla esacta para juzgar de la verdadera poblacion relativa de
los varios distritos. Se espera que, por medio de mútuas concesiones, se arreglen amigablemente
estas cuestiones, y que el espíritu de armonía y buena voluntad prevalezca en vuestros cencejos.
Teneis una importante obra que emprender,—colocar la primera piedra del edificio del Estado;
y la estabilidad de ese edificio dependerá de la condicion de los cimientos sobre que habeis de
levantarle. Teneis buenos materiales: no se diga jamas que los edificadores han carecido de
arte al combinarlos!

Por órden del Gobernador:
H. W. HALLECK,
Capitan, y Secretario de Estado.

EL PRESIDENTE manifestó que se presentaba una cuestion con respecto á la
formalidad de los Delegados electos por el Distrito de San Joaquin. Tocaba á
la convencion decidir quiénes eran los miembros elejidos.

El Sor. SEMPLE observó que, tan pronto como pudiese escribirla, propondria
una resolucion aceptando la votacion entera del Distrito, y admitiendo los cuatro
Delegados que tuviesen el mayor número de votos. Segun los mejores informes
que habia adquirido, entendia que era una eleccion legal y completa, á pesar de
que se hubiese pospuesto á un término posterior al dia primeramente designado.
Presumia que el principal objeto vue debia considerase era que la masa del
pueblo habia de ser plena y legalmente representada en esta Convencion; y confiaba
en que la Corporacion seguiria el curso mas liberal con respecto á la admision
de miembros adicionales.

El Sor GWIN preguntó si el caballero (Sor Semple) presentaria su mocion por
escrito. Tenia que presentar una enmienda.

El Sor. SEMPLE propuso entónces la resolucion siguiente:

Resuelto, Que se admita la votacion entera del Distrito de San Joaquin, y que se se invite á
los miembros electos á que tomen asiento en la Convencion.

El Sor GWIN propuso una enmienda á esta resolucion. Admitir á todos los
miembros actualmente presentes del Distrito de San Joaquin, sin entrar en averiguacion
ó disputa acerca del número de votos dados, ni del lugar en que se dieron.
Consideraba que el Distrito tenia derecho á una representacion mas numerosa
que la que actualmente reclamaba asiento. No consideraba sino como un acto
de justicia que el Distrito de San Joaquin fuese plena y legalmente representado en
la organizacion orijinal de este Cuerpo, y sostuvo que todos los que hubiesen obtenido
un respetable número de votos, tenian derecho á un asiento en la Convencion.
El Distrito de San Joaquin tenia opcion á elejir diez delegados. Si no se habia
votado por diez personas mas, que hubiesen recibido mas votos, estos miembros


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eran legalmente electos por el pueblo y tenian derecho á tomar parte en la organizacion
de la Convencion. Estaba autorizado para manifestar que los informes
presentados al Cuerpo no eran correctos; que el Secretario de Estado no
habia recibido un informe completo de los votos dados en las urnas electorales.

El Sor. HALLECK se opuso tanto á la resolucion como á la enmienda. Creia
que la dificultad podia obviarse nombrado un comité compuesto de un Delegado
de cada Distrito, con autoridad para informar á la Convencion acerca del número
de Delegados electos formalmente en cada Distrito y de los nombres de las personas
que tenian derecho á tomar asiento. Era casi probable que no se habian
recibido informes completos. Podia ser que en el curso de aquel dia se recibiesen
de la Secretaria de Estado informes adicionales. El único dato en que el
Gobernador podia basar su cálculo eran los mismos informes. El Comité podria
entretanto escaminar los ya recibidos, y estar preparado para dar su informe en
la prócsima sesion de la Convencion.

El Sor. BOTTS fué de dictámen que la principal cuestion en la primera junta
de la Convencion seria con respecto á los certificados de eleccion. ¿Qué certificado
de eleccion se ha presentado aquí? Creia que nada merecia nombre tal,
escepto la comunicacion oficial del Gobernador que manifiesta que ciertos señores,
cuyos nombres menciona, han sido legalmente electos segun los informes oficiales.
Estos señores, y solo ellos, tienen un derecho de prima facia para tomar asiento
en este Cuerpo. Se manifestó muy opuesto á admitir otros miembros que los
designados, mientras no se resolviese la cuestion pendiente. Esperaba que todos
los hechos concernientes á la demora de la eleccion y á los fundamentos con que
esos señores reclamaban asiento, se pondrian en conocimiento del Cuerpo, y que
para este fin se nombraria un Comité para entender sobre los privilejios y las
elecciones.

El Sor. GWIN presentó entónces su enmienda á la proposicion del Sor. Semple,
del siguiente modo:

Resuelto, Que todas las personas presentes por quienes se voté el 1o. y el 16. de Agosto, en
el Distrito de San Joaquin, como miembros de esta Convencion, sean admitidos á tomar asiento
en ella.

El Sor. HALLECK dijo que su colega (El Sor. Botts) habio insinuado una enmienda
á la enmienda propuesta por él, con objeto de que se nombrase un Comité
para entender sobre los privilejios y las elecciones. Con permiso de dicho señor
propondria lo siguiente como una sustitucion á la enmienda orijinal:

Resuelto, Que por el Presidente se nombre un Comité para entender sobre privilejios y elecciones;
el cual Comité constará de un miembro de cada Distrito; y que informe hoy á esta Convencion
acerca del número de Delegados que, en su opinion, deben ser admitidos por cada Distrito;
así como tambien acerca de los nombres de las personas que sean consideradas con derecho
á tomar asiento, segun la proporcion recomendada.

El Sor. SEMPLE, como promotor de la resolucion orijinal, dijo que la retiraria
y aceptaria con placer la enmienda últimamente leida.

El Sor. GWIN no teniendo inconveniente para el nombramiento de este Comité,
retiró su enmienda. No creia, sinembargo, que debiera perderse todo el dia esperando
el informe del Comité, y por lo tanto propondria que los miembros presentes
del Distrito de San Joaquin, que reclamaban asiento, fuesen admitidos á
tomar parte en la organizacion del Cuerpo.

El Sor. BOTTS preguntó á su colega (el Sor. Halleck) cuál era el objeto de
esta resolucion. Segun su contesto, parecia confundir dos cuestiones muy distintas.
¿Habria de informar qué número de Delegados regulares de cada Distrito
debia admitirse, ó sobre los supernumerarios?

El PRESIDENTE, manifestó que la resolucion se referia al "número de Delegados."

El Sor. BOTTS indicó que esta materia se hiciese objeto de dos resoluciones.
Juzgaba importante que se dividiese la cuestion en lo relativo á los Delegados


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regulares, y á los Supernumerarios; y por lo tanto haria una mocion con este
objeto.

El Sor. HALLECK enmendó su resolucion de modo que espresase así: "con
arreglo á sus recomendaciones en cuanto al número que ha de admitirse."

El Sor. NORTON dijo que ésta era una materia que traia consigo muchos motivos
de investigacion y que para informar acerca de ella se requeria mucho
tiempo. Seria imposible para el Comité rendir su informe á las tres de aquel
dia. Otro punto: que la cuestion con respecto al Distrito de San Joaquin deberia
fijarse en su propia base. Se decidiria de un modo ú otro, pero sin considerarla
en conecsion con otros distritos. Esto daria márjen á gran confusion y
gran demora en los asuntos del Cuerpo. Opinaba en favor del nombramiento de
un Comité compuesto de un Delegado de cada Distrito, ó de cualquiera Comité
que se considerase conveniente para que tomase en consideracion esta cuestion
sola, é informase al Cuerpo en el término mas breve que posible fuese.

El Sor. SHERWOOD, por su parte, no concebia el objeto de nombrar tantos
comités. Era muy de desearse que una vez se organizase la Convencion y
se procediese á los asuntos sin diferir de dia en dia la cuestion con respecto á los
miembros, que tenian derecho á tomar asiente. Se en primer lugar se nombraba
un Comité para el escrutinio de la eleccion de Delegados del Distrito de San
Joaquin y arreglar aquella cuestion; y luego otro por lo tocante á San Francisco,
y otro para lo de Sacramento, el resultado seria que la Convencion no podria ocuparse
de asunto ninguno ántes de tres ó cuatro dias. Esperaba que no hubiese
dilacion; pero si nombraban dos ó tres comités la Convencion perderia su
tiempo sin necesidad. Opinaba en favor de un Comité compuesto de un Delegado
de cada Distrito. Era de desearce que cada Distrito tuviese su representacion
plena y legal. Creia que el Comité podia dar su informe entre dos y tres de
aquella tarde.

El Sor. GILBERT dijo que los únicos Distritos sobre los cuales era necessario
que informase el Comité eran San Joaquin, San Francisco y Sacramento. Con
respecto á todos los demas Distritos consideraba la cuestion como arreglada por
la accion del pueblo mismo, á virtud de la recomendacion de la proclama del
Gobernador. No aparecia que de ninguno de esos distritos hubiese Delegados
Supernumerarios que reclamasen asiento. Por lo tanto propondria que los deberes
del Comité fuesen esplícitamente circumscritos á aquellos Distritos. Creia
que en el Distrito de San José se habian elejide dos ó tres supernumerarios; pero
que tunia entendido que no establecerian mingun reclamo para tomar asiento.
Consideraba que la manifestacion hecha en la proclama era legal y equitativa
con respecto a todos los Distritos escepto los tres mencionados. Por lo tanto,
creia lo mas conveniente que se encargase al Comité informar de los nombres de
los Delegados electos formalmente en dichos Distritos, que tuviesen derecho á
tomar asiento en la Convencion, sin referencia á otros Distritos.

El Sor. GWIN dijo que su colega (Sor. Gilbert) estaba equivocado sobre un
particular. Se habian elejido cinco Delegados en San Diego; tres supernumerarios
y dos regulares. No habia razon por qué no reclamasen asiento, lo mismo
que los supernumerarios de San José. No era probable que lo hiciesen, pero
la cuestion debia resolverse de antemano. Tambien creia que en los Anjeles se
habia elejido tambien cierto número de supernumerarios. Juzgaba que la resolucion
tal como estaba concediba ya, cubria bien la cuestion, y esperaba que se
adoptaria.

El Sor. GILBERT observó que si tales eran los hechos el caso variaba de especie.
Al hacer aquel aserto llevó por guia el mensaje del Gobernador y presumia
que se habia cometido un craso error. Si San Diego reclamaba miembros
adicionales, lo mismo que los otros Distritos, la resolucion tal como estaba era
correcta y conveniente.

El Sor. HALLECK dijo que los dos Distritos de San Luis Obispo y Santa Bárbara
habian elejido al mismo individuo. Llegaria probablemente aquella tarde


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y escojeria el Distrito en representacion del cual quisiese ser admitido. Se nombraria
uno de los supernumerarios del otro Distrito para ocupar su lugar. Este
hecho le habia inducido á proponer la resolucion en su forma presente.

Despues de alguna mas discusion se adoptó la resolucion del Sor. Halleck.

El Sor. FOSTER propuso la siguiente resolucion que fué unánimemente adoptada:

Resuelto, Que el Presidente invite al Sor. W. E. P. Hartnell para que al presente actúe como
Intérprete de la Convencion.

A mocion del Sor. SHERWOOD se invitó á los relatores de la prensa á tomar
asiento dentro de la barandilla de la Sala.

El PRESIDÉNTE anunció entonces que el Comité de Privilejios y esenciones se
componia de los siguientes:

San Diego—Enrique Hill. Los Anjeles—S. C. Foster. Santa Bárbara—P. La Guerra.
San Luis Obispo—H. A. Tefft. Monterey—M. W. Halleck. San José—J. Aram. San Francisco
—M. Norton. Sonoma—M. G. Vallejo. Sacramento —J. R. Snyder. San Joaquin—J
McH. Hollingsworth.

Despues de lo cual, á mocion del Sor. GWIN, se suspendió la Sesion hasta las
3 de la tarde.

SESION DE LA TARDE, A LAS 3.

Se reunió la Convencion segun lo acordado.

El Sor HILL, del Comité de privilejios y Elecciones, informó que se adelantaba
en el asunto y pidia próroga.

Visto lo cual, á mocion del Sor. GWIN se suspendió la Sesion para continuarla
á las ocho de la noche.

A LAS 8 DE LA NOCHE.—Se reunió la Convencion segun lo acordado.

El Sor. HILL del Comité de privilejios o Elecciones, presentó el siguiente informe:

El Comité nombrado por el Presidente para averiguar é informar á la Convencion acerca
"del número de Delegados que en su opinion deben admitirse de cada Distrito, y de los nombres
de las personas á quienes juzguen con derecho para tomar asiento segun sus recomendaciones en
cuanto al número que haya de admitirse" respetuosamente informa á vuestra Honorable Corporacion
que, de los mejores informes obtenidos por el Comité, resulta que el Distrito de San Diego
tiene derecho á dos Delegados; Los Anjeles, cuatro; Santa Bárbara, dos; San Luis Obispo,
dos; Monterey, cinco; San José, cinco; San Francisco, ocho; Sonoma, cuatro; Sacramento,
ocho; y San Joaquin, ocho.

Y las personas siguientes, que han obtenido el mayor número de votos en los respectivos Distritos,
tienen derecho á tomar asiento, á saber:

  • San Diego.—Miguel de Pedrorena, Enrique Hill.
  • Lo Anjeles.—S. C. Foster, J. A. Carrillo, M. Domiuguez, A. Stearns.
  • Santa Bárbara.—P. La Guerra.
  • San Luis Obispo.—Enrique A. Tefft, J. M. Cabarruvias.
  • Monterey.—H. W. Halleck, T. O. Larkin, C. T. Botts, P. Ord, L. S. Dent.
  • San José.—J. Aram, K. H. Dimmick, J. D. Hoppe, A. M. Pico, E. Brown.
  • San Francisco.—E. Gilbert, M. Norton, W. M. Gwin, J. Hobson, W. M. Steuart, W. D.
    M. Howard, J. J. Lippit, A. J. Ellis.
  • Sonoma.—J. Walker, R. Semple, L. W. Boggs, M. G. Vallejo.
  • Sacramento.—J. R. Snyder, W. S. Sherwood, L. W. Hastings, J. S. Fowler, W. E. Shannon,
    J. A. Sutter, J. Bidwell, M. M. McCarver.
  • San Joaquin.—J. McH. Hollingsworth, C. L. Peck, S. Haley, R. Lippincot, T. L. Vermuile,
    M. Fallon. B. F. Moore, Walter Colton, Walter Chipman.

Y no teniendo el Comité otro asunto de que ocuparse, respetuosamente pide permiso para
disolverse.

El Sor GWIN propuso que se devolviese el informe al Comité con encargo de
que informase en favor de la admision de todos los miembros que hubiesen recibido
los votos de un respetable número de constituyentes, y que estando presentes
reclamasen asiento. Reduciria su mocion á una forma mas definida cuando la


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pusiese por escrito. Segun el informe el Distrito de San Joaquin solo tenia tres
miembros. La Convencion estaba bien enterada de que las principales comunicaciones
de ese pais eran de un carácter que merecia poca confianza; que San
Joaquin era un Distrito muy remoto, y que los miembros que no estaban presentes
no podrian recibir las noticias del informe en tiempo oportuno parn tomar
parte en las deliberaciones de la Convencion. Debia tenerse presente que el
Distrito de San Joaquin era mas estenso que cualquiera otro porcion de California
representada por veinte miembros en la Convencion; que el número de los votantes
era mayor. No queria escitar preocupaciones de provincia, pero cuando
se iba á cometer un acto de manifiesta injusticia, ocasion era de espresar libremente
su opinion. Uno de los Sres. escluidos (Wozencraft) representaba un
Distrito minero en donde afluia una grande emigracion por Fuerte Smith y San
Antonio. Era notorio que no ménos de veinte mil ciuadadanos se hallaban actualmente
en camino con esa direccion; y al despachar á ese miembro para que informe
á sus constituyentes que no se le dará asiento en la Convencion, conveniente
seria mirar cara á cara las consecuencias de tal acto. No era para los
Californianos nativos para quienes la Constitucion habia de hacerse; era par la
gran poblacion Americana que compone cuatro quintos de la que hay en el pais.
En ese informe se ha escluido la representacion de sa mayoría en la Convencion.
Un miembro que habia recibido mas de ochocientos votos iba á quedar eliminado,
al paso que en la Sala habia otros miembros que habian obtenido ménos de cien
votos. Era muy importante que se hiciese una Constitucion que mereciese la
aprobacion de la gran mayoría del pueblo. Si se le presenta una Constitucion
en que considerasen violados sus derechos, seria rechazada con indignacion por
sus votos. Aquellos señores habian sido elejidos por un grande y respetable número
de constituyentes, ciudadanos Americanos. Se les rechazaria y despacharia,
despues de haber incurrido en gastos estraordinarios y espuétose á las mayores
molestias é inconvenientes en su viaje hasta aquí? Haria una guerra de
esterminio contra semejante acto de injusticia. Su único objeto era asegurar un
resultado feliz á las tareas de la Convencion. Consideraba que cuando se enviaba
aquí á un hombre en calidad de delegado, tenia deracho á todos los privilejios
de la Corporacion hasta que se arreglase la cuestion de representacion. Por lo
tanto proponio la adopcion de la siguiente medida:

En virtud de mocion hecha, la Convencion ha ordenado que el Comité de privilejios y Elecciones
se vuelva á constituir con encargo de informa en favor de la eleccion de Delegado de este
Cuerpo, de cualquiera persona presente que haya recibido cien votos para este objeto de parte de
cualquiera de los Distritos de California donde se haya celebrado eleccion, sin referencia al dia
en que ésta haya tenido lugar.

El Sor. HILL esplicó los motivos que habian guiado al Comité á las conclusiones
espresadas en el informe. No creia que el Comité pudiera haber deducido
otras conclusiones en vista de los datos que tenia presentes.

El Sor. SHANNON presentó un estado sinóptico del número de Delegados á que
consideraba tenia derecho cada Distrito, con objeto de demostrar que, segun la
base de los Sres. del Distrito de San Joaquin, el de Sacramento tenia derecho á
una representacion mayer que la que reclamaba por la proclama del Gobernador
Riley.

A mocion del Sor. GWIN las personas escluidas de sus asientos, como asi
tambien las admitidas por el informe, fueron invitadas á sentarse dentro de la
barandilla y toma parte en los debates.

Los Sres. Jones, Wozencraft, y Moore, entaron en consecuencia de esto, y
se dirijieron al Comité con relacion á sus reclamos.

El Sor. JONES consideraba muy probre privilejio, á que cualquiera preso ante
un Tribunal tenia derecho, el defender los suyos. No se presentaba allí para
someterse á la decision de ningun Comité. Venia á representar un grande y
respetable número de constituyentes, por quienes habia sido elejido, y reclamaba
un asiento en esta Convencion no como asunto de simpatía sino como punto de


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edrecho. Creia que su reputacion era superior á Comités. A falta de completos
informes de eleccion, sostenia que la palabra de un caballero á quien se habia
juzgado digno de la confianza depositado en él por sus constituyentes, era suficiente
para establecer su derecho á un asiento en la Convencion,—á lo ménos hasta
la llegada de informes completos. El Sor. Jones continuó por algun espacio mas,
sosteniendo la posicion que habia asumido.

El Sor. WOZENCRAFT entró en una prolija defensa de los fundamentos con
que reclamaba un asiento en esta Convencion. Habia side compelido por sus
amigos, muy en contra de su propia voluntad, á presentar su nombre como candidato.
Muchos de los presentes sabian que habia recibido una gran votacion en
el Distrito de San Joaquin, no habiendo allí otro candidato oponente. Vino aquí
sabiendo que habia obtenido aquella votacion, sin la menor sospecha de que se le
rehusase un asiento. Se habia sometido á un gran sacrificio de tiempo y dinero,
con la esperanza de poder servir á los constituyentes que la habian conferido el
honor de la eleccion. Habia asentido á todos los compromisos honroses propuestos
por los Sres. presentes y habia evitado con estudio todo lo que pudiese inducir
á disensiones. Esperaba sinceramente que la dificultad se allanaria de un modo
amigable, y que la Convencion procederia á sus asuntos con un espíritu de armonía
y condescendencia. Cualquiera que la decision fuese, él la admitiria, confiado
en que no seria dictada sino por justos y patrióticos motivos.

El Sor. MOORE defendió brevemente su reclamo, manifestando que el número
de votos que habia recibido del Distrito do San Joaquin escedia grandemente al
de su colega (Sor. Wozencraft.) No reclamaba prioridad ni preferencia alguna
en cuanto á aquello, sino que meramente manifestaba el hecho, en comun con los
demas, para demostrar que no venia allí sin fundamento para suponer que tenia
derecho á un asiento.

El Sor. BOTTS propuso enmendar la resolucion (del Sor. GWIN) suprimiendo
todo lo que sigue á la palabra "Resuelto," é insertando lo siguiente: "Que se
devuelva el informe al Comité con encargo de que consulte qué miembros, ademas
de los espresados por el General Riley en su mansaje, tienen derecho á tomar
asiento en esta Convencion, así como los hechos y circunstancias que acompañaron
su eleccion." Habia visto muchos Cuerpos parlamentarios, y habia leido
muchos informes procedentes de Comités, pero jamas tuvo noticia de informe tal
como el que á la Convencion se habia presentado. Por lo ménos, era el informe
mas corto y ménos satisfactorio que habia visto. Se ponia á la Convencion en el
caso de votar sobre una cuestion en que estaba á oscuras. El Comité se habia
nombrado para poner en claro los hechos, de modo tal que la Convencion pudiese
votar á sabiendas. ¿Cuáles eran los hechos? Era imposible votar sin conocimiento
de ellos. Se habia cometido un grande error. En todo Cuerpo parlamentario
debe tomarse algo por concedido: debe darse un punto de partida. El
empleado informante era como una parte constituyente de todas las elecciones.
Adoptándose la proclama del Gobernader Riley el pueblo la admitia como acto
suyo propio, y tal lo era en plena fuerza y efectos. Por la adopcion de la proclama
se constituia al General Riley en empleado informante á esta Convencion.
Los Juezes y Majistrados de Eleccion tenian encargo de enviar informes sellados
á la Secretarío de Estado. Era, pues, clara la inferencia de que los certificados
de eleccion habian de proceder de aquel Departamento. Así habia sucedido.
Se habia informado así á la Convencion. De acuerdo con todos los usos parlamentaríos,
las personas designadas en aquella relacion, y no ninguna otra, tenian
derecho prima facia á tomar asiento en la Convencion.

El Sres. HILL y TEFFT sostuviéron la posicion asumida en el informe y defendiéron
la conducta del Comité.

El Sor. BOTTS retiró por último su propuesta enmienda.

Los Sres. MCCARVER, SHANNON, GWIN, SHERWOOD, HALLECK, PRICE, GILBERT
y SEMPLE contiuáron el debate, en relacion, principalmente, á la representacion
de los respectivos distritos por que habian sido constituidos.


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El Sor. GILBERT sentia sobremanera que la recomendacion del Gobernador
con respecto á los Delegados supernumerarios de los diferentes Distritos produjese
la confusion que en el Cuerpo ecsistia. Estaba seguro de que la recomendacion
se habia hecho con los mas justos motivos y las mejores intenciones. Estaba así
mismo satisfecho de que el Comité, en su informe sobre aquel caso, habia hecho
lo que de su deber creia, y aunque sentia que no hubiese dado una noticia estadística
completa al frente del nombre de cada delegado; con todo, el principio
bajo que habian procedido, de notar el mayor número de votos obtenido por cada
Delegado, así como los datos en que se basaba su eleccion, era el mas conveniente.
La única evidencia del derecho de tomar asiento en este Cuerpo eran los
informes del resultado de la eleccion, únicos que podian probar que el Delegado
que demandase admicion habia obtenido una mayoría de votos en su distrita sobre
cierto número de hombres que habian recibido una minoria Con objeto de aclarar
cuanto posible fuese las cuestiones que surjian, proponia la siguiente enmienda
á la mocion del caballero Delegado de San Francisco (el Sor. Gwin:)

Resuelto, Que toda la parte del informe de privilegios y elecciones que se refiere á los Distritos
de San Diego, los Anjeles, Santa Bárbara, San Luis Obispo, Monterey, San José, y Sonoma,
sea recibida y adoptada por esta Convencion.

El Sor. GWIN aceptó la enmienda del Sor. Gilbert como sustitucion de su
propuesta, y ofreció enmendarla del modo siguiente:

Resuelto, Que J. M. Jones y O. M. Wozencraft, del Distrito de San Joaquin; P. O. Crosby,
y Juan McDougal, del Distrito de Sacramento; W. D. M. Howard, Rodman M. Price, A. J.
Ellis y Francisco J. Lippit, del Distrito de San Francisco, son debidamente electos Delegados
para esta Convencion, y que como tales sean ahora admitidos en ella.

El Sor. Gwin retiró su enmienda para que el Sor. Botts propusiese la siguiente:

Que el Distrito de San Diego tendrá derecho á 2 Delegados; Los Angeles, 4; Santa Bárbara,
2; San Luis, 2; Monterey, 5; San José 5; San Francisco, 10; Sonoma, 4; Sacramento, 15;
San Joaquin, 15.

En seguida se premovió un largo debate con respecto á la representacion de
los varios Distritos, en cual tomáron parte los Sres. GWIN, MCCARVER, SHANNON,
SHERWOOD, PRICE, y BOTTS.

Se llamó á la primera cuestion, pero el Cuerpo se negó á sostenerla.

Se tomó entónces la cuestion de la enmienda del Sor. Botts, y fué rechazada.

Siguiose á la de la enmienda del Sor. Gilbert, y se adoptó.

A mocion del Sor. GWIN se rechazó toda la parte del informe del Comité que
no estaba inclusa en la resolucion del Sor. Gilbert.

Se suspendió la Sesion hasta las 9 de la mañana del siguiente dia.

MARTES, SEPTIEMBRE 4, 1849.

Se reunió la Convencion segun la acordado. Se leyéron y aprobáron las minutas
del dia anterior.

El PRESIDENTE manifestó que se pediria la lista segun la comunication del
Secretaria de Estado, pues los Delegados en ella mencionados eran los que tenian
derecho á tomar asiento, segun el mansaje del Gobernador Riley.

El Sor. BOTTS dijo que habia dado tan cerca del blanco la noche anterior,
que queria disparar otro dardo á la tarjeta de la conciliacion. Proponia que se
volviese á tomar en consideracion el voto de la noche anterior por el cual se
adoptó la enmienda del Sor. Gilbert, fijando cierta representacion á los Distritos
del Sur. Su objeto era introducir la siguiente resolucion, que se inclinaba á
creer obtendria la votacion de la Sala, y arreglaria esta cansada cuestion:

Resuelto, Que la representacion de los varios Distritos en esta Convencion sea en la proporcion
siguiente: San Diego, dos; Los Anjeles, cinco; Santa Bárbara, tres; San Luis Obispo,
dos; Monterey, cinco; San José, siete; San Francisco, nueve; Sonoma, seis; Sacramento,
quince; San Joaquin, quince.


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No pensaba que la cuestion necesitaba mayor debate, y por consiguiente se
contentaria con proponer que se volviese á tomar en consideracion el voto de la
resolucion del Sor. Gilbert.

Se volvió á tomar en consideracion el asunto, y se llevo á efecto.

El Sor. BOTTS ofreció entónces su resolucion como enmienda.

El Sor. GWIN esperaba que esta enmienda se pondria á votacion directa.

El Sor. MCCARVER deseaba presentar una enmienda con tal que una mayoría
de los miembros de cada Distrito dominase los votos ausentes. Si este plan se
adoptaba, creia que seria muy provechoso; pero si no, la enmienda era una farsa.
Habia visto adoptar un curso semejante en varias convenciones.

El Sor. SHERWOOD apoyó la proposicion del Sor. McCarver.

El Sor. CARRILLO manifestó su desconfianza de dirijirse á la asamblea, por su
ignorancia de la lengua inglesa. Por lo tanto solicitaba su induljencia, pues se
veia obligado á espresarse por medio de un intérprete. Habia visto la representacion
designada en la enmienda propuesta por el Sor. Botts, y se sorprendia al
saber que el Distrito de Los Anjeles se ponia á un nivel con el de Monterey.
Era bien sabido que el de Los Anjeles tenia doble poblacion que éste. Observaba
tambien que Santa Bárbara teuia solo tres miembros. Esperaba que el Sor.
Botts enmendaria su resolucion dando á Los Anjeles y á Santa Bárbara el númere
de representantes á que tenian derecho. En su opinion Santa Bárbara debia
tener un número igual á Monterey, y los Anjeles, siete miembros.

El Sor. HILL propuso una enmienda adicional en los siguientes términos.

Que el Distrito de los Anjeles tiene derecho á siete Delegados en lugar de cinco; y Santa
Bárbara cinco en lugar de tres.

El Sor. TEFFT esperaba que esta enmienda se tomaria en consideracion y se
adoptaria.

El Sor. BOTTS manifestó que, si en su poder estuviese, aceptario la enmienda.
Sinembargo, votaria por ella.

Tratóse entónces de la enmienda del Sor. Hill y fue adoptada.

En seguida pasó la cuestion á la resolucion del Sor. Gilbert segun la enmienda
del Sor. Botts.

El Sor. GWIN observó que parecia haber ecsistido entre los que habian comprometido
esta cuestion la intelijencia de que se intentaba que cada Distrito tuviese
la fuerza que por derecho les correspondia, estuviesen ó no presentes todos
los miembros. A fin de verificar el sentido de la Convencion sobre este asunto,
propondria, de acuerdo con el deseo de los miembros de San Joaquin y Sacramento,
una resolucion para que los miembros presentes de cada Distrito pudiesen
votar por los ausentes qe sus respectivos Distritos.

El Sor. NORTON se opuso á tal medida. Creia que no se debia hacer una proposicion
de esta especie con objeto de oponerla á otra proposicion que podria satisfacer
los deseos de la Sala.

El Sor. HALLECK se opuso tambien. La Convencion no podria jamas salir
del asunto si cada Delegacion habia de votar por sus miembros ausentes. Si un
corto número de miembros de un Distrito babia de dar quince ó veinte votos por
sustitucion ó personería, los miembros de otros Distritos se opondrian justa y
naturalmente á tal procedimiento. Creia absolutamente necesario para llevar
adelante el asunto que cada miembro votase por sí mismo, y que se determinase distintamente
la Delegacion de cada Distrito. Si un miembro presente hoy, se enfermase
mañana, no creeria que los otros miembros tenian derecho de votar por él.

El Sor. SHANNON consideraba que la proposicion era en estremo cuestionable.
Era el peor principio que podia adoptarse. El precedente á que daria lugar
seria muy perjudicial. Por su parte, si tuviese que votar por algun ausente,
queria á lo ménos tener el derecho de procurador.

El Sor. SHERWOOD presumia que si se entendian propiamente los fundamentos
de la mocion, su colega (Sor. Shannon) no se opondria á ella. Era jeneralmente


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admitido que el pueblo de Sacramento tenia derecho á una representacion mucho
máyor que San Joaquin ó San Francisco. Con objeto de dar á San Francisco
los votos que reclamaba, y al mismo tiempo los votos á que tenian derecho Sacramento
y San Joaquin, se habia hecho la proposicion. La prorata de representacion
habia de determinarse por la sala, y era muy importante que se hiciese en
los términos mas liberales.

El Sor. HIEL creia que la sala estaba perdiendo tiempo en esta discusion.

El Sor. PRESIDENTE era de opinion que la discusion no era apropiada al objeto
propuesto á la Sala.

El Sor. SEMPLE entendia que la cuestion se referia á la enmienda del Sor.
Botts enmendada por el Sor. Hill. Por consiguiente la cuestion primaria era si
se convendria en esta prorata de representacion. Trataba de votar por esta enmienda
porque creia que era una proporcion legal. Una palabra mas. No habia
absolutamente ningun antecedente en ninguna Convencion de Estado, ni en ningun
cuerpo parlamentario, de representacion por sustituto ó personero. Donde
habia que representarse diferentes naciones, podia tolerarse semejante práctica;
pero presumia que los sentimientos de la Convencion en jeneral eran contra
aquel principio.

El Sor. GWIN deseaba que no se le entendiese mal en esta cuestion. Su
único objeto, como en la primera ocasion se manifestó, era dar á los Distritos de
Sacramento y San Joaquin el completo de sus votos. No deseaba que miembros
presentes votasen por miembros ausentes, pero si se hacia un aumento en otros
Distritos, reclamaba el derecho de aquellos Distritos á tener miembros adicionales.
Sostenia que la Convencion podia legalmente dar á Sacramentó y á San Joaquin
el poder de dar quince votas. La Convencion no estaba sujeta á la accion de
ningun otro cuerpo. Era compuesta de los representantes orijinales del pueblo.
No presentaba, ni favorecia ninguna proposicion que perjudicase á ninguna parte
de California; pero estos dos Distritos mineros, que tienen la poblacion mas numerosa,
debian tener la mas numerosa representacion. Solo movido por un deseo
de la facilitar la organizacion de la Sala, habia presentado la proposicion.

Convertida la cuestion á la enmienda del Sor. Botts enmendada por el Sor.
Hill, fué adoptada.

El Sor. BOTTS propuso la siguiente resolucion.

Resuelto, Que se nombrase un Comité de tres individuos para que informase inmediatamente
á la Convencion sobre los nombres de los Delegados adicionales á que se referia la resolucion
anterior, que habian recibidor el mayor número de votos en sus respectivos Distritos.

El Sor. HALLECK indicó una lijera alteracion á aquella medida. Que este
Comité informase sobre los nombres de las personas que habian obtenido mayor
número de votos de sus respectivos Distritos segun la proporcion acordada por la
Sala. Si alguna persona de las que reclaman asiento no se incluyere, se traeria
la cuestion á su caso particular y se decidiria su mérito.

El Sor. BOTTS aceptó la enmienda. Traida la cuestion á la resolucion, segun
se habia enmendado, fué adoptada.

El Sor. HALLECK manifestó que acababa de recibir hacia pocos minutos algunas
relaciones de eleccion adicionales.

A mocion hecha, se recibieron en la Sesion y se dispuso ponerlas al ecsámen
de un Comité.

El PRESIDENTE nombró para dicho Comité á los Sres. Shannon, Hoppe y Dent.

El Sor. SEMPLE indicó que habia muchos asuntos de que tratar, lo cual podia
hacerse durante la sesion del Comité. Era importante designar qué empleos ó
encargos se necesitaba conferir. Esta podia hacerse miéntras el Comité estaba
en sesion, preparando su informe.

El Sor. NORTON opinó que no era muy legal entrar en asuntos, cualesquiera
que fuesen, mientras no se decidiese primero quiénes tenian derecho á tomar
asiento. Entonces seria tiempo de proceder á la eleccion de empleados.

El Sor. SEMPLE dijo que si la Sala procedia segun las reglas jeneralmente


19

establecidas, no tenia derecho para determinar sobre la admision de miembros
hasta que esté completamente organizada. Era necesario que hubiese algunos
miembros á lo ménos para proceder á los asuntos ántes que pudiera resolverse
esta cuestion. No queria significar que era absolutamente necesario á la Sala
empezar sujetándose á reglas antes que estuviese organizada; pero para facilitar
los asuntos bajo las circunstancias presentes habiéndose separado tanto de los
usos parlamentarios, creia conveniente determinar qué empleados eran necesarios
y elejirlos sin mas demora.

El Sor. GWIN creia que el Sor. Semple estaba enteramente equivocado. Es
bien sabido que durante semanas y mas semanas, el Congreso de los Estados Unidos
estuvo en sesion bajo tal organizacion temporal con motivo de la famosa cuestion
de Jersey. Consideraba completamente lejítima la presente organizacion de la
Convencion. Esperaba que no se tomase una medida aislada, escepto sobre la
admision de los miembros, hasta que se admitiesen todos los que tenian derecho
á ello.

El Sor. GILBERT leyó una parte del Manual de Cushing sobre este particular
(pájina 10, seccion 6,) que creia terminaba y decidia la cuestion.

A mocion del Sor. GWIN se suspendió la sesion por el término de una hora.

SESION DE LA TARDE, A LAS 2.

Se reunió la Convencion segun el anterior acuerdo.

El Sor. SHANNON, del Comité especial nombrado por la mañana, dió un informe
que, á mocion del Sor. Gwin fué adoptado, á saber:

El Comité tiene el honor de informar, indicando los siguientes como "los nombres de las
personas que han recibido el mayor número de votos en los varios distritos con arreglo á la prorata
adoptada por la resolucion de hoy," y adicion á los ya anunciados por el Gobernador como
electos, para esta Convencion, á saber:

  • Los Anjeles—Hugo Reid, Luis Rubideaux, Manuel Requena.
  • Santa Bárbara—Manuel Jimeno, Jacinto Rodriguez, Anastasia Carrillo.
  • San José—Pedro Sansevaine, Julian Hanks.
  • San Francisco—W. D. M. Howard, Francisco J. Lippit, A. J. Ellis, R. M. Price.
  • Sonoma—Ricardo A. Mawpin, Jaime Clyman.
  • Sacramento—L. W. Hostings, Juan Bidwell, Juan S. Fowler, M. M. McCarver, Juan McDougal,
    E. O. Crosby, W. Blackburn, Jaime Queen, R. M. Jones, W. Lacy, C. E. Picket.
  • San Joaquin—B. F. Lippincott, S. Haley, C. L. Peck, B. F. Moore, M. Fallon, B. Ogden,
    J. M. Jones, T. L. Vermuile, O. M. Wozencraft, Jorje A. Pendleton, Jeremías Ford, Coronel
    Jackson, B. L. Morgan, Walter Chipman.

El Sor. GILBERT propuso que la Convencion procediese á la eleccion de Presidente.

El Sor. SEMPLE indicó la propiedad de determinar primeramente qué empleados
eran necesarios para completar la organizacion preliminar de la Convencion.

El Sor. BOTTS dijo que la eleccion del Presidente era la primera en órden.

El Sor. MCCARVER propuso que la eleccion se hiciese por balota.

El Sor. HOBSON ofreció la siguiente proposicion:

  • 1.o para la eleccion de los empleados de esta Convencion será necesaria una mayoría de todos
    los votos dados.
  • 2.o En la votacion por los empleados, cuando se presenten muchos candidatos, el inferior en
    la lista será escluido hasta que se escoja otro.
  • 3.o En la eleccion de empleados de esta Convencion los miembros votarán por balota.

El Sor. MCCARVER insistió en su mocion.

El Sor. BOTTS esperaba que la Sala no qnerria votar por balota. Creia que
era un principio que debia observarse aquí, qne era un cuerpo representativo, y
que los representados tenian derecho de saber el modo en que los miembros disponian
de sus votos. No votaban por sí, sino por otros. Preferia el llmar por sus
nombres los individuos por quienes votaba, cuando representaba la voluntad de
otros. Por lo tanto proponia cnmendar la resolucion suprimiendo la palabra balota
é insertando en su lugar viva voce.


20

El Sor. SHERWOOD preferia la adopcion de la resolucion orijinal. La observaciones
del Sor. Botts eran verdaderas, como regla general. Pero en la eleccion
de empleados donde no se envolvia ningun principio, y en que podia haber sentimientos
personales, era costumbre votar por balota. Esperaba que el Sor. Botts
retiraria su enmienda.

El Sor. BOTTS no podia consentir en retirar la enmienda. No creia que hubiese
ningun sentimiento personal. En cuanto á lo principal, podia decir que
frecuentemente se envolvian muchos principios en la eleccion de empleados. Sus
constituyentes tsnian derecho de saber su voto, á insistia en su enmienda.

Se asumío la cuestion y se rechazó la enmienda.

En seguida se trato de la resolucion original.

El Sor. NORTON propuso que se nombrasen tres relatores para contar los
votos, y así se acordó.

El Sor. CARRILLO dijo que habia ciertos miemqros que tenian derecho á tomar
asiento segun lo resolucion adoptada por la Sala. Propuso que se enviase
por ellos.

El PRESIDENTE manifestó que no habia ministro á quien enviar por ellos.

El Sor. HALLECK propuso que la Convencion se suspendiese hasta las tres, a
fin de que se pudiese enviar por los miembros ausentes que estaban en la ciudad.
Acordado.

SESION DE LA TARDE, A LAS TRES.

Se leyó la lista. A mocion del Sor. Norton se anunció á lor Señores Norton,
Snyder y Jones por el Presidente, como nombrados relatores.

Habiendose suscitado una discusion con respecto á precedencia de cuestiones,
El PRESIDENTE manifestó que la cuestion presente era sobre la adopcion de la
enmienda propuesta por el Sor. Hobson á la resolucion del Sor. McCarver.

El Sor. MCCARVER se opuso á la enmienda fundado en que: Eso era determinar
la regla de la Sala por una resolucion. Impedia tambien que fuesen canditatos
algunos individuos que podia obtener la eleccion de la Convencion. El
candidato que tuviese el menor número de votos no podria entonces presentarse
de nuevo. Esto era monopolizar toda accion posterior, y tal costumbre se diferenciaba
mucho de todas las que ál conocia.

El Sor. SEMPLE se opuso tambien á la enmienda. No creia que era de costumbre
escluir al candidato postrero. El plan usual era continuar por balota
hasta que algun miembro recibiese alguna mayoría de votos.

El Sor. MCCARVER era de opinion que adoptando esta resolucion se adoptaba
tambien una regla para la Sala, y que el candidato bajo esa regla no podia volver
á serlo.

El Sor. HALLECK propuso suprimir el segundo articulo de la proposicion del
Sor. Hobson, y se convino en ello.

Convertida la cuestion á la proposicion enmendada, se adoptó.

En seguida procedió la Convencion á la eleccion de un presidente.

A virtud de mocion hecha, fueron nombrados relatores los Señores Norton,
Snyder y Jonss.

Contadas las balotas, los relatores anunciaron á la Convencion que Roberto
Semple, del Distrito de Sonoma, era en toda forma electo presidente.

Se nombró á los Señores Sutter y Vallejo en comision para acompañar al
Presidente á su asiento.


21

DISCURSO DEL PRESIDENTE.

Conciudadanos de la Sala de Delegados de California: Al paso que de todo
corazon agradezco el honor que me habeis conferido, debo sin embargo decir que
siento no haya recaido en mas hábil persona. Deberé, pues, esperar, la debida
indulgencia de vuestra parte. Cuantos servicios sea yo capaz de hacer, los haré
libre é imparcialmente. En cuanto exijan de mí los deberes de Presidente de
esta Convencion, haré uso de todo esfuerzo para desempeñarlos con toda la moderacion
que pueda, y arreglado en todo lo posible á la justicia y á la observancia
de los derechos.

Esamos ocupando ahora, como ciudadanos, una posicion en que se fijan las
miradas de todos.

No solamente estan clavados en nosotros los ojos de todos nuestros Estados
hermanos, sino los ojos de toda la Europa que al presente se dirijen hácia California.
Este es el movimiento preliminar de la organizacion de un gobierno civil
y del establecimiento de instituciones sociales. Sois llamados por vuestros conciudadanos
para ejercer toda vuestra influencia y poder con objeto de que les asegureis
todos los bienes que un buen Gobierno puede proporcionar á un pueblo
libre. Importante es, pues, que en vuestros procedimientos hagais uso de todo el
cuidado, la discrecion y el juicio posibles; y que especialmente prevalezca en
todas vuestras deliberaciones un espíritu de acuerdo y armonia.

Es de esperarse que esta Convencion abrigue sinceramente y hasta el estremo
los sentimientos de conciliacion. De esta manera, conciudadanos, estoy satisfecho
de que podemos probar al mundo que California no ha sido colonizada en lo
jeneral por hombres sin intelijencia y sin letras. Estoy seguro de que la actual
poblacion de California es por lo menos capaz de inspirar al mundo hasta cierto
grado la admiracion que nuestro rápido progreso en riquezas y prosperidad han
ya causado. Aunque el progreso de California ha escedido á todas las esperanzas,
mayor aun ha sido su progreso en poblacion. Muy diferente de esta poblacion
que nada tenia que hacer en sus hogares, han traido de los Estados muchas
de las mejores familias y de los hombres mas intelijentes del pais. Los conocimientos,
el carácter emprendedor y el genio de nuestro antiguo mundo se reproducirán
en el nuevo, para guiarle al puesto que le ostá designádo entre las naciones
de la tierra.

Vamos, pues, adelante, y nuestra divisa sea "Justicia, Industria y Economia."

A mocion del PRESIDENTE, se invitó al Gobernador Riley á que tomase asiento
en la Sala.

El Sor. SHERWOOD propuso la siguiente resolucion que fué adoptada:

Resuelto, Que la Convencion elija un Secretario, dos ayudantes de Secretario, un Relator, un
Mazero y un Portero.

El Sor. PRICE propuso que se suspendiesen las ordenanzas de la Casa y so
nombrase al Sor. Hartwell como intérprete y traductor. Se adoptó viva voce.

Seguidamente procedió la Sala á elejir el Secretario y ayudantes; el Sor.
Guillermo G. Marcy obtuvo mayoría de votos y fué declarado debidamente electo
Secretario.

Caleb Lyon obtuvo mayoria de votos como primer ayudante de Secretario y
se le delaró debidamente electo.

J. G. Field obtuvo una mayoria de votos como segundo ayudante de Secretario
y se le declaró debidamente electo.

A mocion del Sor GWIN se nombró un Comité de tres para informar acerca
de un relator para la Convencion. Fueron nombrados para dicho Comité los Señores
Gwin, Dent y Gilbert.

En seguida procedió la Sala á la eleccion de un Mazero, y habiendo obtenido
mayoría de votos el Sor. Houston se le declaró debidamente eloect.


22

A mocion del Sor, GWIN, se suspendieron las ordenanzas, y Cornelio Sullivan
fué elegido portero viva voce.

El Sor. VALLEJO propuso que se nombrase un escribiente para ayudar al intérprete
y traductor.

El Sor. PRICE propuso la siguente resolucion, que fué adoptada:

Resuelto, Que el Presidente nombre un Comité de tres para que invite al Clero de Monterey
á que diariamente abran las sesiones de esta convencion con prezes.

Comité—Señores Price, Larkin y Norton.

En seguida propuso el Sor. GWIN la siguiente resolucion.

Resuelto, Que por el Presidente se nombre un Comité selecto compuesto de dos delegados de
cada Distrito, para informar sobre el plan ó parte del plan de una Constitucion de Estado para la
accion de este Cuerpo.

A mocion del Sor. PRICE se acordó que la antedicha resolucion se hiciese órden
especial del dia siguiente.

Se propuso suspender la sesion, pero no tuvo efecto.

El Sor. PRICE sometió la resolucion siguiente:

Resuelto, Que so nombre un escribiente para el interprete y traductor.

Acordado.

A mocion del Sor. GWIN se suspendieron las ordenanzas, y se eligió viva voce
al Sor. W. H. Henrie para el empleo de escribiente del intérprete y traductor.

El Sor. GWIWN propuso entonces, y fué adoptada, la resolucion que sigue:

Resuelto, Que la ley parlamentaria tal como se halla en el Manual de Jefferson, en cuanto aplicarse pueda, sea la ley de la Convencion, hasta que otra cosa se ordene.

Al llegar aquí se suspendió la sesion hasta las diez de la mañana siguiente.

MIERCOLES, SEPTIEMBRE 5, DE 1849.

Se reunió la Convencion segun el anterior acuerdo. Prezes por el Rdo. Padre
Actonio Ramirez.

El Sor. GWIN preguntó si habia quorum presente.

El PRESIDENTE manifestó que por acuerdo de ayer para arreglar la prorata
de representacion de los Distritos, se habia fijado en sesenta y nuevo el número
total de los miembros que debian hallarse presentes. Por consiguiente se requerian
treinta y seis para formar quorum para tratar de los asuntos, lo cual era, poco
mas ó menos, el total número presente.

Estaba fuera del alcanze de todos los cuerpos legislativos regularmente organizados
alterar este órden de cosas; pero la Convencion era una Asamblea
orijinal del pueblo, por medio de sus representantes, para formar un sistema de
leyes, y su organizacion estaba lejitimamente bajo el dominio de los que la constituian.
Creia que debia tomarse alguna medida para facilitar los asuntos. Se
necesitaria mucho tiempo para enviar emisarios por todo el pais á ecsijir la concurrencia
de los miembros electos.

El Sor. GWIN dijo que por esa misma razon habia hecho la pregunta. Estaba
completamente seguro de que no podia parse ejemplo de que ningun cuerpo deliberativo
hiciese transacciones sin un quorum de sus propios miembros. El informe
del Comité denominaba las personas elegidas. Seria imposible superar la
dificultad requiriendo la asistencia de aquellos miembros. No veia mas que un
remedio—dar facultad á los presentes para representar á los miembros ausentes
de sus respectivos Distritos. De esta manera la Sala podia siempre tener quorum.

El Sor. HALLECK se opuso á cualquiera procedimiento de esta especie. Aunque
la Sala podia conceder los votos de todo un Distrito á dos ó tres miembros de él,
seria completamente impropio, si no impracticable, hacer que estos miembros sirviesen
por cinco personas para formar un quorum. Habia anunciado esta dificultad


23

desde el principio, y la habia indicado á los miembros cuando el Comité
señaló el número para cada Distrito. La adopcion del plan sujerido no haria
mas que poner en mayor difficullad á la Sala. Dentro de pocos dias habria presentes
muchos miembros adicionales, y creia que con ellos se podria formar quorum.

El Sor. GWIN dijo que si el Sor. Halleck sujeria un remedio lo aprobaria de
muy buena gana. No se interesaba personalmente en el plan que habia propuesto,
pero se le ocurria como la única alternativa al alcanze del Cuerpo.

El Sor. DIMMICK observó que habia presente un quorum, y esperaba que la
Sala procederia á tratar de los asuntos.

El Sor. CROSBY propuso que los empleados y miembros de la Convencion prestasen
primeramente el juramente de sostener la Constitucion de los Estados
Unidos.

El Sor. BOTTS propuso que se pospusiese la órden del dia, con aquel objeto.

El Sor. GWIN deseaba se retardase, pero no que se pospusiese la órden.

El PRESIDENTE creia necesario que primeramente se organizase la Corporacion.
Tocaba á la Sala determinar si debia ó no seguirse tál curso. Estaba ó
no organizada La cuestion seria si los miembros debian prestar el juramento
antes de proceder á los asuntos como Cuerpo organizado. Púsose á votacion y se
determinó por la afirmativa.

El Sor. GWIN sujirió que el Presidente prestase juramento ante algun empleado
legal de la Ciudad. Creia que el Juez de la Corte Suprema podria hacerlo,
y cespues jurar todos los demas miembros. El Juez ó Alcalde debian desempeñar
este deber.

El PRESIDENTE dijo que si tal era la voluntad de la Sala, el Secretario de Extado
podia tomar juramento al Presidente electo, y este entónces podia recibir los
de los miembros como Corporacion.

Acordóse así; y el Presidente de la Convencion prestó el debido juramento
el manos del Secretario de Estado recibiendo en seguida el de los miembros.

ORDEN DEL DIA.

Siendo la resolucion del Sor. GWIN la orden del dia, se presentó y leyó.

El Sor. HALLECK deseaba poner una sustitucion con objeto de obtener una
espresion del sentido de la Sala sobre dos puntos. Tenia muy pocas dudas sobre
el resultado; sinembargo, como muchos deseaban saber las miras de la Convencion
sobre el asunto, queria que los dos puntos se separasen y distinguiesen. Era
con respecto á la forma de Gobierno, si de Estado, ó si Territorial. Por lo tanto
proponia que la resolucion se enunciase de modo que directamente espresara la
opinion sobre cada punto; es decir, si se deseaba el plan de un Gobierno de Estado,
ó si la Convencion propondria al Congreso un plan de Gobierno Territorial.

El Sor. MCCARVER dijo que si la cuestion era sobre si habia de tomarse en
consideracion otro plan que el de un Gobierno de Estado, queria que se tomase
los votos de la Sala para decidirlo, pero que no era su voluntad permanecer en
ella y tomar en consideracion ningun otro plan.

El PRESIDENTE manifestó que la cuestion se referia á la enmienda del Sor.
Halleck.

El Sor. GWIN no podia condescender á aceptar esta enmienda como sustituto
de su resolucion, porque precisamente implicaba la misma cosa. La resolucion
que él habia propuesto estaba á discusion abierta Si se ofrecia algun inconveniente
para una Constitucion de Estado, se presentaria la cuestion de Gobierno
Territorial.

El objeto del Sor. HALLECK era solamente separar las dos cuestiones.

El Sor. GWIN no pensaba que hubiese en la Sala un solo miembro en favor
de un Gobierno Territorial.

El Sor. MCCARVER propuso se moviese la cuestion de si este Cuerpo habia de
proceder á formar un Gobierno de Estado, ó Territorial.


24

El PRESIDENTE consideraba que la cuestion estaba incluida en la resolucion.

El Sor. HASTINGS se manifestó opuesto á la resolucion últimamente presentada,
y en favor de la que se referia á la organizacion de un Gobierno de Estado.
Si era un Gobierno de Estado no seria un Gobierno Territorial.

El Sor. GILBERT, á fin de atender á todo, propuso lo siguiente como enmienda
á la enmienda del Sor. Halleck:

  • 1o Resuelto, Que es conveniente que esta Convencion proceda ahora á formar una Constitucion
    de Estado para California.
  • 2o Resuelto, Que el Presidente nombre un Comité compuesto de—miembros de cada Distrito
    para que prepare un bosquejo ó plan de una Constitucion para el Estado de California; y
    que á dicho Comité se encargue informar á esta Convencion, con la menor demora posible, sobre
    los artículos ó secciones de dicho bosquejo ó plan que de tiempo en tiempo se adopten en el
    Comité.

El Sor. HALLECK aceptó la proposicion del Sor. Gilbert como una sustitucion
á su enmienda.

El Sor. GWIN acceptó la primera resolucion propuesta por el Sor. Gilbert
como una sustitucion de su segunda resolucion, y á fin de obtener una votacion
directa, llamó á la cuestion previa.

El PRESIDENTE manifestó que la cuestion previa era sombre la resolucion orijinal,
siendo aquella la orden del dia.

El Sor. HASTINGS propuso enmendar la resolucion insertando dos de cada Distrito
en lugar de uno.

El PRESIDENTE manifestó que la mocion para añadir un miembro adicional
estaba al alcanze de la Sala en cualquier tiempo.

El Sor. GWIN aceptó la enmienda de dos en lugar de uno.

El Sor. FOSTER sujirió que la resolucion para nombrar un Comité se enunciase
de tal manera que manifestase directamente la opinion de la Sala sobre
el asunto de la forma de Gobierno. Algunos miembros estaban en favor de un
Gobierno Territorial. Por su parte era opuesto á un Gobierno de Estado. Deseaba,
y lo mismo otros, tener el voto separado y distinto. Le parecia que la
enmienda del Sor. Halleck á la resolucion llenaba el objeto.

El Sor. GWIN reiteró su llamada á la cuestion previa; pero dando esto lugar
á discusion, la retiró por último.

El Sor. CARRILLO dijo que la cuestion debia ser si California habia de permanecer
como Territorio, ó formarse Estado. Cualquiera que fuese la determinacion
que sobre tal asunto se tomase, creia que debia nombrarse un Comité para
informar sobre él, y que los miembros podian consignar sus votos sobre aquella
cuestion sola, si así lo deseaban. Cualquiera paso contrario á este plan no haria
mas que envolver en dificultades á la Convencion.

El Sor, WOZENCRAFT no concebia qué derecho tenia la Sala para entrar en
cuestion alguna de esta especie. Los Delegados de la Convencion eran elejidos
para un objeto especial—para formar una Constitucion de Estado. No se requeria
que espresasen ninguna opinion en cuanto á otra forma de Gobierno.

El PRESIDENTE manifestó que el Gobernador Riley en la recomendacion contenida
en su proclama, se referia lo mismo á un Gobierno Territorial que á un
Gobierno de Estado.

El Sor. TEFFT creia que habia otra razon para que se separasen las dos
cuestiones. Si los Señores procedian de buena fé al asegurar que las dos resoluciones
tendrian el mismo efecto, nada se perdia en acceder á los deseos de los que
querian corsignar su voto en favor de un Gobierno Territorial. El se veia compelido,
por los deseos de sus constituyentes, á votar por un Gobierno Territorial.

Consideraba que los miembros que votaban bajo tales instrucciones tenian
derecho á que se estableciese la cuestion directa de si la Convencion procederia
á formar un Gobierno de Estado, ó Territorial.

Habiendose suscitado mayor discusion, el Sor. GILBERT pidió la lectura de los
dos resoluciones (la del Sor. GWIN y la suya propia en justa position.) El Secretario
las leyó.


25

El Sor. BOTTS aprobó cordialmente los sentimientos espresados en la resolucion
del Sor. Gilbert; pero, cosa estraña, le guiaban á conclusiones enteramente
diferentes. El (Botts) queria ver discutido el asunto por entero por la Convencion
en Comité de todos. Deseaba que todos los miembros participasen de la
discusion. Sabia que el deseo del caballero era que este Comité volviese inmediatamente
con un plan de Constitucion que se presentase á la Sala. Pero á que
autoriza á este Comité la resolucion? ¿Qué autoridad da el Comité? La misma
dificultad que el Caballero pensaba evitar estaba implicada en la adopcion de la
Constitucion del modo indicado. Por su parte, votaria por la resolucion que determina
considerar la cuestion de si ha de ser una Constitucion de Estado ó un
Gobierno Territorial. En este caso propondria una enmienda para que la Sala
se reuniese inmediatamente en Comité del Todo para tratar sobre una Constitucion
para el Estado ó el Territorio, y precisamente por las mismas razones por
que el caballero de San Francisco habia propuesta su resolucion, pidiendo que el
Comité informase sobre un plan de Constitucion por partes separadas.

El Sor. GILBERT dijo que su motivo principal era el deseo de ahorrar tiempo
—el deseo de abreviar el período de esta Convencion en cuanto fuese posible.
En todas las Convenciones de que habia leido, se habia perdido mucho tiempo por
distribuir diferentes partes de la Constitucion entre diferentes Comites. Esto
habia sucedido en la ultima Convencion de Nueva-York. Tenia unos diez
Comités diferentes. Cuando se presentaron á la Sala todos los informes; emplearon
dos meses en arreglar un plan de Constitucion. Se halló que los
diferentes informes no tenian ninguna simpatía correlativa, y era casi imposible
combinarlos. El Comité que él proponia podia tener sus sesiones en los intervalos
de las de la Convencion, é informar de tiempo en tiempo sobre aquellas
partes de la Constitucion que hubiesen adoptado. Entretanto, la Sala podia
ocuparse en Comité del Todo en discutir los artículos que tuviese á la vista.
Deseaba que se entendiese claramente que su objeto era ahorrar tiempo.

El Sor. CARILLO, manifestó que él representaba una de las Comunidades mas
respetables de California, y que no creia conveniente á los intereses de sus constituyentes
que se formase un Gobierno de Estado. Al mismo tiempo, como una
gran mayoria de esta Convencion parecia inclinada á favor de un Gobierno de
Estado, proponia que se dividiese el pais tirando una línea al Este de San Luis
Obispo, de modo que todo el Norte de aquella línea tuviese un Gobierno de Estado
y todo el Sur un Gobierno Territorial. El y su colega tenian instrucciones
de votar por una organizacion Territorial. Tomaba esta medida porque creia
que estaba de acuerdo con el interes de sus constituyentes. Y aunque un caballero
perteneciente á este cuerpo habia manifestado que no era el objeto de la Convencion
formar una Constitucion para los Californianos, pedia se le permitiese decir
que él se consideraba tan ciudadano Americano como el caballero que habia
espresado aquel aserto.

El Sor. GWIN dijo que se alegraba mucho de que el caballero le hubiese proporcionado
una ocasion de esplicar precisamente lo que él queria decir. Se le
habia entendido muy mal en aquel punto. Lo que decia era que la Constitucion
que iban á formar era para la poblacion Americana. ¿Porque? Porque la poblacion
Americana era la mayoría. Era para protejer la poblacion de California,—
con objeto de protejer la minoría: los Californianos nativos. La mayoría de toda
comunidad es la parte que debe ser gobernada: las restricciones de la ley se
interponen entre ella y la parte mas débil: debe impedírsele que infrinja los
derechos de la minoría.

Habiendo traducido el Intérprete esta esplicacion,

El Sor. CARRILLO se manifestó completamente satisfecho. No tenia mas que
decir sino que concebia que convendria á los intereses de sus constituyentes que
si no pudiese formarse un Gobierno Territorial para todo el pais, que este se dividiese


26

de manera que proporcionase á los del Sur esta forma, al paso que la poblacion
del Norte pudiese adoptar un Gobierno de Estado si lo preferian.

El Sor. FOSTER, aunque obrada bajo instrucciones semejantes á las de su colega,
no creia que la mayoría de sus constituyentes deseaba una separacion.
No habia duda de que deseaban un Gobierno Territorial, pero creia que preferian
participar de la carga de un Gobierno de Estado ántes que dividir el pais.

El Sor. DIMMICK deseaba decir una palabra ántes de terminarse la cuestion.
Representaba una parte de la poblacion de California en la Convencion. Prevalecia
la idea de que los nativos de California eran opuestos á un Gobierno de Estado.
No concebia que fuese así. Estaba satisfecho por las conversaciones que
habia tenido con ellos, que estaban casi unánimemente decididos en favor de un
Gobierno de Estado. En cuanto á la línea de distincion que se intentaba trazar
entre los nativos de California y los Americanos, él no conocia distincion ninguna:
ninguna tampoco conocian sus constituyentes. Todos reclamaban su título de
Americanos. No consentirian en ser colocados en minoría. Se consideraban en
clase de Americanos y tenian derecho á pertenecer á la mayoría. Sin atender
á la nacion de que procediesen, confiaban que en lo adelante se les consideraria
como Americanos. La Constitucion habia de formarse para su beneficio así como
para el de los Americanos nativos. Todos tenian un mismo comun interes en la
cuestion, y un mismo objeto á la vista: la proteccion del Gobierno.

El Sor. GWIN no queria que se le entendiese mal por ninguna interpretacion
dada á sus observaciones en esta Sala ó en cualquiera otra parte. Era notorio
que los ciudadanos de los Estados Unidos se conocian con el nombre de Americanos
aquí; y cuando él hablaba de Americanos, hablaba de ciudadanos de los antiguos
Estados de la Union que se hallan ahora en California. No conocia distincion
perjudicial á los intereses de unos á otros. No habia tratado de establecer
ninguna. Hablaba de ellos como de una materia de números: que los ciudadanos
de los antiguos Estados de la Union formaban la mayoría aquí, y esta Constitucion
era para projeter la clase que componia la minoría.

El Sor. DIMMICK deseaba manifestar que sus constituyentes no reclamaban
ninguna proteccion bajo la Constitucion de California, que no les fuese garantida
por el tratado de paz.

Tomándose entonces la cuestion en la primera parte de la proposicion del Sor.
Gilbert, el resultado fué el siguiente:

Si—Los Sres. Aram, Botts, Crosby, Dent, Dimmick, Ellis, Gwin, Gilbert, Hoppe, Hobson,
Halleck, Hastings, Hollingsworth, Jones, Larkin, Lippincott, Moore, McCarver, Norton, Ord,
Price, Sutter, Snyder, Sherwood, Shannon, Semple, Vallejo, Wozencraft—28.

No—Los Sres. Foster, Hill, Reid, Stearns, Pico, Tefft, Carillo, Rodriguez—8.

Habiéndose suscitado la cuestion sobre si habia quorum presente, y decidida
negativamente por el Presidente,

Se suspendió la sesion por media hora á mocion del Sor. DENT.

SESION DE LA TARDE, A LAS 2.

Se reunió la Convencion, segun acuerdo.

El PRESIDENTE observó que era de desearse el fijar y conocer ciertas reglas
para gobierno de la Sala. No era practicable que cada miembro determinase
ocasionalmente cuál era la regla mejor. La Sala debia establecer ordenanzas
convenientes y ajustarse á ellas. Era cierto que se habia organizado irregularmente.
El Territorio de California se habia obtenido de otro Gobierno que difiere
muy materialmente del nuestro. Estábamos en el caso de hacer algo de lo que
nada era; organizar y dar forma á un caos. El objeto era crear un buen sistema
fundamental de leyes, y para llevar está cabo era necesario absolutamente,
adoptar algunas reglas fijas de accion. Debia suspenderse todo asunto hasta que
la Sala estuviese propiamente organizada. Ahora estaba en confusion. Por un
acta de la Convencion parecia que se habia fijado en setenta y tres el número de


27

los miembros; por consiguiente, serian necesarios treinta y ocho de ellos para
formar quorum. Seria impracticable alterar una resolucion una vez adoptada
sin quorum. Si era admisible tal accion, cinco miembros podian proceder á formar
reglas y ordenanzas y aun leyes. Parecia que solo habia un camino para
salir de la dificultad. Entendiendo mal, sin duda, se suponia que por haber
aprobado el informe del Comité especial nombrado ayer, la Convencion constabade
setenta y tres miembros. Este Comité debia informar sobre los nombres de
los Delegados adicionales debidamente elejidos en sus respectivos distritos. El
diario no determina cuales fuéron los miembos debidamente elijidos. Por consiguiente,
no eran miembros de esta Sala hasta tanto que fuesen declarados tales
por alguna autoridad. El diario no proporcionaba evidencia alguna de accion
adicional de la Convencion sobre este asunto. Por semejante omision, la Sala
estaba en facultad de proceder á declarar quiénes eran los miembros debidamente
electos. Creia que por un proceder de esta especie se podia obviar la dificultad.

Suscitóse entonces una discusion sobre el asunto del quorum, y las reglas
necesarias para los procedimientos de la Sala, durante la cual se presentaron
varios proposiciones sin sostenerse ninguna.

Por interpelacion de la Sala, declarando el Presidente que habia quorum,

El Sor. GWIN propuso que se volviese á tomar en consideracion el informe
del Comité sobre privilejios y elecciones, y presentó la siguiente proposicion:

Resuelto, que el informe del Comité Especial nombrado por órden de la Sala para informar
acerca del número de votos recibidos en los varios distritos por personas que eran candidatos para
asientos en este cuerpo, sea adoptado; y que Hugo Reid, Jacinto Rodríguez, Francisco J. Lippitt,
A. J. Ellis, R. M. Price, L. W. Hastings, M. McCarver. Juan McDougal, E. O. Crosby,
B. F. Lippincott, B. F. Moore, I. M. Jones, y O. W. Wozencraft, están debidamente electos
y por lo tanto admitidos como miembros de este cuerpo.

Adoptado á viva voce.

Habiéndose hecho una mocion para suspender la sesion,

El Sor. GWIN dijo que esperaba que la Sala decidiria primero sobrela resolucion
con respecto al nombramiento de un Comité Especial sobre la Constitucion,
á fin de que informase ó diese alguna base sobre la cual procediese la Convencion
en su prócsima junta.

El Sor. MCCARVER, propuso una enmienda á la enmienda hecha por el Sor.
Gilbert a la resolucin del Sor. Gwin, suprimiéndolo todo despues de la palabra
"Resuelto" é insertando lo siguiente:

Que la Convencion se resuelve en un Comité del Todo y toma en consideracion la Constitucion
del Estado de Iowa como base para la Constitucion de California.

El Sor. GWIN observó que la mocion de aquel Sor. requeria que él hiciese
una esplicacion. Antes que él (Gwin) fuese elijido miembro de esta Convencion,
se le habia ocurrido una consideracion de muy grande importancia,—la dificultad
con que se tropezaria en las tareas de la Convencion por la falta de una imprenta.
Se reconoceria la necesidad de que cada miembro tuviese á la vista las palabras
esactas del contesto sobre que habia de votar. Se habia esforzado en conseguir
una imprenta, pero le habia encontrado impracticable. Entónces se tomó él la
responsabilidad, en atencion á la gran necesidad pública del caso y despues de
consultarse con muchos miembros, para imprimir una copia de la Constitucion de
Iowa, á fin de que cada miembro pudiese tenerla á la vista y escribir al márjen
cualquiera enmienda que se le ocurriese. Se habia propuesta, en caso de que se
hubiese nombrado el Comité, indicar como base aquel documento; y si era aprobado
por el Comité, hubiera entónces propuesto que se formase un Comité del
Todo. No se encargaria particularmente á ningun miembro una parte ó provision.
Habia escojidjo la Constitucion de Iowa porque era una de las mas modernas
y mas concisas.

El Sor. BOTTS aprobaba muy cordialmente la sujestion del Caballero Delegado
de San Francisco. Por ella se presentaban de una vez los asuntos ante la Sala.


28

En cuanto á escojer esta ó aquella Constitucion, importaba poco. Se habia
hecho bien en imprimir aquel documento, y podia tomarse desde luego entre
manos sin mas demora. Sujeria al motor de la proposicion la conveniencia de
retirar la resolucion que habia presentado primitivamente, á fin de que esta se
ofreciese directamente á la Sala.

El Sor. GWIN se alegraria de hacerlo asi si era conforme á los deseos de la
Sala. Con el consentimiento de su colega, propondria retirarla.

El Sor. GILBERT no podia consentir en retirar su enmienda.

El Sor. SHERWOOD era de opinion que habria bastante que hacer con discutir
proposiciones consolidadas por un Comité, sin presentar de una vez todo el asunto
ante la Convencion. Era de desearse tener la esencia del todo,—la nata, lo mejor
de las Constituciones de los treinta Estados.

El Sor. HALLECK preguntó á los Sres. que aprobaban la idea de tomar toda
una Constitucion entera por un Comité del Todo, si con la esperiencia de los últimos
dias consideraba que toda la Corporacion reunida era mejor para tratar de
un asunto que un Comité de pocos individuos.

El Sor. GILBERT observó que aunque al introducir su enmienda lo hizo para
evitar la complicada maquinaria de varios Comites, no suponia á ningun miembro
dispuesto á destruir del todo aquel principio de accion lejislativa. Era uso establecido
en los cuerpos lejislativos que los asuntos de grande importancia se presentasen
á la Sala por medio de un Comité. Este Comité debia preparar los materiales
para la accion de la Sala. Presumia que cuando se presentase el informe
del Comité propuesto, habria bastantes enmiendas, proposiciones y debates para
satisfacer á todos. Se oponia á que se adoptase ninguna Constitucion por base,
á ménos que esta idea procediese de algun Comité. Que este Comité ecsaminase
y considerase todas las Constituciones, é informase cual juzgaba como la mejor.
Cada miembro podria entóonces, en Comité del Todo, proponer cuantas enmiendas
creyese convenientes. Juzgaba que no habia otro medio acertado de proceder.

El Sor. GWIN dijo que aun habia una dificultad. No era opuesto á un Comité
donde hubiese la facilidad necesaria para proceder; pero deseaba saber qué habia
de hacerse del informe de este Comité? ¿Habian de obrar los miembros con
una copia del informe? Era imposible que de semejante manera fuesen adelante
los negocios. Si habia una prensa ese seria el modo conveniente; pero ningun
cuerpo legislativo, que él supiese, habia jamas adoptado medidas sin presentarse
primeramente al ecsámen de cada miembro.

El Sor. GILBERT creia que el Sor. Gwin ecsajeraba la dificultad de sacar
copias del informe para el uso de los miembros. Probablemente no constaria
de mas de media pájina an cada ocasion, que podia ser copiada por los escribientes

El Sor. DIMMICK no concebia como podian espeditarse los asuntos adoptando
como base la Constitucion de Iowa. Seria necesario traducirla al Español, y que
se hiciese un número de copias suficiente para los que solo conocian aquel idioma.
Si, por otra parte, el Comité informaba, artículo por artículo, sobre un plan de
Constitucion, podia traducirse, copiarse y ponerse sobre las mesas de los miembros
á la apertura de cada sesion diaria. Aprobaba la resolucion del Sor. Gilbert.

El Sor. Botts deseaba saber como podria la Sala votar con conocimiento
sobre una seccion particular ignorando lo que habia de seguírsele. Nada le
parecia mas impolítico que la introduccion desordenada de secciones de que otras,
sin presentar, podian depender. Todo debia tratarse juntamente. Una seccion,
refutable por si en tal parte de la Constitucion, podia ser digna de aprobacion en
tal otra.

El Sor. PRICE dijo que parecia ecsistir una gran dificultad en el ánimo de los
Sres. Delegados con respecto á la manera de poner por obra la formacion de
una Constitucion. Tenia que proponer una resolucion que creia seria aceptada
por la Sala. Creia tambien que seria satisfactoria para su colega el Sor. Gilbert.


29

Resuelto, Que un Comité especial, compuesto de un Delegado de cada Distrito, sea nombrado
por el Presidente, para que informe sobre el mejor modo de proceder á formar una Constitucion de
Estado, para la accion de este Cuerpo.

El Sor. GILBERT preferia que la cuestion se contrajese de una vez á la resolucion
suya y la del Sor. Gwin. En cuanto á la dificultad á que se aludia por
algunos Sres. sobre informar de tiempo en tiempo sobre diferentes partes de la
Constitucion, no debia suponerse que la Sala habia de determinar final é irrevocablemente
sobre cada provision que se presentase. Debia considerarse primeramente
en Comité del Todo. Despues se presentaria á la Sala la Constitucion
entera, y se presentaria á enmienda, seccion por seccion.

El Sor. PRICE objetó en cuanto á constituir un Comité jeneral como el de que
se trataba en la resolucion del Sor. Gilbert. La obra de la Convencion debia
subdividirse. Creia que debian establecerse cinco ó siete comités permanentes.
Adoptándose este plan creia que podria arreglarse la forma de la Constitucion
mucho mas pronto que cargando todo el trabajo sobre un solo Comité. Este era
su objeto al promover el nombramiento de un Comité que informase sobre el mejor
modo de proceder.

Se contrajo entónces la cuestion á la enmienda del Sor. Price y fué rechazada.

A mocion del Sor, BOTTS se suspendió la Sesion hasta las 10 de la mañana
del siguiente dia.

JUEVES, SEPTIEMBRE 6, 1849.

Se reunió la Convencion segun acuerdo. Prezes por el Rdo. Sor. Willey.
Leyéronse las minutas de los procedimientos del dia anterior, se enmendáron y
fueron aprobadas.

El Sor. LARKIN propuso la resolucion siguiente:

Resuelto, Que los Sres. P. La Guerra y J. M. Cobarruvias, que se hallan ahora en la baranda de
la Sala, han presentado evidencia satisfactoria de haber sido debidamente electos miembros de esta
Convencion por los Distritos de San Luis y Santa Bárbara, y que se les invite á pasar adelante y
ser calificados como tales.

Adoptada.

En consecuencia de lo cual los Sres. Cobarruvias y La Guerra prestáron
juramento en manos del Presidente y tomáron asiento.

El Sor. LIPPIT manifestó entónces que estaba ausente cuando se habia tomado
juramento á los miembros ayer, y pedia se le administrase á él; lo cual de conformidad
fué practicado por el Presidente.

A mocion del Sor. GWIN se invitó á los Sres. Coronel Weller, Majistrado
Hastings y Coronel Russell á tomar asiento en el recinto de la Sala.

A mocion del Sor. HALLECKS, se tomó juramento al Sor. Manuel Dominguez,
y tomó asiento.

El Sor. GWIN, como Presidente del Comité para nombrar un relator, informó
contra la publicacion de los procedimientos por la Convencion.

Propuso entónces una suspension de las ordenanzas y nombró al Sor. J. Ross
Browne relator de la Convencion, el cual fué elejido viva voce.

El Sor. GWIN propuso que se volviese á tomar en consideracion el voto sobre
la resolucion que declara la conveniencia de establecer un Gobierno de Estado,
lo cual se admitió, y se dispuso quedase sobre la mesa para tratarse.

A mocion del Sor. PRICE, fué

Resuelto, Que el Presidente nombrase dos pajes para la Convencion.

ORDEN DEL DIA.

El Sor. PRICE manifestó que habia escrito una resolucion proponiendo el
nombramiento de seis Comités permanentes, por el Presidente, para tomar en
consideracion las diferentes partes de la Constitucion. Podrian nombrarse de
tiempo en tiempo Comités especiales si era necesario; pero estos Comités permanentes


30

estarian siempre prontos á desempeñar cualquiera encargo que les
confiase la Sala en Comité del Todo. Creia que los negocios de la Convencion
adelantarian mas adoptando esta resolucion, que por cualquiera otro modo hasta
entónces sujerido. Parecia haber tres diferentes proposiciones en la Sala: la
una, formar desde luego un Comité del Todo, y debatir, seccion por seccion, la
Constitucion entera. Como adicion á la misma resolucion se propuso ayer tomar
como base una de las Constituciones de Estado. La resolucion del Sor. Gilbert
propone nombrar un Comite jeneral para informar de tiempo en tiempo sobre el
plan de una Constitucion. No detendria á la Sala entrando en discusion de los
méritos de estas diferentes proposiciones, sino que se contentaria con manifestar
que despues de consultarse con varios miembros, creia que la siguiente resolucion
mereceria el asentimiento de todos. La proponia como una enmienda á la enmienda
que el Sor. Gilbert hacia á la proposicion del Sor. Gwin:

Resuelto, Que el Presidente nombre seis Comités permanentes, de cinco individuos cada uno,
para ecsaminar é informar sobre los siguientes artículos de una Constitucion que se ha de someter á
la Convencion, á saber:

  • 1o. Determinar cláusulas y leyes de derechos.
  • 2o. Departamento lejislativo y calificacion de electores.
  • 3o. Sobre el Ejecutivo y sus facultades.
  • 4o. Departamento judicial.
  • 5o. Manera de enmendar y revisar.
  • 6o. Dispociones jenerales y cédula.

El Sor. HALLECK se opuso á este plan y preferia la enmienda del Sor. Gilbert
como mas á propósito para facilitar los negocios de la Sala. No conocia
ejemplar ninguno de nombramiento de cierto número de comités, cuando un
cuerpo de esta especie podia concluir sus tareas en dos ó tres meses. No habia
razon para creer que seis comités podrian adelantar mas en esta que en cualquiera
otra Convencion. Costaria mucho trabajo el compajinar los diferentes
informes de estos Comités. La confusion y las dificultades serian el inevitable
resultado. Ademas, habria muchas omisiones, como sucedió al formarse la Constitucion
de Nueva York. No conocia ninguna Constitucion de Estado que
tuviese disposiciones mas admirables que esta; sin embargo no habia en los Estados
Constitucion mas imperfecta que ella; y esta falta nacia, no de carencia
de talento en la Convencion, sino del nombramiento de un gran número de Comités.
Sabia que habia muchos aspirantes á la Presidencia del propuesto Comité,
pero pensaba que el asunto debia ser decidido por la Sala.

El Sor. GWIN dijo que las observaciones del Sor. preopinante presentaban un
argumento muy irresistible contra la proposicion que él defendia. El mismo
hecho á que él se referia mostraba la imposibilidad de llevar adelante los asuntos
en el órden propuesto, sin una imprenta. La esperiencia de formar treinta Constituciones
de Estado,—resultado de treinta años de trabajo,—iba á echarse á un
lado y que la Convencion entrase en un campo nuevo para formar una nueva
Constitucion. El preopinante habia manifestado la necesidad de tomar como base
una de las Constituciones. No habria entónces necesidad ni de un Comité permanente,
ni de seis comités especiales. Toda la Constitucion podia discutirse
por un Comité del Todo. No le importaba que la Constitucion se tomase por modelo.
Seria infinitamente mejor tomar cualquiera de ellas que nombrar un
Comité para que informase sobre la forma, seccion por seccion. Su objeto al
presentar su resolucion orijinal habia sido la de proponer un Comité para que
presentase á la Sala la copia impresa que ya se ha indicado. Aquella Constitucion
era una de las mas modernas y concisas. No aspiraba á mejor objeto que
el de formar una Constitucion escojiendo entre las treinta de la Confederacion.
Si se hubiese trazado algun plan ó adoptado algun modelo como base, y la Convencion
estaria trabajando sobre él.

El Sor. BOTTS pidió la palabra para protestar contra la manifiesta festinacion
de la Sala en ir adelante en la importantísima tarea de formar una Constitucion,
Apelaba á los miembros para que considerasen las circunstancias en que se


31

hallaban. Allí habia de desempeñarse la mas solemne de las misiones,—decidir
sobre los principios fundamentales de un Gobierno. Esta gran cuestion de
asegurar al jénero humano la prosperidad y dichas que solo pueden resultar de
un buen Gobierno, es la que ahora ajita al mundo entero. Ocupa el entendimiento
de los sabios y sus debates llenan volúmenes. Y sinembargo, señores hay
que vienen aquí creyendo que pueden formar una Constitucion hasta en un dia
solo. Habia asistido como espectador á una ó dos convenciones de los Estados
antiguos. Le habia chocado el contraste que esta presentaba con respecto á
aquellas; porque, bien que altamente respetable esta corporacion, no podia ménos
que estrañar la ausencia de esos cabellos canos que habia visto en asambleas tan
solemnes, en los Estados mas antiguos. Esperaba que se formaria una buena
Constitucion; pero se necesitaba tiempo para ello. Sabia muy bien que los Sres.
Delegados hacian un gran sacrificio al venir aquí y que todos deseaban volverse
á sus casas sin demora. Los negocios de comercio en California eran muy
provechosos y era muy natural que los señores quisiesen volverse al lado de sus
talegos de oro; pero él queria presentar el espíritu de patriotismo contra el
deseo de riquezas. En la palabra misma—patriotismo—hay algo que inspira á
los hombres á hacer sacrificios. Era cierto que en San Francisco se edificaban
casas en una noche; era un lugar de "siempre adelante;" pero temia, que si
esta Constitucion se fabricaba por el mismo estilo, estaria en la misma relacion
con una estructura política, duradera, que una casucha de San Francisco con un
gran monumento de perfeccion arquitectónica. Los Sres. se quejaban de que el
tiempo de la Sala se empleaba en inútiles discusiones: que nada se habia hecho:
nada se habia votado. Supongan Vds. que suben una colina por la mañana y la
bajan por la noche, sin haber podido llegar á la cumbre,—¿no han hecho Vds.
nada? ¿no han descubierto Vds. que no se puede trepar á la cima, de aquel
modo? La demora es la condicion característica de lejislar de priesa. Una
palabra con respecto á las proposiciones presentadas á la Sala. Por la primera,
proponiéndose el nombramiento de un gran Comité solo puede emplearse una
parte de la intelijencia de este cuerpo en la formacion de la Constitucion. ¿Se
puede desaprovechar alguna? La proposicion del Sor. Price emplea toda la
intelijencia de la Convencion. El (Sor. Botts) era de opinion que se hiciese uso
de todo el saber que pudiera emplearse en este asunto, y por lo tanto votaria á
favor de la enmienda propuesta por el Sor. Price.

El Sor. NORTON sostuvo la proposicion del Sor. Gilbert. Creia que era el
único medio de llevar adelante la obra de la Convencion. El objeto de facilitar
los asuntos era muy importante. El pueblo enviaba allí delegados para formar
la ley orgánica de un pais que, segun él firmemente creia, pronto habia de ser
un gran Estado de la Union Americana. La proposicion del Sor. Gilbert, indicaba,
á su parecer, el modo mas practicable de proceder. El Comité así nombrado,
podia informar, en todo ó por partes, sobre una forma con arreglo á la cual
obrase el Comité del Todo. No estaba dispuesto á decir que podian formar una
Constitucion mejor que las de los otros Estados; pero el Comité podia escojer
entre ellas las disposiciones ó provisiones mas adaptables á este pais, y combinándose
la sabiduría de todas, formarse una Constitucion mejor que la que se
hiciese de otro modo. La esperiencia de las Convenciones probaba que cuando
se nombraban muchos Comités sobre los varios artículos de la Constitucion, eran
necesariamente presididos por hombres de diferentes opiniones, que se creian
obligados á sostener sus respectivos comités. En el presente caso seria peculiarmente
notable la objeccion donde tantos se habian reunido con las encontradas
preocupaciones de diferentes Estados de la Union.

El Sor. GWIN manifestó que él habia vivido en tres de los antiguos Estados.
Habia ecsaminado cuidadosamente las Constituciones de todos los Estados y preferia
á todas la de Iowa. No tenia preocupaciones particulares que satisfacer.

El Sor. NORTON no se referia particularmente al Sor. Gwin. Este caballero
no era el único de la Sala. Ecsistian las tales preocupaciones, y eso bastaba.


32

El Sor. HASTINGS manifestó que todos parecian dispuestos á verificar el mismo
grande objeto, pero que llegaban á diferentes conclusiones. Era muy importante
que se comenzase de una vez la obra; sinembargo, se argüia que no debia emprenderse
festinadamente, porque el objeto era importante. El consideraba esto
como razon escelente para poner manos á ella sin demora. No les faltaba guia;
tenian á su alcanze un libro en que está la Constitucion adoptada por la sabiduría
de la época en que sus formadores vivian,—sancionada por larga esperiencia, y
declarada como superior á todas las adoptadas en el mundo conocido. Si el
jurisperito se presenta en el foro para defender su causa, sabe bien dónde ha de
encontrar el mejor libro que ecsiste sobre los derechos humanos y el gobierno de
los hombres,—la Constitucion de los Estados Unidos. El mejor plan seria tomar
como guia ese gran instrumento, y proceder á formar una Constitucion para el
Estado de California. Adoptando este modelo, podia nombrarse un Comité que
desempeñase toda la obra. Se oponia al nombramiento de varios Comités. Consideraba
suficiente uno, y lo preferiria de pocos individuos. Pero si los Sres.
insistian en concentrar en aquel Comité toda la intelijencia de la Sala, no pondria
objeccion al nombramiento de dos miembros de cada Distrito, aunque creia que
un número menor concluiria la obra mas pronto. Estaba á favor de la proposicion
del Sor. Gilbert.

Contrájose entónces la cuestion á la enmienda del Sor. Price, y fué rechazada.

Tratándose en seguida de la del Sor. Gilbert,

El Sor. GWIN movió una cuestion de órden, sobre si su resolucion y la del
Sor. Gilbert no eran las mismas en sus efectos.

El Sor. GILBERT esplicó que el Comité propuesto por él podia informar de
tiempo en tiempo sobre tales artículos ó secciones de un plan que pasase en el
Comité.

El Sor. GWIN preguntó si su resolucion no era precisamente la misma en sus
efectos,—informar del plan, ó de una parte del plan de una Constitucion de Estado.
La presentaba como cuestion de órden.

El PRESIDENTE decidió que cuando dos resoluciones eran iguales en sustancia
y efecto, la enmienda no podia propiamente considerarse como presentada á la
Sala. La Presidencia era de opinion que aquellas dos resoluciones no diferian en
sus efectos.

El Sor. GILBERT apeló de la decision del Presidente.

El Sor. HALLECK preguntó si se podia debatir una apelacion.

La PRESIDENCIA decidió por la negativa.

El Sor. GILBERT pidió los sí y los nó, sobre la apelacion. Se dispuso de
conformidad.

SI—Sres. Aram, Carrillo, Cobarruvias, Crosby, Dimmick, Dominguez, Ellis, Foster, Gwin,
Hoppe, Hobson, Hastings, Jones, La Guerra, Larkin, Lippitt, Moore, McCarver, Ord, Price, Pico,
Rodriguez, Reid, Sutter, Snyder, Shannon, Sherwood, Stearns, Vallejo, Wozencraft—30.

No—Sres. Gilbert, Halleck, Hollingsworth, Lippincott, Norton y Tefft—6.

Contrayéndose entónces la cuestion á la resolucion del Sor. Gwin, fué adoptada.

A mocion hecha, se llenó el blanco con el número dos.

El Sor. SHANNON presentó la siguiente resolucion:

Resuelto, Que por el Presidente se nombre un Comité de cinco para formar y presentar á esta
Corporacion, tan pronto como sea posible, el Reglamento necesario para su gobierno.

Aprobado.

A mocion del Sor. GWIN se suspendió la Sesion por media hora á fin de proporcionar
al Presidente el tiempo necesario para nombrar el Comité permanente.

SESION DE LA TARDE, A LA UNA.

Se reunió la Sesion segun anterior acuerdo.

El Presidente anunció á los individuos siguientes como miembros del Comité
permanente para formar la Constitucion:


33

Los Sres. Gwin y Norton, de San Francisco; Hill y Pedrorena, de San Diego; Foster y
Carrillo, de los Anjeles; De la Guerra, y Rodriguez, de Santa Bárbara; Tefft y Cobarruvias, de
San Luis Obispo; Dent y Halleck, de Monterey; Dimmick y Hoppe, de San José; Vallejo y
Walker, de Sonoma; Snyder y Sherwood, de Sacramento; Lippincott y Moore, de San Joaquin.

Comité, de Reglamento.—Los Sres. Shannon, de Sacramento; Botts, de Monterey. Price,
de San Francisco; Jones, de San Joaquin, y McCarver, de Sacramento.

El Sor. GWIN propuso que el Secretario de la Convencion pudiese emplear
uno ó mas escribientes si fuere necesario y diese cuenta á la Sala del nombre ó
nombres de la persona ó personas que se proponia nombrar, para su aprobacion.
Aprobado.

A mocion del Sor. PRICE:

Resuelto. Que el Comité para formar una Constitucion está en lo adelante autorizado para
emplear el número de escribientes que sea necesario, y que se encargue al Comité presentar una
copia de su informe á cada miembro de la Sala.

El Sor. PRICE propuso la resolucion siguiente:

Resuelto, Que el Presidente nombre un Comité de tres para que se presente al Gobernador
Riley, y le informe de que la Convencion está completamente organizada y pronta á recibir cualquiera
comunicacion que se sirva hacerle.

El Sor. GWIN objetó á la resolucion y quedó sobre la mesa.

A virtud de mocion hecha se acordó que la hora de reunirse la Convencion
fuese la de las 10 de la mañana hasta que otra cosa se ordenase.

Con esto terminó la sesion.

VIERNES, SEPTIEMBRE 7, DE 1849.

Se reunió la Convencion segun acuerdo. Prezes por el Rev. Padre Ramirez.

Se presentó el Sor. E. Brown, del Distrito de San José: se le recibió juramento
y tomó asiento.

El Sor. BOTTS presentó la siguiente resolucion. Creia conveniente que los
empleados de esta Convencion supiesen precisamente lo de que debian depender:

Resuelto, Que se nombre un Comité de cinco para inquirir é informar á este Cuerpo el modo
conveniente de proveer al pago de los gastos de esta Convencion, y que informen asi mismo sobre
la conveniente cuota diaria, ú otro emolumento, que se asigne á los empleados de esta Sala.

Aprobado.

Los Sres. Botts, Halleck, Vallejo, Brown, y Price fuéron nombrados miembros
de dicho Comité por el Presidente.

El Sor. NORTON, de parte del Comité de Constitucion, pidió permiso para
manifestar que el Comité habia tomado en consideracion el asunto, y que, en el
breve término que se le habia concedido, no habia sido posible preparar ningun
informe por escrito. Habia habido en el Comité una grande unanimidad en la
adopcion de la primera parte de la Constitucion, y estaba preparado á informar
en aquella misma mañana verbalmente sobre la ley de Derechos, si así lo deseaba
la Sala. El Comité era de opinion que se pospusie el preámbulo hasta que se
hubiese acordado sobre la forma de la Constitucion.

El Sor. HASTINGS propuso que se permitiese al Comité informar tan pronto
como tuviese una copia escrita de su informe. Aprobado.

El Sor. NORTON, Presidente del Comité, informó entónces como sigue:

El Comité Especial nombrado para informar acerca de "un plan, ó parte de un plan de nna
Constitucion de Estado," teniendo el asunto en consideracion, propone respetuosamente los siguientes
artículos:

ARTICULO I.
Declaracion de Derechos.

  • I. Ningun miembro de este Estado será despojado ó privado de ninguno de los derechos ó
    privilejios concedidos á los ciudadanos de él, á ménos que no sea por la ley del pais ó por el
    juicio de sus iguales.

    34

  • II. Se asegura á todos el derecho de juicio por jurado, el cual derecho será para siempre inviolable.
    Pero las partes, en toda causa civil, pueden prescindir del juicio por jurado, en la forma
    que la ley prescriba.
  • III. Se concede á toda clase de personas en este Estado el libre goze y ejercicio de profesion
    y culto relijioso, sin distincion ni preferencia; y nadie se hará incompetente para declarar como
    testigo, por sus opiniones en materias de creencia relijiosa; pero la libertad de conciencia que
    aqui se concede, no debe entenderse como escusa para actos licenciosos ó para justificar actos incompatibles
    con la paz ó la seguridad de este Estado.
  • IV. No se suspenderá el privilegio del auto de Habeas corpus á ménos que así lo requiera la
    seguridad pública en caso de rebelion ó invasion.
  • V. No se ecsijirá fianza escesiva, ni se impondrán multas enormes, ni se inflijirán castigos
    crueles ni desusados, ni se detendrá sin justa razon á los testigos.
  • VI.

    Ninguna persona estará obligada á responder por ningun crímen capital ni infamante
    (escepto en casos de acusacion pública, ó en casos ocurridos en la milicia en actual servicio; y
    las fuerzas navales de mar y tierra, ó las que este Estado mantenga con consentimiento del Congreso
    en tiempo de paz, y en casos de hurto pequeño, bajo las reglas de la Lejislacion,) á ménos
    que haya indicio ó declaracion de causa bastante por un gran jurado; y en cualquiera juicio, en
    cualquira tribunal, se permitirá á la parte acusada presentarse y defenderse en persona y con
    abogado, como en las causas civiles.

    Nadie estará sujeto á ser dos vezes juzgado por el mismo delito, ni compelido en ningun caso
    criminal á declarar contra sí mismo; ni se privará á nadie de la vida, libertad, ó hacienda, sin
    el debido proceso legal; ni se tomará la propiedad privada para uso público sin justa compensacion.

  • VII. Cuando se tome para uso público la propiedad privada, la compensacion, cuando esta
    no haya de hacerse por cuenta del Estado, se determinará por un Jurado, ó por no ménos de tres
    comisionados nombrados por un Tribunal de Archivo, como prescribirá la ley. Los caminos privados
    se abrirán de la manera prescrita por la ley; pero en todos casos la necesidad del camino
    y el importe de los perjuicios causados por su apertura serán primeramente determinados por un
    jurado de propietarios libres, y se pagará el importe de dichos perjuicios y las costas del preceso
    por la persona beneficiada.
  • VIII. Todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar sus sentimientos libremente, sobre
    todas materias, siendo responsable del abuso que haga de este derecho, y no se creará ninguna
    ley que restrinja ni cercene la libertad de la palabra ni de la prensa. En todos los procesos criminales
    ó declaracion de causa para juicio por libelo; la evidencia debe presentarse ante el jurado,
    y si éste juzgase que el objeto señalado como libelo es verdadero, y que fué publicado con buenos
    motivos y con justificados fines, el acusado será absuelto; y el jurado tendrá el derecho de determinar
    la ley y el hecho.
  • IX. No se creará ninguna ley que restrinja el derecho que tiene el pueblo para reunirse y
    hacer peticiones al Gobierno, ó á cualquiera de sus Departamentos; ni se concederá ningun
    divorcio á ménos que sea por procedimientos legales; ni se autorizará en lo adelante ninguna especie
    de lotería, ni se concederá dentro de los límites de este Estado la venta de billetes de loteria.
  • X. Cualquiera ciudadano de este Estado que de aquí en adelante se comprometiese, directa ó
    indirectamente, en un duelo, ya sea como parte principal, ya como accesoria en el acto, será inhabilitado
    para obtener empleo bajo la Constitucion y leyes de este Estado.
  • XI. Todas las leyes de naturaleza jeneral tendrán una accion uniforme.
  • XII. Los militares estarán sujetos al poder civil. No se mantendrá ejército permanente por
    el Estado en tiempo de paz; y en tiempo de guerra no se destinarán fondos para un ejército permanente
    por mas de dos años.
  • XIII. En tiempo de paz no se alojará á ningun soldado en nunguna casa particular sin el
    consentimiento del dueño; ni tampoco se hará esto en tiempo de guerra sino del modo prescrito
    por la ley.
  • XIV. Ningun individuo será preso por deuda, en ninguna accion civil en preparacion ni en
    proceso final, escepto en casos de fraude; ni nadie será sujeto á prision por multa en casos de
    falta en la milicia en tiempo de paz.
  • XV. Los estranjeros que actualmente residen ó que en lo adelante residieren en este Estado
    disfrutarán los mismos derechos con respecto á la posesion, goze y descendencia de propiedad,
    como si fuesen ciudadanos natos.
  • XVI. Esta numeracion de derechos no se entiende que psrjudique ó derogue otros que el
    pueblo obtiene.

De órden del Comité.

MYRON NORTON, Presidente.

El Sor. GWIN presentö la siguiente resolucion:

Resuelto, Que esta Sala se constituya en Comité de todos sus miembros, á las 12½ del dia de
hoy, para tomar en consideracion el informe del Comité especial nombrado, para informar sobre
la Constitucion, ó una parte de ella; y que el Secretario y sus ayudantes se encarguen de preparar
copias de dicho informe para uso de los miembros.

Con respecto á esta resolucion el Sor. GWIN manifestaria solamente que las


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primeras ocho secciones del informe presentado por el Presidente del Comité
especial, eran de la Constitucion de Nueva-York, y las demás de la de Iowa.
Habia muchas copias manuscritas de la primera parte, é impresas de la segunda,
lo cual ponia á la Sala en posibilidad de proceder á los asuntos á la hora designada.

El Sor. HALLECK manifestó que el Comité no consideraba completo el artículo
de la Declaracion de Derechos; pero que habian convenido en él por espíritu de
compromiso, á fin de ir adelante con la obra en aquella mañana. Si otros individuos
se unia á este esfuerzo del Comité, creia que se conseguiria el objeto.

El Sor. ORD propuso enmendar la resolucion del Sor. Gwin, dejando el informe
sobre la mesa y designáldolo como órden especial del dia para el lúnes á
las 10 de la mañana. Rechazado.

El Sor. JONES sujirió que una parte de la Sala no entendia el idioma de la
Declaracion de Derechos. Dichos miembros necesitaban tiempo para que se les
tradujese. Ademas, era de desearse que la Sala tuviese tiempo para ecsaminar
otras Constituciones.

El Sor. GWIN manifestó que ya se habia hecho una traduccion.

El Sor. BOTTS, por su parte no estaba preparado á dar ningun voto que este
importante Comité le dictase. Veia aquella mañana que toda la facultad de
hacer esta Constitucion estaba consignada en manos de veinte miembros; y que
los demas se hallaban completamente eliminados. Sin duda habria grande
unanimidad allí como la habia habido en el Comité. Presentan una Constitucion
por la cual han votado en Comité. Por supuesto que votarán otra vez por
ella. ¿Cuál es, pues, el objeto de esta Sesion? Nada mas que formar un quorum
para que el gran Comité, pueda hacer una Constitucion. El pueblo de California
ha enviado aquí con ese objeto unos cuarenta Delegados; pero diez y seis
ó diez y siete de ellos, que se hallan presentes, están eliminados. No tienen arte
ni parte en la formacion de esta Constitucion. ¿Dónde están los elocuentes
campeones de los derechos de San Joaquin y Sacramento?

El Sor. SHERWOOD observó que este Comité, aunque compuesto de veinte
miembros, no pretendia hacer por sí solo la Constitucion. No se les habia delegado
tal poder. En conformidad con la resolucion á virtud de la cual fuéron
nombrados, no hacian mas que cumplir con el oneroso deber que se les habia
impuesto de informar á la Convencion lo que juzgase mejor como plan de un
Gobierno de Estado para California. El Sor. Delegado de Monterey es uno de
los miembros que han de decidir si el resultado de las tareas del Comité es digno
de presentarse al pueblo para sancion. El Comité ha presentado su informe con
objeto de proporcionar asunto á los trabajos de la Convencion.

El Sor. GWIN retiró entónces su resolucion y sustituyó en su lugar la siguiente:

Resuelto, Que el informe del Comité especial se remita al Comité del Todo y se declare órden
especial del dia, mañana á las 10.

El Sor. SHERWOOD propuso enmendar la resolucion del Sor. Gwin proveyendo
que la Sala se constituyese inmediatamente en Comité del Todo, para tomar en
consideracion la declaracion de Derechos.

Despues de debatirse, se retiró la enmienda.

Tratóse en seguida sobre la adopcion de la resolucion del Sor. Gwin y fué
aprobada.

El Presidente manifestó entónces que el Secretario le habia presentado para
la aprobacion de la Sala los nombres de los Sres. J. F. Howe, Juan E. Durivage
y J S. Robb, como escribientes.

El Presidente presentó una comunicacion de J. Ross Browne, Relator de la
Convencion, la cual se remitió al Comité de Informe.

Los Sres. Halleck y Vallejo fueron separados, por solicitud propia, del Comité
de cinco sobre Gastos de la Convencion, y en su lugar fueron nombrados lo
Sres. Crosby y Larkin.

A mocion del Sor. SHERWOOD se suspendió la sesion.


36

SABADO, SEPTIEMBRE 8, DE 1849.

La Convencion se reunió segun acuerdo anterior. Ofició las prezes el Rev.
Sor. Willey.

A mocion del Sor. GWIN se escusó la llamada diaria por lista da los miembros,
hasta que otra cosa se dispusiese por la Convencion.

A mocion del Sor. SHANNON el Sor. M'Dougal, miembro de Sacramento, y á
mocion del Sor. VALLEJO, el Sor. Walker, miembro de Sonoma, prestáron en
manos del Presidente, el juramento de defender la Constitucion de los Estados
Unidos, y tomaron asiento como miembros de la Convencion.

Se leyéron las actas del dia anterior, y enmendadas á mocion del Sor. Botts,
fuéron aprobadas.

El Sor. BOTTS propuso las resoluciones siguientes:

Resuelto, Que si se agrega á la Constitucion una "Declaracion de Derechos" se considere
solamente como declaratoria de principos fundamentales.

Resucito, Que el objeto de una Constitucion es organizar un Gobierno, prescribiendo la naturaleza
y estension de los poderes de sus varios departamentos, y que engastar provisiones lejislativas
en una Constitucion es anti-republicano, y contrario al carácter y espíritu de semejante
institucion.

Si él (Sor. Botts) entendia el oríjen de una ley de Derechos, era este. Cuando
las Colonias que ahora componen una parte de los Estados Unidos de América,
se sintieron ultrajadas por la accion arbitraria del Gobierno Británico, sacáron
á luz cuestiones que eran enteramente nuevas en este mundo, con respecto
á los grandes derechos del jénero humano. Promulgáron aquellas importantes
verdades bajo la forma de una Declaracion de Derechos en la cual estaban encerrados
los principios que ellas profesaban y reconocian. El objeto de la Constitucion
era sostener estos derechos. Su designio era cimentar un grande y
sólido principio de Gobierno. La primera base, ó declaracion jeneral, se llama
ley de Derechos: la segunda, que abraza un sistema especial de Gobierno, se
conoce bajo el nombre de Constitucion. Ese es el verdadero significado que la
Convencion deberia reconocer en esos dos términos. Tal vez es absolutamente
innecesario que nos refiramos aquí á estos principios jenerales de Gobierno. No
los olvideis, Abrigadlos como si fueran la sangre de vuestro corazon; pero
¿porqué agregarlos á esta Constitucion? Si tal es el deseo de la Sala, no hay inconveniente
alguno en promulgarlos mas de lo que lo están y sancionarlos por
esta Convencion, pero guárdese la ley de Derechos para su lejítimo objeto. La
ley propuesta es objetable. Comprende actos lejislativos. Se habla, por ejemplo,
del duelo, y en lugar de una declaracion jeneral de que el duelo es un mal y que
debe ser prohibido, dejando al pueblo el prohibirlo de la manera que juzgue conveniente,
emprendemos el prescribirles ese modo. Ellos no nos ecsijen ese deber.
Aquí se nos envia para prepararles un sistema bajo el cual puedan hacerse ellos
mismos sus leyes. Ningun pueblo civilizado pretende hacer leyes sin hacerlas
á lo ménos pasar por dos Cámaras diferentemente constituidas,—requiriéndose a
menudo que sufran la revision final de un solo individuo llamado Presidente
ó Gobernador. Cuando una Convencion se arroga el derecho de crear leyes é
imponerlas al pueblo, se constituye en una oligarquia. Si se ocupan Vds. de una
especie de crímen, ¿porqué no de los otros? ¿No usurpan Vds. el derecho de
designat el crímen? ¿Cuál será el fin de esto? Si intentan Vds. prohibir el
duelo ¿no intentarán Vds. lo mismo con respecto al juego? Y si se ocupan
Vds. de estos dos crímenes de menor gravedad, ¿omitirán el gran crímen del
asesinato? Entónces se ocuparán Vds. de todos los delitos de la sociedad. Y
fijando Vds. su atencion en los crímenes, ¿no la detendrán tambien en la usura?
Los Sres. Delegados pueden referirse á innumerables constituciones, adoptadas
en los Estados Unidos, con estos mismos rasgos por apéndice, pero no hay razon
para que adoptemos los errores de otros. Mas bien debemos aprovecharnos de
la esperiencia que ellos nos proporcionan. Adoptándose esta resolucion, encargando


37

al Comité que se limite al objeto lejítimo para que fué nombrado, hay
esperanza de que se vaya adelante en los negocios de esta Convencion; pero si
emprendemos hacer leyes sobre todas materias, será imposible concluir ántes de
cuatro meses.

El Sor. SHERWOOD pidió la órden especial del dia; y despues de debatirse, se
decidió por la Presidencia que la órden especial fuese el primer asunto que se
presentase á la Convencion.

El Sor. BOTTS pidió que su resolucion se refiriese al Comité del Todo, y se
decidió la mocion por la negativa.

COMITE DEL TODO.

A mocion del Sor GWIN la Convencion se constituyó en Comité del Todo,
ocupando el Sor. Lippit la silla de la presidencia; y tomó en consideracion la
órden del dia, la cual era la "Declaracion de Derechos" presentada ayer por
el Comité especial nombrado para informar sobre "un plan ó parte de un plan de
una Constitucion de Estado."

El Sor. SHANNON propuso lo siguiente como primera y segunda secciones de
la ley de Derechos:

  • SECCION I.— Todos los hombres son por naturaleza libres é independientes, y tienen ciertos
    derechos inalienables, entre los cuales se cuentan los de gozar y defender la vida y la libertad,
    adquirir, poseer y protejer la propiedad, y procurar y obtener seguridad y felizidad.
  • SECCION II.— Todo poder político es inherente al pueblo. El Gobierno se instituye para la
    proteccion, seguridad y beneficio del pueblo; y este en todos tiempos tiene el derecho de alterarlo
    ó reformarlo cuando quiera que lo ecsija el bien público.

El Sor. NORTON manifestó á nombre del Comité que al dar aquel informe no
era su intencion que comprendiese una completa declaracion de Derechos. El
Comité se veia obligado por la accion de la Sala á presentarse sin haber tenido el
tiempo necesario para reflecsionar, deliberar é informar alguna cosa. Todos
los miembros tenian entendido que estaban facultados para introducir otras
secciones. La primera y segunda presentadas por el Sor. Delegado de Sacramento
(Shannon) creia él que el Comité habia acordado agregarlas á la ley de
Derechos. Era su lugar propio. La declaracion de la soberania del pueblo
emana de la fundacion de nuestra República. Desde entónces ha estado adherida
á él, y confiamos que lo esté en todos tiempos.

El Sor. HALLECK preguntó si no era conveniente, puesto que era imperfecta
la ley de Derechos presentada por el Coraité y que debian agregarse nuevas
secciones, proceder sobre las ya informadas. Debian promoverse desde luego
todas las secciones adicionales que se juzguen necesarias. En seguida se
deberia determinar el órden en que deban colocarse.

El Sor. JONES propuso como enmienda quitar la primera seccion de la ley
presentada al Comité, é insertar en su lugar la primera seccion de la Constitucion
de Iowa.

El PRESIDENTE observó que no estaba en el órden ninguna enmienda parcial,
escepto la que directamente se habia presentado á la Sala.

Contrayéndose la cuestion á la primera seccion, propuesta por el Sor.
Shannon,

El Sor. JONES propuso suprimirla.

El Sor. BOTTS estaba en favor de la enmienda propuesta por el Sor. Jones.
Consideraba supérflua la primera seccion. Asegura solamente á los ciudadanos
del Estado ciertos privilejios de los cuales no tiene derecho á privarlos esta
Convencion. Solo por acto suyo propio pueden ser legalmente desposeidos de
estos privilegios.

El Sor. SEMPLE se levantó solamente para decir que se oponia á la supresion
de este artículo. Lo consideraba como un principio esencial que debia injerirse
en una declaracion de Derechos. Se deriva de todos los otros y coloca á los que
le siguen en mas alto punto de vista. Confiaba en que se conservaria.


38

Despues de alguna discusion sobre el órden de enmiendas se contrajo la
cuestion á la primera seccion propuesta por el Sor. Shannon, y fué adoptada.
Con respecto luego á la seccion segunda.

El Sor. ORD propuso una enmienda, que manifestó era una copia literal de la
segunda seccion de la ley de Derechos de Virjina. Habia alguna diferencia entre
la fraseolojia de esta seccion y la de la que se habia propuesto al Comité. Estaba
concebida en los términos siguientes:

2.—Que todo poder reside y por consiguiente se deriva del pueblo; que los majistrados son sus
depositarios y servidores, y responsables á él en todos tiempos.

El Sor. SHANNON habia ecsaminado cuidadosamente las Constituciones de los
diferentes Estados, incluso el de Virjinia, y no habia podido encontrar una
seccion mas clara, comprensiva y adecuado que la que habia propuesto. No
percibia qué era lo que la añadia la enmienda del Sor. Ord, ó bajo qué respecto
era superior.

El Sor. ORD esplicó la diferencia.

El Sor. BOTTS creia que Iowa llevaba la ventaja en este caso. Decia en una
sola cláusula todo lo que se contenia en las dos cláusulas propuestas. Votaba
contra la enmienda de su colega (Sor. Ord).

Contrayéndose la cuestion á la enmienda del Sor. Ord, fué rechazada.

Tratóse en seguida de la segunda seccion propuesta por el Sor. Shannon y fué
adoptada.

Seguidamente se ocupó la Sala de la seccion primera del informe del Comité,
á saber:

3.—Ningun miembro de este Estado será despojado ó privado de ninguno de los derechos ó privilejios
concedidos á los ciudadanos de él, á ménos que sea por la ley del pais ó por juicio de sus iguales.

El Sor. BOTTS propuso suprimir la palabra "miembro" é insertar la palabra
"ciudadano." Consideraba supérflua toda la seccion, pero deseaba que
apareciese en la forma mas aceptable.

El Sor. NORTON indicó la palabra "habitante" que fué aceptada por el Sor.
Botts.

El Sor. HALLECK observó que la cláusula estába en términos propios. La
palabra "habitante" podia aplicarse á cierta clase del pueblo que no tenian opcion
á los derechos de ciudadanos, sino que como habitantes tenian derecho á la proteccion.

El Sor. JONES objetó semejante interpretacion. El testo de la seccion es
"ningun miembro de este Estado será despojado;"—es decir, ningun ciudadano
que tiene ciertos derechos, tal como el derecho de votar, será privado de ellos.
No se puede privar á un indio del derecho de votar, cuando no tiene tal
derecho. Se refiere á los derechos plenos de un ciudadano. Un ciudadano
no puede serlo parcialmente. Esta seccion necesita analizarse. "Ningun
miembro, &c." Ahora bien; el miembro de un Estado debe tener los derechos
y privilejios de ciudadano de él; porque si no los tiene, el artículo se los da.
Un indio no puede ser privado de los derechos asegurados á un blanco sin proceso
legal. La palabra "despojado" se aplica á los ciudadanos por distincion
con respecto á los estranjeros. Un hombre á quien no se han concedido derechos
no puede ser despojado de ellos: un estranjero en los Estados-Unidos, no siendo
ciudadano, no puede ser despojado de esos derechos. La provision es supérflua,
y él (Sor. Jones) no la apoyaba.

El Sor. SHERWOOD suponia que la palabra "miembro" se referia no solo á
los indios, negros y Africanos, sino á los ciudadanos; y que la palabra "despojado"
se referia particularmente á los ciudadanos. "Ningun miembro"
fuese ciudadano ó estranjero, indio, negro ó africano, "seria despojado de sus
derechos." Siendo el ciudadano el único miembro que podia ser despojado de
derechos, á él por consiguiente se referia la palabra. Un ciudadano del Estado
de Nueva-York, si comete ciertos crímenes especificados por los Estatutos, es
despojado de sus derechos por la ley. Eso se hace con objeto de asegurarle


39

todos los derechos á que tiene opcion, á ménos que él por su propio acto se despoje
á sí mismo.

El Sor. HASTINGS. Hay otro punto de vista en esta cuestion. Determínese
ó no, adoptándose esta seccion de la ley de Derechos, se aseguraria á ciertas
clases, indios y Africanos, (si alguna vez se introducen aqui Africanos) precisamente
los mismos derechos que gozamos nosotros. No hay cláusula ninguna
con relacion á la introduccion de esclavos ni de ninguna otra clase de hombres.
Si Vds. determinan que ningun miembro de este Estado sea privado de los
derechos é inmunidades de ciudadano, debe presumirse que tal miembro goza de
esas inmunidades y derechos. Si declaran Vds. que ningun hombre sea decapitado
por tal crímen, razionalmente debe presumirse que ese hombre tiene
cabeza. Claro está, pues, que la proposicion que se trata de enmendar, no fué
hecha por su promotor con el objeto de producir tal efecto. La palabra
"habitante" no seria propia. Los indios son habitantes, pero no disfrutan de
esos privilejios en ninguna parte de los Estados-Unidos; están despojados de
eilos. Sinembargo, declaramos aquí que no serán despojados sin debido proceso
legal.

El Sor. BOTTS creia que las objecciones del Sor. que acababa de sentarse, á
la palabra "babitante," estaban basadas sobre una concepcion errónea de la
palabra "despojado." Todos los habitantes de este Estado estan investidos de
Derechos. No es el derecho de votacion el que aquí se significa. La palabra
abraza los derechos jenerales de un hombre libre. Toda clase de hombres posee
derechos y privilejios. Un indio tiene derechos;—tiene derecho á su vida. No
puede haber objeccion contra la palabra "habitante." Si el Sor. Delegado no
se equivoca, y si el habitante no tiene derechos, no puede por consiguiente ser
despojado de ellos. El (Sor. Botts) votaria contra toda la seccion porque la consideraba
enteramente supérflua.

El Sor. ORD no podia convenir con su colega en cuanto al significado de la
palabra "despojar" (disfranchise). El sentido popular de la palabra franchise*
es el derecho de sufrajio. Se deriva del frances, y convendria cerciorarse del
verdadero significado. Las palabras son cosas. Si esto es cierto, damos á todos los
habitantes blancos, indios, negros y mulatos, el derecho de sufrajio. La Constitucion
de Nueva-York tiene la palabra miembro. Miembro y habitante significan
cosas diferentes. Un miembro de un Estado es un ciudadano. Si el Sor. Delegado
hubiese dejado la palabra ciudadano, hubiera sido mas apropiada, y él (Sor.
Ord) votaria á favor de la enmienda.

El Sor. JONES dijo que en Francia la palabra franchise se usaba para significar
un derecho político. En la Constitucion de la Luisiana se usa en el mismo
sentido. Se refiere al derecho de sufrajio.

El Sor. ORD citó el Diccionario de Webster: Franchise, N. Ecsencion de
cualquier deber oneroso; privilegio: inmunidad j derecho concedido; distrito al
cual pertenece un privilejio ó ecsension. v. To francóise, hacer libre, librar
. Es
una palabra derivada del frances, y significa sencillamente el derecho de sufrajio
y nada mas. Esta enmienda que se propone para sustituir al primer artículo del
intorme del Comité es por consiguiente inoportuna. Se refiere á ciertos derechos
que dependen precisamente de las provisiones del departamento lejislativo. Deberia
dejarse al Comité su insercion en aquella parte de la Constitucion. Propuso
que quedase sobre la mesa.

El Sor. DENT diferia de su colega (Sor. Ord) en un punto. Si la palabra
"despojado de sus derechos" (disfranchised) hacia referencia al derecho de sufrajio
y nada mas, ¿cuál es el significado de las palabras siguientes—"ó privado


40

de cualquiera de los derechos ó privilejios concedidos á los ciudadanos de él?"
De esto aparece que la palabra debe referirse á toda la comunidad y no á una
clase particular con opcion á privilejios especiales, puesto que esta clase se define
despues con el término de "ciudadano."

El Sor. BOTTS tomó la palabra para rescatar una buena palabra inglesa de
manos del enemigo. En los dias de los Anglo-Sajones, un hombre que habia
sido siervo se hacia franco (frank) ó libre. La palabra se referia á libertad.
Seria bastante declarar que no privarémos á los habitantes de este Estado de su
libertad (franchise or freedom,) escepto por la ley del pais; pero no parece que
hay necesidad de tal declaracion cuanto que no pueden ser privados de tales derechos
por otra manera. El Sor. Diputado de San Joaquin (Sor. Jones) se refiere
á la palabra segun se usa en Luisiana. ¿Quiere dar á entender que porque un
hombre se bate en duelo en la Luisiana es despojado de su derecho de votar y no
de otro alguno? ¿Es ese el solo castigo? La significacion debe estenderse á
mas allá del derecho de sufrajio; porque el hombre que comete un crímen no
solamente queda privado de ese derecho sino de otros muchos.

El Sor. GWIN tenia muchas dudas en cuanto á la propiedad de usar aquella
palabra. Creia que el medio mas breve de arreglar la cuestion era rechazar la
enmienda.

El Sor. BOTTS indicó que si un caballero se veia obligado á tomar una dósis
de medicina debia hacerla tan agradable al paladar cuanto pudiera. Intentaba
votar contra la seccion entera. Sinembargo, para ahorrar tiempo retiraria su
enmienda.

El Sor. GWIN propuso rechazar la primera seccion.

El Sor. HALLECK. ES una medida escelente. Está concebida con el objeto
de cubrir ciertos derechos. Este es el fin. Hay dos miembros de una comunidad:
uno tiene muchos derechos: otro tiene un derecho solo. Ninguno de estos
miembros debe ser privado de sus muchos derechos ó de su derecho solo, á ménos
que sea por la ley del pais, ó por el juicio de sus iguales. La persona que posee
un solo derecho no puede ser privada de él sino del mismo modo que el que posee
muchos.

El Sor. GWIN no podia concebir cómo un hombre pudiese ser despojado de
ninguno de sus derechos escepto por la ley del pais ó por el juicio de sus iguales.

El Sor. WOZENCRAFT votaria por la enmienda del Sor. Botts y contra el todo.
Creia que este era el medio mas facil de conseguir el objeto.

El Sor. BOTTS manifestó que habia retirado su enmienda.

El Sor. PRICE no veia la necesidad de decir al pueblo en una ley de Derechos
que estos le estaban asegurados por la ley. Eso lo entienden todos muy bien.

El Sor. GWIN preguntó si habia alguna constitucion entre todas las de los
Estados que hablase una palabra acerca de franquicia (franchise) escepto la de
Nueva-York.

El Sor. ORD habia ecsaminado todas las treinta Constituciones y no habia encontrado
ninguna.

El Sor. NORTON dijo que era tomado literalmente de la Constitucion de
Nueva-York.

El Sor. MCCARVER creia que importaba poco la procedencia de la palabra.
Se oponia á su adopcion. Designamos en esta Constitucion quiénes son los que
tienen opcion al derecho de franquicia. Concedido ese derecho, nadie puede ser
privado de él sino por la ley.

El Sor. SHANNON era de opinion que la seccion se definia por sí misma.
"Ningun miembro será despojado de ninguno de los derechos ó privilejios asegurados
á cualquier ciudadano." Esto no se refiere al simple derecho de votar,
ó á la franquicia electoral. Incluye todos los derechos y privilejios asegurados
á los ciudadanos. No puede haber aqui interpretacion en cuanto á la ecsistencia
previa de esos derechos. Esta Convencion se halla reunida aquí ahora con el
objeto mismo de crear una ley fundamental del pais la cual los determine.


41

El Sor. NORTON solo tenia una palabra que decir con respecto á esta seccion.
Está admitido que no hay nada impropio en ella. Se le objeta fundándose en
que todos los ciudadanos Americanos saben que poseen esos derechos y privilejios,
sin una aseveracion formal de ese hecho. Es necesario, sinembargo, que no
solamente los ciudadanos sean protejidos en el goze de esos derechos, sino tambien
todos los habitantes del Estado. Ademas, una gran porcion de los ciudadanos
de California no han tenido hasta ahora oportunidad de informarse acerca de
los derechos y privilejios de los ciudadanos Americanos, y la proteccion que á
todas las clases se dispensa bajo nuestras leyes, como en cuanto á lo que desde ahora
en adelante obtendrán. Seria necesario que viesen en la faz de esta Constitucion
la aseguracion de sus derechos. Seria una garantía la de que no serán despojados
de sus derechos sino por la ley del pais ó por el juicio de sus iguales. Hay
estranjeros en este pais que tienen derecho á la proteccion de nuestras leyes.
Esta es de por sí una consideracion de grande importancia. Si no hay riesgo en
esta medida y puede proporcionar aun cuando solo sea el menor bien, debe permitirse
que quede agregada á la Constitucion.

El Sor, GWIN se opuso á ello, no porque era impropio, sino porque todo lo
contenido en la Constitucion debia ser propio y no negativo. La Luisiana tenia
la misma parte de poblacion no familiarizada con nuestras leyes. Se referiria
tambien á Arkansas, Misuri y Florida. ¿Hay en sus Constituciones algo de
esta misma naturaleza? No porque suceda en una Constitucion debe suceder lo
mismo en la nuestra. Este es un precedente que no debe establecerse.

El Sor. SEMPLE. Supongamos que admitimos esta medida en la ley de Derechos,
¿no entorpecerá nuestra accion de aquí en lo adelante? Vendrán despues
otras secciones que determinarán quienes son los que tienen títulos á ciertos
derechos. Aquí declaran Vds. que ningún ciudadano será despojado de ninguno
de sus derechos ó privilejios sino por debido proceso legal. Algunas clases han
de quedar necesariamente privadas del derecho de sufrajio. En otra seccion
proceden Vds. á despojarlos de ese derecho. Este no es debido proceso legal.
Si tal provision es absolutamente necesaria, no puede introducirse con propiedad
en esta parte de la Constitucion. Debe injerirse en la parte que determina las
personas que tienen opcion al derecho de sufrajio. El (Sor. Semple) votaria, por
consiguiente, que se rechazase, con ulteriores miras de tomarla en consideracion
en su lugar correspondiente.

El Sor. DIMMICK era de opinion que se conservase injerida á la ley de Derechos,
y por esta razon. Que nada debia introducirse en la Constitucion ó en
las leyes de este pais que pudiese despojar de sus derechos á alguna persona que,
bajo una ley particular, tuviese el derecho de ciudadanía. Habia oido decir á
algunos señores que bajo la ley mejicana hay una clase que tiene los derechos
de franquicia electoral y sabia que eran de opinion de prohibirles el goze de este
derecho. Consideraba que la ley de Derechos estaba en su propio lugar en esta
seccion. En otra parte de la Constitucion seria fácil determinar quiénes tenian
opcion al derecho de sufrajio, sin referencia á esta.

El Sor. GWIN deseaba saber á qué clase bajo la constitucion de Méjico se
referia el Sor. Dimmick. ¿Era la poblacion india?

El Sor. DIMMICK manifestó que los indios no podian votar; pero habia una
parte de la poblacion, con sangre india en sus venas y que gozaban de aquel
privilejio.

El Sor. BOTTS renovó su enmienda.

El Sor. PRICE propuso suprimir la última cláusula "escepto por juicio de sus
iguales."

El Sor. ORD no estaba enteramente satisfecho de que se habia entendido completamente
el significado de la. palabra FRANCHISE. Le parecia que la última
parte de la cláusula lo cubria todo. La palabra "despojado de sus derechos"
(disfranchised) debia suprimirse del todo, dejando lo demas de la seccion. Por
lo tanto, proponia lo siguiente:


42

3. Ningun habitante de este Estado será privado de sus derechos ó privilejios á menos que sea
por la ley del pais ó por juicio de sus iguales.

El Sor. JONES se manifestó sorprendido al oir un argumento presentado en
favor de esta seccion; á saber, que los ciudadanos primitivos de este pais necesitan
que se les diga que tienen opcion á los derechos de la ciudadanía. Creia que
no era mas necesario decírselo á ellos que á él. Seria ciertamente caritativa
concesion la de conferirles en una ley de Derechos los privilejios de la ciudadanía;
pero queria recordar que esos privilejios les estaban ya garantidos por el
tratado de paz y por la Constitucion de los E. Unidos. Era innecesario patentizar
sus derechos por medio de una declaracion de esta especie.

La cuestion se contrajo entónces á la enmienda del Sor. ORD y fué rechazada.

Tratóse luego de la enmienda del Sor. BOTTS y se rechazó.

Recayendo la cuestión sobre la primera seccion tal como la habia presentado
el Comité especial,

A mocion del Sor. GWIN fué suprimida.

El Comité se levantó entónces, informó que se adelantaba y pidió permiso
para reunirse otra vez. Se aceptó el informe y se concedió el permiso.

El. Sor. SHANNON del Comité de Reglamento de la Sala, presentó un informe
escrito, que á mocion del Sor. Gilbert quedó sobre la mesa para presentarse el
prócsimo lúnes á las 10 de la mañana.

El Sor. BOTTS deseaba llamar la atencion de la Sala á cierto estado de cosas
con respecto á los Secretarios. Trabajaban diariamente hasta las doce de la
noche sacando copias manuscritas de los informes de la Sala. No habia una
imprenta. Esta era una carga que no debia pesar sobre los hombros de aquellos
Sres. Por tanto, proponia la resolucion siguiente:

Resuelto, Que cuando la Sala disponga sacar copias de los informes que se le presentan, el
Secretario esté autorizado para contratarlas informando inmediatamente al Presidente sobre los
términos del ajuste para su aprobacion.

Se adoptó esta resolucion.

A mocion del Sor. GWIN se suspendió la Sesion hasta las 3 de la tarde.

SESION DE LA TARDE, A LAS 3.

Se reunió la Convencion, segun acuerdo.

La Sala se constituyó en Comité del Todo para ocuparse de la órden del dia.

Se contrajo la cuestion á la seccion segunda del informe del Comité Especial,
y fué adoptada, á saber:

3. Se concede á todos el derecho de juicio por jurado, que será para siempre inviolable. Pero
las partes en todas causas civiles pueden prescindir de ese derecho, del modo prescrito por la ley.

El Sor. BOTTS creia que este lugar era el mas propio para incluir lo que debia
tomarse de la Constitucion de Virjinia. Una de las mas bellas y elocuentes
cláusulas de dicha Constitucion era la siguiente en la declaracion de Derechos.

La proponia como sustituto á la tercera seccion propuesta por el Comité:

Que la Relijion, ó el deber en que estamos hácia nuestro Criador, y la manera de cumplirlo,
pueden solamente dirijirse por la razon y la conviccion, no por la fuerza ó la violencia; y por
tanto, todos los hombres están igualmente autorizados para el libre ejercicio de la Relijion segun
los dictados de la conciencia; y que es mútuo deber de todos practicar la tolerancia cristiana, el
amor y la caridad hacía su prójimo.

El Sor. HALLECK observó que se olvidaba en esta una provision muy importante
contenida en el artículo de la Constitucion de Nueva-York con respecto á
la comparecencia de testigos ante el tribunal.

El Sor. NORTON se oponia decididamente á la enmienda. Na veia objeccion
ninguna á la seccion segun la presentaba el Comité. Era llana y esplícita. No
solamente garantiza á todo hombre sus derechos en materias de relijion, sino que
proteje á la Comunidad contra toda violacion de la paz y contra todos los actos


43

licenciosos capazes de perjudicar el bienestar de la sociedad, ó la dignidad del
Estado.

El Sor. BOTTS observó que bajo la cláusula propuesta por el Comité, podia
declararse que la Relijion Católica Romana era incompatible con la seguridad del
Estado. Queria prohibir que la Lejislatura hiciese tal declaracion. Queria una
ley de Derechos que declarase, como lo hace la de Virjinia, en los términos mas
propios y en el mas bello lenguaje, el derecho del hombre á tributar culto á Dios
á su propio modo. La una lo hace asi, y la otra no.

El Sor. SHERWOOD dijo que el Caballero de Virjinia (Sor. Botts) no estaba
ciertamente familiarizado con la historia de las nuevas sectas del Estado de
Nueva-York, pues á ser así conoceria la conveniencia de las restricciones contenidas
en la seccion propuesta por el Comité. Ha habido sectas que se sabe
despreciaban toda decencia y admitian esposas espirituales, mezclándose indistintamente
hombres y mujeres, sin respeto ninguno á los usos establecidos en la
sociedad. Por esta razon se habia puesto la cláusula en la Constitucion de Nueva-York.
No se trataba de cosa tal como poner límites á los Católicos Romanos
sujetándolos á reglas fijas de culto público; pero se juzgaba necesario protejer
á la sociedad centra la influencia desmoralizadora de sectas fanáticas, que creian
conveniente despreciar toda regla de deceacia.

Contrájose la cuestion á la enmienda del Sor. Botts y fué rechazada.

Tratóse entónces de la proposicion del Comité, y se adoptó en los términos
siguientes:

4. Se concede á todos los individuos de este Estado el libre ejercicio y goze de profesion y
culto relijioso, sin distincion ni preferencia alguna; y nadie se hará incompetente para ser
testigo, por razon de sus opiniones en materias de creencia relijiosa; pero la libertad de conciencia
que aquí se asegura á todos no se entenderá que escuse los actos licenciosos ó que justifique
prácticas incompatibles con la paz ó la seguridad del Estado.

Trayéndose la cuestion á la cuarta seccion propuesta por el Comité,

El Sor. BOTTS propuso enmendárla introduciendo despues de las palabras
"seguridad pública" estas otras: "en la opinion de la Legislatura," del modo
siguiente;

El privilejio del auto de habeas corpus no se suspenderá, escepto en casos de rebelion é invasion
en que la seguridad pública, EN LA OPINION DE LA LEJISLATURA, requiera su suspension.

El Sor. McCARVER se oponia á ceder á la Lejislatura la facultad de impedir
el auto de habeas corpus. Seria un grande inconveniente, en casos de grande
urgencia, esperar á que se reuniese la Lejislatura. En la mayor parte de los
Estados las Sesiones eran anuales; y en algunos solo tienen lugar cada dos
años. No hay temor de que se abuse de esta facultad. Debe mostrarse la evidencia.
Debe probarse que la seguridad pública requiere la suspension. Ningun
empleado del Ejecutivo pretenderia ejercer ese poder, á ménos que la necesidad
del caso le compeliese á ello.

El Sor. NORTON era claramente de opinion de que la enmienda propuesta en
nada mejoraba la seccion orijinal. El único modo de suspender el auto de
habeas corpus es por el Ejecutivo del Estado. El es el único que puede declarar
al pais bajo la ley marcial; y se le concede por razones muy obvias esta facultad
de suspender el auto. Seria imposible en muchos casos, que la Lejislatura se
reuniese en tiempo oportuno. Solo en casos de invasion ó de imprevista
emerjencia que comprometa la seguridad pública ejerce este poder el empleado
del Ejecutivo.

El Sor. BOTTS pensaba que era ocioso tratar de enmendar el informe de aquel
Comité mammooth. Sabia que una mayoría de los presentes estaban dispuestos
á apoyarlo. Sinembargo, suplicaba que los Sres. considerasen por un momento
lo que estaban haciendo. ¿Sabian lo que era suspender el auto de habeas corpus,
declarar la ley marcial y dejar el poder todo en manos de un solo individuo? Es
nada ménos que hacer de ese individuo un Dictador. Puede á su voluntad y
placer arrestar á los ciudadanos del Estado. Este es el baluarte del Gobierno de


44

Estado. Ponen Vds. á cada hombre á merced del Ejecutivo. Vds. lo despojan
de sus derechos. Pocos momentos ha, declaraban Vds. libre á un hombre; y
ahora, sinembargo, puede ser privado de su libertad segun el antojo de un simple
individuo. Esto es peor que una monarquía. Si ocurre una invasion, sois
esclavos desde ese momento, bajo una monarquía absoluta. ¿Desean los Sres.
colocar á sus constituyentes en esta posicion?

El Sor. GWIN leyó la siguiente cláusula de la Constitucion de los Estados
Unidos:

"El privilejio del auto de habeas corpus no se suspenderá sino en casos de rebelion ó invasion
en que lo ecsija la seguridad del Estado."

El Sor. SHANNON juzgaba que los principios del Sor. Botts eran bastante
bellos en teoría; pero temia que resultasen inconvenientes en la práctica. Han
ocurrido casos en que la suspension del auto de habeas corpus ha sido necesario
en las circunstancias,—como en el caso del Jeneral Jackson. A vezes concurren
circunstancias que hacen necesario el ejercicio de este poder, cuando solo la mas
estrema ecsijencia podria justificarlo. Sobre todo, es una provision de la Constitucion
de los Estados-Unidos.

El Sor. WOZENCRAFT concebia que la cuestion no era en cuanto á la necesidad
de este poder, sino en cuanto á la Lejislatura, como ménos espuesta á abusar
de él.

El Sor. ORD tenia muy sérias objecciones que hacer á la seccion propuesta
por el Comité, y propuso la siguiente enmienda que fué aceptada por el Sor.
Botts:

El privilrjio del auto de habéas corpus no será suspendido, escepto en aquellos casos y de
aquel modo que la ley provea; y solo en casos de actual rebelion, invasion ó cuando la seguridad
pública lo requiera.

El Sor. DIMMICK consideraba la enmienda última tan objetable como la
primera. Opinaba que se fijase definitivamente esta materia en la Constitucion,
y que no se dejase a la Lejislatura. Una objeccion muy séria es que la Lejislatura
no puede proveer a emerjencias de que ningun conocimiento tiene. ¿Como
puede preveer las circunstancias en que peligre la seguridad pública? En
casos de rebelion ó invasion seria imposible a la Lejislatura enterarse de los
hechos, y dictar medidas adecuadas, a tiempo para vencer la dificultad. El
Ejecutivo, por su posicion, tiene mejor oportunidad de adquirir de antemano este
conocimiento, y sin esperar a la accion de la Lejislatura, está facultado por esta
provision para tomar cuantas medidas requiera inmediatamente la seguridad
pública.

El Sor. TEFFT manifestó la necesidad de proceder con el mayor tino en esta
cuestion. Era de grandísima importancia y envolvia los mas preciosos intereses
del pueblo. ¿Querian los Sres. entrar festinadamente en una nueva senda y
dejar este sagrado derecho en manos de cada nueva Lejislatura á quien puede
antojársele alterarlo? Apelaba al buen juicio de los Sres. para que le dejasen
estar como estaba en las Constituciones de veinte y nueve Estados de la Union.

El Sor. BOTTS observó que, al paso que se le presentaba como enemigo de
este sagrado derecho, iba mas allá que sus queridos amigos. Ellos querian que
ese derecho pudiera suspénderse al arbitrio de un simple individuo; él no queria
que se suspendiese de ninguna manera. Estaba por que ninguna autoridad
pudiese suspenderlo,—ya fuese el Ejecutivo ó la Lejislatura; pero si tal provision
habia de incorporarse en la Constitucion deseaba que se hiciese en la forma
ménos objetable.

Pasóse á la cuestion de enmienda y fué rechazada.

Se adoptó en seguida la cuarta seccion segun la habia propuesto el Comité.

Contrayéndose la cuestion á la seccion quinta del informe,

El Sor. McCARVER propuso suprimirla. No queria que en una declaracion
de Derechos se incluyesen actos lejislativos.


45

La mocion de suprimir fué decidida negativamente, y se adoptó la seccion
sin debate

Leyóse la seccion sesta y tambien se aceptó sin debatirla.

Tomándose entonces en consideracion la sétima seccion propuesta por el
Comité, á saber:

Cuando se tome para uso público la propiedad privada, cuando la compensacion que haya de
hacerce no sea por cuenta del Estado, se determinará por un jurado ó por no ménos de tres comisionados,
nombrados por un tribunal de Archivo, como se prescribirá por la ley. Los caminos
privados se abrirán del modo prescrito por la ley; pero en todos casos, la necesidad del camino
y el importe de los perjuicos que ocasione su apertura serán determinados primeramente por un
jurado de propietarios libres, y el importe de dichos perjuicios juntamente con las costas del proceso
serán pagados por la parte beneficiada.

El Sor. ORD dijo que consideraba aquella seccion como fuera de lugar en la
Constitucion. Debia hallarse en los Estatutos. Por tanto proponia suprimirla,
sustituyendo lo siguiente:

El poder de suspender las leyes ó la ejecucion de las leyes no debe ser ejercido nunca sino
por la Lejislatura ó por una autoridad que se derive de ellas, que se ejercerá en aquellos casos
designados por la Constitucion ó por la Legislatura.

El Sor. JONES deseaba que se hiciese una division entre la mocion de suprimir
y la sustitucion propuesta. Se oponia á la seccion propuesta por el
Comité. El asunto de los caminos privados corresponde especialmente á la
Lejislatura. En las pájinas de la Constitucion no deben aglomerarse disposiciones
con respecto á mejoras locales. Es asunto que corresponde al libro de
Estatutos.

El Sor. SHANNON se oponia tambien á que se interviniese en las leyes sobre
caminos privados.

El Sor. HALLECK manifestó que el objeto de esta seccion era el complemento
de la anterior. Las dos están íntimamente ligadas. "Ni se tomará la propiedad
privada para uso público, sin justa compensacion." Hay casos, tales como
los enumerados, que se creia necesario preveer. No necesitaba hablar á los
Sres. sobre el abuso del poder legislativo en Nueva-York. De esto provenia
aquel artículo. Se habia determinado allí en la Convencion que el abuso del
poder de la Lejislatura en este particular, era tal que requeria esta restriccion.
La seccion, segun se habia propuesto, no estaria quizá redactada en propios términos;
pero parece que hay una necesidad obvia de dictar alguna medida de
esta especie.

El Sor. GWIN era de opinion que la seccion se suprimiese.

El Sor. BOTTS. ¿Ecsiste esto en la Constitucion de Nueva-York? Si así
es, votaré por ello. Deseo mucho tener mayoría, por la novedad del asunto.
Confieso sinembargo, que no veo conecsion alguna entre un camino construido
por el sistema de McAdams y una declaracion de Derechos.

Contrayéndose entónces la cuestion á la primera cláusula de la enmienda
propuesta por el Sor. Ord, se decidió por la afirmativa y se acordó suprimir dicha
seccion.

Con respecto á la segunda cláusula de la enmienda del Sor. Ord, para insertarla
como se ha dicho, el mismo Sor. la retiró.

Tomóse entónces en consideracion la seccion siguiente, y fué adoptada, á
saber:

8.—Todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar libremente sus sentimientos sobre todas
materias, siendo responsable del abuso de este derecho; y no se creará ninguna ley para restrinjir
ó cercenar la libertad de la palabra ó de la prensa. En todo proceso criminal ó declaracion
de causa bastante por libelo, debe presentarse la evidencia ante el Jurado; y si este juzgase que
la parte señalada como libelo es cierto y que fué publicada con buenos fines, el acusado será absuelto,
y el jurado tendrá derecho de determinar la ley y el hecho.

Presentóse en seguida la seccion novena propuesta por el Comité, á saber:

No se creará ninguna ley para cercenar el derecho que tiene el pueblo para reunirse pacificamente
ó hacer peticiones al Gobierno ó á cualquiera de sus departamentos; ni se concederá ningun


46

divorcio sino por debido proceso legal, ni se autorizará ninguna especie de lotería, ni se permitirá
vender billetes de lotería dentro de los límines de este Estado.

El Sor. SHANNON propuso suprimir todo lo que sigue á la palabra "departamentos."
No aprobaba que en una Declaracion de Derechos se trajese á
colacion billetes de lotería y divorcios, juntamente con el derecho que tiene el
pueblo para reunirse pacíficamente y hacer peticiones al Gobierno. Se oponia
á la teoría de crear una ley de derechos para lejislar sobre el futuro Gobierno
de este Estado. California es todavía un Territorio. Cuando se daba el primer
paso del primer movimiento para formar la primera ley fundamental del nuevo
Estado, seria impropio comprender en ella actos lejislativos para su Gobierno
de aquí á cinco, diez, ó veinte años. Proponia lo siguiente (que es la Seccion
XX. de la ley de Derechos de Iowa) como una sustitucion á la seccion entera:

El pueblo tiene el derecho de reunirse libremente para consultar sobre el bien comun, hacer
conocer sus opiniones á sus representantes, y pedir el remedio de sus males.

El Sor. BOTTS sujirió que, en lugar de pedir el pueblo tiene el derecho de
demandar el remedio de los perjuicios. La ley de Derechos ha declarado ya
que todo poder reside en el pueblo. ¿Hará el pueblo peticiones á sus servidores
y encargados? Ya es tiempo de descartar la fraseolojía que pertenece al antiguo
sistema de dirijir peticiones á un poder superior. El mismo poder que
faculta al pueblo para gobernarse á sí propio, da seguramente el derecho de
remediar sus males.

El Sor. ORD propuso enmendar la enmienda insertando lo siguiente en su
lugar, como una sustitucion:

El pueblo tiene derecho á reunirse, de una manera ordenada y pacífica, para consultar sobre
el bien comun, dar iustrucciones á sus representantes, y solicitar del cuerpo lejislativo, por
medio de esposiciones, peticiones ó reclamaciones, el remedio de las injusticias que se le hicieren
ó de los males que sufran.

El Sor. ORD retiró despues su enmienda.

El Sor. JONES propuso enmendar la enmienda del Sor. Shannon, sustituyéndole
la Seccion XX. de la ley de Derechos de la Constiucion del Estado de Iowa
en los términos siguientes:

El pueblo tiene el derecho de reunirse libremente para consultar sobre el bien comun, dar
instrucciones á sus representantes, y pedir á la Legislatura el remedio de sus males.

Aceptóse la enmienda del Sor. Jones á la enmienda del Sor. Shannon, y enmendada
de esta manera quedó admitida la sustitucion á la seccion orijinal.

A mocion del Sor. GWIN, se levantó el Comité, se anunció adelanto y obtuvo
permiso para volver á sesion.

A mocion hecha se suspendió la sesion del dia.

LUNES, SEPTIEMBRE 10, 1849.

Se reunió la Convencion segun acuerdo. Prezes por el Rev. Sor. Antonio
Ramirez.

Se leyó y aprobó el diario de actas del dia anterior.

A mocion hecha, se tomó y leyó el informe del Comité especial nombrado
para formar el "Reglamento para el Gobierno de la Convencion."

El Sor. GWIN. propuso suprimir el artículo 30o y sustituirle el 127o de la
Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que es como sigue:

Ninguna regla ú ordenanza ecsistente en la Sala, se rescindirá ni cambiará sin darse un dia
de previo aviso de la mocion. Ni se suspenderá ninguna regla á ménos que sea por votacion de
dos tercios, á lo ménos, de los miembros presentes. Ni se pospondrá ni mudará el órden de
asuntos establecido en la Sala, escepto que sea por votacion de dos tercios, á lo ménos, de los
miembros presentes.


47

Contraida á este particular la cuestion, se decidió afirmativamente la mocion.

Enmendado de esta manera el informe del Comité, fué aprobado.

El Sor MOORE hizo la siguiente proposicion, que se adoptó:

Resuelto.—Que se nombre un Comité de cinco miembros para informar á esta Convencion,
en el mas breve término posible, sobre un plan para hacer la enumeracion de los habitantes del
Estado de California.

El Presidente nombró para dicho Comité á los Sres. Moore, Sutter, Hill, Ord,
y Reid.

El Sor. GWIN sometió la siguiente proposicion que á mocion del mismo Sor.,
se acordó quedase sobre la mesa.

Resuelto.—Que se nombre un Comité de tres por el Presidente para informar sobre un plan
de arbitrar los gastos del Gobierno de Estado, para su aprobacion por esta Convencion.

A mocion hecha la Convencion se constituyó en Comité del Todo. El Sor.
Lippet ocupó la silla de la Presidencia.

Se tomó en consideracion la seccion décima del Informe del Comité, á saber:

Cualquiera ciudadano de este Estado que en lo adelante se comprometiese, directa ó indirectamente,
en un duelo, sea como parte principal ó como accesoria en el acto, se inhabilitará
para obtener ningun empleo bajo las leyes y Constitucion de este Estado.

El Sor. SHERWOOD, habló á favor de la seccion, y los Sres. PRICE, MCCARVER,
HASTINGS, SHANNON, y BOTTS contra ella, fundados en que era asunto que competia
á la accion lejislativa.

Fijándose la cuestion sobre la seccion, fué rechazada por una votacion de
12 á 18.

11. Todas las leyes de naturaleza jeneral tendrán una accion uniforme.

12. Los militares estarán sujetos al poder civil. No se mantendrá ningun ejército permanente
en el Estado en tiempo de paz; y en tiempo de guerra no se destinarán fondos para
un ejército permanente por mas de dos años.

13. Ningun soldado, en tiempo de paz, será alojado en ninguna casa sin el consentimiento del
dueño; ni lo será en tiempo de paz sino del modo prescrito por la ley.

El Sor. MOORE propuso como seccion adicional, la siguiente, que fué adoptada:

14. Como todos los hombres tienen opcion á iguales derechos políticos, la representacion será
proporcionada á la poblacion.

Tratóse luego de la 14a. seccion del Informe del Comité, y se adoptó, á saber:

Nadie será preso por deudas en ninguna causa civil en preparacion, ó juicio final, escepto en
casos de fraude; y ninguna persona será reducida á prision por multa á causa de faltas cometidas
en la milicia en tiempo de paz.

El Sor. HASTINGS propuso la siguiente como seccion adicional:

No se creara ninguna ley de acusacion pública (bill of attainder) ni de ex post facto, ni que
desvirtue la obligacion de los contratos.

Se aprobó por una votacion de 21 contra 8.

Tomándose en consideracion la 15a. seccion del informe del Comité, á saber:

Los estranjeros ahora residentes, ó que en lo adelante residieren en este Estado, gozarán los
mismos derechos con respecto á la posesion, goze y descendencia (descent) de propiedades, como
si fuesen ciudadanos natos.

El Sor. JONES propuso sustituir la palabra "herencia" en lugar de "descendencia,"
la palabra "permanentes" en lugar de residentes." Se decidió
la motion negativamente.

El Sor. HILL propuso enmendar la enmienda, suprimiendo la palabra "residentes"
antes de la palabra "residieren" y sustituir "bona fide," en lo cual
se convino.

El Sor. SEMPLE propuso suprimir la seccion entera, y se decidió negativamente
por 25 votos contra 11.


48

Se adoptó la enmienda del Sor. Jones enmendada de esta manera, y se aprobó
la seccion con dichas enmiendas.

El Sor. SHANNON propuso lo siguiente como seccion adicional:

No se tolerará jamas en este Estado la esclavitud, ni la servidumbre involuntaria á ménos que
sea por castigo de crímenes

El Sor. MCCARVER propuso enmendarla enmienda, añadiendo lo siguiente:

Ni se permitirá la introduccion de negros libres bajo escritura de aprendizaje ni de ninguna
otra manera.

Despues de debatirse la conveniencia de divider ámbas cuestiones, el Sor.
McCarver retiró su enmienda.

Siendo la enmienda del Sor. Shannon la primera en órden, el Sor. HALLECK,
despues de un debate con respecto á la parte de la Constitucion en que deberia
insertarse la provision, propuso que en la ley de Derechos se incluyese "una
declaracion contra la introduccion de la esclavitud en California." El Sor.
Shannon retiró temporalmente sus enmienda á fin de que el Sor. Halleck hiciese
la mocion.

Dicha motion se decidió afirmativamente.

El Sor. SHANNON sometió de nuevo su enmienda, y despues de debatirse sobre
la conveniencia de presentar la cuestion al pueblo en un artículo separado, se
adoptó unánimemente
la seccion propuesta.

A mocion hecha, se levantó el Comité, anunció adelanto y obtuvo permiso
para continuar en sesion.

El Sor. WOZENCRAFT propuso lo siguiente, que fué tomado en consideracion
y aprobado.

Resuelto, Que se nombre un Comité de tres parar recibir proposiciones para la impresion, en
ingles y español, de los procedimientos de esta Convencion, con encargo de recibir todas las propuestas
é informar á la Sala.

El Presidente nombró para este Comité á los Sres. Wozencraft, Price, y
Hastings.

El Sor. NORTON, del Comité nombrado para informar sobre "un plan, ó parte
de un plan para una Constitucion de Estado" presentó otro informe escrito que
era el Artículo II. de la Constitucion propuesta; el cual fué leido, y á mocion
hecha, pasado al Comité del Todo.

El Sor. BOTTS propuso se resolviese que cuando se disponga sacar copias en
español de cualquiera de los documentos presentados á la Convencion, el Secretario
esté autorizado para contratar el trabajo, lo mismo que en el caso de copias
en ingles, mandadas hacer por resolucion anterior.

El Presidente decidió que la anterior resolucion á que se hacia referencia comprendia
la autorizacion necesaria, y que el Secretario estaba ya plenamente autorizado
por aquella disposicion para contratar las copias en español lo mismo que
las en ingles.

A mocion hecha, se levantó entónces la Sesion.

MARTES, SEPTIEMBRE 11, 1849.

Reunióse la Convencion segun acuerdo. Prezes por el Rev. Willey.

Se leyó y aprobó el acta del dia anterior.

El Sor GWIN pidió se tomase en consideracion su resolucion propuesta el dia
anterior relativa al nombramiento de un Comité para informa sobre los medios y
modo de proveer á los gastos del Gobierno de Estado que se adoptase por esta
Convencion. Suscitóse una cuestion en cuanto al órden de los asuntos, y diciéndose
que la resolucion estaba en órden.

El Sor. GWIN dijo que su único objeto al pesentar esta resolucion era adquirir
informes necesarios é importantes. Era absolutamente escencial que la Sala


49

verificase cómo habian de obtenerse los medios de sostener el Gobierno despues
de su adopcion. Debian arbitrarse otros medios para subvenir á los gastos, que
no fuesen los de imponer contribuciones al pueblo de California. El Gobierno
de los Estados Unidos debia atender á los gastos del Gobierno de Estado por cierto
número de años despues de su adopcion. Catorce de los treinta Estados de la
Union,—todos ellos Estados nuevos, á escepcion de Tejas,—habian gozado el
beneficio de Gobierno Territorial. Los egresos de caudales públicos para el sostenimiento
de Gobiernos Territoriales han sido immensos. Jamas, á escepcion
de California, ha habido territorio que no haya tenido que destinar grandes sumas
á su sostenimiento. Cuando se compró á Francia la Luisiana, lo primero
que se hizo despues de la ratificacion del tratado fué un Gobierno Territorial.
Lo mismo sucedió con Florida, territorio comprado á España bajo circunstancias
semejantes para este pais. Florida obtuvo el beneficio de veinte y cuatro años
de Gobierno Territorial, durante cuyo período recibió cuarenta millones de
pesos. El Mississippi gozó de ese beneficio durante diez y siete años; Alabama,
diez y nueve; Luisiana (que era infinitamente mas capaz de pagar las
espensas de un Gobierno) nueve años; Tenesee, seis; Kentucky, diez; Ohio
tres; Indiana, diez y seis; Illinois, nueve con Indiana, y nueve como territorio
aparte, sumando en todo diez y ocho; Michigan, treinta y uno; Misuri,
diez y ocho; Arkansas, treinta y cinco; diez y siete por sí solo, y diez y ocho
unido á Luisiana y Misuri; Iowa, ocho; y Wisconsin doce. El objeto de la
resolucion es informar sobre estos hechos y si pueden obtenerse datos estadísticos,
averiguar cuanto se ha sacado del Tesoro público para sostener á esos Territorios,
y demostrar que el Congreso de los Estados Unidos está obligado á destinar, fuera
de las contribuciones colectadas aquí, fondos suficientes para sostener este Gobierno
de Estado, hasta que se obtengan otros medios, sin imponer cargas onerosas
sobre el pueblo. No se trata de que la resolucion dirija ó influya de ningun
modo la conducta futura de la Sala. Deben procurarse los medios de sostener
este Gobierno; y es de desearse que se tengan todos los informes necesarios
sobre el asunto en el mas breve término posible.

El Sor. HALLECK propuso enmendar la resolucion, suprimiendo despues de la
palabra "informar" las palabras "un plan para arbitrar los gastos" y sustituir
estas otras "sobre los medios de arbitrar los gastos."

El Sor. GWIN aceptó la enmienda y se adoptó la resolucion.

El Presidente nombró para dicho Comité á los Sres. Gwin, Hobson y Stearns.

A mocion del Sor. GWIN se constituyó la Sala en Comité del Todo, y el Sor.
Lippit ocupó la Presidencia.

El Sor. HASTINGS propuso la siguiente seccion adicional:

Como el verdadero objeto de todo castigo es reformar y no esterminar el jénero humano, no se
inflijirá nunca la muerte como castigo de un crímen, en este Estado.

El Sor. HASTINGS. Ignoro, Señores, qué grado de favor encontrará aquí esta
cuestion, ni si tendrá otro defensor que yo solo. Ella, sinembargo, ha encontrado
muchos en los. Estados Unidos; creo que en cada uno de los de la Union. Y el
tiempo, Señores, se acerca á mas andar, en que este gran principio quede engastado
en las leyes de todos nuestros Estados. Es mi opinion que este nuevo Estado
debe adoptarlo, y que se le injiera en la ley de Derechos. En mi modo de
pensar, es evidente que no tenemos el derecho de quitar la vida á un hombre.
Deduzco tal consecuencia de estas dos premisas: Primero; como Gobierno no
tenemos otros derechos que los derivados del pueblo mismo. Si, pues, es cierto
que el pueblo no tiene tal derecho, claro está que no puede transmitirlo. Lo
que, como individuos de la comunidad, no poseen, no pueden transferirlo al Gobierno.
Ningun individuo, Señores, tiene el derecho de quitar á otro la vida sino
en defensa propia. Reconocemos esto como un punto de partida. Se concede
como un principio jeneral. Si un individuo se ve atacado por un enemigo, y
peligra su vida, mata al que le acomete. Es absuelto por las leyes, y justificado
por la comunidad. Pero si la quita á otro sin provocacion, no puede ser perseguido


50

por su semejante, y matado á sangre fria. Ningun individuo posee este derecho;
y de aquí se deduce que ningun individuo puede transmitirlo al Gobierno. Uno
quita la vida á otro, y el agresor es acusado mucho tiempo despues de cometido
el acto. El Gobierno, á sangre fria, persigue, arresta y asesina al criminal.
¿Porqué puede el Gobierno, representante de los individuos, hacer esto, cuando
no pueden hacerlo los individuos mismos? cuando se admite que los individuos
no pueden delegar derechos que no tienen?

Pero, Señores, no detendré la atencion de la Sala. Deseo solamente una
espresion de opiniones sobre esta materia, y espero que se adopte el artículo.
Acaso espero contra toda esperanza; pero debo decir que en la práctica, así como
en la teoría, el principio de quitar la vida á un hombre por castigo de un crímen,
es injusto. Nuestros libros están llenos de ejemplos de inocentes ejecutados por
acusárseles de asesinato, y algunas vezes se ha probado con plena satisfaccion
de la ley, que el individuo ejecutado era inocente. ¿Qué remedio tiene entónces
el Gobierno? ¿Qué remedio tiene? El hombre ha muerto. Esto se me ocurre
como un argumento muy poderoso para que jamas se introduzca este sistema de
castigo en una comunidad civilizada. Numerosos ejemplos podrian presentarse,
pero tomo estos fundamentos jenerales como suficientes para mi presente objeto,
que es demostrar que el principio es injusto. Se preguntará ¿qué sustitucion
propongo? ¿qué hemos de hacer con los criminales? Señores, ponerlos en una
prision por toda su vida. Reformadlos. Nu estermineis á vuestros semejantes:
reformadlos. Se pregunta ¿dónde están esas prisiones? Yo sostengo que la
falta de prisiones no justifica el principio. Es negocio nuestro construir esas
prisiones. Pronto tendremos proporciones para cumplir con ese objeto. Entónces
podrémos poner en práctica lo que ahora propongo. Hasta entónces podemos
estar sujetos á algunos inconvenientes; pero ¿no es esto mejor que un mal
permanente?

Argüirán, sin duda, algunos que el grande objeto del castigo es prevenir,—
impedir la perpetracion del crímen. Eso es cierto; es un objeto grande; pero
mas, ó á lo ménos, tan grande como ese, es el de la reforma. Estos son dos
grandes objetos;—evitar la perpetracion del crímen y reformar al crimal. El
último objeto se hace irrealizable si se infiije la muerte como castigo. Puede
argüirse que la infliccion de la muerte impediria mas eficazmente que la prision
perpétua, la perpetracion del crímen. No concibo que esto pueda ser así. Que
ponga cada hombre la mano sobre su corazon y vea por sí mismo la cuestion, y
si alguna vez tuviese la desgracia de ser convicto de un asesinato, bien fuese
inocente ó bien criminal, (porque puede ser convicto sinembargo de su inocencia)
me atrevo á decir que él preferiria la pena de muerte á la de prision por toda su
vida. Espero que este artículo se incluya en la ley de Derechos. Con estas
observaciones lo someto á la Sala.

El Sor. MCCARVER secundaba la resolucion, no porque creia que la Sala la
adoptaria, ó porque pudiera adoptarse aquí, sino porque consideraba que la
cuestion era digna de justa atencion. Si el Sor. Hastings propusiese un plan por
medio del cual se castigasen convenientemente los criminales en este pais, iria de
acuerdo con él; pero en la actual situacion de California, era impracticable. La
construccion de penitenciarias era enormemente gravosa. En Iowa se habian
construido prisiones, pero el Estado no podia pagar los gastos, y se vió obligado
á poner en libertad los presos. En cuanto al derecho de quitar la vida, es muy
cuestionable si tenemos tal derecho; pero como esa ha sido la práctica desde que
se creó el mundo, acaso seria conveniente dejar que continuase por algun tiempo
mas. Acaso sea un principio muy bueno, establecido por la esperiencia de los
siglos. Votaria contra la resolucion, no porque era opuesto á ella, sino porque
creia imposible conseguir el objeto bajo las circunstancias actuales.

Contrájose la cuestion á la resolucion propuesta, y fué rechazada.

El Sor. ORD propuso lo siguiente como seccion adicional:


51

Seccion 16. Que las perpetuidades y los monopolios son contrarios al espíritu de una república,
y no se concederán; ni se conferirán en este Estado emolumentos, privilejios ni honores
hereditarios.

El Sor. SEMPLE no podia permitir que pasase la resolucion propuesta, sin
algunas observaciones. Envuelve una cuestion de grande importancia,—los
derechos iguales del jénero humano. Debia incluirse en la Constitucion. Los
monopolios deben prohibirse. Ninguna clase de hombres debe continuar de
jeneracion en jeneracion gozando privilejios concedidos por la Lejislatura y que
no son conferidos por la ley jeneral. El principio de los monopolios incluye los
privilejios de los bancos. La Lejislatura no debia tener facultad para conceder
gracias ó privilejios á ciertos hombres con esclusion de otros. Era opuesto al
sistema de bancos, no solo como contrario á los principios republicanos sino como
perjudicial al pueblo.

El Sor. HALLECK creia que este asunto tenia apropiado lugar en otra parte de
la Constitucion.

El Sor. JONES consideraba de mucha importancia la seccion propuesta. Contiene
una declaracion de grandes principios jenerales y envuelve grandes consecuencias.
Una provision prohibiendo el privilejio de bancos, ú otras incorporaciones
por este estilo, podrian muy propiamente colocarse entre las medidas
jenerales. Pero mas apropiado lugar tendria en la ley de Derechos una declaracion
del espíritu de una república en relacion con los derechos iguales que
reclamamos para todos los ciudadanos. Una declaracion de principio puede ser
positiva ó negativa: en esta ley de Derechos se han introducido muchas declaraciones
negativas; pero este es un gran principio positivo,—que ningun
hombre tendrá derecho ninguno que no tengan todos los ciudadanos en jeneral.

Contraida la cuestion á la seccion propuesta, fué rechazada.

El Sor. ORD propuso lo siguiente:

Seccion 16. Todas las personas tienen derecho de portar armas para su defensa y la del
Estado.

El Sor. MCCARVER propuso enmendarlo diciendo, "con tal de que no sean
armas ocultas." No creia, sinembargo que este fuese asunto propio de la Constitucion.
No debia intentarse impedir que la Lejislatura arreglase los asuntos de
esta especie.

El Sor. SHERWOOD era de esta misma opinion. Hacer una declaracion
positiva de que un hombre no tiene este derecho, seria nula y vacía, cuanto que
estaria en contraposicion con la Constitucion de los Estados Unidos que dispone
que "necesitándose una milicia bien reglada para la seguridad de un Estado
libre, no se infrinjirá el derecho del pueblo á tener y portar armas."

El Sor. BOTTS se sorprendia de que el Sor. de Nueva-York (Sor. Sherwood)
objetase á cualquiera provision por estar comprendida en la Constitucion de los
Estados Unidos. Despues de tomar media docena de provisiones de esa Constitucion,
palabra por palabra, tal objeccion aparecia con muy poca gracia. El (Sor.
Botts) preferiria insertar aquella provision en la parte lejislativa. Una ley de
Derechos es una declaracion jeneral: la Constitucion es una declaracion específica.
Es regla de admitida construccion que la ley de Derechos, ó preámbulo, es
de fuerza inferior y sucumbe á la Constitucion. No veia la necesidad de meras
declaraciones que podian no tener fuerza ni efecto. Por esta razon habia
votado contra la seccion sobre los monopolios; y por la misma razon votaria
contra esta.

El Sor. SHERWOOD no recordaba haber votado en la ley de Derechos por ninguna
provision que estuviese directamente asegurada al pueblo de California
por la Constitucion de los Estados Unidos. Pero si así lo habia hecho, habria sido
teniendo delante el buen ejemplo del Sor. Delegado de Monterey, que habia votado
por una provision sobre la ley de acusacion pública. Esa provision la encontraria
en la Constitucion, en donde se trata de los límites de los poderes de la
Lejislatura. Pero la proposicion del Sor. Ord toca directamente á los derechos
de cada ciudadano.


52

Tomóse entónces en consideracion el asunto, y tanto la enmienda, como la
enmienda á la enmienda, fuéron rechazadas.

El Sor. ORD sometió la siguiente enmienda como seccion adicional.

Seccion 17. —No se violará el derecho del pueblo á la seguridad de sus personas, casas, papeles
y efectos, contra requisiciones y ocupaciones injustas; y no se espedirá ninguna órden sin causa
probable, bajo juramento ó afirmacion que designe particularmente el lugar que ha de rejistrarse y
los papeles de que se han de apoderar.

El Sor. JONES propuso enmendar la última parte de la enmienda insertando
"personas" en lugar de "papeles," de modo que se lea "y las personas y cosas
de que se han de apoderar."

El Sor. HASTINGS presumia que era un mero error de palabras. Papeles y
cosas no eran mas que "cosas y cosas."

El Sor. ORD aceptó la enmienda.

El Sor. GWIN dijo que esta seccion segun se habia enmendado, era, palabra
por palabra, de la Constitucion de los Estados Unidos, artículo 4o.

El Sor. MCCARVER se opuso á que se insertase en la ley de Derechos. Creia
que propiamente correspondia á otra parte de la Constitucion.

Se contrajo la cuestion á la enmienda propuesta, y fué adoptada.

El Sor. ORD presentó lo siguiente como seccion adicional:

Seccion 18. —Solo se considerará como traicion de estado el armar guerra contra el, unirse á
los enemigos, ó ausiliarlos con ayuda y abrigo. Ninguna persona será convicta de traicion, sino
con la evidencia de dos testigos del acto cometido abiertamente, ó confesion en tribunal constituido.

Seccion 19. — La Legislatura en su primera sesion dictará aquellas leyes que mas convenientes
sean para impedir que las personas libres de color emigren para establecerse en este Estado; y
para impedir tambien completamente que los propietarios de esclavos los traigan á este Estado
con objeto de hacerlos libres aquí.

El Sor. BOTTS propuso suprimir la cláusula que principia "ninguna persona
será convicta de traicion, &c." Creia que la traicion estaba en el mismo predicamento
que cualquiera otro crímen y que debia probarse á satisfaccion de un
jurado. Es bien sabido, y muchas vezes acontece, que la evidencia circunstancial
es la mas fuerte del mundo. Uno de los mas hábiles juristas ha dicho que
esta es la especie de evidencia que no puede mentir. Por esta cláusula se requieren
dos testigos para probar el acto abiertamente cometido, cuando puede
probarse sin ninguno. Es una medida que á vezes impediria el castigo del
crímen. Ademas, si no castigais á un hombre por traicion á ménos que haya la
evidencia de dos testigos, ¿porqué le permitis ir á la horca por asesinato sin la
misma evidencia? O el principio, es verdadero, ó es falso. Si en un caso lo
adoptais ¿porqué nó en todos? ¿Hay, sinembargo, miembros de esta Sala que
se declararian en favor de que no se castigase ningun crímen sino en caso de
evidencia de dos testigos? Es un grande incentivo para el crímen, decir en esta
Constitucion que la traicion, el mayor de todos los delitos, tendrá esta ventaja sobre
los otros; y que el prisionero saldrá libre de escote si no se cumple con esta
medida. El (Sor. Botts) queria leer una sentencia de Blackstone con respecto al
castigo del crímen de alta traicion. ( Véase á Blackstone, sobre alta traicion.)

El Sor. GWIN consideraba la Constitucion de los Estados Unidos como mejor
autoridad que Blackstone.

Contrájose la cuestien á la enmienda del Sor. Botts para suprimir la última
cláusula y se decidió negativamente.

Se adoptó en seguida la enmienda orijinal.

El Sor. MCCARVER deseaba presentar una enmienda como seccion adicional.
Estaba concebida en los términos siguientes:

Juzgaba esto necesario porque la Sala habia hecho ya una provision prohibiendo
la introduccion de la esclavitud y cuyo objeto creia que seria destruido
por un sistema ya en práctica. Habia oido de algunos Señores que habian


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enviado por sus negros á otros Estados, para traerlos aquí con la condicion de que
sirviesen por cierto número de años. Tenia informes de que muchos habian sido
libertados bajo dicha condicion. Despues de servir por unos pocos años se les
dejaria libres en la comunidad. Protestaba contra esto. Si el pueblo de este
Territorio ha de salvarse de la maldicion de la esclavitud, sálvese tambien de las
manadas de esclavos que se trata de poner en libertad, á sus mismas puertas.
Deseaba saber en qué sentido estaba la Sala con respecto á esta cuestion. Si
ahora se descuidaba aquel objeto, pronto seria necesario alterar la Constitucion.
En Illinois se habia presentado al pueblo esta cuestion en un artículo separado, y
la habia apoyado una mayoría de veinte mil de los votantes de aquel Estado.
¿No tenemos nosotros mayor razon que los de Illinois para temer la introduccion
de negros libres aquí? El propietario de esclavos, poseedor de cien negros, puede
muy bien libertarlos si se comprometen á sirvirle por tres años. ¿De qué se
sostienen despues? ¿Se les lanzará en medio de la comunidad? Creia que si
algun Estado de la Union necesitaba proteccion contra esta clase de jente, era
California. Era un deber de los Sres. Delegados acordar medidas en esta Constitucion
contra la introduccion del trabajo de esclavos, como tambien para prohibir
la introduccion de la esclavitud.

El Sor. WOZENCRAFT dijo:

Sor. Presidente: hemos declarado por unánime votacion que ni la esclavitud ni la servidumbre
involuntaria ecsistirán jamas en este Estado, Deseo ahora dar mi voto en favor de la proposicion
que se acaba de presentar, prohibiendo que la raza negra venga á mezclarse con nosotros, y hago
esto como filántropo, amante de mi especie, y que me gozo en su rápida marcha hácia la perfeccion.

Si habia justa razon para que no ecsistiese en esta tierra la esclavitud, razon justa hay tambien
para que esa parte de la familia humana, que tan á propósito es para la servidumbre, sea escluida
de entre nosotros. Parece que la infinita sabiduria del Criador ha hecho al negro para que sirva
á la raza blanca. Esto se observa evidentemente donde quiera que ámbas razas se ponen en contacto;
vemos que el sentimiento instintivo del negro es obediencia al hombre blanco, y en todas
ocasiones le obedece y es dominado por él. Si quereis que todo el jénero humano sea libre, no
juntes los dos estremos de la escala de organizacion; no pongais al mas bajo en contacto con el
mas alto, porque es seguro que el uno habrá de dominar y el otro habra de servir.

Deseo votar contra la admision de negros en este pais para protejer de este modo á los ciudadanos
de California en uno de sus mas inestimables derechos,—el derecho al trabajo. Este derecho es
no solamente precioso, sino que es un santo mandamiento—"ganarás el plan con el sudor de tu
frente." Quiero inculcar este mandamiento y fomentar el trabajo. Deseo enoblecer el trabajo,
en cuanto alcanze mi influencia; el hombre trabajador es el noble en la verdadera acepcion de
la palabra; y yo lo haria digno de esta alta prerogativa y no lo degradaria poniéndolo al nivel de
la escala mas inferior de la familia humana. Removeria todos los obstáculos que se presentasen
para su grandeza futura, porque si hay una parte del mundo que posee ventajas sobre otra, donde
la familia de Jafet puede tener esperanzas de colocarse en el mas alto grado de perfectabilidad que
jamas consiguió el hombre, as aquí, en California. Toda la naturaleza pregona que es una tierra
privilejiada. El aserto de que seriamos injustos en escluir de ella á esa parte de la raza humana,
no tiene fundamento de razon. Debemos ser justos con nosotros mismos; procediendo así
evitamos la injusticia hácia los otros. Reclamando el derecho al trabajo, no lo negamos á los
demas. Diréis que la raza africana es muy á propósito para el trabajo. ¿Porqué negarle nuestro
campo? Señores, nosotros no le negamos el derecho al trabajo: quisiéramos que el negro tuviese
las inmensas llanuras de su tierra natal, por campo,—rejion en que el omnisapiente criador creyó
conveniente colocarlo; pero no queremos que se le traiga al campo nuestro; donde, en lugar de
beneficio para una de los dos partes resultarian males para entrámbas. No solamente tenemos
razon sino que somos justos. Nadie negará que una poblacion negra es uno de los mayores males
que pueden aflijir á una sociedad. Sabemos que es así. Hemos sido testigos de hechos bastantes
para hacérnoslo conocer y lamentar. No abogado alguno de la admision de negros que diera
la mano á un negro como compañero,—que quisiera estender á ellos el derecho de sufrajio,—que
quisiera admitirlos en algun predicamento en nuestra confederacion politica ó social, ¿Es justo,
pues, alentar con nuestro silencio la emigracion de una clase de seres que, cuando ménos mal, son
pesos muertos en la sociedad,—hallándose en medio de nuestras instituciones sociales como otros
tantos centros de tinieblas.

Deseo protejer al pueblo de California contra todo monopolio: protejer el trabajo y la clase
trabajadora. ¿Puédese conseguir esto admitiendo la raza negra? Seguramente que no; porque
si se les permite venir vendrán; mas aun, serán traidos aquí. Sí, Señor Presidente; los capitalistas
llenarán nuestra tierra de esas máquinas vivientes de trabajo, acompañadas de sus males
inherentes. Su trabajo será para enriquezer á los menos y empobrecer á los mas; alejará del
campo al trabajador pobre y honrado, que se ve degradado al nivel del negro. Las viciosas


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propensiones de esta clase de pueblo serán una pesada carga para el Estado. Se aumentarán
necesariamente vuestros empleados; se duplicará el número de las cárceles; se corromperá la
sociedad. Sí, Señores; vereis cuando ya sea demasiado tarde, que os habeis cargado con un
mal que os roerá sin descanso, y que sinembargo no podreis estirpar. A hora podeis evitarlo
adoptando esa medida. Debe tomarse sin demora. No espereis á un acta legislativa: la Lejislatura
puede, y asi lo hará indudablemente, dictar leyes que eficientemente prohiban que vengan,
ó se traigan, negros á este pais; pero de aquí á allá el mal se habrá estendido. Tan luego como
se ponga en planta esta Constitucion sin una cláusula prohibitiva contra los negros, vereis
inundarnos con una avenida de ellos; plaga mayor que las langostas de Ejipto. Esto no es
pintar como querer; es un aserto llano, basado en un conocimiento esacto de las cosas, y
para preveerlo no se necesita el don de la profecía. Si dejais de aceptar esta medida tendreis
causa bastante de recordar.

El porvenir no promete á nosotros, mas que á cualquiera de los otros Estados que han
pedido ser admitidos en la Union. El siglo de oro se nos presenta en todo su fulgurante esplendor;
aquí la civilizacion puede elevarse á su mayor altura; las Artes, las Ciencias, la Literatura,
encontrarán aquí una escelente madre adoptiva, y la raza caucasiana podrá llegar al mas alto
grado de su perfectabilidad. Esto es todo lo que tenemos por delante: á nuestro alcanze está:
pero para obtenerlo es necesario marchar por la senda de la sabiduría. Debemos sacudir todos
los fardos y vencer todos los obstáculos que han puesto trabas á las sociedades en todo el mundo.
Debemos inculcar hábitos de industria y moralidad. Debemos apartar de nosotros á los bajos, á
los viciosos, á los depravados. Cada miembro de la sociedad debe estar á un nivel con la masa
y en capazidad de cumplir sus deberes. Siendo igual en sus derechos será capaz de sostenerlos,
y ayudar á su igual estension entre los otros. Debe haber ese natural equilibrio que reina en
toda la naturaleza; y ese equilibrio solo puede establecerse obrando de conformidad con las leyes
de la naturaleza. No debe haber incongruencias en la estructura, sino un todo en armonía; no
debe haber partículas heterojéneas ó discordantes, si deseais una feliz unidad. Nadie puede
dudar de que la raza negra esta fuera de su esfera, y que puesta en contacto con la raza caucasiana,
es un elemento de discordia. No teneis mas que volver atras los ojos y no mas allá de
nuestro mismo pais, para quedar convencidos de este hecho. Ved nuestra República ántes feliz,
y ahora convertida en un pueblo conntendiente, discordante, opuesto entre sí. El pueblo del Norte
ve, y siente, y conoce que la poblacion negra es un mal en el pais, y aunque les ha concedido
muchos de los derechos de la ciudadania, la mistura ha operado sobre el cuerpo político como
una sustancia estraña y ponzoñosa, causando el mismo efecto que en el cuerpo físico—trastorno,
enfermedad, y sino se remedia,—la muerte. Sírvanos de aviso, evitemos un peligro de tal
magnitud.

No abusaré, Sor. Presidente, de la paciencia de la Sala por mas tiempo; y concluiré espresando
que deseo que esta cláusula se inserte como un artículo de la Constitucion.

El Sor. GWIN dijo que este asunto era un rasgo lejislativo de la Constitucion
y debia incluirse en el departamento lejislativo.

El Sor. MCCARVER no objetaba á que se insertase en otra parte de la Constitucion;
pero como otras medidas de caracter semejante se habian colocado en la
declaracion de Derechos, creia que era aquel su lugar conveniente. Esto no
obstante, la retiraria á condicion de que se volviese á tratar de ella en el departamento
lejislativo.

El Sor. ORD tenia que proponer una enmienda, á fin de que no se pudiese
ejercer la facultad de suspender las leyes, sino la Lejislatura ó por su autorizacion.
Era en sustancia lo mismo que habia propuesto el otro dia.

El Sor. BOTTS objetó la proposicion. Se oponia en primer lugar, á conceder
al Ejecutivo ó á la Lejislatura el poder de suspender el auto de habeas corpus;
pero de los dos males, preferia que no se pusiese semejante poder en manos de
un solo individuo. Crei que no le estába negado dudar aun de la propiedad de
algunas de las provisiones de la Constitucion de los Estados-Unidos. ¿Cuál
seria la interpretacion de la cláusula si se adoptaba en esta Constitucion? Que
las leyes de este Estado, que son en parte la Constitucion misma, pueden ser
suspendidas por la Lejislatura; que la misma Constitucion pueda ser derogada.
Por consiguiente, esto no puede referirse á las léyes dictadas por la Lejislatura,
porque esta tiene derecho de suspender ó revocar sus propias leyes. El derecho
de hacer la ley confiere el derecho de suspender ó revocar esa ley. ¿Qué otras
leyes del pais hay aquí, que nadie sino la Lejislatura puede suspender? No
hay mas que otra série de leyes,—las contenidas en nuestra Constitucion. Por
consiguiente, es inevitable que la Lejislatura suspenda las leyes de esta Constucion.


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El Sor. PRICE preguntó si el Sor. Ord retiraria la enmienda y consentiria en
que se insertase como una seccion de la parte final de la Constucion.

El Sor. ORD retiró entónces su enmienda.

El Sor. ORD propuso como seccion adicional la siguiente que fué rechazada:

Seccion 19.—Toda persona, ántes de ser convicta, estará sujeta á dar fianza con seguridad
bastante, escepto en caso de delito capital, cuando la prueba es evidente ó hay grande presuncion.

El Sor. ORD propuso lo que sigue, y fué tambien rechazado:

Que no se puede conservar á ningun pueblo un Gobierno libre, ni los bienes de la libertad, sino
por medio de una firme adhesion á la justicia, la moderacion, la templanza, la frugalidad y la virtud;
y por la constante aplicacion á los principios fundamentales.

El Sor. GWIN propuso enmendarla suprimiéndola, é insertando en su lugar
lo siguiente, tomado de la ley de Derechos de Arkansas:

Esta enumeracion de derechos no se entenderá que niega ó perjudica á otros que el pueblo
posee; y para precaver cualesquiera violaciones de los derechos obtenidos, ó cualquiera transgresion
de los altos poderes delegados, declaramos que todo lo contenido en este artículo está
fuera de los poderes jenerales del Gobierno, y será para siempre inviolable; y que serán nulas
todas leyes contrarias á ello ó á las demás provisiones aquí contenidas.

El Sor. BOTTS propuso enmendar la enmienda. Como su presente proposicion
era la única definida que él habia ofrecido en esta ley de Derechos, esperaba que
se la tratase con alguna indulgencia. No se encontraria en la ley de Derechos
de Nueva-York, ni de Iowa, ni de Arkansas; tenia esa objoccien, pero creia que
su espíritu estaba incluido en todas las demas Constituciones:

Como las Constituciones son los instrumentos por medio de los cuales el pueblo delega sus
poderes en sus representantes, deben entenderse en un sentido estricto; y en concepto de que
los poderes que no están espresamente conferidos, quedan reservados á los poderdantes.

El (Sor. BOTTS) consideraba que la seccion escojida por el Comité era en
estremo imperfecta. Creia que el Comité la habia encontrado en alguna parte
de la Constitucion de Nueva-York ó de Iowa.

El Sor. HALLECK manifestó que era el artículo de la ley de Derechos de
Iowa.

El Sor. BOTTS sujirió que era probable fuese el pueblo de Iowa quien habia
procedido de aquella manera. Sometia á la decision de la Sala si esta devocion
hácia los Estados particulares de donde procedian los Sres. era propia allí.
Nadie reverenciaba mas que él mismo aquel sentimiento,—aquella adhesion al
lugar de su nacimiento. Pero ¿no es posible que se lleve muy adelante ese
sentimiento? ¿No deberian recordar los Sres. congregados en esta Sala que no
son ya ciudadanos de Nueva-York ó Misuri, de Iowa ó Michigan, sino ciudadanos
de California? Esta Convencion no debe rechazar la esperiencia de otras que
la han precedido. Debe aprenderse del espíritu y significacion de sus constituciones,
pero no copiarlas servilmente. No concebia porqué esta Convencion no
era tan capaz de ser orijinal como cualquiera de las hasta entónces habidas.
Esperaba que los Sres. no harian una Constitucion semejante á la mantellina de
una vieja,—hecha toda de retazos y remiendos. Si la enmienda que presentaba
no obtenia la aprobacion de la Sala, que alteren la fraseolojía, pero dejen que
haya ó lo ménos una seccion orijinal en la Constitucion.

El Sor. SEMPLE dijo: En esa enmienda se envuelve un importante principio
que ecsije espresion de opiniones. Debe tenerse presente que hay una diferencia
muy marcada entre la Constitucion Federal y la de un Estado. La Constitucion
de los Estados Unidos es la delegacion de poder de una Confederacion de Estados
independientes y soberanos. Cada Estado, por consentimiento de todos, está


56

limitado á cierta estension, y los poderes que no se prescriben espresamente en la
Constitucion, quedan reservados al pueblo. Como es imposible al pueblo individualmente
regular las contribuciones, organizar pueblos y ciudades, y hacer y reformar
leyes, forma una Lejislatura que arregla por ellos estas cosas. Esta Lejislatura
es responsable al pueblo del fiel desempeño de sus deberes, ya sea anual, ya
bienalmente. Ninguna otra soberanía de Estado puede intervenir en estos derechos.
Si la Lejislatura abusa de sus poderes dictando leyes perjudiciales ú
objetables, el pueblo crea una nueva Lejislatura para revocarlas ó enmendarlas.
Pero para provecho de todos, cada Estado ha delegado á la Confederacion una
parte de su soberanía. Si no fuera así, cada uno de ellos tendria facultad para
declarar la guerra. Se reservan, sinembargo, todo lo perteneciente al gobierno
de sus asuntos locales, como Estados. El Gobierno jeneral no tiene facultad de
intervenir con ellos como individuos. Por esto la Constitucion prohibe al Congreso
infrinjir estos poderes reservados. Sus deberes son regular la navegacion
y el comercio con las naciones estranjeras, dirijir los negocios de la República,
declarar la guerra é imponer contribuciones para el sostenimiento del Gobierno.
Todo poder que no esté espresamente prohibido por la Constitucion Federal queda
reservado al pueblo y á sus representantes en su capazidad de Estado. El (Sor.
Semple) se oponia á toda intrusion del Gobierno jeneral en los derechos de los
Estados. Y cuando los Srs. hablan de privar á la Lejislatura del ejercicio de
cualesquiera derechos reservados al pueblo por la Constitucion de los Estados
Unidos, es asumir un poder no delegado á esta Convencion. ¿Hemos de decir
cuantos sherifes y cuantos coronarios* (coroners) ha de haber en el Estado? Y
si es así ¿para qué necesitamos una Lejislatura? Es imposible dictar á la
Lejislatura lo que ha de hacer. Solo se le puede advertir lo que no debe hacer:
no podemos injerir en nuestra Constitucion mas que algunos principios fundamentales
para la proteccion de las minorías y el bienestar de la masa: las mayorías
pueden protejerse á sí mismas. Toda medida no vedada empresamente por
la Constitucion es objeto legal de la accion lejislativa. Bajo estos fundamentos
era opuesto á la enmienda.

El Sor. BOTTS deseaba saber si el Sor. Delegado de Sonoma (Sor. Semple)
queria negar el derecho del pueblo á sostener su propio poder. Si tal doctrina
se sostenia en la Sala era necesario consignarlo en las actas. Pero él (Sor.
Botts) creia conocer demasiado á aquel Sor. en su vida privada para creer que,
reflecsionando tranquilamente, votase en contra del principio encerrado en la última
enmienda. Ese Sor. sostiene que todo poder reside en manos del pueblo, y
si el pueblo no lo ha abdicado, en el reside todavía. No, señor: todo poder reside
en el pueblo, háyalo el pueblo delegado ó no. El Gobierno está sujeto á la
Constitucion, y los Ministros de ese Gobierno son servidores del pueblo. No
tienen otro poder que el que del pueblo se deriva. Todo poder confiado á sus
manos les es conferido por medio de la Constitucion. Si no les proviene por medio
de la Constitucion no les proviene de ningun otro oríjen. La Constitucion es
el mensajero del pueblo á sus servidores, y lo que por ella no conceden, no es
concedido de ningun otro modo.

El Sor. MCCARVER creia que era muy fácil hacer aquí una Constitucion que
privase de su propiedad á un hombre para dársela á otro. La ley de Derechos
declara qué poderes tiene el pueblo, y la Constitucion del Estado se compone de
restricciones, no de poderes delegados. La diferencia entre la Constitucion
Federal y una Constitucion de Estado, es que el pueblo de los Estados, á quien
todo poder es inherente, ha delegado una parte de su soberanía de Estado en el
Gobierno jeneral. Por consiguiente la Constitucion de los Estados Unidos consiste
de espresos poderes delegados. La Constitucion de Estado es una Constitucion
de restricciones. Aceptando, el pueblo conviene en no ejercer los poderes


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prohibidos espresamente en ella. Sería una constitucion de restricciones la
que formaríamos. Es incuestionable que el pueblo tiene derecho de adoptar las
leyes que guste; pero los poderes no especificados, permanecen en el pueblo y en
sus ajentes. El (Sor. McCarver) no ve la necesidad de la enmienda. El bill
de facultades, ya adoptado, declara que todo poder es inherente al pueblo, y esto
abraza todo el asunto.

El Sor. GWIN dijo que si entendia bien al representante por Sonoma (Sor.
Semple), la doctrina emitida por él, de que el pueblo en sus atribuciones lejislativas
tiene derecho para violar la Constitucion, era tal que él no podia sancionar.
El querria ver al hombre que volviese á ver la cara á sus comitentes, despues
de haber consignado su voto en favor de una doctrina tan monstruosa.

El Sor. SEMPLE pidió se le permitiese hacer una observacion. Dijo que aunque
él consideraba tanto la voluntad de sus comitentes como cualquier otro representante
de esta cámara la de los suyos, deseaba se entendiese distintamente que él
contendia por la doctrina de que el pueblo tenia derecho de hacer cualquier cosa
que no fuese una violacion de la Constitucion; y que mientras él pudiese dar su
voto contra toda declaracion en contra, lo haría. Que siempre que se le rehusase
esta libertad, haría dimision de su silla, y diria al pueblo que no podia
servirle por mas tiempo. Sostuvo que siempre que el Estado de California fuese
admitido como Estado, su facultad para lejislar por sí, está fuera del alcance de
cualquier otro poder; que no está al alcance del Congreso; que el Congreso es
inferior á la Lejislatura del Estado, porque la Lejislatura es la emanacion directa
del pueblo; que el Congreso tiene poderes limitados, mientras que la Lejislatura
no tiene mas límites que los deseos del pueblo. El se gloriaria en consignar su
voto en favor de la doctrina de que la Lejislatura de California, formada, constituye
el poder superior, y no para ser subordinada por ningun otro poder que no
sea el del pueblo que la constituye. La diferencia que existe entre la Constitucion
de los Estados Unidos y la de un Estado, está ejemplificada en el mismo
artículo que se discute. La Constitucion Federal es un Gobierno limitado, concedido
por ciertas soberanías, es decir, por la soberanía del pueblo en sus atribuciones
lejislativas. La Lejislatura del Estado, bajo las restricciones especificadas
impuestas por el pueblo mismo, es una emanacion directa del pueblo, y cada año
ó bienio le es responsable en la urna electoral. He aquí donde están limitados
los poderes del Gobierno del Estado. Esta Convencion no ha sido constituida
para decir al pueblo lo que debe hacer, sino lo que no debe hacer. Adoptando la
Constitucion formada por sus delegados, imponiéndoles ciertas restricciones, el
pueblo la hace obra suya. Nos ha enviado aquí para decirle que no porque es
una mayoría haya de infrinjir grandes derechos y grandes principios jenerales.
¿Qué dice vuestro bill de facultades? Dice, en primer lugar, que el pueblo es el
soberano. Prosigue especificando ciertos derechos inalienables, y provee á que
esos derechos no se infrinjan. El pueblo pacta, adoptando la Constitucion, que
mientras sus individuos sean miembros de la comunidad no infrinjirán esos derechos
especiales; pero se reserva la soberanía sobre todos los otros derechos no
restrinjidos por la Constitucion. El (Sor. Semple) ha sido siempre opuesto al
ejercicio de todo poder por el Congreso, que no le esté espresamente concedido
por la Constitucion de los Estados Unidos. Ningun miembro de esta cámara se
ha declarado mas abiertamente que él por la estricta interpretacion de la Constitucion.
Deseaba, al formar esta Constitucion, que los poderes no concedidos
espresamente en ella, se retuviesen. Pero ¿por quién? Por el Estado, ó por el
pueblo en su atribucion individual. Ha de ser por el pueblo en alguna atribucion,
bien sea individual, ó bien lejislativa. Se enorgullecería en consignar su voto
contra toda restriccion sobre el pueblo de California, escepto cuando él mismo
quisiera imponerse restricciones. En todos los casos en que no se han hecho
restricciones, el pueblo posee y tiene la facultad de ejercer todo el poder. Esta
es la doctrina de los derechos del Estado. Esta es la pura doctrina del derecho
de un Estado soberano, para gozar de todo poder que por sus propios actos no se
haya restrinjido. La voluntad del soberano es la ley. El pueblo del Estado dice


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que no hará ciertas leyes. ¿Cómo lo dice? Por medio de esta Constitucion.
Donde quiera que no haya restrinjido así su propio poder, tiene derecho para decretar
aquellas leyes que le plazcan. El (Sor. Semple) concluyó diciendo que
estaba siempre pronto á sostener esta doctrina en esta Cámara ó ante sus comitentes.

El Sor. GWIN observó que todo lo que la enmienda declara es, que los poderes
no concedidos se reservan. Si se avanzase mas allá de eso, no quisiera votar por
ella. Esto es meramente para protejer al pueblo contra la violacion de sus derechos.
La Constitucion de los Estados Unidos no tiene relacion alguna con la cuestion
que se ventila. En esta cláusula no hay mas que una gran declaracion: que todo
poder no concedido especialmente á la Lejislatura, se reserva al pueblo. Nada
tiene que ver con el Congreso; no se refiere á él directa ni indirectamente. Es
una declaracion comprendida en todas las Constituciones de los Estados de la
Union, y él (Sor. Gwin) no estaria dispuesto á votar por una Constitucion que no
la contuviese.

El Sor. SEMPLE preguntó qué Constitucion la contenia?

El Sor. GWIN dijo que creia se hallaba en todas.

El Sor. HALLECK, por la Comision (cuyo presidente se hallaba ausente), dijo
que se habia escojido el artículo de la Constitucion de Iowa por su brevedad. Se
hallaba en otras cuatro Constituciones de los Estados, casi en los mismos términos.
Creia que no podia mejorarse, y esperaba que sería adoptado.

El Sor. HASTINGS dijo que creia que no habia necesidad de mas discusion en la
materia, tanto mas cuanto que parecia que el artículo no era absolutamente necesario.
¿Por qué declara que toda facultad no especificada allí, se reserva al
pueblo? ¿No sería cierto y sabido sin tal declaracion? ¿Le da mas certidumbre
esa asercion? Los señores que han hablado parece que temen que si se omite un
derecho, el pueblo lo pierde enteramente. El orador dijo que no quisiera hacer
la esplicacion de sus conclusiones, por temor de que se le comprendiese mal; y
que por tanto, votaria por una enmienda que omitiese el artículo.

Se puso entonces á votacion la enmienda del Sor. Botts, y fué desechada.

El Sor. SEMPLE dijo que votaria con mucho gusto por la enmienda del Sor.
Gwin.

El Sor. GWIN dijo que esperaba que el caballero le perdonaria, pues habia
creido que estaba opuesto á la enmienda.

El Sor. BOTTS dijo que solo tenia que hacer esta objeccion: que dos caballeros
que eran precisamente de pareceres opuestos, pudieran votar por una misma
enmienda, sin incurrir en inconsecuencia.

El Sor. SEMPLE dijo que no veia hubiese diferencia alguna de opinion entre él
y el representante por San Francisco, si se examinaba detenidamente la enmienda.

El Sor. SHERWOOD dijo que creia que el informe de la Comision lo abrazaba
todo.

Se puso á votacion la enmienda del Sor. Gwin, y fué desechada.

Tambien se puso á votacion la seccion orijinal, que es la 16a. segun el informe
de la Comision, y fué adoptada.

A proposicion del Sor. GWIN, la Comision informó á la Cámara sobre el bill
de facultades.

El PRESIDENTE dijo, que la cuestion se contraeria á la adopcion del informe.

El Sor. GWIN dijo que no se habia pensado en adoptar ahora el bill de facultades,
y proponia se devolviese á la Comision para que lo completase y perfeccionase,
á fin de que la Cámara lo votase á su tiempo, seccion por seccion,
haciéndose entonces por votacion nominal.

El Sor. MCCARVER dijo que creia necesario se adoptase alguna medida sobre
el bill, y pensaba que el mejor medio sería que permaneciese en la Cámara, para
tomarse en consideracion.

El Sor. BOTTS propuso la siguiente resolucion, la cual fué adoptada unánimemente:


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Se resuelve: Que el sacerdote oficiante de la Cámara sea admitido á sentarse en las sillas privilejiadas
de la Cámara.

A propuesta se suspendió la sesion hasta las 12 del siguiente dia.

MIERCOLES, SETIEMBRE 12 de 1849.

En Convencion, oracion por el Rev. Señor D. Antonio Ramirez.

Se leyó la sesion anterior y quedó aprobada.

A propuesta del Sor. GILBERT se resolvió lo siguiente:

Se resuelve. Que el Presidente nombre una Comision de registros compuesta de tres miembros.

El Presidente nombró para dicha Comision á los Sres. Gilbert, Dent y Tefft.

A propuesta del Sor. HASTINGS, se resolvió lo siguiente:

Se resuelve. Que el Presidente nombre una Comision de cinco miembros, para que informe á
esta Convencion, lo que, en su opinion, constituyen los límites del Estado de California.

El Presidente nombró para dicha Comision á los Sres. Hastings, Sutter, La
Guerra y Rodriguez.

El Sor. M'CARVER sometió la resolucion siguiente:

Se resuelve. Que se nombre una Comision de ——— para informar sobre aquella porcion
de la lista que debe ponerse como apéndice á la Constitucion, y se refiere á la demarcacion de los
distritos, fijando el numero de los miembros para ambos ramos de la legislatura y para su division.

El Sor. M'CARVER dijo, que aunque era cierto que la lista debia añadirse á la
Constitucion, sin embargo le parecia que no habia un fundamento razonable para
no permitirse que pasase á una Comision separada. No pondría en conflicto los
derechos de ninguna otra Comision, y algunos de los miembros de la Cámara, no
ocupados en los negocios de la Comision Escojida, ya creada, podrian preparar una
lista para la Cámara.

El Sor. DIMMICK dijo, que desearia que la Comision propuesta consistiese de un
miembro de cada distrito. Creía que los distritos debian todos ser representados.

El Sor. M'CARVER dijo, que preferia una Comision pequeña.

El Sor. SHERWOOD espuso que esperaba que el representante por Sacramento
(Sor. M'Carver) no urjiria su proposicion. La Comision Escojida para la Constitucion
habia ya preparado cierto número de artículos para la lista, y no creia
fuese acertado el formar otra Comision.

El Sor. GWIN dijo, que disentia enteramente del representante que acababa de
hablar. Que la resolucion de Sor. M'Carver tenia referencia á la division, asunto que
nunca habia ocupado á la Comision Escojida. Que no era una parte de los deberes
de la Comision el preparar una lista. Que lo que podia hacer era preparar ciertas
disposiciones para incluirlas en la lista, pero que no creia que era de su deber preparar
dicha lista, que es una parte separada y distinta de los trabajos de la Convencion.
Que no parecia justo que una Comision tuviese que hacer todo el trabajo
mientras otros miembros permanecian sin hacer nada.

El Sor. JONES propuso enmendar la resolucion proveyendo que se nombrase
una Comision para preparar dicha lista, sin referencia á porcion alguna particular.
Que su único objeto era imponer un deber á esta Comision para preparar todos
los materiales propios de una lista para las disposiciones de la Cámara.

El Sor. SHERWOOD dijo, que como parecia haber nueva duda en cuanto á lo
que pertenecia á la Constitucion, y á lo que debia comprenderse en la lista, creia
que su preparacion debia encargarse á la Comision Escojida. Que si se nombraba
otra Comision, la Constitucion seria inexacta ó incompleta.

El Sor. GWIN dijo, que estaba en favor de la resolucion y opuesto á la enmienda
del representante por San Joaquin (Sor. Jones). La resolucion original da
una cuestion distinta á una Comision separada. Dijo que la cuestion de division
era de una importancia vital, que ocuparia toda la atencion de una Comision embarazada
con otros asuntos.

El Sor. HALLECK dijo, que solamente haria una pregunta, si la Comision propuesta


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podia hacer algo hasta que se designase en el cuerpo de la Constitucion el
número de miembros.

El Sor. M'CARVER espuso que no se conformaba con que los habitantes de la
parte del pais que él representaba quisiesen aceptar cualquier informe que la
Comision Escojida quisiera hacer. Que esta era la Comision mas numerosa de que
tenia conocimiento, perteneciente á un cuerpo de esta naturaleza. Que los miembros
que sostuviesen una medida en esta Comision, serian capaces de sostenerla
igualmente en la Cámara; y teniendo la mayoría, era natural que prevaleciese.
Que no podia haber ninguna impropiedad en nombrar una Comision pequeña, como
se proponia en la resolucion. Que cuando dicha Comision presentase su informe,
no habria un miembro que dijese, V. sostiene esa medida en la Comision, y por
tanto debe ahora votar por ella.

El Sor. NORIEGO observó, que el representante por Sacramento (Sor. M'Carver)
fundaba su argumento en el principio de que cada miembro de esta gran
Comision, por consistir de los delegados de cada distrito, se veria obligado á sostener
en la Cámara cualquiera cosa de que hubiese entendido en la Comision; que
por consiguiente, teniendo una mayoría en la Cámara, haria pasar cualquiera disposicion
que creyesen conveniente proponer. El (Sor. Noriego) se aventuraba á
asegurar que los individuos de aquella Comision se consideraban tan libres para dar
sus votos en cualquier materia en la Cámara como lo hicieran en la Comision; y
que lo que hubieren impugnado allí lo impugnarian aquí.

El Sor. SHANNON dijo, que le parecia que el asunto de la division pertenecia
con propiedad al cuerpo de la Constitucion, y por tanto no deberia quitarse de las
manos de la Comision Escojida y encargarse á otra. Sostuvo que aun cuando la
Cámara creyese conveniente nombrar otra Comision, este asunto sería comprendido
en la Constitucion, y no en la lista. Que sería imposible saber qué hacer, ó qué
poner en esta lista hasta que la Comision Escojida informase. Llamó la atencion
del representante por San Francisco (Sor. Gwin) hácia algunos precedentes sobre
la materia, pues que parecia tan ansioso de guiarse por precedentes. En la Constitucion
de Nueva York las divisiones del Estado forman el artículo 5.o No se
han puesto en ninguna lista. En la Constitucion de Luisiana, los límites del Estado
forman precisamente el articulo 1.o En la Constitucion de la Carolina del
Sur, el Estado está dividido en el artículo 3.o Creia que la regla era casi universal.
Que lo mismo era en la mayor parte de las Constituciones de todos los
Estados. Que una mayoría de ellos, y si no era una mayoría (pues en algunos
Estados no se dice una palabra acerca de establecer los límites), á lo menos en
aquellos Estados que presumia fueran las mejores autoridades para el representante
de San Francisco (Sor. Gwin), los límites, así como las divisiones del
Estado, están comprendidos en el cuerpo de la Constitucion, y no en la lista.

El Sor. JONES. El representante por Sacramento (Sor. Shannon) ha hecho,
á lo menos, una cita desgraciada, pues la Constitucion de la Luisiana contiene una
lista de la cual compone parte la primera representacion. Se halla en el artículo
8o de la lista. El caballero ha ido á dar muy estrañamente con las dos únicas
Constituciones que no dividen la primera representacion en la lista, y en las cuales
se haya hecho alguna division. Se refiere á las diversas constituciones de los
Estados, y pregunta si una mayoría de ellos no contiene, en el cuerpo de la Constitucion,
la cláusula de la division de distritos de los Estados y la division de
representacion. Yo he examinado lijeramente las constituciones hace pocos minutos,
y veo que la de Maine, Pensilvania, Delaware, Kentucky, Tennessee, Indiana,
Luisiana, Illinois, Alabama, Missouri, Michigan y Arkansas, han formado
todas estas listas, y todas han dividido temporalmente en las listas la representacion
del Estado. Admito que esto no es mas que una cosa meramente temporal,
que la lista no tiene nada que hacer con la ley orgánica del Estado. Su objeto
está bien espresado en la lista de la Luisiana, que "ningun inconveniente puede
ofrecerse en el cambio de un Gobierno Territorial á uno de Estado." Estos
cambios repentinos son siempre susceptibles de producir confusion é inconvenientes,
y se considera necesario tomar algunas disposiciones acerca de ellos, en forma de


61

lista. La ley orgánica del Estado es la Constitucion propiamente dicho. Luego,
en el sentido del término, la lista no es la Constitucion, ó una parte de ella,
y no es de la incumbencia de la Comision Escojida. Por la resolucion que creó
esta Comision se le encargó la formacion del plan, ó una parte del plan de una
Constitucion de Estado. La lista no es parte de una Constitucion de Estado; no
es la ley orgánica. Si el caballero examina una ó dos de estas Constituciones,
verá que la primera parte de la lista está bajo el título de ordenanza. Nadie dirá
que una ordenanza es parte de la Constitucion. Pertenece particularmente á la lista.
La division del Estado en distritos, tal vez se comprenderia en los límites de la
Constitucion; pero la primera division debe ser de la lista. Estoy lejos de querer
privar á esta Comision de ninguno de los poderes que se le han delegado por
esta Convencion. No me hallo dispuesto á encontrar faltas ni aun en mi amigo el
representante por Sacramento (Sor. Shannon), que reclamó quince votos por su
distrito. Con todo, aunque estoy dispuesto á oir las indicaciones de esta Comision
sobre las disposiciones jenerales de la Constitucion, cuando llegue á la division
del Estado quisiera los ocho votos de Sacramento en esta Cámara; quisiera los
seis votos de San Joaquin, y los ocho de San Francisco. Es por esta razon que
sostengo la proposicion para formar una Comision pequeña, que no se considere
obligada á sostener sus mismas disposiciones, con la esclusion de todas las demas,
sino que se presente ante la Convencion con las indicaciones que crea conveniente
hacer, como una parte muy pequeña de este cuerpo. He oido decir que algunos
individuos de esta Comision han visitado á miembros de esta Cámara para sostener
todas las disposiciones presentadas por la Comision, y he oido denunciarlos porque
no han tenido por conveniente hacerlo. Tengo una razon poderosa que dar en
favor de la posicion en que me colocaré aquí. Esta razon se halla en una relacion
que tengo en la mano. Sin apresurarme á ocupar con ella la atencion de la Cámara,
diré meramente, que por ella estoy preparado á probar que 740 votos
gobernarán esta Cámara, contra 4,429, que tienen derecho á que se representen
aquí. No estoy dispuesto á adoptar un principio semejante, principio que segun
las palabras usadas el otro dia en esta Cámara, afeminaria mi distrito.

El Sor. TEFFT. LOS señores parece que equivocan enteramente el fundamento
sobre que descansa esta resolucion. Es el deber de la Comision Escojida dividir
el número de representantes. Esta Comision especial es para dividir los distritos,
y decir á cuantos representantes tiene derecho cada distrito. Esto seguramente
chocará con los deberes que ya se han impuesto á la Comision, porque es de su
resorte decir el número de miembros que deben enviarse á la Lejislatura; fijar el
tamaño y organizacion de las secciones lejislativas del Gobierno. Esta me parece
una razon suficiente para que esta resolucion no se tome ahora en consideracion.
Hasta que no se presente el informe de la Comision jeneral sobre este asunto,
sería un disparate el nombrar una Comision especial para trabajar enteramente en
tinieblas. En cuanto al tiro dirijido contra la Comision por el representante que
acaba de hablar, considero sus palabras sin garantias absolutamente, é indignas de
notarse. Yo llamaria su atencion á la siguiente cita de Junio: "Hay hombres
que nunca aspiran al odio, que nunca pasan mas allá del desprecio."

El Sor. JONES. Exijo del caballero que escriba lo que ha dicho. Creo,
señor Presidente, que cualquier caballero que es objeto de palabras ofensivas en
un cuerpo parlamentario, tiene derecho, sea con permiso de la Cámara, ó sin él,
á pedir que se escriban tales palabras, á fin de que la Cámara pueda tomarlas en
consideracion, del modo que crea conveniente. Tal es, segun creo, la regla de
todo cuerpo parlamentario. Deseo que se consignen en el acta.

El PRESIDENTE. No hay duda de que existe una regla que prohibe se hagan
alusiones personales por cualquiera de los miembros. Se evitaria toda alusion
semejante; pero cuando se hacen, pueden, á instancias del representante ofendido,
consignarse en el acta, con permiso de la Cámara. La mesa, por su parte, no
está dispuesta á que se estampen esas palabras en acta de la Cámara.

El Sor. JONES. Yo me refiero meramente, señor Presidente, á la regla jeneral
que proteje á los miembros de un cuerpo parlamentario contra las observaciones


62

groseras é insultantes de cualquier miembro. Me levanto para reclamar la proteccion
de la Cámara contra observaciones semejantes, y creo que lo primero que
debe hacerse es decir al Secretario que escriba dichas palabras. Pido al Secretario
que las escriba.

El Sor. GWIN. Creo que la práctica jeneral es declarar las palabras fuera del
órden. Se llama al órden al representante que usa las palabras ofensivas, y la
Cámara decide si se ha escedido de los límites parlamentarios.

El Sor. LIPPITT. Con permiso de la Cámara leeré un pasaje del Manual de
Cushing, aplicable á este asunto. (El Sor. Lippitt leyó el uso segun lo trae
Cushing). Lo que acabo de leer demuestra el órden establecido por escritores de
la mas alta autoridad, y debe seguirse uniformemente. Pudiera, sin embargo,
mejorarse por los miembros que condenan las palabras, exijiendo que estas se
escriban de una vez, y hacer que se incluyan en la minuta.

El PRESIDENTE. La mesa adopta la última indicacion.

El Sor. TEFFT. No pienso retractarme ni pedir escusas de nada de lo que he
dicho. No tenia idea de que una simple cita hubiera hecho tal conmocion en la
Cámara. El caballero habia hecho lo que no tenia derecho de hacer,—inquirir
sobre las ideas de cada uno de los miembros de la Comision. Yo he estado sufriendo
una enfermedad por algunos dias, y no deseaba entrar en una larga argumentacion
sobre el asunto.

El Sor. HASTINGS. ¿Ha de demorarse la Cámara hasta que se decida esta
materia, ó debemos continuar?

El PRESIDENTE es de opinion que se decida esta contienda antes de continuar la
Cámara en sus asuntos.

El Sor. JONES. Leeré las palabras, pues yo las he escrito. Las leo para que se
corrijan: El representante por San Luis Obispo dice que las palabras del representante
por San Joaquin no merecen que se noten, y que llamaria su atencion al
siguiente pasaje de Junio:—"Hay hombres que nunca escitan el odio, ni llegan
mas allá del desprecio."

El Sor. TEFFT. Si el caballero conociera mejor las obras de Junio no haria
de eso una cita.

El Sor. JONES. Yo conozco mejor los deberes de un caballero que el estilo
de Junio. Diga el caballero las palabras por sí mismo.

El Sor. TEFFT. Yo diré las palabras si la Cámara lo desea, pero no á instancias
del caballero.

El Sor. NORIEGO pidió que aquellos que no entendiesen la lengua inglesa, fuesen
dispensados de dar su voto sobre esta materia; pues la cuestion parecia contraerse
á ciertas palabras inglesas que ellos no entendian, y deseaban se les dispensara
de votar.

A propuesta, la delegacion española fué dispensada de votar.

El Sor. TEFFT. Quiero que las palabras se escriban precisamente como las he
dicho. Me referia á las reflexiones del caballero sobre el curso que habia tomado
y el que probablemente tomaria la Comision Escojida para la Constitucion, y dije
que sus palabras eran dignas del siguiente pasaje de Junio: "Hay hombres que
nunca aspiran al odio, que nunca pasan mas allá del desprecio."

El Sor. BOTTS ofreció una resolucion prohibiendo á los miembros usar personalidades,
y exijirles en tales casos que pidan escusas á la Cámara. Dijo que
creia que algunos señores habian ido muy lejos al impugnar las ideas de los
miembros. Que en el presente caso, tanto el caballero que hizo la imputacion,
como el que la devolvió, debia pedir escusas á la Cámara. Que él mismo habia
estado opuesto desde el principio á esta Comision, y la habia combatido á brazo
partido: que la habia llamado la gran Comision, la Comision monstruo, etc., etc.;
pero que si habia hecho alguna alusion personal respecto de las ideas de los individuos
que la componen, esperaba que la Cámara le perdonaría. Que no creia
lo hubiese hecho. Que si se habia espresado impropiamente, estaba pronto á dar
el primer ejemplo de pedir perdon á la Cámara, lo cual hacia de antemano.

El Sor. SHANNON indicó que se ofreciese la resolucion como una adicion á las
reglas de la Cámara.


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El PRESIDENTE dijo que era su opinion, que las reglas de la Cámara eran suficientes
para el objeto de la resolucion. Cuando dos miembros están fuera del
órden, ambos deben una apolojía á la Cámara. Si en opinion de esta, el caballero
que impugnó las ideas de la Comision, y el que devolvió la imputacion, estaban
ambos fuera del órden, era de su deber, llamados que fuesen, el hacer una justa
apolojía á la Cámara.

El Sor. GWIN dijo que concurria con las observaciones del representante por
Monterey (Sor. Botts), con referencia á la materia. Que él (Sor. Gwin) habia
visto suscitarse la mas cruel odiosidad y la controversia mas encarnizada, de un
asunto mas pequeño que este. Todos los representantes que se hallan aquí
deberian tener presente, que este cuerpo se ha reunido para un grande objeto nacional,
y deberian evitar con cautela el herir los sentimientos de sus concolegas.
Esperaba que se tendria como principio establecido, que ningun asunto por escitante
que fuese, por mucha diverjencia de opiniones que hubiese (pues era imposible
formar una Constitucion sin sérias colisiones, en el calor del debate), se
evitase toda personalidad. Si hay colisiones, que sean mentales y no personales.
Dijo que estaba seguro de que el caballero que habia hecho uso de las palabras
estimadas ofensivas, no vacilaria en decir, que si él habia interpretado mal las observaciones
del representante por San Joaquin (Sor. Jones), las retiraria. Es
costumbre en casos de igual naturaleza, que cuando un miembro hace escepciones
en las observaciones de otro, pedir una esplicacion al caballero que hace esas
observaciones. Si el representante por San Luis Obispo hubiera interpelado al
representante por San Joaquin, para saber si él intentaba hacer una alusion personal
á esta Comision, y hubiese contestado que sí, entonces pudieran probablemente
ser aplicables las palabras ofensivas. El caballero, sin embargo, dió por supuesto,
sin pedir esplicacion alguna, que el representante por San Joaquin impugnaba las
ideas de la Comision.

El Sor. TEFFT dijo que dudaba mucho que hubiese algun representante en
esta Cámara mas deseoso que él de mantener buen órden y relaciones amigables
entre los miembros. Insistia en que él no habia violado ese principio. Habia
sufrido muchas alusiones hechas á su Estado nativo; pero habia conservado su
silla, por deferencia hácia aquellos que eran mayores y de mas esperiencia, y
cuyas opiniones deseaba oir en preferencia de dar la suya. Al llamar la atencion
de la Cámara hácia las palabras del representante por San Joaquin, no concebia
que hubiese traspasado los lejítimos límites del debate. Que si la Cámara era de
opinion que él los habia traspasado, haría muy gustoso una apolojía á la Cámara,
pero no al representante, en quien suponia tuvo la intencion de impugnar las ideas
de la Comision. Que si no habia sido el objeto del representante impugnar las
ideas de la Comision, entonces, por de contado, la cita ofensiva no le era aplicable.

El Sor. JONES dijo que si era posible que él, como representante por San
Joaquin, se opusiese al principio de conceder á distritos mas pequeños que el
suyo, un voto igual en la formacion de la Constitucion, se considerase como una
impugnacion de las ideas de persona alguna, ó como un insulto dirijido á una
Comision. Que si era posible que la facultad de hablar fuese hasta tal punto prohibida
en esta Cámara, que él no pudiese abogar por el principio establecido en el
bill de facultades, sin haber dicho que él impugnaba las ideas de los miembros de
esta Cámara que no representaran una poblacion tan numerosa como él. Que
sus observaciones estaban fundadas en el amplio principio de que la representacion
debe ser segun la poblacion; que habia dicho lo que creia ser cierto, y que debia
creerlo así mientras no se le convenciese de lo contrario. Que se habia dicho en
esta Cámara y fuera de ella, que algunos miembros de esta Comision habian sido
visitados para sostener con sus votos los informes de la Comision. Que si era así,
como él lo creia, habia de decirse al pueblo de San Joaquin que no tenia derecho
para protestar contra un sistema semejante. Consideraba que era uno de sus primeros
derechos, que no se dejasen engañar respecto de su representacion en la
Convencion. No decia que se pensara hacerlo por el nombramiento de esta Comision,
pero sostenia que ninguna medida que tendiese á ese objeto se adoptaria


64

en la Cámara, No concebia hubiese hecho injusticia á la Comision, porque, si
habia falta, todo el tenor de sus observaciones deberia atribuirse á la Convencion.
No consideraba que hubiese ofendido los sentimientos de ninguno de los individuos
de aquella Comision. Que si acaso habia algun miembro que tuviese derecho
para considerarse agraviado, era el representante por Sacramento (Sor. Shannon),
pero él (Sor. S.) era demasiado caballero para levantarse de su asiento y....

El Sor. BOTTS llamó al órden al representante por San Joaquin.

El PRESIDENTE dijo que habia visto con profundo sentimiento el efecto de
algunos desórdenes muy triviales. Que habia oido hablar en varios sentidos
respecto de la Comision sobre la Constitucion. Algunas veces se habia llamado á
la Comision monstruo, que no era de ningun modo un término respetuoso; y se le
habian aplicado otros diversos epitetos de oprobio. En la impresion de que los
miembros de esta Cámara tenian demasiado decoro propio para hacer alusiones
ofensivas á la Comision, la mesa estaba dispuesta á permitir la mas amplia libertad
de hablar, no incompatible con la dignidad de la Cámara. Consideró aquellas
observaciones como hechas por un espíritu de chanza y sin intencion de ofender.
Pero que se veia ahora claramente que se habia tomado mucha libertad con la
Comision, y esperaba que ambos caballeros (los señores Jones y Tefft) seguirian
el ejemplo del representante por Monterey, y harian una apolojía á la Cámara.

El Sor. BOTTS dijo que tenia una objecion que poner á este curso del asunto.
Que él nunca habia hecho apolojías á la Cámara por haber llamado á esta Comision,
Comision monstruo; pero que si la Cámara creia que habia algo de personal
en llamarla así, él hacia desde luego la mas amplia apolojía.

El PRESIDENTE dijo que no creia fuese personal.

El Sor. SHERWOOD dijo que, con respecto á la dificultad que ocupaba á la
Cámara, le parecia que podia allanarse del modo mas simple imajinable. Si el
representante por San Joaquin no intentaba impugnar las ideas de la Comision,
estaba en libertad de decirlo así á la Cámara. El representante por San Luis
Obispo indudablemente acojeria su dicho, retirando las palabras ofensivas.

El Sor. GWIN. El representante por San Joaquin, segun creo, ha sido insultado
groseramente por el representante por San Luis Obispo. ¿Es él quien debe
venir aquí y hacer una apolojía antes de retirarse el insulto? Es del deber de la
Cámara hacer que estos miembros arreglen aquí esta dificultad. Despues que
esto se haya hecho, no habrá fuera de la Cámara derramamiento de sangre de
resultas de lo que aquí ha pasado. La majestad y el poder de la Cámara deben
hacerse valer en esta ocasion, y deberia arreglarse antes de permitirse que estos
señores dejen sus sillas.

El PRESIDENTE dijo que creia que el representante por San Luis Obispo habia
hecho su apolojía á la Cámara.

El Sor. GWIN dijo que una apolojía á la Cámara no era una apolojía al caballero
que se consideraba insultado.

El Sor. LIPPITT dijo que concurria con el parecer de su amigo el representante
por Sacramento (Sor. Sherwood). Que no veia ninguna dificultad respecto del
asunto. El representante por San Luis Obispo ha dicho ya á la Cámara que el
motivo de haber hecho las observaciones ofensivas, fué en la errada intelijencia de
que habia sido atacada la Comision á que pertenece, é impugnadas las ideas de sus
miembros, por lo que habia dicho el representante por San Joaquin. Por tanto,
el objeto de las palabras ofensivas fué rechazar esta imputacion. Ahora, seguramente
no parece que hubo intencion alguna de parte del representante por San
Joaquin, de hacer ninguna alusion sobre las ideas de aquella Comision. Sería,
pues, un asunto muy simple que el representante por San Luis Obispo dijese distinta
y formalmente á la Cámara, que si el representante por San Joaquin no tuvo
intencion, en lo que dijo, de impugnar las ideas de la Comision, retiraria sus palabras.
El representante por San Joaquin hace esa exposicion; el caballero retira
sus palabras, y todo el asunto queda arreglado.

El Sor. WOZENCRAFT observó, que el representante por San Joaquin ha negado
ya haber intentado hacer ningunas observaciones á la Comision. Que no era necesario
lo volviese á decir.


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El Sor. MOORE dijo que esperaba que su amigo (Sor. Jones) no necesita hacer
aquí ninguna apolojía. Que si habia alguna mala intelijencia que se ajustase
afuera. Que si él (Sor. Moore) fuese insultado, no molestaria á la Cámara, en
pedir que se le hiciese aquí una apolojía.

El Sor. GWIN dijo, que era por esa misma rozon que él queria se arreglase
aquí. Que en todos los cuerpos deliberativos, cuando ocurria una dificultad, se
acostumbraba cerrar las puertas. Que habiendo tenido un poco de esperiencia en
los cuerpos lejislativos, sabía la importancia de arreglar las cuestiones de esta
clase antes que se permitiese á las partes salir de la Cámara. Que deseaba protestar
contra otra cosa, y era, lo sagrado de las Comisiones. Deseaba que hubiese
libertad en el debate de todas las cuestiones. Que esta Comision monstruo era
capaz de defenderse á sí misma; pero que debería evitarse toda personalidad.

El Sor. SHERWOOD dijo, que creia que este asunto podia arreglarse fácilmente
del modo indicado. Que deseaba no se permitiese que la cuestion saliese de la
Cámara. Confiaba en que sin necesidad de ulteriores palabras dijese exactamente
el representante por San Joaquin qué idea llevaba en sus observaciones.

El PRESIDENTE dijo, que el caballero habia ya hecho esa esplicacion.

El Sor. GWIN propuso entonces que se pidiera al representante por San Luis
Obispo que retirase las palabras ofensivas.

El Sor. TEFFT dijo, que era estraño se exijiese de él que hiciese una apolojía
al caballero, despues de haber esplicado la causa que le impulsó á hacer uso de
aquellas palabras. Que si el representante por San Joaquin no impugnó las ideas
de la Comision, entonces la cita no le era aplicable en aquel concepto.

El Sor. LIPPITT propuso que la Cámara aceptase esta esplicacion como satisactoria.

El Sor. PRICE dijo, que antes de hacerse saber, si esta reconciliacion era enteramente
satisfactoria á ambos representantes, si les quedaba algun resentimiento
para pedir satisfaccion fuera de la Cámara. Que no habia oido distintamente el
formal retiro de las palabras ofensivas, ni la formal aceptacion de parte del otro
representante.

El Sor. JONES dijo, que el representante habia hecho una apolojía á la Cámara,
pero no á él. Que no aceptaba eso como una apolojía.

El Sor. HALLECK observó, que cuando se leyeron las palabras segun se habian
proferido, el representante por San Luis Obispo habia negado haberlas aplicado al
representante por San Joaquin, si este caballero no impugnó las ideas de la Comision.
Que como él (Sor. Jones) negaba haber hecho esta imputacion, claro estaba
que las palabras ofensivas quedaban retiradas y arreglada la dificultad.

El Sor. GWIN dijo, que deseaba saber si el representante por San Joaquin
estaba satisfecho con el retiro de las palabras. (El Sor. Jones dijo que sí.) Deseaba
saber tambien, si la esplicacion del representante por San Joaquin, de que
él no intentaba hacer una imputacion personal al hablar de las ideas de la Comision,
era satisfactoria al representante por San Luis Obispo. (El Sor. dijo, que lo era.)
Entonces el Sor. GWIN propuso que se aceptase por la Cámara la reconciliacion,
cuya proposicion se adoptó, y así quedó amigablemente arreglada la dificultad.

La Cámara se ocupó entonces de la resolucion del Sor. M'Carver.

El Sor. BOTTS dijo, que votaria contra ella. La division era, á su juicio, una
de las partes mas importantes de la Constitucion. Que se sabia muy bien que él
estaba opuesto á la formacion primitiva de la Comision de los veinte. (Esperaba
que en eso no habia nada de personal.) Pero que ya que la Cámara habia tenido
á bien el formar aquella Comision, no veia cómo podia, con propiedad, quitarse de
sus manos cualquiera parte de sus trabajos. Que él habia votado, pocos dias
antes, en favor de una disposicion para que la representacion fuese conforme á la
poblacion. Que creia que con ello daba instrucciones á esta misma Comision,
para dividir la representacion de este Estado, sobre aquel principio. Se habia
objetado muy bien que era enteramente imposible que esta sola parte de la formacion
de la Constitucion pudiera separarse del todo, y encargarse á una Comision
separada, mientras estan en manos de otra tantas cosas que dependen de ella.


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Esta es una parte que requiere concierto y cooperacion. Esperaba que la Cámara
no tendría á bien el adoptar la resolucion.

Se puso esta á votacion, y fué desechada.

El Sor. NORTON, de una mayoría de la Comision de la Constitucion, presentó
un informe, el cual se recibió y pasó á la Comision de la Cámara.

COMISION DE LA CÁMARA.

La Cámara se constituyó entonces en Comision (ocupando la silla el Sor.
Lippitt), tanto para el informe de la Comision de la Constitucion, como para lo
relativo al derecho de sufrajio.

Se empezó por tomarse en consideracion la primera seccion del informe de la
Comision, cuyo tenor es el siguiente:

Seccion 1. Todo hombre blanco, ciudadano de los Estados Unidos, que haya residido en el
Estado los seis meses anteriores á la eleccion, y veinte dias en el condado en que reclame su voto,
tendrá derecho á votar en todas las elecciones que están ahora, ó en lo adelante estuvieren, autorizadas
por la ley.

El Sor. GILBERT propuso la enmienda siguiente:

Despues de las palabras "Estados Unidos," y antes de la palabra "de," insertar," y todo hombre,
ciudadano de Méjico, que haya elejido hacerse ciudadano de los Estados Unidos, bajo el tratado de
paz, canjeado y ratificado en Querétaro, el 30 de Mayo de 1848."

El Sor. GILBERT dijo, que leeria dos secciones del Tratado de Paz, que esplicaban
plenamente las razones que le inducian á proponer la enmienda:

ART. VIII. Los mejicanos establecidos actualmente en los territorios que antes pertenecian á
Méjico, y que quedan en lo futuro dentro de los límites de los Estados Unidos, segun se han demarcado
por este tratado, quedarán en libertad de continuar donde ahora residen, ó trasladarse en cualquier
tiempo á la República Mejicana, reteniendo las propiedades que posean en dichos territorios, ó
disponiendo de ellas, y trasladando el producido á donde gusten, sin que por esto estén sujetos á
ninguna contribucion, impuesto, ó carga de ninguna clase.

Aquellos que prefieran permanecer en los antedichos territorios, pueden retener el título y los
derechos de ciudadanos mejicanos, ó adquirir los de ciudadanos de los Estados Unidos. Pero estarán
obligados á hacer su eleccion dentro del término de un año contado desde la fecha del canje de las
ratificaciones de este tratado; y aquellos que permanezcan en los mencionados territorios despues de
la espiracion de dicho término, sin haber declarado su intencion de retener el carácter de mejicanos,
se considerarán que han elijido hacerse ciudadanos de los Estados Unidos.

Serán inviolablemente respetados, en dichos territorios, toda clase de propiedad, que pertenezcan
en la actualidad á mejicanos no establecidos allí. Los actuales propietarios, sus herederos, y todos
aquellos mejicanos que en lo adelante adquieran dichas propiedades por contrato, gozarán, respecto
de ellas, tan amplias e iguales garantías como si perteneciesen á ciudadanos de los Estados Unidos.

ART. IX. Los mejicanos que, en los susodichos territorios, no conservaren el carácter de ciudadanos
de la República Mejicana, conforme á lo estipulado en el artículo precedente, serán incorporados
en la union de los Estados Unidos, y admitidos á su debido tiempo (á juicio del Congreso de los
Estados Unidos) al goce de todos los derechos de ciudadanos de los Estados Unidos, conforme á los
principios de la Constitucion; y, entretanto, serán mantenidos y protejidos en el libre goce de su libertad
y propiedad, y asegurados en el libre ejercicio de su relijion sin restricciones.

Dijo (Sor. Gilbert) que le parecia que la seccion, segun se habia presentado
por la Comision, disponiendo que "todo hombre blanco, ciudadano de los Estados
Unidos, tendrá derecho á la franquicia electiva," no lo abrazaba todo. Deseamos
conceder el libre derecho de sufrajio á todo mejicano ciudadano residente en California
que se haga ciudadano de los Estados Unidos. Segun el artículo 9o del
tratado parece que no son, de hecho, ciudadanos americanos, sino que se requiere
alguna disposicion ulterior por parte del Congreso que los haga ciudadanos de los
Estados Unidos. El artículo dice: "serán incorporados en la union de los Estados
Unidos, y admitidos á su debido tiempo (á juicio del Congreso de las Estados
Unidos) al goce de todos los derechos de ciudadanos de los Estados Unidos, conforme
á los principios de la Constitucion." Si el Congreso de los Estados
Unidos hubiese hecho justicia á este pais, hubiera pasado una ley en su última
sesion, admitiendo á estos ciudadanos al goce de todos los poderes y privilejios de
ciudadanos de los Estados Unidos. Pero como ha dejado de hacerlo, él (Sor. Gilbert)
estimaba como absolutamente necesario, para impedir cualquiera dificultad,
que la enmienda que él propuso, se inserte en esta cláusula. Dijo que el sentido de


67

la palabra "blanco" que contiene el informe de la Comision, no se comprendia jeneralmente
en este pais, aun que se comprendia muy bien en los Estados Unidos;
pero que esa objecion se allanaría con la adopcion de su enmienda.

El Sor. BOTTS dijo que él se habia levantado casi al mismo tiempo que su
amigo el representante por San Francisco (Sor. Gilbert) para proponer una enmienda
casi idéntica á la propuesta por él; pues era claro que con la adopcion de la
cláusula redactada por la Comision, los ciudadanos de Méjico serian escluidos de
votar mientras no fuesen hechos ciudadanos de los Estados Unidos. Su enmienda
era para que se insertase la palabra "blancos" entre "hombres" y "ciudadanos
de Méjico."

El Sor. NORTON dijo que se le habia dado instrucciones por la Comision para
proponer una enmienda á la primera seccion, y que la razon por que no lo hizo,
fué por que le pareció que la enmienda del Sor. Gilbert llenaba el objeto. Que
él hubiera leido la enmienda: despues de las palabras "Estados Unidos," y antes
de la palabra "de," insertar las palabras, "y toda persona que era ciudadano de
California despues del 1o de Mayo de 1848."

El Sor. BOTTS dijo que la Comision habia presentado un informe, y no podia
mandar que se alterase. Que si alguna enmienda habia de hacerse, debia ser
hecha por el representante mismo (Sor. Norton). Que él (Sor. Botts) deseaba llegar
á este importante principio—que á menos que se redacten las disposiciones por
estas personas la cláusula no las admite. Que el representante por San Francisco
habia omitido una palabra sumamente importante, y que él (Sor. Botts) proponia
enmendar la enmienda insertando la palabra "blancos" entre "hombres" y
"ciudadanos de Méjico;" pues esperaba que la voluntad de la Cámara fuese que
solo personas blancas, ciudadanos de los Estados Unidos, fueran admitidos á la
franquicia electiva. Que todo loque pedia era, que los ciudadanos de Méjico que
se hiciesen ciudadanos de los Estados Unidos estén con nosotros bajo el mismo
pié; admitiéndose al goce del derecho de sufrajio á los ciudadanos blancos únicamente.
Que estaba seguro que por parte de ellos no habria ninguna objecion.

El Sor. NORIEGO dijo, que deseaba se entendiese perfectamente, en primer lugar,
cuál era la verdadera significacion de la palabra "blancos." Que muchos
ciudadanos de California habian recibido de la naturaleza una tez muy morena; y
sin embargo hay entre ellos hombres que hasta ahora han sido admitidos á votar,
y no solo eso, sino á llenar los puestos públicos mas altos; y sería muy injusto
privarles del privilejio de ciudadanos, meramente porque la naturaleza no los hubiese
hecho blancos. Pero que si por la palabra "blanco," se intentaba escluir á
la raza africana, entonces era corecto y satisfactorio.

El Sor BOTTS dijo, que no ponia objecion al color, escepto en cuanto indicase
las razas inferiores de la especie humana. Que estaba enteramente dispuesto á
usar de cualquier palabra que escluyese las razas africana é india. Que en este
sentido se habia entendido y usado la palabra "blancos," pues su único objeto era
escluir estas razas objecionables—no objecionables por su color, sino por lo que el
color indica.

El Sor. GILBERT dijo, que esperaba que la enmienda propuesta por el representante
por Monterey (Sor. Botts) no prevaleceria. Que estaba satisfecho de
que si se insertara la palabra blancos, produciria grandes dificultades; pues el tratado
dice, que los ciudadanos mejicanos, al hacerse ciudadanos de los Estados
Unidos serán acreedores á los derechos y privilejios de ciudadanos americanos.
No dice que estos ciudadanos sean blancos ó negros, y nosotros no tenemos derecho
de hacer distincion. Basta que sean ciudadanos mejicanos para ser acreedores
á los derechos y privilejios de ciudadanos americanos; y siendo el tratado
superior á toda ley que aquí se pasare, no podria, por lo tanto, producir esta
efecto alguno.

El Sor. GWIN dijo, que quisiera saber de algun representante que tuviese conocimento
de las leyes mejicanas, si los indios y los negros son acreedores á los
privilejios de ciudadanos, bajo el Gobierno mejicano.

El Sor. NORIEGO dijo, que habia entendido decir al representante por Monterey


68

(Sor. Botts) que los indios no eran admitidos á votar, segun las leyes mejicanas.

El Sor. BOTTS dijo que, por el contrario, habia propuesto la enmienda, porque
creia que lo eran.

El Sor. GWIN preguntó al representante por Santa Bárbara (Sor. Noriego), si
los indios y los africanos tenian derecho á votar, segun las leyes mejicanas.

El Sor NORIEGO dijo, que, segun las leyes mejicanas, ninguna raza, de cualquier
clase que fuese, estaba escluida de votar.

El Sor. GWIN dijo que deseaba saber si los indios estaban considerados como
ciudadanos mejicanos.

El Sor. NORIEGO dijo, que estaban tan considerados como tales, que algunos de
las primeros hombres de la República eran de raza india.

El Sor. GWIN dijo, que habia sabido del representante por Santa Bárbara (Sor.
Stearns) que en Méjico habia veinte mil indios; y deseaba saber si estos veinte
mil indios eran admitidos á votar.

El. Sor. FOSTER dijo que, segun las leyes mejicanas, muy pocos de la raza india
eran admitidos al goce del derecho de sufrajio; pero que segun la Constitucion
eran considerados como ciudadanos mejicanos

El Sor. HASTINGS observó que si, por el tratado de paz, estas personas tenian
derecho á votar, no podian ser escluidas por esta Convencion del goce de aquel
derecho. Que si tenian derecho á votar, segun las leyes mejicanas y por consiguiente
segun el tratado, no les permitiríamos votar. Que sería la medida mas
perjudicial el permitir que votasen los indios de este pais, pues habia caballeros
que eran muy populares entre los indios salvajes, que traerian cientos á votar.
Que no habia distincion entre un indio de aquí y las tribus remotas. Un indio en
las montañas es tan acreedor á votar como cualquiera, si los Indios tuviesen derecho
á votar. Pero los hombres que tienen sangre india en sus venas, no son por
esa razon indios. Hay quizá muchas personas residentes en este pais que tienen
sangre india, pero que no son considerados como indios. Si la proposicion estuviese
en órden, él (Sor. Hastings) propondria diferir ulteriores trámites sobre la
materia, hasta que se procurase la ley de Méjico sobre el particular, pues que no
habia necesidad de apresurar la adopcion de esta seccion.

El Sor. DIMMICK dijo, que confiaba en que prevaleciese la proposicion de diferir
la consideracion de este asunto. El tenia diferente opinion de la de algunos de los
caballeros que habian hablado, en cuanto á la ley mejicana respecto de la ciudadanía
de los indios. Que habia creido que los indios, para ser admitidos á gozar de
los derechos de la ciudadanía en Méjico, estaban obligados á ser naturalizados, por
cuyo medio se hacian ciudadanos. Que tenia esta idea por haber visto algunos
papeles en poder de ciertos indios que habian recibido concesiones de tierras, por
los cuales se veia que habian tenido que naturalizarse. Que confiaba en que la
Convencion no procederia apresuradamente en esta materia; pues que no estaria
muy satisfecho de ver llevar á los indios de este pais á votar en nuestras elecciones.
Al mismo tiempo, donde quiera que hubiese un buen indio capaz de
entender muestro sistema de gobierno, no tendría objecion de que se hiciesen
aquellas disposiciones que le diesen derecho á votar.

El Sor. TEFFT dijo, que habia obtenido algunos informes respecto del asunto.
Que se veia obligado á diferir del representante por San José (Sor. Dimmick).
Las leyes mejicanas, dicen, en primer lugar, que es ciudadano mejicano
"cualquiera persona nacida de padres mejicanos, ó bajo el Gobierno mejicano;" y
declaran que todo mejicano que tenga una renta de $100 en trabajos, tierras, etc.,
tendrá derecho á votar. El (Sor. Tefft) dijo que quisiera tener mas tiempo para
examinar las leyes mejicanas, y por tanto esperaba que se defiriese el asunto; pues
deseaba que la Cámara procediese con acierto, y conforme al tratado de paz.

El. Sor. BOTTS dijo, que no tenia objecion en que se defiriese la consideracion
de la cláusula. Que no se le ofrecia ninguna duda acerca de la exactitud de lo
que habia espuesto el representante por San Luis Obispo (Sor. Tefft); pero que
aquí se argüia una doctrina que realmente le sorprendia—de que el tratado de paz


69

entre los Estados Unidos y Méjico, ó cualquier otro tratado, pudiese dictar á esta
Convencion la clase de personas á quienes debe conceder el derecho de votar en
el Estado de California. Que el Congreso de los Estados Unidos no podia hacerlo;
y preguntaba si los Señores representantes no estaban enterados de ese
hecho. Que ellos deberian cantar hozanas á la libertad, ahora que estaban
informados de ello. Que los Estados Unidos eran libres y soberanos, y determinaban
por sí del derecho de sufragio. Que los Señores no necesitaban buscar la
autoridad en el tratado de paz, pues el pueblo de este pais era competente para
declarar que ningun hombre que no tenga cabellos y ojos negros pueda votar. Si
el tratado, ha dicho que nadie mas que los ciudadanos de Mejico podrán votar, la
Constitucion de los Estados Unidos determina que vosotros fijeis las cualidades
electivas que deben tener vuestros votantes, y así os resguarda contra el abuso de
los poderes del Congreso.

El Sor. GWIN dijo, que se habia esforzado en adquirir todos los informes posibles
sobre el particular; y habiase cerciorado del hecho, de que por la adopcion
de la enmienda de su colega (Sor. Gilbert), los indios serian admitidos á votar.
Que en la Constitucion de Tejas, Estado algo parecido á este pais en el carácter
de su poblacion, se habian puesto las siguientes restricciones:

"Toda persona libre, varon, que haya llegado á la edad de veinte y un años, y sea ciudadano de
los Estados Unidos, ó que al tiempo de la adopcion de esta Constitucion por el Congreso de los Estados
Unidos, sea ciudadano de la Repúbica de Tejas, y haya residido en este Estado un año anterior
á alguna eleccion, y los últimos seis meses en el Distrito, Condado, Ciudad ó Pueblo en que se presente
á votar (escepto los indios que no pagan contribuciones, los africanos y los descendientes de africanos),
será considerado como elector idóneo, &c."

El (Sor. GWIN) no creia que los descendientes de indios debieran ser escluidos;
pero sí el indio puro, no civilizado; que se le habia dicho por un oficial del
ejército, que en California habia cien tribus de indios, las cuales eran gobernados
por un corto números de personas blancas, y que votarían del modo que se les
dijese. Que no deseaba limitar aquella parte de la poblacion que tenia costumbre
de votar, y que tenian las cualidades necesarias para ello, pero que la restriccion
deberia ser distintamente entendida y definida. Que se inclinaria á decir "indios,
pero no los descendientes de estos."

El Sor. BOTTS dijo, que aceptaba la indicacion del representante por San Francisco
(Sor. Gwin); en lugar de la palabra "blanco" insertar "y todo hombre
ciudadano de Méjico, escepto los indios, los africanos, y los descendientes de estos
últimos.

El Sor. GILBERT dijo, que se levantaba para decir una ó dos palabras en contestacion
á las observaciones del representante por Monterey (Sor. Botts). Estaba
dispuesto á defender los derechos del Estado como lo hacía este representante y lo
haria cualquier otro miembro de la Cámara para protejer los Estados de los abusos
de parte del Congreso, pero que diferia de él en la lectura del tratado y de la Constitucion
de los Estados Unidos, y llamaba la atencion del representante hácia el
artículo 6o, seccion 2a de la Constitucion:

"Esta Constitucion, y las leyes de los Estados Unidos que se formen en conformidad á ellas, y
todos los tratados concluidos, ó que se concluyan bajo la autoridad de los Estados Unidos, serán la ley
suprema de la Nacion; y los jueces de todos los Estados estarán obligados á su cumplimiento, no
obstante lo que disponga en contrario la Constitucion ó leyes de cualquier Estado."

El tratado es, por tanto, la ley suprema de la Nacion; y le parecia que nada
podia definir mejor la cuestion. No podemos ir mas allá del tratado y despojar á
ningun hombre de las franquicias que le están concedidas por el tratado, ni de los
derechos de la ciudadanía. Tal vez pudieran determinarse las reglas para votar
con respecto á la eleccion de Gobernador y funcionarios del Estado; pero no
podemos en este caso, cuando la Constitucion concede ciertos derechos á aquellas
personas que se hayan hecho ciudadanos de los Estados Unidos segun el tratado,
despojarlos de aquellos derechos. La sola cuestion que aquí se ofrece es con
respecto al tiempo en que deben ser admitidos á votar, y el objeto de la enmienda
es fijar ese tiempo de un modo indudable. Que no deseaba hacer distincion alguna


70

en cuanto al color, sino someterse al tratado de paz y á la Constitucion de los
Estados Unidos.

El Sor. HASTINGS dijo, que, despues de ulteriores reflexiones, pensaba que el
representante por Monterey (Sor. Botts) observaria, que si no reconocemos el
tratado, no existe tal tratado de paz, y estaríamos entonces en guerra con Méjico;
que no tendriamos ningun tratado que nos protejiese y no nos protejeria sino por
la fuerza física. Hemos venido aquí bajo este tratado; los representantes se
sientan en esta Convencion por virtud de dicho tratado, y por virtud de él solamente
estamos en posesion de este territorio. Si tenemos nuestros principios sobre
los derechos de Estado enteramente independientes, no necesitamos atenernos á los
tratados que se formen con los Estados Unidos. ¿Por qué no procedemos del
mismo modo respecto de las propiedades, y decimos que no debemos ningun respeto
á la Constitucion de los Estados Unidos? Si violamos las estipulaciones de
este tratado, violamos la Constitucion. El representante por Monterey (Sor.
Botts) asegura que tenemos derecho á declarar que ningun hombre que no tenga
cabellos y ojos negros puede votar. Este es un principio de derechos de Estado
que no podemos sostener en el caso actual. Debemos incluir á todo ciudadano
de Méjico que el tratado de paz admite al goce de los derechos de ciudadanía. Es
imposible venir á otra conclusion, á menos que violemos el tratado. Si se funda
bien el principio, de que podemos escluir á ciertas personas que han sido hechas
ciudadanos por la adopcion del tratado, y por consiguiente que tienen derecho á
ser considerados como ciudadanos, ¿no podemos con la misma propiedad escluir á
todo natural de California? No podemos hacerlo. No nos atrevemos á escluir á
ningun ser humano que era ciudadano al tiempo de la adopcion del tratado. Todos
los que eran entonces ciudadanos son ciudadanos en la actualidad, y lo serán
mientras vivan en California, ó menos que declaren su intencion de conservar la
ciudadanía mejicana. Nuestra Constitucion debe por lo tanto conformarse al tratado,
ó de lo contrario es nulo é inválido.

El Sor. BOTTS dijo, que creia que las doctrinas que habia acabado de oir
debatir eran, por lo menos, nuevas. Que habia oido muchas doctrinas federales,
pero ningunas que parecieran á estas. Veia claramente, despues de todo lo que
se habia dicho acerca de que no hubiese aquí ni Whigs ni Demócratas, que todo
era una pamplina. Que se habia presentado un nuevo partido, y uno que traspasaba
los límites del federalismo; partido que sostenia, que el Ejecutivo de los
Estados Unidos tenia facultades para formar un tratado contrario á las disposiciones
de la Constitucion; y preguntaba si habia tres hombres en esta Cámara que estuviesen
dispuestos á dar su voto en apoyo de esta doctrina. Que deseaba que su
posicion fuese bien entendida. Que sostenia que este tratado, segun él lo entendia,
es obligatorio en todas sus cláusulas, porque no contradice la Constitucion de los
Estados Unidos; y no determinaba quienes serian votantes. Que si hubiera declarado
inmediatamente ciudadanos de los Estados Unidos á aquellos ciudadanos de
Méjico, no habria dicho que fuesen votantes del Estado de California. Que en
favor del argumento, concedia que aquellos indios fuesen ciudadanos de los Estados
Unidos porque habian sido ciudadanos de Méjico; pero que la cuestion pendia
todavía sobre si ellos serian votantes. Que habia miles de ciudadanos de los Estados
Unidos que no eran votantes. Que no debian confundirse las palabras; pues
no porque un hombre sea ciudadano de los Estados Unidos se sigue que sea
votante. ¿Tendria yo que hablar dos minutos mas para destruir para siempre la
monstruosa doctrina, de que el poder que formó el tratado pueda traspasar y reducir
á la nada la Constitucion de los Estados Unidos, ó por lo menos que un
ciudadano de los Estados Unidos haya necesariamente de ser votante?

El Sor. GWIN dijo, que en Virginia habia miles que pasaban toda la vida y
morian sin haber tenido el derecho de votar, por requerirse ciertas cualidades para
ello, y creia que lo mismo sucedia en algunos otros Estados de la Union. Que el
representante por Monterey (Sor. Botts) decía que podiamos escluir á todos
aquellos Californianos del derecho de votar; pero que esa no era nuestra intencion,
pues no sería ni razonable ni justo. Que esta era una cuestion muy importante.


71

Si permitimos á todo ciudadano mejicano, bajo nuestro sistema libre, de votar,
aumentariamos inmensamente el número de votantes á lo que era bajo el gobierno
anterior de aquí. Por ejemplo, habia ciertas leyes bajo el gobierno mejicano, que
disponian que ningun hombre que no supiese leer y escribir, pudiese votar. A
nosotros toca declarar quienes tendrán derecho á votar. Nosotros ejercemos solamente
el mismo derecho que ejercia el gobierno anterior. Los indios deben ser
escluidos, pero no sus descendientes; y solo por una disposicion especial se les
debe permitir que voten.

El Sor. HASTINGS preguntó, si el tratado no designaba que aquellos ciudadanos
ya referidos tuviesen derecho ó gozar de los privilegios de ciudadanos libres de los
Estados Unidos.

El Sor. GILBERT dijo, que conforme á los principios de la Constitucion deberian
ser admitidos al goce de los derechos y privilegios de ciudadanos libres en los
Estados Unidos.

El Sor. HOPPE hizo diferente interpretacion de esta cláusula de la Constitucion,
de la que habian hecho sus concolegas. Su amigo el representante por San
Francisco (Sor. Gwin), habia observado que en algunos de los Estados de la
Union se requerian ciertas cualidades para votar. El (Sor. Hoppe) convení en
ello; pero al mismo tiempo debia recordarse que aquellos Estados y el de California
han sido admitidos en la República de los Estados Unidos de una manera
diferente. California fué admitido por un tratado entre los Estados Unidos y
Méjico. Ahora nos hemos impuesto una obligacion sagrada, por la cual debemos
sostener la Constitucion de los Estados Unidos. El tratado da derecho á todo
ciudadano mejicano que se haga, en virtud de él, ciudadano de los Estados Unidos,
para gozar de la libertad y privilegios que nosotros gozamos. ¿Qué es lo que dice
la Constitucion? Dice que todos los tratados que se formen bajo la autoridad de
los Estados Unidos, serán la ley suprema de la Nacion. Suponemos que pase
una ley prohibiendo á los ciudadanos mejicanos el pleno goce y ejercicio de las
franquicias electivas, ¿cuál seria el resulto? Cuando esta Constitucion se presente
al Congreso de los Estados Unidos será desechada, porque está en directa oposicion
con el tratado de paz y con la Constitucion de los Estados Unidos. El (Sor.
Hoppe) estaba pronto á votar en favor de la proposicion del Sor. Gilbert, pues
creia que la Cámara estaba plenamente satisfecha acerca del particular.

El Sor. DIMMICK difería de la mayor parte de los representantes que habian
hablado sobre el asunto. Admitia que el espíritu del tratado de paz, si fué hecho
en conformidad con la Constitucion de los Estados Unidos y no en violacion de
ella, es la ley mas poderosa que puede presentarse; pues es mas poderosa que
ninguna constitucion que pudiésemos formar nosotros y el pueblo admitir aquí.
Pero examinando el tratado ha visto que dice, que los ciudadanos mejicanos serán
admitidos á su debido tiempo á gozar de los derechos de ciudadanos de los Estados
Unidos. ¿Cuáles son los derechos de los ciudadanos de los Eastados Unidos?
¿Debemos admitirlos al goce de derechos superiores á aquellos que nosotros gozamos?
¿Pretende alguno asegurar que estamos obligados á esto? No; pues
ese no es necesariamente el derecho de un ciudadano. El (Sor. Dimmick) pensaba
que los Estados, en sus atribuciones soberanas, tenian derecho de formar sus
propias reglas respecto á este asunto. El derecho de sufragio no lo posee todo
ciudadano; no es un derecho general. Admitimos á estos mejicanos sujetos á las
mismas restricciones á que lo están los ciudadanos americanos. No estamos
necesariamente obligados á hacer de indios ciudadanos, acreedores á las franquicias
electivas, cuando muchos de nuestros mismos ciudadanos de los Estados
Unidos no tienen derecho á igual privilegio. El (Sor. Dimmick) estaria tan dispuesto
como cualquier representante de esta Cámara, á admitir al goze de todos
los privilegios de la ciudadanía á aquellos que pudiesen entender nuestras instituciones
y fuesen ciudadanos responsables; pero no estaria dispuesto á admitir
tribus de indios salvajes de California al derecho del sufragio. No creia que semejante
cosa pudiese nunca pactarse en un tratado de paz. Aquellos indios que
se han civilizado, y que tenian derecho, segun el gobierno mejicano, para poseer


72

tierras, y que pagaban contribuciones, no son objecionables. Se les deberia admitir
á las franquicias electivas; y en cuanto á las razas mistas, descendientes de
indios y españoles, estaba sin duda en favor de permitirles el goce del derecho de
sufragio con la misma liberalidad que á un ciudadano americano. No es una
objecion para ellos que tengan sangre india en sus venas. Algunas de las familias
mas honradas y distinguidas de Virginia, son descendientes de la raza india. La
mas grande jactancia de algunos eminentes estadistas del Congreso de Virginia,
consiste en tener sangre india en sus venas. Al mismo tiempo, es absolutamente
necesario abrazar en esta Constitucion aquellas restricciones convenientes para
impedir que se admitan á votar las tribus salvajes. El orador creia que estas
tribus de indios jamas habian sido ciudadanos mejicanos, en todo el sentido de la
palabra; qne era necesario, segun las leyes mejicanas, que fuesen naturalizados
antes que pudiesen gozar de aquel privilejio. Que quisiera saber si las leyes
mejicanas declaraban libres á estos; pues tenia la idea de que estaban sujetos á
cierta especie de servidumbre, y no podia votar ó proceder sin tener un pleno conocimiento
de la Constitucion y leyes de Méjico.

El Sor. GWIN dijo, que era muy importante que se entendiese bien el asunto.
La cuestion suscitada por algunos representantes acerca de la Constitucion de los
Estados Unidos, no tiene nada que hacer en el particular. La Luisiana fué comprada
por los Estados Unidos, del mismo modo que lo fué California. Las mismas
palabras que se ven en el tratado con Méjico, respecto de la ciudadanía, se hallan
en el tratado con Francia; y sin embargo, la Luisiana formó su constitucion, y
puso una restriccion, con referencia al derecho de sufrajio, declarando que tales y
cuales personas solamente deberian votar; y si ha violado la Constitucion de los
Estados Unidos, lo ha hecho segun esta interpretacion. En la antigua Constitucion
de la Luisiana, se dispone, que no será representante "ninguna persona que
al tiempo de su eleccion no sea ciudadano de los Estados Unidos," etc. Esto
dispone respecto de los representantes. Ahora con referencia á los votantes, recuérdese
que la Luisiana fué comprada á Francia, y que por el tratado se garantizaron
á los ciudadanos de la Luisiana todos los derechos que ahora se garantizan
á los ciudadanos de California; y téngase presente que en la Luisiana habia una
poblacion tan mista como la de aquí. La Constitucion de aquel Estado dice: que
"Tendrá derecho á votar en todas las elecciones que tenga el pueblo, todo hombre
blanco libre, que haya sido dos años ciudadano de los Estados Unidos y
llegado á la edad de veinte y un años, y residido en el Estado dos años consecutivos
anteriores á la eleccion, y el último año en la parroquia en que se presente
á votar," etc.

Respecto de la cualidad de propietario, deberá ser observada estrictamente.
Algunos señores de esta Cámara habrán oido hablar de la célebre votacion de
Plakemines. Un vasto número de votos se creó allí, comprando tierras públicas
que transferian á las partes, quienes pagaban las contribuciones; y así se hacian
votantes. Sin duda esta Convencion tiene el poder de imponer aquellas limitaciones
que crea convenientes. El orador dijo que estaba dispuesto á adoptar la
indicacion del representante por Los Angeles (Sor. Foster), quien proponia que
aquellos indios que tenían derecho de sufragio en Méjico, fuesen acreedores al
mismo privilegio aquí.

A propuesta del Sor. SHERWOOD, la Comisión, sin que se pusiese á votacion
la cuestión, se levantó, continuó el informe y pidió permiso para volverse á sentar.

La Sesión se suspendió entonces, para continuarla á las ocho de la noche.

SESION DE LA NOCHE, Á LAS 8.

A propuesta, la Cámara resolvió constituirse en Comision, ocupando la silla
el Sor. Dimmick.

Se empezó por el informe de la Comision de la Constitucion, relativo al dereoho
de sufragio.


73

Se tomó en consideracion la enmienda del Sor. Botts á la enmienda del Sor.
Gilbert, cuyo tenor es como sigue:

Insertar despues de la palabra "Méjico." y antes de la palabra "que," las palabras "escepto los
indios que no pagan contribuciones, los africanos y los descendientes de estos últimos."

El Sor. DENT dijo que le parecia que si el tratado de paz entre los Estados
Unidos y Méjico destruyó el derecho de esta Cámara para determinar sobre las
cualidades de los votantes de California, un tratado podia, bajo el mismo principio,
compelernos á adoptar aquellas reglas que creyese mas conveniente. Podria, en
otras palabras, destruir la soberanía del Estado. California solicitaba se le admitiese
en la Union bajo el mismo pie y bajo las mismas condiciones que otros
Estados. Lo solicitaba como un Estado soberano é independiente, ejerciendo un
indudable poder sobre los asuntos de esta naturaleza. Ninguna ley que haya formado
el gobierno de los Estados Unidos puede intervenir en el ejercicio de este
derecho del Estado, sin privarle de su soberanía. Que no podia creer que el
gobierno de los Estados Unidos, al tiempo de la adopcion del tratado, intentase
establecer las cualidades de los votantes de este pais, ni podia creer que tampoco
intentase destruir ó anonadar la soberanía de California.

El Sor. JONES dijo que habia estado ausente durante el debate de hoy, y no
habia podido, por tanto, seguir la marcha del asunto. Segun la interpretacion que
él le daba al tratado, todos aquellos que eran ciudadanos al tiempo de la adopcion
del tratado, habian de hacerse ciudadanos de los Estados Unidos dentro de un año,
si no retenian la ciudadanía de Méjico; que por el artículo 8.o se disponia que

"Los mejicanos establecidos actualmente en los territorios que antes pertenecian á Méjico, y que
quedan en lo venidero dentro de los límites de los Estados Unidos, segun se ha demarcado por este
tratado, quedarán en libertad de continuar donde ahora residen, ó trasladarse en cualquier tiempo á
la República Mejicana, reteniendo las propiedades que posean en dichos territorios, ó disponiendo de
ellas y trasladando el producido á donde gusten, sin que por esto estén sujetos á ninguna contribucion,
impuesto ó carga de ninguna clase. Aquellos que prefieran permanecer en los antedichos
territorios, pueden retener el título y los derechos de ciudadanos mejicanos, ó adquirir los de ciudadanos
de los Estados Unidos."

Ellos pueden, ó bien retener el título y derechos de ciudadanos mejicanos, ó
adquirir los de ciudadanos de los Estados Unidos. Continúa el tratado estableciendo
el modo por el cual adquieran el título y derechos de ciudadanos americanos,
en estas palabras:

"Pero estarán obligados á hacer su eleccion dentro del término de un año contado desde la fecha
del canje de las ratificaciones de este tratado; y aquellos que permanezcan en los mencionados territorios
despues de la espiracion de dicho término, sin haber declarado su intencion de retener el
carácter de mejicanos, se considerarán que han elejido hacerse ciudadanos de los Estados Unidos."

Podria probablemente darse á la cláusula dos interpretaciones. Podria decirse
que con el mero hecho de hacerse ciudadanos de los Estados Unidos, ó mostrar
inclinación á serlo, debían considerarse como tales, ó que demostraban inclinacion
á serlo.

"Los Mejicanos que, en los territorios mencionados, no conserven el carácter de ciudadanos de
la República Mejicana, en conformidad con lo estipulado en el artículo precedente, serán incorporados
en la Union de los Estados Unidos, y admitidos en tiempo oportuno (tiempo que determinará el
Congreso de los Estados Unidos) á la participacion de todos los derechos que gozan los ciudadanos de los
Estados Unidos, segun los principios de la Constitucion; serán entre tanto mantenidos y protejidos
en el libre goce de su libertad y de sus propiedades, y asegurados en el libre ejercicio de su religion
sin restricción alguna."

Previene, pues, el tratado que sean incorporados en la Union y admitidos en
tiempo oportuno, debiendo hacer una solicitud para que se les admita. Vosotros
no admitis ciudadanos de otras naciones en la Union, y los haceis ciudadanos de
Estado por medio de tratados. Esta es una union, no de hombres, sino de Estados.
Con sobrada razon se ha dicho hoy, que un hombre podia ser ciudadano de
los Estados Unidos, sin que por esto tuviese el derecho de votar. No es el Congreso
el que decide esta cuestion; decídela el Estado. La Constitucion concede
á los Estados el derecho de determinar quienes hayan de ser los votantes.
El Estado de Virginia niega á una gran parte de sus ciudadanos el derecho de votar.


74

El Estado de la Luisiana, hasta hace poco, seguia el mismo sistema. El
Estado de Massachusetts exije que un hombre pague un impuesto establecido
para que se le conceda ese derecho. El Sor. Jones sostenia que los ciudadanos
de Méjico, segun los reconocia el tratado de paz y la Constitucion de los Estados
Unidos, se hallaban plenamente representados en esta Cámara; que ellos (los
mejicanos) conforme á sus privilejios habían votado por los miembros de esta
Convencion, que, por lo tanto, estaban tan representados en ella, como cualquier
otro ciudadano americano; y que la Constitucion habia dado á la Convencion el
derecho de declarar las cualidades que en este Estado han de tener los votantes.

El Sor. HASTINGS preguntó si se habia conseguido la ley mejicana sobre el
particular.

El Sor. JONES dijo, que tenia la Constitución de 1824 y la de 1836, pero que la
Constitucion de 1843 concedia á los ciudadanos de Méjico varios derechos, y que
de consiguiente prevalecia sobre todas las leyes anteriores.

El Sor. MCCARVER no descubría nada en el tratado que pudiera dar á esta
clase de ciudadanos el derecho de sufrajio. Esta Convencion tenia poder bastante
para concederles ó negarles aquel derecho cuando lo creyese conveniente. Lo
jeneral es exijir el juramento de alianza á los que desean hacerse ciudadanos.

El Sor. TEFFT estaba en favor de la enmienda del Sor. Gilbert, pues creia
que abrazaba todo el asunto. Permitia votar á todas las personas que gozaban ese
privilejio bajo las leyes de Méjico. A pocos indios les era permitido votar por las
leyes de Méjico. Estaba enteramente satisfecho de que esta enmienda recibiria
la aprobacion de los que se interesaban en la materia.

El Sor. HOPPE añadió que la razon que tenia para proponer la supresion de las
palabras "que no pagan contribución" era el que se escluyera de la franquicia
electiva á toda la raza india.

El Sor. SHERWOOD era de opinion que el proponer la insercion de las palabras
"que no pagan contribucion" daria lugar á una proposicion para que se suprimiesen;
pues si no estuviesen insertas claro está que no se suprimirian.

El Sor. WOZENCRAFT deseaba que los Señores representantes refleccionasen,
que hay indios por descendencia, y que los hay de sangre puramente india. Suponia
que la mayoria de los miembros de la Convencion no deseaban despojar á
los descendientes de indios de la franquicia electiva. Muchos de los funcionarios
mas distinguidos del Gobierno de Méjico, son descendientes de indios. Seria, al
mismo tiempo, impolítico permitir que votaran los indios puros, propietarios. A
los que tienen bienes se les impondrá naturalmente una contribucion. Los capitalistas
podrian por miras particulares hacerlos propietarios. Estaba, por lo tanto,
en favor de la enmienda, tal como al principio se habia propuesto: escluir todos
los indios.

El Sor BOTTS deseaba saber la decision de la Cámara respecto de las palabras
"que no pagan contribucion." Estaba pronto á aceptar aquella enmienda si así
lo deseaba la Cámara, mas no de otro modo.

El PRESIDENTE dijo, que seria lo mas acertado examinar la cuestion sobre la
enmienda, segun se habia presentado en su principio, pasando despues á la de las
palabras "que no pagan contribucion" como enmienda adicional.

El Sor. HOPPE observó que en el Estado de San José habia sobre doscientos
indios que podian pagar impuestos. ¿Era propio que votasen? Las consecuencias
de tal disposicion serian muy perjudiciales.

El Sor. PUIN añadió, que el representante por San José (Sor. Hoppe) podria
llevar á cabo su objeto retirando su enmienda, hasta que se tomase el voto sobre la
enmienda del Sor. Botts.

El Sor. NORIEGO deseaba decir una palabra en contestación á lo espuesto por
el representante por San José (Sor. Hoppe) sobre que habia lo menos doscientos
indios en aquel distrito que podian pagar impuestos. El Sor. Noriego suplicó al
representante (Sor. Hoppe) se pusiese por un momento en lugar de esos
indios. Supongamos que él (Sor. Hoppe) tuviese que pagar una contribucion
igual á la que pagan otras personas, para sufragar los gastos del Estado, ¿no seria


75

muy injusto privarle de iguales privilejios cuando ha soportado iguales cargas?
Espero que el representante (Sor. Hoppe) conocerá fácilmente la grande injusticia
que en la Constitucion produciria tal disposicion.

Púsose entonces á votación la enmienda del Sor. Botts á la del Sor. Gilbert, y
fue adoptada.

Jiró despues la cuestion sobre la supresion de las palabras "que no pagan contribucion."

El Sor. DENT dijo que podria ser una debilidad de su parte, pero que siempre
habia mostrado una deferencia particular hácia los indios. Ellos han sido los dueños
primitivos del pais; de ellos lo obtuvimos nosotros, y de ellos hemos obtenido
muchos de los dones que actualmente gozamos. Privados ya de su independencia
primitiva ¿á qué perseguirlos y arrastrarlos al nivel de los esclavos? Parecia al
Sor. Dent que los indios debian gozar del derecho de sufrajio, y que no se les deberia
confundir con los africanos. Esperaba que no se hiciese reforma alguna á la
enmienda presentada por el Sor. Gilbert.

El Sor. MCCARVER dijo que votaria por la supresion de la cláusula que permitia
el derecho de votar á los indios que pagaban contribucion. Creia que abusarian
mucho de este privilejio. Habria muchos individuos que deseando ser electos,
pagarian las contribuciones de los rancheros, é induciran á los indios á votar segun
se les dijese. El estaba en favor de dar á los indios toda la proteccion de nuestras
leyes, pero no el derecho de sufrajio. El indio por lo jeneral es ignorante é
incapaz de juzgar de las cuestiones que se susciten en una elección. Si el indio
paga contribucion, recibe un equivalente: la proteccion de las leyes. Concediéndoseles
el derecho de votar, en diez casos, los nueve se pondrian en manos de
hombres astutos y mal intencionados.

En seguida se puso á votacion lá proposicion para suprimir las palabras "no
pagan contribucion," y se decidió afirmativamente, por veinte y cinco votos contra
quince.

El Sor. TEFFT dijo, que no podia, haciendo justicia á sus mismos sentimientos,
permitir que se adoptase la proposicion, sin espresar las mismas sinceras simpatias
del representante por Monterey (Sor. Dent), en favor de esta desgraciada raza.
Podria ser una preocupacion que ha crecido con él, y aumentádose con sus años;
pero que desde su tierna edad, habia sentido una especie de reverencia hácia los
indios. Siempre habia admirado sus heróicas acciones en defensa de sus hogares,
su estoicismo, su elocuencia selvática y su orgullo indiferente. Se habia alegrado
mucho, cuando él era vecino de Wisconsin, ver incorporarse en la Constitucion de
aquel Estado, una disposicion permitiendo á los indios el derecho de votar.
Esperaba que esta cuestion se mirase con calma y desapasionadamente en todas sus
partes, y que los representantes por proceder con prontitud no escluyesen á todos
los indios sin distincion, del derecho de sufrajio. ¿Estaban enterados los representantes,
de que, por que un hombre sea dos tercios indio, no es indio? ¿Habian
considerado bien el sentimiento de encono que abrigaria toda la poblacion natural
de California, si se hiciese injusticia á la raza india? Han sido arrojados de
las cabañas de civilizacion á las del desierto: arrojados de un estremo al otro del
pais; ¿deberán ser arrojados ahora á las olas del Pacífico? ¿Les privaremos de
las ventajas de la civilizacion? ¿Les prohibiremos que se civilizen? Sin duda,
que la preocupacion contra el color no se estiende á tanto. El Sor. Tefft no deseaba
que votasen los TULAS, y otras tribus salvages. Dijo que no era difícil hacer
una distincion entre estos indios salvajes y los que estan acostumbrados á nuestros
hábitos. Consideraba que esta poblacion de naturales era mas acreedora al derecho
de sufrajio, que él y mil otros que llegaron aquí ayer.

El Sor. MOORE preferia que se conservasen las palabras "todo hombre blanco
ciudadano." No podia creer que ningun hombre blanco pusiese objeción á esta
claáusula.

El Sor. SHANNON propuso reformar la enmienda del Sor. Gilbert suprimiendo
todas las palabras que le siguen, é insertar, "escepto los indios que no pagan contribuciones,
los africanos, y los descendientes de estos últimos." Que su enmienda


76

enda era lo mismo que la del Sor. Botts, pero proponia insertarla en diferente
lugar.

El Sor. MCCARVER dijo que el representante estaba fuera del órden, pues la
Cámara no podia votar dos veces sobre una misma cuestion. La Cámara habia
ya rehusado, por votacion, incorporar estas palabras en la seccion.

A esto siguió la discusion de la cuestion de órden.

El Sor. GILBERT dijo que creia que, al presentar la enmienda esta mañana habia
esplicado suficientemente los motivos que le inducían á hacerlo; y para esplicar
su designio con mas claridad, volveria á leer el artículo 9o del tratado. (Véase
artículo 9o). Sostenia que segun este artículo, los naturales de California ó de Méjico
actualmente establecidos en California, no habian sido todavía admitidos propiamente
en los Estados Unidos por disposicion del Congreso. Son, sin duda,
ciudadanos americanos, acreedores á todos los derechos y privilejios de cualquier
otro ciudadano americano residente aquí, pero que habia propuesto la enmienda
para impedir cualquiera dificultad que pudiera suscitarse en lo venidero acerca de
este artículo del tratado. Que decia ahora con especialidad, que el no deseaba hacer
ninguna insidiosa distincion acerca de las personas á quienes debia permitirse
votar, ya fuesen indios, ya africanos ó ya sus descendientes. Estaba enteramente
dispuesto á dejar ese asunto á la voluntad de la Convencion; pero que sostenia que
era absolutamente necesario insertar, bien fuese la enmienda que él habia propuesto,
ó alguna otra cosa parecida. Consideraba que las palabras "todo hombre
blanco ciudadano de los Estados Unidos," no eran bastantemente esplícitas, ni
abrazaban todo el asunto.

El Sor. SHERWOOD discordaba con su amigo el representante por San Francisco
(Sor. Gilbert) con referencia á la interpretacion de los derechos de ciudadanía.
Una persona puede ser ciudadano de los Estados Unidos y haber sido antes ciudadano
de Méjico, pero no forzozamente ciudadano del nuevo Estado de California,
en cuanto al derecho de votar. Tratamos ahora de establecer las cualidades de
los votantes, y decimos que un gran número de buenos ciudadanos de los Estados
Unidos no serán votantes. ¿No tenemos el mismo derecho para decir que aquellos
que antes eran ciudadanos de Méjico, pero que segun el tratado se hicieron
ciudadanos de los Estados Unidos, no votarán? Si podemos escluir de votar á
aquellos que antes han sido ciudadanos de los Estados Unidos, seguramente podemos
escluir tambien del mismo derecho á aquellos que antes han sido ciudadanos
de Méjico. Lo hacemos en virtud del derecho que siempre han ejercido
los Estados, para determinar las cualidades de sus votantes. Nosotros decimos
que un hombre no será votante á menos que haya residido tantos meses;
así es que lo hacemos una cualidad de propiedad. Estas restricciones, por de
contado, escluirian de la franquicia electiva á un gran número de ciudadanos de
los Estados Unidos. Algunos representantes no intentarán decir que porque un
individuo era ciudadano de Méjico antes del tratado, y se incorporó en los Estados
Unidos segun el tratado y se hizo ciudadano en virtud de él, tiene derecho á
votar, cualesquiera que sean las restricciones impuestas á los otros ciudadanos del
Estado ó de los Estados Unidos. Al formar un nuevo Estado, es claro que tenemos
derecho para determinar sobre las cualidades de nuestros votantes; pero no
tenemos facultad para privar á ningun hombre de los derechos comunes de la ciudadanía.
No podemos privar al indio, ni aun al negro libre, del derecho de tener
propiedades; pues este es un derecho que pertenece á todo hombre libre. Pero
sí podemos decir quiénes serán ó nó electos funcionarios del Gobierno. Tenemos
derecho de gobernar el Estado. ¿Intentarán decir los representantes, que los
indios salvajes que nunca han oido hablar ni de un Gobierno ni de una Lejislatura,
y los cuales no es imposible que hayan sido admitidos á votar, segun las leyes
mejicanas, sean acreedores, segun nuestras leyes, á privilegios superiores á los
que gozan los ciudadanos de nuestra Union? ¿Que porque son admitidos segun
til tratado de paz, no estarán sujetos á restricciones respecto de la franquicia eleceva,
aunque se hayan impuesto á nosotros mismos? ¿ó que no tenemos derecho
á imponerles aquellas restricciones adicionales que creyéremos justas? Esperaba


77

que los representantes reconocerian cuan prepóstera es la idea, sin ulterior discusion
del asunto.

El orador se oponia á la enmienda, "escepto los indios, los africanos y los
descendientes de africanos." ¿Qué se quiere decir por descendientes de indios,
ó de negros? ¿Quiere dar á entender el representante, que ha hecho la proposicion,
que un hombre que tenga la mas mínima tinta de indio ó negro no votará?
Tal doctrina no habia él nunca oido en los Estados. La palabra descendiente
significa una persona que desciende en línea recta de otra. Puede ser de sangre
mista ó pura. Nada especifica la palabra "descendiente." El Sor. Sherwood
no creia que la Comision pudiera adoptar una forma mejor que las palabras "hombre
blanco ciudadano." Si la palabra "descendiente" es mas definida que
"blanco," querria saber en qué particular. Usando esta palabra, no escluimos de
votar á los españoles, ni á los franceses, ni á los italianos, que aunque son mas
trigueños que la raza anglo-sajona, son hombres blancos. Que estaba en favor de
la espresion distinta, "todo hombre blanco ciudadano," como se usaba en las
treinta diversas Constituciones de la Union.

El Sor. SEMPLE era de opinion que todas las Constituciones de los Estados
tenian alguna disposicion sobre este particular. Que tenia un recuerdo muy vivo
de las palabras, "escepto los negros, los mulatos y los indios," consignadas en la
Constitucion de Kentucky. Allí hay indios igualmente que aquí, y son considerados
invariablemente libres. Nunca han sido hechos esclavos, ni jamas se les ha
permitido el privilegio de votar; y se inclinaría á sujerir la adopcion del mismo
principio. Que estaba opuesto á que se les impusiesen contribuciones sin que les
concediesen todos los derechos de que otros gozan. Uno de los principios establecidos
en la Declaracion de Independencia, es que la contribucion y la representacion
deben ir juntas. Si establecemos una contribucion sobre los indios, sea por
cabeza ó por sus propiedades, deben de todas modos ser representados. El Sor.
Semple creia que, aunque podiamos escluir el indio puro, era traspasar los límites
de esta Convencion escluir á aquellos que fuesen descendientes de la raza india;
y no veia mejor modo de arreglarla dificultad, que insertando la palabra "blanco"
entre las palabras "hombre" y "ciudadano," lo cual está suficientemente esplicado
en todos los tribunales de los Estados Unidos.

El Sor. GILBERT observó, que en cuanto á la palabra "descendiente," que
objecionaba el representante por Sacramento (Sor. Sherwood), deseaba se entendiese
que no era parte de su enmienda, y convenia con aquel representante en que
si se suprimia el todo de esta seccion segun estaba, no era necesario insertar en la
seccion propuesta las palabras del representante por Sacramento (Sor. Shannon).
Es sin duda de ninguna importancia, si esta seccion va á quedar con las palabras
"todo hombre blanco ciudadano de los Estados Unidos," insertar "escepto los
indios, los africanos, y los descendientes de estos últimos." Estas palabras son
enteramente innecesarias. La intencion del Sor. Gilbert al proponer una enmienda
á la cláusula, era para impedir que se suscitase en lo sucesivo cualquiera cuestion,
en consecuencia del tenor del tratado de paz, por el cual los ciudadanos mejicanos
pueden ser escluidos del privilegio de votar. Tenia objecion á las palabras
"hombre blanco ciudadano," en el concepto de que no eran suficientemente
esplícitas. Que podian entenderse muy bien en nuestros tribunales, pero que era
necesario que todos los ciudadanos entendiesen las disposiciones de esta Constitucion,
sin tener que ir á los tribunales á enterarse de su espíritu. Que solo adoptándose
su enmienda podian ser importantes las palabras propuestas por el Sor.
Shannon. Sin eso, sería un disparate adoptarlas; y que si su enmienda (la del
Sor. Gilbert) no se adoptaba, deberían permanecer las palabras del informe.

El Sor. HOPPE propuso suprimir las palabras "que no pagan contribuciones,"
de la enmienda propuesta.

El PRESIDENTE dijo que habiendo sido la cuestion tomada en consideracion y
resuelta sobre aquel punto de la enmienda, no podia ser presentada segunda vez,
siendo, por esta razón, fuera de órden y de lugar.


78

El Sor. SHANNON insistió en su derecho de haber considerado la cuestion sobre
la enmienda, como que abrazaba todo el asunto.

El PRESIDENTE decidió que las palabras "que no pagan contribuciones,"
estaban fuera de órden.

Se puso entonces á votacion la enmienda del Sor. Shannon, modificada de conformidad
con la decision de la mesa, y se decidió negativamente.

Se siguió la cuestion sobre la enmienda propuesta por el Sor. Gilbert.

El Sor. LARKIN propuso se insertase "escepto los indios y africanos, y los
descendientes de africanos hasta la cuarta generacion."

El Sor. BOTTS aprobó cordialmente la proposicion, porque haria cierto lo que
probablemente era incierto. Aun en nuestros tribunales hay alguna incertidumbre
sobre la materia. Creyó que seria acertado que la Asamblea determinase el
sentido de cualquiera palabra dudosa que se hubiese usado.

El Sor. SHERWOOD era de opinion que ninguna otra interpretacion podia darse á
la palabra "blanco," tan clara como está: si un indio es mas que medio indio, es
indio; si es mas que medio blanco, es blanco. Con respecto á los africanos, él
creia que todos hasta la cuarta generacion se consideran blancos en la mayor parte
de los Estados.

El Sor. MOORE preguntó, ¿qué persona debia determinar, el dia de las elecciones,
sobre los diversos grados de color?

La cuestion recayó entonces sobre la enmienda del Sor. Gilbert, segun fué
reformada, y fué adoptada por 20 votos contra otros tantos: el Presidente decidió
la cuestion votando afirmativamente.

La cuestion jiró entonces sobre llenar los blancos.

El Sor. NORTON propuso se insertase "seis," en el primer blanco.

El Sor. SEMPLE propuso la palabra "doce," y creia que era regla empezar la
cuestion por el número mas alto.

El Sor. CROSBY sujiríó que la eleccion inmediata debia ser comprendida en
esta seccion.

El Sor. ELLIS observó que habia muy pocos que votasen, si se fijaba doce
meses.

El Sor. SEMPLE dijo: es bien sabido por casi todos los miembros de esta Convencion,
que hay un gran número de personas que llegan á California sin otro
objeto que permanecer durante la estacion adecuada para el trabajo de recojer oro.
Permanecen en las minas un corto espacio de tiempo, una sola estacion. Se
aproximan los primeros dias de noviembre, época de nuestras elecciones: estos
individuos, que han estado en el pais tres ó cuatro meses antes de nuestras elecciones,
y que están en vísperas de salir de California, tienen las cualidades de votantes,
¿Es esto justo para la poblacion permanente de California? ¿Es político
permitir que voten unos hombres que vienen aquí con la sola y declarada intencion
de estraer el oro, y sacarlo del pais para gastarlo en otra parte? ¿Qué interes
tienen ellos en la felicidad ó prosperidad del Estado? Todos los individuos
residentes en California, cualquiera que sea el tiempo en que ellos lleguen, al
tiempo de la adopcion de la Constitucion son de consiguiente, ó deberían ser
acreedores á votar. La disposicion, por tanto, exijiendo necesaria la residencia de
doce meses en el pais, no perjudicaría á ningún individuo que hubiera llegado
anticipadamente á la adopcion de la Constitucion, y solamente podia operar en
aquellos que lleguen al pais despues de la adopcion de la Constitucion y constituyen
una porcion permanente de la poblacion. Le parecia que doce meses era
un período demasiado corto para adquirir el derecho de votar. Si su propio hermano,
dijo, viniese aquí, no le agradaría verle participar en tan corto tiempo en el
derecho de votar. Es necesario protejer la votacion, para que ningún individuo
pueda votar á menos que tenga intencion de permanecer en el pais doce meses.

El Sor. HALLECK dijo que meramente llamaria la atencion hácia un solo punto.
Esta seccion de la Constitucion, segun está redactada, no afecta la primera eleccion,
pues solo tiene referencia á la segunda y á las que le sigan. El tiempo de


79

residencia que se requiere para la primera eleccion debe determinarse en la lista,
y no en el cuerpo de la Constitucion.

El Sor. GWIN dijo, que se admiraba de que el representante por Sonoma (Sor.
Semple) insistiese en los doce meses; pues no había un Estado en toda la Union
que requiriese un tiempo tan largo. Mi preopinante está en favor de que todo
hombre que actualmente es ciudadano de California vote sobre la Constitucion;
pero él escluia en lo sucesivo toda persona que se haga ciudadano, porque no son
ciudadanos por doce meses. El orador dijo que habia oido hablar mucho acerca
de las personas que despues de haber adquirido riquezas aquí, se iban á gozarlas
á otras partes; pero él creia que eso sucedia muy rara vez, pues los hombres
generalmente invierten su dinero en el mismo punto donde lo han ganado. Deberia
ofrecerse á los emigrados toda clase de incentivos para que se queden aquí,
y uno de los mas grandes seria el goce de los derechos de sufrajio. Donde llegan
miles, es comun ver que á escepcion de muy pocos, todos se queden en el pais.
Dijo que votaria por tres, cuatro, cinco ó seis meses. Que creia que seis meses
debia ser el término, pero que prefiriría tres.

El Sor. HASTINGS dijo, que en la proposicion del representante por Sonoma
(Sor. Semple) se deberian considerar dos cosas; la primera le parecia que era,
que al formar esta Constitucion la ofrecemos al mismo pueblo que nos eligió sus
delegados. ¿Debemos declarar en esta Constitucion que ellos no deben votar
sobre su adopcion? La mayor parte de los miembros de esta Cámara ocupan sus
sillas en virtud de votos dados por comitentes que han residido aquí menos de tres
meses. Cuando esta Constitucion se les presente para su ratificacion, los mismos
no serán acreedores á votar; pero estamos relevados de esta dificultad, porque
debe insertarse en otra parte de la Constitucion una cláusula que diga, que el
pueblo tiene derecho á votar en la primera eleccion. ¿Se argüiria, como se hizo
cuando la proposicion de nombrar una Comision para que preparase una lista de
que porque esta debia incluir la disposicion que debia formarse, era una parte de la
Constitucion? No podemos decir que se exijan doce meses aquí y dos allí. Deberiamos
insertar en este mismo artículo las palabras "depues de la primera
eleccion," y sometía, por tanto, una proposicion á este efecto; pues semejante
limitacion de tiempo podria hacerse segun la Cámara lo creyese acertado.

El Sor. DENT dijo, que le parecia que el General Riley habia determinado esta
materia en su proclama. Todos los que tienen derecho á votar en la primera
eleccion se determinan en las palabras de aquella proclama. Esta Constitucion no
tendrá fuerza de ley hasta que no reciba la sancion de la mayoría del pueblo, y sea
ratificada por el Congreso.

Se puso á votacion entonces la cuestion sobre si se llenaria el primer blanco
con las palabras "doce meses," y se decidió negativamente, 15 contra 22.

El Sor. BOTTS propuso "nueve meses." Se desechó, 13 contra 24.

El Sor. NORTON propuso "seis meses." Se adoptó, en favor 30, en contra no
se contaron.

El Sor. NORTON propuso llenar el segundo blanco (con relacion á un residente
en el Condado) con las palabras "treinta dias."

El Sor. HILL propuso "noventa dias." Se desechó.

Se puso á votacion la proposicion del Sor. Norton, y se decidió afirmativamente.

A propuesta del Sor. HOPPE se reformó la primera seccion, insertando, despues
de la palabra "Condado," "ó distrito."

La primera seccion, segun fué reformada, fué adoptada entonces por 26 votos
contra 10. Es como sigue:

SEC. 1. Todo hombre blanco ciudadano de los Estados Unidos, y todo ciudadano de Méjico
(escepto los Indios, los Africanos y los descendientes de Africanos,) que haya elegido hacerse ciudadano
de los Estados Unidos bajo el tratado de paz canjeado y ratificado en Querétaro, el 30 de Mayo
de 1848, de la edad de 21 años, y haya residido en el Estado seis meses anteriores á la eleccion, y
30 dias en el Condado ó distrito en que reclame su voto, tendrá derecho á votar en todas las elecciones
que estan ahora ó en adelante estuvieren autorizadas por la ley.

Se adoptaron sin debate alguno las secciones siguientes:


80

2. Los electores, en todos los casos de traicion, feloma o disturbio de la paz, no podrán ser
arrestados en los dias de elecciones, durante su asistencia á ellas, ni al ir á las elecciones, ni al volver
de ellas.

3. Ningun elector estará obligado á hacer ejercicios militares el dia de eleccion, escepto en
tiempo de guerra, ó peligro público.

Se sucedió entonces la cuestion sobre la seccion 4a. del informe de la Comision.

El Sor. GILBERT propuso lo siguiente:

4. Para votar, ninguna persona se estimará haber ganado ó pedido su residencia por razón de su
presencia ó ausencia mientras se halle en el servicio de los Estados Unidos; ni mientras esté empleado
en la navegacion en las aguas de este Estado ó de los Estados Unidos, ó en alta mar; ni
durante el tiempo en que sea estudiante de algun seminario de educacion; ni estando encargado de
algun casa de Caridad ú otro asilo á espensas públicas; ni cuando se halle confinado en alguna prision
pública.

La enmienda fué desechada sin debate, y se adoptó la seccion de la Comision,
á saber:

4. Ninguna persona que se halle en servicio militar, naval ó marítimo de los Estados Unidos,
se considerará como residente de este Estado, por estar destacado en alguna guarnicion ó cuartel, ó
en algun lugar ó estacion militar ó naval dentro de este Estado.

El Sor. BOTTS propuso enmendar el informe de la Comision insertando entre las
secciones 4a. y 5a., lo siguiente:

Ninguna persona que viva en California y haya dejado su familia en alguna otra parte, será considerada
como residente de California.

El Sor. HALLECK dijo, que deseaba si las personas á quienes se habia referido
el representante no estaban inclusas en la seccion 5a., bajo el título de "personas
idiotas y dementes."

El Sor. WOZENCRAFT dijo, que creia algo injusto que un caballero que goza del
placer de tener su familia aquí, fuese tan inhumano con aquellos que, como él, hayan
dejado la suya en casa. El representante (Sor. Botts), deberia estar satisfecho de
su buena suerte, sin obligar á otros á hacer un viaje á sus casas en los Estados
Unidos por sus familias antes que pudiesen gozar del privilejio de electores, y al
riesgo de perderlo todo al fin, por su ausencia del Estado.

El Sor. BOTTS habia supuesto que no habria una voz que disintiese de esta
proposicion que es en sí bastante clara. En cuanto á la objecion del representante
por San Joaquin (Sor. Wozencraft), le contestaria como se les habia contestado á
otros: proveeremos á eso en la lista. Hablando sériamente, el objeto de la enmienda
era proporcionar alguna garantia, á fin de que aquellas personas que deben
asistir á la formacion de nuestras leyes permanezcan en el pais el tiempo suficiente
para estar sujetos á la operacion de esas leyes. No deseaba él que ningun hombre
diese su voto en la formacion de una ley, y despues abandonase el pais dejando
que la ley operase en otros. La condicion particular de California hace esta disposicion
lo mas conveniente. Debe haber una comunidad de intereses entre
aquellos que tienen derecho á votar. El hecho de que algunas personas dejan su
familia en otras partes cuando vienen aquí, es, á lo menos, una prueba de que no
piensan permanecer en el pais.

El Sor. SUTTER protestó contra esta proposicion, pues seria muy duro, dijo,
que despues de su larga residencia en este pais fuese privado de su derecho á
votar, solo porque habia dejado su familia en otra parte.

El Sor. ELLIS creyó que debia adoptarse una disposicion mas: que todo
hombre soltero deberia casarse en tres meses.

Siguiré la cuestion acerca de la enmienda del informe, insertando la seccion
adicional, como se habia propuesto, y fué desechada dicha enmienda.

Se tomó en consideracion la seccion 5a. del informe de la Comision, y fué
adoptada. Su tenor es el siguiente:

5. Ninguna persona idiota ó demente, ó convencida de algun crímen infamante, tendrá derecho
á ser elector.

El Sor. PRICE propuso insertar lo siguiente entre las secciones 5a. y 6a.

Se formarán leyes para determinar, por medio de pruebas legítimas, quienes sean los ciudadanos
que tengan derecho al goce del derecho de sufrajio establecido por ellas.

Se puso á votacion, y fué desechado.


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Se consideró despues la última seccion del informe de la Comision, y fué aprobado:
dice así:

6. Todos las elecciones que tenga el pueblo serán por cédulas.

Incontinenti y á propuesta, la Comision se levantó y presentó á la Cámara el
bill sobre el "derecho de sufrajio "con varias enmiendas.

A propuesta, se recibió el informe y se dispuso que quedase sobre la mesa.

A propuesta, se suspendió la sesion.

JUEVES, SETIEMBRE 13 de 1849.

La Convencion se reunió segun lo acordado. Oracion por el Rev. S. A.
Willey.

Se leyó la sesion anterior, se hicieron algunas enmiendas, y quedó aprobada.

El Sor. GWIN sometió algunos mapas de California, los cuales pasaron á la Comision
de límites.

El Sor. SHANNON sometió lo siguiente, y fué adoptado, á saber.

Se resuelve, que el Secretario del Convencion devuelva al Gobernador todos los documentos sobre
elecciones, transmitidos por él á este cuerpo, reservándose copia de todos ellos por el Secretario de la
Cámara.

La Convencion resolvió entonces constituirse en Comision, ocupando la silla
el Sor. Dimmick; para tratar acerca del informe de la Comision sobre la Constitucion.

Se puso á votacion la primera seccion, y fué adoptada. Su tenor es el
siguiente:

Los poderes del Gobierno del Estado de California serán divididos en tres secciones ó departamentos,
Legislativo, Ejecutivo, y Judicial; y ninguna persona que esté encargada de ejercer los
poderes pertenecientes á uno de estos departamentos, desempeñará ninguna funcion perteneciente á
cualquiera de los otros, escepto en los casos que espresamente se permitirán ó determinarán á continuacion.

Se puso á votacion entonces la siguiente seccion, y quedó aprobada:

DEPARTAMENTO LEGISLATIVO.

SEC. 1. El poder legislativo de este Estado consistirá en un Senado y una Asamblea, que se
denominará La Legislatura del Estado de California, y el encabezamiento de sus leyes será el
siguiente: "El pueblo del Estado de California, representado en un Senado y Asamblea, decreta lo
siguiente."

La seccion segunda ocupó entonces á la Cámara. Es como sigue:

2. La reunion de la Legislatura será ——, y comenzará el primer lunes de enero siguiente á
la eleccion de sus miembros, á menos que el Gobernador del Estado, en el interin, convoque la Legislatura
por medio de una proclama.

El Sor. GWIN propuso que el blanco se llenase con la palabra "bienal."

El Sor. NORTON propuso la palabra "anual."

El Sor. SEMPLE dijo, que no tenia idea de que pudiésemos hacer una Constitucion
que durase veinte ó treinta años sin alteracion. La condicion particular del pais
es tal que hace necesario se modifique continuamente la legislacion, para atender á
los sucesivos cambios de circunstancias, que necesariamente tienen lugar. Creia él
que reuniéndose la Legislatura solamente una vez cada dos años, no podria preparar
un código de leyes tal que fuese suficiente para California. A lo menos deberia reunirse
anualmente por algunos años; si se insertase un convenio, de que despues
de los primeros cinco años fuesen bienales las sesiones, entonces pudiera no haber
objecion. Los representantes deberian recordar que no hemos formado un código
de leyes. Pasamos de una forma de Gobierno muy diferente de la nuestra á
otra que requiere una completa reorganizacion legislativa. Es necesario que la
Legislatura establezca un código entero de leyes. Es imposible hacer que permanezcan
los míembros de la Legislatura mas de dos ó tres meses en la Capital.
El progreso rápido de los negocios de este pais, y el gran valor del tiempo harian


82

impracticable una Legislatura mas larga. En el primer invierno pasará la Legislatura
algunas de las leyes mas necesarias, y probablemente la próxima mejorará y
aumentará el código. Si el pueblo ve que las reuniones anuales de la Legislatura
son opresivas, puede muy fácilmente disponer que sean bienales.

El Sor. GWIN dijo, que su proposicion tenia referencia directa á una gran
cuestion: los enormes gastos impuestos al público por las frecuentes elecciones y
legislaturas. Que sabía por esperiencia que los actos legislativas de todo cuerpo
nuevo son apresurados, y si esperamos tener un buen sistema de leyes nos veríamos
obligados á establecer comisionados para disponer un sistema que sirva de guia
á los actos de la legislatura; pues nos es imposible adoptar un sistema de leyes por
reuniones frecuentes de la Legislatura. En el actual estado de cosas del pais, los
gastos de elecciones frecuentes serán tan exorbitantes que ofrecerán grandes inconvenientes.
El poder de convocar la Legislatura, en todos los casos de necesidad,
reside en el Gobernador, y así puede reunirse cuando lo requieran las circunstancias.
La esperiencia ha demostrado los males de las legislaciones escesivas, y las
leyes deben probarse bien antes de variarlas. Todos los Estados nuevos tienen
Legislaturas bienales. Comencemos por Tejas, territorio algo parecido á este en
el carácter de su poblacion. Las reuniones de su Legislatura son bienales, siendo
lo mismo las de la Luisiana, Mississippi, Arkansas, Tennessee, Illinois, Missouri,
Iowa, Wisconsin, y Michigan, y todos los nuevos Estados fronterizos tienen reuniones
bienales. Véase la diferencia entre los gastos de aquellos Estados y los de
este. Un miembro de la legislatura de Iowa no tiene mas que dos pesos diarios.
La Legislatura no se reune mas que cada quince dias, á aquel precio. Si se prolongan
las reuniones á mas de aquel período, los miembros no tienen entonces mas
que un peso al dia. La esperiencia ha demostrado patentemente, que en los nuevos
Estados el apresurarse en pasar las leyes ha causado grandes males. De todos
los Estados de la Confederacion, California requiere mas que todos un buen sistema
de leyes, y este sera el último Estado que multiplique los gastos del Gobierno, por
ener frecuentes reuniones de la Legislatura. El Gobierno, aun en la forma mas
económica, es harto costoso.

El Sor WOZENCRAFT dijo, que tenia una resolucion que presentar, la cual creia
arreglaria la dificultad que se le ofrece al representante por Sonoma (Sor Semple).
Que avisaba á la Cámara que á su debido tiempo, someteria una resolucion para
el nombramiento de una Comision de tres personas para formar un código de leyes,
que se sometería á la Legislatura en su primera reunion. Que estaba en favor de
las sesiones bienales, pues creia que eran suficientes y evitaban las dificultades que
presenta la legislacion escesiva.

El Sor. NORTON dijo, que no veia que tuviésemos poder alguno para nombrar
la Comision que proponia el representante que acababa de hablar. ¿Qué autoridad
tienen los miembros de esta Convencion para nombrar tres personas á fin de formar
un código de leyes para la Legislatura? El creia que era absolutamente esencial
que las reuniones de la Legislatura fuesen anuales; pues aquí no tenemos leyes,
y ha sido imposible saber lo que es ley ni como hacerla cumplir. El sistema mejicano,
segun se ha conservado bajo el gobierno civil existente, es repugnante á los
sentimientos de los ciudadanos americanos; pues es demasiado tarde para ellos
aprender cualquier otro sistema que aquel á que han estado acostumbrados. La
Legislatura de California tendrá por tanto muchísimo que hacer. Se dice que en
un Estado nuevo hay un gran peligro en formar una legislacion precipitada, y
preguntaria si hay tanto peligro en que se reuna la Legislatura una vez al año como
que se reuna en dos? Si los negocios de dos años se aglomeran en una Legislatura,
¿no hay mas peligro de una imperfecta legislacion que cuando haya dos en
el mismo período para desempeñar los mismos trabajos? Se desea mucho que la
Legislatura se reuna y proceda de una vez á formar un sistema de leyes á fin de
que el pueblo sepa bajo qué leyes ha de vivir. Esto no puede hacerse en un pais
como este, cuya poblacion y riquezas se aumentan con tanta rapidez; siendo necesario
que una Legislatura se suceda á otra para completar los trabajos de la última,
para acordar nuevas leyes que suplan á las exijencias de los acontecimientos


83

diarios. Los representantes dicen que las Legislaturas anuales causarán muchos
gastos. ¿A qué viene eso? Nuestros medios serán proporcionados á los gastos.
Este es un pais rico; si es absolutamente necesario tener una Legislatura, tenemos
los medios de pagarla. No será este el pueblo que diga que no puede tener un
Gobierno cual se necesita, porque es demasiado pobre para pagarlo.

El Sor. HALLECK convenia con el representante que acababa de hablar, respecto
las Legislaturas anuales. Si hay un pais en el mundo, en la actualidad, que requiera
que la Legislatura se reuna por lo menos una vez al año, es California. Supongamos
que, por nuestra Constitucion, cuando se adopte por el pueblo, convoquemos
la reunion de la Legislatura para el primer dia de enero siguiente, en toda
probabilidad, segun dijo el representante por San Francisco (Sor. Gwin) podemos
tener una legislacion precipitada. Esta es una razon muy poderosa para que apliquemos
el remedio lo mas pronto posible. ¿Debemos aguardar dos años para
correjir las leyes que forme aquel cuerpo, ó se reunirá otro cuerpo el año siguiente
para correjir estos males? No han sentido ya todos los ciudadanos el gran inconveniente
de la falta de un poder legislativo, que forme nuevas leyes para proveer
á las circunstancias particulares del pais? El pueblo deberia tener el poder de
convocar la Legislatura, á lo menos una vez al año, para atender á los cambios
estraordinarios que deben tener lugar. Se nos ha dicho constantemente en esta
Cámara que hay una inmensa emigracion que se direje al interior de California.
Esa emigracion cundirá de un estremo al otro del pais dentro de cuatro á cinco
años. Supongamos que toda esta emigracion se establezca en el valle del Sacramento
ó San Joaquin. Una Legislatura pasa leyes para el gobierno de aquel pueblo,
y en seis meses después, las minas que se hallan al Sur del pais atraen toda esa
emigracion hácia aquella direccion. ¿Debemos esperar dos años para que se reuna
la Legislatura á fin de legislar para aquella porcion de nuestra poblacion?
¿Por qué echar sobre el Gobernador la responsabilidad de determinar lo que sea
necesario hacerse? Si vosotros lo estimais conveniente, podeis limitarla duracion
de las reuniones á un cierto número de dias ó meses, pero por lo menos, deben ser
anuales.

El Sor. BOTTS creia que, por la primera vez, se iba á ver en la mayoría, y se
esforzaría en asegurarla añadiendo algunas observaciones á las que se habian acabado
de hacer. Por su parte, estaba en favor de las reuniones anuales de la Legislatura;
pues tenia un gran testo al cual sometia él todas estas cuestiones: los
principios del partido Demócrata. Cuando él sujetó á este testo la proposicion en
favor de las Legislaturas bienales, la encontró defectuosa; sabía muy bien que habria
legislacion precipitada. El pueblo de California es falible; cometerá faltas;
pero cuando las cometa necesita tener oportunidad de correjirlas. No estará contento
que ningun hombre lo gobierne revocando ó mejorando á su voluntad las
leyes que ha hecho el pueblo. Supongamos que el Gobernador crea que una ley
muy buena pasada por el pueblo en sus atribuciones legislativas, es muy opresiva,
él tiene el poder de convocar la Legislatura en cualquer tiempo, sujetando así al
pueblo á grandes inconvenientes, y no sin probabilidad, á serios perjuicios. El es
el que debe juzgar de la necesidad. Se nos ha dicho que las reuniones anuales
de la Legislatura son dispendiosas. ¿Por qué hemos de estar amenazados continuamente
con esta fantasma terrible de los gastos? Es verdad que la legislacion en
California es costosa; pero así lo es en todas partes. Este pueblo es el mas rico
del mundo, y el mas capaz de sufragar estos gastos. La cantidad de los medios
de circulacion, que es el oro (en polvo ó en barras), del pais, es mayor que la de
ningun otro Estado de la Union. Cuando esto deje de ser así, todo vendrá á establecerse
en una escala proporcionada. La misma relacion relativa existe entre los
gastos de la legislacion aquí que en todas partes. Si los precios son nominalmente
altos, hay medios mas abundantes de obtenerlos. El pueblo de California no debe
ser privado del derecho de ser escuchado constantemente en su asamblea legislativa
sobre la carencia de medios pecuniarios para sufragar los gastos necesarios. Le
parecia al Sor. Botts algo raro, que un representante que era tan dado á seguir
precedentes, que tanto temia las novedades, que admiraba las olas y nunca se


84

aventuraba al mar, que siempre recomendaba alguna cláusula ó disposicion, porque
se veia en alguna otra parte, recomiende ahora la mas reciente, la mas nueva
y la menos esperimentada política. La disposicion bienal es muy reciente. Solicitaba
que algunos representantes opuestos á novedades é innovaciones estuviesen
con él en favor del antiguo y establecido principio de legislaturas anuales.

El Sor. M'CARVER dijo, que la única objecion que tenia á las reuniones
anuales de la legislatura era esta: que en California aun no habia tierras repartidas
y ocupadas, escepto algunos largos pedazos, y que seria muy injusto imponer
sobre estos terrenos una contribucion ordinaria. Que una contribucion por cabeza
para atender á los gastos de las Legislaturas anuales seria probablemente tambien
cuestionable; pues siempre era algo subversivo al hombre estar obligado á pagar
por su cabeza. Por estas razones, creia que seria mejor adoptar la contribucion
por bienios, pues este sistema se habia seguido en los Estados nuevos y producido
admirables efectos.

El Sor. BOTTS dijo, que deseaba saber si el representante que acababa de hablar
queria decir que sus comitentes preferirian pagar mas bien dos pesos y medio, si la
contribucion fuese llamada personal, que dos pesos llamándose por cabeza.

El Sor. M'CARVER se referia meramente al principio general como objecionable.

El Sor. SEMPLE se levantó para defender á sus comitentes respecto de su parte
de contribuciones. Dijo que habia sido diputado por ellos para ayudar á hacer una
Constitucion tal que los protejiese en todos sus derechos y propiedades. Que
nunca se quejarían de cualquiera contribucion que se les impusiese por virtud de
sus propios actos. Que seria muy fácil acordar que la legislatura se reuniese cada
bienio, si la necesidad de hacer esta alteracion la demandase

El Sor. SHANNON dijo que no diria una palabra á no ser por la alusion del
representante por Sonoma (Sor. Semple) al pueblo de aquel Distrito. Que sus
comitentes (los del Sor. Shannon), el pueblo de Sacramento, estaban tan dispuestos
y eran tan capaces como cualquiera otro de California, para pagar contribuciones.
Que necesitaban un buen gobierno, cualesquiera que fuesen sus gastos, y
creia que querian una legislatura anual.

El Sor. SNIDER dijo, que tenia á la vista un mapa de California, y habia comprendido,
que se habia hecho un esfuerzo en esta Cámara para establecer, como
línea limítrofe del Estado, todo el territorio conocido por California. Que si esta
línea abrazaba en la actualidad el todo de California, habria ciertos miembros de la
region de los Lagos Salados que nunca podrian llegar á sus casas si la legislatura se
reuniese anualmente. Que al cerrarse las sesiones se pondrian en camino hácia
sus casas, pero que se verian obligados á volver antes que llegasen poco mas allá
de Sierra Nevada, para estar en la Capital en tiempo, y poder asistir á las sesiones
próximas.

El Sor. GILBERT dijo, que le parecia que la cuestion de Legislaturas anuales ó
bienales era tal que no admitia duda en favor de las anuales. Que uno de los
objetos esenciales porque se habia reunido aquí esta Convencion era para determinar
el modo de establecer una legislacion conveniente. Que su colega de San
Francisco (Sor Gwin) habia citado los ejemplos de los Estados Nuevos en favor de
los Legislaturas bienales; que por un discurso pronunciado hace dos ó tres dias
por este caballero, parecia que estos nuevos Estados gozaban de siete á treinta años
á esta parte de un gobierno territorial. Que comparativamente no habia sino una
pequeña alteracion en la formacion de sus leyes, y ese mismo hecho servia para
demostrar la absoluta necesidad de tener aquí legislaturas anuales. Que era
notorio que las leyes que ahora rejian son repugnantes á los sentimientos, educacion
y costumbres de la gran mayoría del pueblo; que por las reuniones anuales
de la Legislatura podria subvenirse á este inconveniente, acordándose otras leyes
en su lugar, conforme lo requiriesen las necesidades del pueblo. Que le parecia
que solo las Legislaturas anuales podrian satisfacer las necesidades de la comunidad
y pudiera suceder que no fuese necesario continuar las reuniones anuales mas


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de cuatro ó cinco años, pero que eso se dejaria á que el pueblo lo determinase á la
espiracion de este período.

El Sor. GWIN dijo, que no deseaba poner á prueba la paciencia de la Cámara,
pero que como sostenia un principio importante deseaba contestar á las observaciones
que se habian hecho durante el debate. Cuando él habló de la necesidad
de una legislacion pronta no pensaba se entendiese que decia que se reuniese una
legislatura este año y otra el año inmediato para revocar sus actos; pues las legislaturas
se reunian para otros propósitos: para disponer acerca de las necesidades
que diariamente se aumentan en la comunidad. Que no eran las disposiciones
apresuradas tomadas en la anterior legislatura las que debia revocar, pues que el
cúmulo de leyes era lo que necesitaba remedio. Si todas las leyes que se han
pasado y revocado en todos los Estados de la Union se reuniesen, llenarían este
salon. El mundo es gobernado demasiado por las muchas leyes que existen. Si
él (Sor. Gwin) hubiera venido de Virginia, el representante de Monterey no se
hubiera indignado tanto. No hay peligro de que no haya leyes suficientes; pero
sí lo hay de que tengamos demasiadas. Que era probable que la primera legislatura
tenga que permanecer en sesion por un largo tiempo, para poder pasar aquellas
leyes que requiriesen las necesidades de la comunidad. Que su único deseo era
que se estableciese un buen sistema de leyes; y que con esta mira propuso una
comision que preparase de antemano un código de leyes para que sirviese de norma
en las disposiciones de la legislatura; y deseaba que la primera que se reuniese
después de la adopcion de la Constitucion tuviese todo el tiempo suficiente para
atender á las necesidades del pais. Si este sistema de Legislaturas bienales es tan
inconveniente, ¿cómo es que se ha adoptado en la mayor parte de los Estados?
En cuanto al sistema de leyes referido, que se observa en los gobiernos territoriales,
se sabia muy bien que la primera reunion de la legislatura del Estado es siempre
la mas larga. Despues de esa, cuanto mas cortas sean las subsecuentes tanto mejor,
á menos que circunstancias críticas den lugar á su duracion. No vamos á legislar
para una poblacion errante y transeunte. Los mineros tendrán sus casas, y allí no
habrá aquella poblacion fluctuante que algunos representantes se imaginarían, pues
la gente que aquí viene hallarán en su interés el hacerse residentes permanentes.
Que no trataria de profundizar la cuestion, pues no estaba dispuesto á ello, y meramente
se le ocurría añadir que estaria en el interés del pueblo estar sujeto á tan
pocos gastos como fuese posible, y á no tener mas legislacion que aquella que en
la actualidad fuese necesaria.

El Sor. SHERWOOD dijo, que para él esta cuestion era cuestion de principios.
Que debia atenderse á la economia tanto para el rico como para el pobre. Si él
estuviese satisfecho de que la proposicion del representante por San Francisco
(Sor. Gwin) fuese mas económica y la mejor calculada á promover los intereses
del pueblo, él la sostendría muy cordialmente; pero que no creia que fuese así.
El preopinante (Sor. Gwin) estaba opuesto al cúmulo de leyes, y preguntaba,
¿qué efecto tendrían las sesiones bienales para impedir ese cúmulo de leyes? Si
la legislatura de California se reune una ó dos veces al año, en lugar de durar un
mes durarían probablemente dos. El número de leyes que se pasen seria el mismo;
y en cuanto á la cuestion de economía nada se ganaria. Por conveniencia
pública son preferibles las Legislaturas anuales. Este es un pueblo anómalo;
pues ningún Estado de la Union se parece á California. Apesar de lo rapido que
ha sido el progreso de los Estados del Oeste, han quedado muy atras respecto del
nuevo territorio del Pacífico. Aquí se forman pueblos y ciudades en un mes; la
poblacion está sujeta á estraordinarios cambios, pues hoy puede numerar quinientos
en ciertos distritos y un año despues quince mil. No tenemos leyes pre-existentes
que pueden formar la base de nuestra legislacion; y con todo este nuevo material
(la poblacion) en el pais— sin ninguna previa organizacion territorial—tenemos que
reunir una legislatura para acordar leyes conforme á la condicion del pais. No
puede suponerse que las necesidades del pueblo puedan conocerse completamente
por el primer cuerpo que se reuna. La proposicion para nombrar una comision que
prepare un código de leyes, es estemporánea Cualquiera que sea su mérito es


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del todo agena á esta cuestion. Toda legislatura que se reune por algunos años,
indudablemente tiene suficiente trabajo que desempeñar, permitiéndole reuniones
anuales para proveer á las necesidades del pueblo. Suponiendo que esta Cámara
se transformase en un cuerpo legislativo, ¿qué miembro de ella está preparado
para formar las leyes que necesita California, como por ejemplo, abrir caminos,
determinar qué funcionarios públicos deberán nombrarse, proveer á todas las necesidades
locales de la comunidad? Esta es una materia que requiere esperiencia, y
no puede hacerse á un mismo tiempo. La mayor parte de este pueblo se compone
de recienvenidos, y aquellos de entre ellos que se envien á la legislatura necesitarán
tiempo para enterarse de las necesidades de los distritos que vengan á representar.
Es, por tanto, absolutamente necesario que la legislatura se reuna á lo
menos una vez al año por algun tiempo, dejando al pueblo, cuando este se haya
establecido, decidir sobre las Legislaturas bienales ó anuales lo que crea conveniente
á sus intereses. En cuanto á la representacion, si la legislatura no se reune
sino un vez cada dos años, no habrá division representativa por dos años, y para
evitarlo necesitamos reuniones anuales. Indudablemente serán de corta duracion
y pocos gastos, porque en esta Constitucion parece ser la intencion de la Cámara
hacer que el deber de la Legislatura se concrete á pasar leyes generales, hasta
donde sea practicable, en lugar de leyes especiales para objetos particulares; lo cual
acortará mucho mas la legislacion.

El Sor. BROWN creia que en esta cuestion se encontraba en la minoría, pero
que era un asunto en que estaba muy decidido. Que él no tan solo habia considerado
envuelta en esta question la de economia, sino también otra de mucha mas alta
importancia: el interés público. Las reuniones anuales de la Legislatura las
encontraba tan desatinadas como costosas. Si la Legislatura pasa leyes cada doce
meses, estas leyes se han de presentar al público, y probablemente á los seis meses
de su observancia, ya habria otro nuevo código de leyes establecidas. Suficiente
tiempo habrá para probar todos los actos legislativos. El estaba convencido de
que el cambio repentino de leyes es orígen de grandes inconvenientes públicos, y
siempre trae consigo sérias pérdidas á los particulares. Se necesita tiempo y
esperiencia para demostrar la necesidad de las reformas legislativas; pues las leyes
pueden ser cuestionables al principio, por una imperfecta administracion, pero
despues que hayan sido bien esperimentadas pueden ser muy benéficas. Si
dentro de dos años, la esperiencia demostrare la oportunidad de la reforma, las leyes
pueden revocarse ó enmendarse; pero seis meses es un tiempo insuficiente. El
representante por San Francisco (Sor. Gilbert) argüia por esta facilidad de revocar
las leyes con precipitacion, como un fuerte argumento en favor de las reuniones
anuales; pero él (Sor. Brown) consideraba esto como una de las mas grandes
objeciones; pues es imposible conseguir que las leyes operen bien antes de seis
meses de su publicacion, y seis meses seria sin duda muy corto tiempo para probar
estas leyes. Con respecto á la cuestion de gastos, la peor política que un Estado
puede adoptar es un sistema de Gobierno costoso. No importa cual sea la riqueza
de California; así sus montañas fuesen de oro puro. Es imposible decir con certeza
cuánto tiempo durarán estas riquezas minerales. Nosotros creemos que son
inagotables, pero esto no es mas que una conjetura. Las contribuciones altas son
siempre opresivas é impopulares, y esta es una de las cuestiones que envuelve en
sí los mas grandes intereses de la comunidad, por lo cual deberia tratarse con
mucha reflexion. Algunos de los representantes de ciertos distritos se jactan de
la riqueza de sus comitentes. Ese no es un asunto que debe considerarse aquí,
pues para la cuestion no importa que este distrito sea mas rico que aquel. Al
formar esta Constitucion es necesario considerar que no se hace para beneficio de
ciertas particularidades locales, sino para todo el pueblo. El no tenia duda de que
habia una general disposicion por parte de los ciudadanos de California para sufragar
los gastos necesarios de un buen Gobierno; pero, que el deber de esta Convencion
era adoptar aquel curso de política que tendiese á promover los intereses
permanentes del Estado. Creia, despues de una madura consideracion del asunto,
que con relacion á la economía y conveniencia públicas, serian mas espeditas las


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reuniones bienales de la Legislatura, y por tanto votaria por la proposicion del
representante por San Francisco (Sor. Gwin).

El Sor. M'CARVER deseaba presentar una resolucion que dispusiese que la
Legislatura se reuniera anualmente durante los tres primeros años, y despues
cada bienio. Le parecia que así se allanarian todas las objeciones de los representantes
que tenian inconvenientes por las necesidades de leyes en la actualidad.

El Sor. HALLECK sujirió que la proposicion se hiciese por el tiempo mas largo,
esto es las reuniones bienales.

El Sor. WOZENCRAFT se opuso á la proposicion del representante por Sacramento
(Sor. M'Carver), pues creia que con ella solo se conseguia aumentar las
dificultades; porque dentro de algunos años las facilidades de llegar á la capital
serian mayores que lo son ahora.

Púsose entonces á votacion la cuestion sobre llenar el blanco con la palabra
"bienales," y se decidió negativamente.

Se adoptó la proposicion del Sor. Norton de insertar "anuales," lo mismo
que la segunda seccion, cuyo tenor es el siguiente:

Seccion 2. Las reuniones de la Legislatura serán anuales, y comenzarán el primer lúnes de
enero siguiente á la eleccion de sus miembros, á menos que el Gobernador del Estado, en el interin
convoque la Legislatura por proclama.

Se leyó entonces la seccion tercera, que dice así:

Seccion 3. Los miembros de la Asamblea serán elejidos —— por electores calificados de sus
respectivos distritos, el primer martes de noviembre; y el término de sus funciones durará ——
años.

El Sor. TEFFT propuso llenar el primer blanco con la palabra "anualmente;"
el segundo blanco con "un," y suprimir la letra 's' en la palabra "años" al fin de
la seccion.

El Sor. PRICE deseaba que hubiese en este pais las menos elecciones posibles.
Consideraba que seria bastante elejir cada dos años los miembros de la Lejislatura.
Que siempre habia disturbios en las elecciones, y cuando son muy
frecuentes son perjudiciales al carácter industrial de la comunidad; por lo que
proponia llenar el blanco de modo que dispusiese que las elecciones se hiciesen
cada dos años.

El Sor. SHERWOOD dijo que se le ocurria que el dia fijado para la eleccion de
Presidente de los Estados Unidos, era el primer mártes del mes de noviembre.
Todas nuestras elecciones deben hacerse aquel dia, y deseaba estar seguro de eso
antes que se adoptase la seccion.

El Sor. SEMPLE informó al representante de que era el primer mártes de
noviembre. Propuso enmendar la seccion, añadiendo despues de la palabra "noviembre,"
" á menos que la Legislatura disponga otra cosa."

La enmienda fué adoptada; y habiéndose seguido entonces la cuestion sobre la
adopcion de la seccion segun se enmendó, y fué adoptada, quedando del tenor
siguiente:

3. Los miembros de la Asamblea serán elejidos anualmente por electores calificados de sus
respectivos distritos, el primer mártes de noviembre; y el término de sus funciones durará un año.

Suscitóse entonces la cuestion sobre la seccion cuarta del informe, que dice
así:

4. Los Senadores y los miembros de la Asamblea deberán ser ciudadanos de los Estados Unidos
y ser debidamente calificados como electores en los respectivos Condados y Distritos que representen.

El Sor. BOTTS creia que era necesario adoptar alguna disposicion para perfeccionar
esta seccion, tanto mas cuanto que parecia haber mucha duda acerca de si
cierta parte de la poblacion de aquí era acreedora á los derechos de ciudadanía,
sin especial disposicion del Congreso. Que deseaba ver á todos participar en la
primera eleccion; y esto requeria que ademas de las cualidades de elector, el individuo
debe ser ciudadano de los Estados Unidos. Si, con todo, aquellos que estaban
mas interesados en el asunto no tenian objecion á la seccion, no insistiría en la
enmienda.


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El Sor. GWIN creia que la dificultad podria remediarse fácilmente. Que la
cualidad de un elector es, que "todo hombre blanco, ciudadano de los Estados
Unidos," &c., era una cualidad esencial. Sería fácil suprimir "ciudadano de los
Estados Unidos," y decir, "los Senadores y los miembros de la Asamblea deberán
ser electores calificados."

El Sor. BOTTS propuso suprimir las palabras "ciudadanos de los Estados Unidos
y ser."

El Sor. PRICE propuso enmendar suprimiendo las palabras "Estados Unidos,"
é insertar "del Estado de California;" de modo que quedase, "Los Senadores y
los miembros de la Asamblea deberán ser ciudadanos del Estado de California," &c.

El Sor. MCCARVER dijo, que no veia la necesidad de insertar "California;"
pues le parecia que naturalmente habia de entenderse que serian ciudadanos de
California.

El Sor. PRICE dijo, que modificaría su enmienda de modo que quedase, "los
Senadores y miembros de la Asamblea que hayan sido ciudadanos del Estado dos
años," para que sean electores calificados. Su objeto era dar á los electores una
cualidad mas alta que á los miembros de la Asamblea.

Púsose á votacion la enmienda del Sor. Price, segun fué modificada, y se
decidió negativamente.

El Sor. PRICE propuso "un año" residente en el Estado. Se desechó.

El Sor. SHANNON dijo que no veia la necesidad de poner nada de esto aquí.
Que no podria darse una razon sustancial para suprimir las palabras "ciudadanos
de los Estados Unidos," pues se usaban, segun creia, en todas las Constituciones de
los Estados de la Union, y no habia ningún peligro de que pudiese escluirse á los
habitantes naturales de California, mucho mas, cuando en un artículo anterior se
han fijado las cualidades de los votantes; y ninguna persona puede ser ciudadano
de California, sin haber sido antes ciudadano de los Estados Unidos.

El Sor. DENT dijo que no lo creia así.

El Sor. SHANNON observó, que esa suposicion no bastaba, sino que eran necesarios
los hechos.

El Sor. DENT dijo que segun la clausula de la Constitucion que se habia discutido
anoche, creia que podia haber personas que tuviesen algunas veces derecho á
la franquicia electiva en el Estado, y sin embargo, no ser considerados ciudadanos
de los Estados Unidos.

El Sor. SEMPLE era de igual opinion; y se referió al caso de Illinois, en que
por muchos años hizo ciudadanos del Estado á aquellos que no habian sido antes
ciudadanos de los Estados Unidos.

El Sor. SHANNON dijo que no estaba convencido de que fuese así. Que
estaba cierto, sin embargo, de que una gran parte de las Constituciones de los
Estados de la Union contenian aquellas palabras.

Púsose entonces á votacion la proposicion para suprimir las palabras "ciudadanos
de los Estados Unidos y ser," y se decidió afirmativamente.

Púsose tambien á votacion la seccion 4a. segun fué enmendada, y se adoptó.
Es como sigue:

4. Los Senadores y miembros de la Asamblea serán debidamente calificados electores en los
respectivos condados que representen.

Tomóse en consideracion la seccion 5a. cuyo tenor es el siguiente:

5. Los Senadores serán electos por el término de cuatro años, al mismo tiempo y en el mismo
lugar que lo sean los miembros de la Asamblea. Ninguna persona será elegible para el empleo de
miembros de la Asamblea, á menos que haya llegado á la edad de veinte y un años; ni al de Senador
á menos que haya llegado á la edad de veinte y cinco.

El Sor. GWIN propuso suprimir la palabra "cuatro" é insertar la palabra "dos,"
lo que se adoptó.

El Sor. PRICE propuso suprimir todo lo que seguia despues de la palabra
"Asamblea." La razon que tenia para esta proposicion era, que en la seccion anterior
habian espresado las cualidades de los representantes, y por consiguiente
consideraba inútil la última cláusula de la seccion que se discutía. La edad para


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Representante se ha fijado en veinte y un años, y para Senador en veinte y cinco.
El consideraba el pueblo como el mejor juez para decidir esta materia, y preferia
dejar la edad para representante sin restriccion alguna; pues seria tan justo decir,
los senadores y representantes no han de pasar de tal edad, como si se dijese que
no habian de tener menos de cual; y en verdad que seria mejor, puesto que un
jóven puede correjir sus errores, mas no un viejo.

El Sor. BOTTS no solo convino en esto, sino que trató de sostener la proposicion.
Dijo que se habian suscitado en el mundo muchas discusiones sobre cual
seria la edad de la razon del hombre. Que la ley comun la habia fijado en
veinte y un años, y la civil en veinte y cinco. Que debia ser una ú otra. Para
legislador, le parecia que debia prevalecer la de veinte y un años. Preguntaba si
habia algun representante que pudiese esplicar qué era lo que requeria que un
senador tuviese mas edad que un representante? Una persona es competente para
ser legislador en la Asamblea; pero si lo nombran para el Senado al dia siguiente,
ya no es capaz de legislar. El (Sor. Botts) sabia que esta disposicion se hallaba
tal vez en todas las Constituciones; pero se oponía á conservar un absurdo porque
se viese en otra parte. Esta Asamblea va á tener el cargo de iniciar las leyes, y
por tanto es el ramo mas importante; pero segun esta disposicion, el que es capaz
de desempeñar el cargo mas difícil, es incapaz de desempeñar el cargo mas facil.
Este es un antiguo principio aristócrata. El Sor. Botts dijo que él habia causado
algunas chanzas en la Cámara por su veneracion hacia las canas; pero que esperaba
que no se le comprenderia torcidamente ahora. Puede ser que una persona
no sea un buen representante á la edad de veinte y un años; pero si el pueblo
desea que tenga veinte y dos, él puede juzgar mejor en cuanto á sus cualidades
para el empleo, y tendría derecho de elegirle para el Senado.

El Sor. MCCARVER no estaba satisfecho sobre la conveniencia de suprimir esta
cláusula, y permitir al pueblo que eligiese las personas que debian componer el
Senado, sin referencia á la edad. Estaba en favor de dejar todo al pueblo, como
una regla general; pero como las Constituciones son restricciones impuestas al
pueblo por su propio consentimiento, y como esta parecia ser una restriccion razonable
y justa, preferia se consignase en la Constitucion. Pensaba que aquellas
canas, á que el representante aludía con tanta frecuencia, eran esencialmente adecuadas
á un cuerpo de un carácter tan grave como la Cámara alta de la legislatura
del Estado. Cuando los miembros jóvenes y de poca esperiencia de la Cámara
baja pasaban leyes, deseaba que estas leyes se volviesen á considerar y á enmendar
por cabezas mas cuerdas y de mas esperiencia.

No es sino muy razonable suponer que el maduro juicio solo se adquiere por la
experiencia que da la edad, y tanto por esta razon cuanto por ser este un principio
bien probado, votaria en contra de la proposicion que ocupaba á la Cámara.

El Sor. SHANNON dijo que no sabia qué derecho tenia esta Convencion para
poner restricciones al pueblo; pues era un cuerpo elegido por él para llevar á efecto
sus deseos, y no para impedirle que ejerciese sus derechos como pueblo compuesto
de hombres libres. Estaba en favor de la enmienda; y deseaba que la
cuestion de edad se dejase al libre juicio del pueblo, permitiéndole que enviase á
quien quisiese, ya fuese á la Cámara ó ya al Senado; pues era mas competente
para juzgar acerca de la capacidad de los miembros; que poco antes de dejar los
Estados Unidos habia tenido el placer de oir un debate en la Convencion de Nueva
York sobre el particular, cuyo resultado fué, que en la nueva Constitucion de
aquel Estado se omitió toda restriccion de este género; y confiaba en que se adoptase
aquí la misma política republicana.

Púsose entonces á votacion la proposicion del Sor. Price, para suprimir todo lo
que sigue después de la palabra Asamblea, y se decidió afirmativamente, por 15
votos contra 10.

El Sor. PRICE propuso otra enmienda para insertar, en lugar de las palabras
suprimidas, las siguientes:—

Y ninguna persona será miembro del Senado ó de la Asamblea, á menos que haya sido ciudadano


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un año, y habitante del Estado y del condado que haya de nombrarlo, seis meses anteriores á la
eleccion.

El Sor. GILBERT se levantó para una question de órden. A propuesta se
habia ya votado sobre el asunto á que se referia.

El Sor. BOTTS creia que nada facilitaria mejor los asuntos de la Convencion
que la estricta observancia de las reglas; y por tanto indicaba á la mesa que cualquiera
enmienda que en substancia fuese la misma que la que ya se hubiese votado,
estaba fuera del órden.

El PRESIDENTE era de opinion de que dicha proposicion se convertia en proposicion
original cuando se ofrecia como enmienda á una seccion distinta y separada.
En seguida se puso á votacion la enmienda y fue adoptada por 15 votos contra 11.

El Sor. GWIN propuso que se levantase la Comision y continuase el informe.
Su objeto era proponer una cita de la Cámara para que asistiesen todos los miembros,
y volver á considerar la proposicion últimamente adoptada, pues era un absurdo
considerar negocio alguno cuando era tan corto el número de los miembros
presentes.

Levantóse entonces la Comision, hizo su informe, y pidió permiso para volverse
á sentar.

El Sor. GWIN propuso que se llamase por lista á los miembros, lo que se ejecutó,
respondiendo á sus nombres veinte y seis.

A propuesta procedió el macero á la cita de los miembros ausentes, exigiéndoles
su presencia en la Cámara.

A propuesta, la Comision se retiró para volver á las dos y media.

SESION DE LA TARDE, A LAS 2½.

A propuesta se llamó por lista á los miembros y respondieron á sus nombres
22.

A propuesta del Sor. GWIN mandó el presidente al macero que exigiese de
los representantes ausentes su presencia en la Cámara.

El Sor. GILBERT propuso una suspension hasta las 8, pero se decidió negativamente.

El Sor. HOPP propuso lo siguiente:—

Se resuelve, que se nombre por el presidente una Comision de dos miembros, para que tome noticia
de los nombres, edad, Estado natal, profesion ú ocupacion de cada miembro, y del tiempo que
cada uno de ellos ha residido en California.

El presidente decidió que la resolucion no estaba en órden, y que el representante
que la proponia podia conseguir su objeto sin la intervencion de la Cámara.
A propuesta, la Cámara se constituyó en Comision, ocupando la silla el Sor. BOTTS
para tratar del Artículo 3o de la Constitucion.

El Sor. GWIN propuso enmendar la seccion 5a. del Artículo III., sobre la
"Distribucion de los Poderes," suprimiendo toda la seccion.

Suscitóse aquí una cuestion de orden acerca de sí el objeto de esta seccion, segun
quedó, estaba comprendido en la seccion anterior; mas despues de alguna
discusion, el Sor. GWIN retiró su enmienda, y se adoptó la seccion, como se habia
enmendado par el Sor. PRICE. Dice así:

5a. Los Senadores serán elegidos por el término de dos años al mismo tiempo y en el mismo lugar
que lo sean los miembros de la Asamblea; y ninguna persona será miembro del Senado ó de la Asamblea,
á menos que haya sido ciudadano y habitante del Estado un año, y del condado que lo haya de
elegir, seis meses anteriores á su eleccion.

A propuesta, se levantó entonces la Comision, continuó su informe y se le
permitió que se volviese á sentar.

La Convencion se suspendió hasta las 8.


91

SESION DE LA NOCHE, A LAS 8.

A proposicion, se constituyó la Cámara en Comision para tratar del informe
de la Comision de la Constitucion.

Tomáronse en consideracion las secciones 6a. y 7a. del Artículo III., sobre la
"Distribucion de los Poderes," y se adoptaron sin debate alguno. Dicen así:

6a. El número de Senadores no será menos de un tercio ni mas de la mitad de los miembros de
la Asamblea, y en la primera reunion de la Legislatura que haya despues que empiece á regir esta
Constitucion, los Senadores serán divididos por suertes, en dos clases, con la mayor igualdad posible.
Las sillas de los Senadores de la primera clase vacarán á la espiracion del primer año, de modo que
sean elegidos una mitad anualmente.

7a. Cuando se aumente el número de Senadores, se agregarán á una de las dos clases, de modo
que queden divididos lo mas igual posible.

Se tomó en consideracion la seccion 8a, cuyo tenor es el siguiente:

8. Cada Cámara elegirá sus propios empleados, y juzgará de las cualidades, de las elecciones y
del regreso de sus miembros. Cualquiera cuestion sobre elecciones se determinará de la manera dispuesta
por las leyes.

El Sor. PRICE dijo que le parecia notar un choque en esta seccion entre la primera
y la segunda cláusula. Cada Cámara juzgará de las cualidades y del regreso
de sus propios miembros, segun se dispone en la primera parte. La segunda no
da fuerza ni efecto á la seccion, y por tanto proponia suprimir todo lo que sigue
despues de la palabra "miembros."

El Sor. NORTON dijo que, aunque la necesidad de esta cláusula pudiera no habérsele
ocurrido al representante que acababa de hablar, se le habia ocurrido á los
que habian formado casi todas las Constituciones de todos los Estados de la
Union.

Cada Cámara deberá naturalmente ser el juez de sus propios miembros, y
juzgar de sus cualidades y empleados; pero la manera de determinar una cuestion
sobre elecciones debe determinarse por la ley. En virtud de esta cláusula, determina
la Legislatura segun las leyes, estando enteramente de acuerdo con la cláusula
precedente, determina que la Legislatura disponga acerca del modo en que deban
decidirse las cuestiones, acerca de las elecciones; de consiguiente no es solamente
conveniente sino tambien de absoluta necesidad.

El Sor. PRICE dijo que querria que el representante (Sor. NORTON) le diese
una razon mas poderosa para conservar esta cláusula, que el hecho de hallarse
en varias Constituciones. Que él (Sor. PRICE) creia entender la lengua inglesa, y
no podia verdaderamente ver que hubiese necesidad alguna de palabras que nada
añadian en substancia á la seccion. Que eso equivalia lo mismo que dar poder á
la Legislatura, para formar una ley que decida las cuestiones que ocurran sobre
elecciones despues de haberse ya dispuesto que la Legislatura decida sobre dichas
cuestiones y sobre las cualidades de sus propios miembros.

El Sor. NORTON— Esta cláusula no provee solamente para las cuestiones sobre
la eleccion de los miembros de la Legislatura; pues puede haber cuestiones sobre
este asunto, respecto de la eleccion de Gobernador ó Sheriff y otros empleados del
condado. Dispone la cláusula que la Legislatura determine, segun las leyes, el
modo en que deban decidirse estas cuestiones. Es necesario que la Legislatura
tenga á la vista un sistema que le sirva de guia, á fin de que pueda informar á la
persona que ocupa la silla ó el empleo, y á la que lo reclame, y pueda determinar
el modo en que deban citarse y examinarse los testigos.

El Sor. CROSBY observó, que si se adoptaba esta última cláusula, la Legislatura
podia pasar leyes que decidieran la eleccion de miembros para las Legislaturas
subsecuentes. Por lo tanto, si se insistia en que se adoptase, él propondria la conveniencia
de enmendarla, para que todas las cuestiones de elecciones, escepto la de
los miembros de la Legislatura, las decidieran las leyes que pasare ese cuerpo; y
las de los miembros no podria decidirlas sino el cuerpo á que pertenecen dichos
miembros.

El Sor. PRICE dijo, que esta cláusula no podria servir para el caso en que se
presentase una cuestion de eleccion para Gobernador; pues solamente dice que las


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leyes dispondrán y determinarán la manera de decidir una cuestion de eleccion
(refiriéndose á las elecciones para la Legislatura). No tenia inconveniente en
redactar una seccion separada que contuviese una disposicion general para todas las
elecciones, escepto la de los miembros de la Legislatura, si se estimaba necesario,
pero creia que no se debia incluir en esta seccion.

Púsose á votacion la enmienda y se desechó. Igualmente se puso á votacion
la seccion 8a, segun se presentó por la Comision, y fué adoptada.

9. Una mayoria de cada Cámara constituirá quorum para decidir los negocios, pero si hay
un número menor, se diferirá de dia en dia, y podrá exijirse la asistencia de los miembros ausentes
del modo y bajo las penas que disponga cada Cámara.

10. Cada Cámara determinará las reglas de sus procedimientos, y con el de dos terceras partes
de sus miembros electos podrá espeler á un miembro.

11. Cada Cámara llevará un diario de sus procedimientos, y lo publicará; y los votos afirmativos
y negativos de los miembros de cada Cámara, se asentaran en el diario, á instancia de tres
miembros presentes.

12. Los miembros de la Legislatura tendrán el privilegio de no poder ser arrestados por ninguna
causa, escepto por traicion, felonia, ó disturbio de la paz; ni estarán sujetos á ningun proceso civil,
durante la reunion de la Legislatura, ni por quince dias antes de su apertura, ó despues de cerrarse.

13. Cuando ocurran vacantes en alguna de las Cámaras, el Gobernador ó quien ejerza las funciones
de tal, publicará un decreto para elegir la persona que debe ocupar dichas vacantes.

14. Las puertas de cada Cámara permanecerán abiertas, escepto en aquellos casos en que opine
la Cámara la necesidad de guardar secreto.

15. Ninguna de las Cámaras suspenderá sus sesiones por mas de tres dias, ni se trasladará á
ningun otro lugar sin el consentimiento de la otra.

16. Podrá iniciarse cualquiera ley en cualquiera de los dos Cámaras de la Legislatura; y todas
las leyes que pasen en una Cámara podrán enmendarse en la otra.

Tómase en consideracion la seccion 17a, que dice así:

17. Toda ley (bill) que pase la Legislatura deberá presentarse al Gobernador antes que tenga
fuerza de ley. Si él la aprueba, la firmará; pero si no la devolverá con sus objeciones á la Cámara
en que se haya originado, quien deberá asentarla en el diario, y procederá á considerarla nuevamente.
Si despues de haber vuelto á considerarla vuelven ambas Cámaras á pasarla, á votacion nominal,
por una mayoría de dos terceras partes de los miembros presentes de cada Cámara, tendrá fuerza de
ley, no obstante las objeciones del Gobernador. Si no se devolviese alguna ley en el término de
diez dias de haber sido presentada al Gobernador (sin contar el domingo) adquirirá fuerza de ley,
como si hubiese sido firmada, á menos que la Legislatura haya impedido su devolucion, por haber
suspendido sus sesiones.

El Sor. JONES propuso enmendar la seccion insertando la palabra "tres" en
lugar de "diez."

El Sor. NORTON creia que era costumbre conceder al Gobernador diez dias,
para preparar sus objeciones, pues seria casi imposible hacerlas en tres dias.

El Sor. JONES dijo, que muchos de los Estados le concedian cinco dias, y que
por la Constitucion de Iowa se limitaba á tres dias. Es bien sabido que la mayor
parte de las leyes importantes se pasan en los últimos diez dias de las sesiones de
la Legislatura. Si el Gobernador tiene derecho de hacer observaciones sobre las
leyes, tiene un poder absoluto é ilimitado. El Gobernador se halla siempre en
donde se reune la Legislatura, tiene conocimiento de todas las razones que existen
para la votacion de la ley; y está iniciado en todos los pasos que se han dado sobre
el particular; ¿por qué pues no podria él formar su opinion en tres dias sobre cualquiera
ley que pasase la Legislatura? Sucede en el Congreso que las leyes mas
importantes se pasan en las últimas sesiones, y es mucho mas probable que así
suceda en una Legislatura de Estado donde las leyes son locales y de menos importancia.
El (Sor. Jones) se oponia democráticamente á conceder al Gobernador
el poder de poner embarazos al pueblo.

El Sor. NORTON dijo, que los argumentos del representante serian muy buenos
si no estuviesen fundados enteramente en la suposicion de que el Gobernador fuese
un hombre corrompido; pero ningun Gobernador se atrevería á poner objeciones
á una ley de esta manera. Si se pasase una ley injusta durante los últimos dias de
la Legislatura, el Gobernador podia en virtud de su poder oponerse á ella, pero
ningun Gobernador tomaria sobre sí la responsabilidad de hacerlo. Ni es de suponerse
que el Gobernador violase su juramento de oficio; pues si lo hiciese se le


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deberia privar enteramente de poder del intervenir en las leyes. Debia tener bastante
tiempo para espresar sus ideas ó no tener tal poder.

El Sor. SHANNON indicó cinco dias en vez de tres.

El Sor. JONES aceptó la enmienda.

Se puso á votacion la proposicion de suprimir la palabra "diez" y sustituir
"cinco," y se decidió negativamente.

Adoptó la seccion 17a. segun la presentó la Comision.

El Sor. DENT hizo la siguiente proposicion:

Ninguna ley tendrá fuerza de tal, á menos que reciba la sancion de la mayoria de los miembros
de ambas Cámaras.

El Sor. DENT observó que podia haber un quorum que consistiese de poco mas
de una cuarta parte de todos los miembros. El creia que ninguna ley deberia tener
fuerza de tal, á menos que recibiese la sancion de la mayoría de todos los miembros
de ambas Cámaras.

El Sor. GWIN dijo que esta podia ser una disposicion muy buena, pero que era
del todo impracticable en las presentes circunstancias; pues seria imposible decir
cuando votaria una mayoría, y por consiguiente dicha disposicion seria inútil en la
Constitucion.

El Sor. JONES observó que si recordaba bien, la Constitucion de New Jersey
decia, "personas presentes." No veia como podria asegurarse en todos tiempos
si habia mayoría de todos los miembros electos, especialmente en este pais, donde
era necesario proceder con la ligereza del vapor.

El Sor. SEMPLE tenia á la vista la Constitucion de Illinois, la cual dispone que
todas las leyes, antes que adquieran fuerza de tal, deberán pasarse por votacion
nominal, y que los votos en favor ó en contra demostrarán la mayoría de votos de
todos los miembros en ambas Cámaras. Le parecia que era evidente la necesidad
de una regla semejante. En el corto tiempo que existe esta Convencion, se han
pasado importantes disposiciones cuando ha habido presente un reducido quorum;
y aunque esto pueda ser admisible en los casos en que la Cámara se constituya en
comision, era cuestionable, cuando las medidas de importancia iban á recibir su
final decision. Pueden pasarse en la Legislatura leyes muy importantes, poniéndose
de acuerdo algunos miembros, las cuales serian enteramente contrarias á los
deseos del pueblo; y esto mismo lo habia visto él suceder. Habia oido invitar á
varios miembros á salir de la Cámara, con el fin de conseguir el pase de algunas
leyes. Le parecia que esa era la mejor medida que podia adoptarse, para evitar
lo que temian algunos representantes, esto es, excesiva legislacion. Cuando es
dudosa la conveniencia de una disposicion, es mejor que prevalezca esta restriccion.

El Sor. HALLECK dijo, que tomando en consideracion el carácter peculiar de la
poblacion de California, seria muy difícil en las dos ó tres primeras Legislaturas,
que se reuniese mas de una mayoría de todos los miembros electos. Si requerimos
el voto de la mayoría de los electos para toda ley antes de que adquiera fuerza de
tal, desde ahora se puede anticipar que la Legislatura se verá obligada á holgar ó
á tomar asiento para hablar á las paredes. Creia, por tanto, que seria muy inadecuado
insertar la seccion propuesta.

Se puso á votacion la proposicion del Sor. Dent, y fué desechada.

Tomóse despues en consideracion la seccion 18a. Dice así:

18. La Asamblea tendrá el poder esclusivo para oir las acusaciones públicas; y estas serán
juzgadas por el Senado. Cuando se reuna para este objeto, los senadores prestarán juramento, y ninguna
persona será condenada sin el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes.

El Sor. JONES propuso enmendarla insertando, en lugar de "Asamblea," las
palabras "Cámara de los Representantes;" pues era el uso ordinario, y creia que
sería el mejor.

El Sor. NORTON dijo que la palabra "Asamblea" estaba usada en las secciones
precedentes, y no podia alterarse aquí sin cambiarlo todo, á fin de que correspondiese.


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El Sor. Jones, por tanto, retiró su enmienda; y se adoptó la seccion segun la
habia presentada la Comision.

Leyóse entonces la seccion 19a, que es como sigue:

19. El Gobernador, ——, estará sujeto á acusacion por cualquier mal desempeño de su
empleo; pero la acusacion en tal caso se estenderá solamente á su remocion y á la pérdida de su cualidad
para poder desempeñar en lo futuro en cargo alguno de confianza ó lucrativo en el Estado; mas
la persona condenada ó absuelta estará sugeta á acusacion ó querella particular, y al castigo segun
las leyes. Todos los demas empleados civiles serán juzgados por mal desempeño del empleo, del
modo que la Legislatura lo disponga.

El Sor. HALLECK propuso que el blanco permaneciese sin llenarse por ahora;
pues sería necesario que antes se determinase sobre cuáles empleos se habian de
crear.

El Sor. MCCARVER dijo que no veia inconveniente alguno para que se creasen
ahora aquellos empleos, y llenar el blanco.

El Sor. NORTON dijo que el blanco no podria llenarse hasta que no se formase
la Constitucion.

El Sor. DIMMICK propuso insertar la palabra "honor," antes de "confianza ó
lucrativo;" lo cual fue adoptado.

Difirióse la cuestion sobre llenar el blanco; y habiéndose puesto á votacion
la seccion con la enmienda hecha, fué adoptada.

Adoptáronse tambien, sin debate alguno, las secciones 20 y 21. Dicen así:

20. Ningun Senador ó miembro de la Asamblea podrá ser nombrado para ningun cargo civil
lucrativo en este Estado que haya sido creado, ó cuyos emolumentos se hayan aumentado durante el
término para que haya sido electo, escepto los que se puedan ocupar por eleccion del pueblo.

21. Ninguna persona que ocupe algun empleo lucrativo bajo el gobierno de los Estados Unidos,
ó de este Estado, o cualquiera otra potencia, podrá ser elegida para la Lejislatura; esceptos los oficiales
de la milicia, que no gozan salario, y empleados locales y administradores de correos, cuyo
salario no exceda de quinientos pesos al año.

Tomóse en consideracion la seccion 22, cuyo tenor es el siguiente:

22. Ninguna persona que en lo sucesivo, sea colector ó depositario de fondos públicos, podrá ser
elegido para ninguna de las Cámaras de la Lejislatura, ni para ningun empleo de confianza ó lucrativo
en este Estado, hasta que haya dado cuenta y pagado á la tesorería todas las sumas por las
cuales sea responsable.

El Sor. PRICE propuso que se suprimiese la seccion, pues no veia qué razon
habia para ella, pudiendo privar de una silla en la Lejislatura á un hombre honrado
y digno de ella. Cualquier hombre honrado puede estar debiendo al Estado,
y no ser por mala voluntad, sino por desgracias que no pueda remediar. El (Sor.
Price) creia que esta seccion no protegería en nada al gobierno, y que no habia en
ella ningun principio digno de la Constitucion.

El Sor. NORTON consideraba la seccion como muy importante, pues creia que
los empleados debian ser responsables por el dinero que tienen en su poder. No
es poca cosa el que el Gobierno sea protejido contra los hombres deshonrados.
Muchos empleados públicos tienen gruesas sumas en su poder, y el pueblo debe
saber en qué se gasta ese dinero. Si se ha gastado fraudulentamente, el que ha
cometido el fraude no debe ser elegido para ningun empleo. El representante
dice que una persona que tenga fondos públicos puede sufrir una desgracia en negocios
particulares y no poder saldar sus cuentas á su debido tiempo. En tal
caso, no debe estar en la Lejislatura.

El Sor. WOZENCRAFT deseaba saber qué objeto tenia un empleado que habia
hecho un desfalco, en ser candidato para una silla de la Lejislatura, á menos que
sea con el objeto de proponer y esforzarse en hacer pasar aquellas medidas que lo
liberten de su responsabilidad. Consideraba la seccion como muy importante, á
fin de cerrar las puertas contra personas de este carácter. Todos los miembros
han visto los efectos de los inmensos desfalcos en los Estados de la Union, y deberian
estar escarmentados y sacar fruto de la esperiencia.

El Sor. PRICE dijo que no deseaba que se entendiesen mal las observaciones
que habia hecho sobre el particular. Que no habia un miembro que estuviese
mas que él por la responsabilidad pública; pero que no veia en esta seccion nada


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que tendiese á proteger al pueblo de California. Si algun hombre hace un desfalco
en este pais, el pueblo lo sabe, y queda marcado. Si no tiene dinero disponible,
el pueblo lo sabe tambien, y puede proceder conforme á ello; y nunca podrá ser
sostenido por el pueblo en ninguna candidatura. Pero él (Sor. Price) sostenia
que un hombre, por una serie de desgracias, podia ser deudor del Estado, y al
mismo tiempo tener tan buen carácter, y ser tan acreedor al respeto y confianza
de sus conciudadanos, como cualquiera otra persona del Estado. Mas, por lo que
dispone esta seccion, un hombre que no haya perdido el respeto y confianza del
pueblo, ha de ser privado de ocupar una silla en la Lejislatura, y declarado incapaz
de ser elegido para ningun empleo de confianza ó lucrativo. El pueblo es competente
para juzgar de los que deban representarla.

El Sor. MCCARVER estaba decidido en favor de la seccion, pues es imposible
que el pueblo sepa siempre si los empleados públicos han saldado sus cuentas.
Es una cosa que debe requerirse y consignarse en la Constitucion, á fin de que el
pueblo esté al corriente de ello al tiempo de la eleccion. No debe permitirse á
ningun hombre volver á ser empleado del gobierno, despues de haber hecho un
desfalco; y por lo tanto, él (Sor. McCarver) estaba satisfecho de que la comunidad
aprobaria esta medida.

Púsose entonces á votacion la seccion 22, segun se redactó, y fué adoptada.

El Sor. MCDOUGAL creia que habia alguna mala inteligencia sobre esta votacion.
La proposicion fué suprimir la seccion, y se puso á votacion para adoptarse.
Si la mesa decidia que la seccion estaba adoptada, él apelaba de la decision.

El Sor. SHANNON preguntó si la mesa habia decidido que cuando se hiciese
una proposicion para suprimir una seccion, no podia recibirse dicha proposicion,
sino que en su lugar se considerase la cuestion original sobre el pase de la seccion.
Si era así, daria lugar á muchas equivocaciones.

El PRESIDENTE dijo que la primera cuestion despues de la lectura de la seccion,
era, "¿Deberá pasar esta seccion?" La proposicion para suprimirla era
innecesaria, porque si la Cámara rehusaba adoptar la seccion, sería naturalmente
desechada ó suprimida.

El Sor. MCDOUGAL apeló de esta decision. Despues de lo cual se considerò
la cuestion sobre la apelacion, y se sostuvo la decision de la mesa.

El Sor. PRICE propuso se volviese á considerar la seccion, para dar oportunidad
al representante por Sacramento de someter una enmienda.

Se puso á votacion, y la Cámara rehusó volver á considerar la seccion.

Leyóse en seguida la seccion 23, y fué adoptada sin debate alguno. Dice así:

23. No podrá disponerse de ningun dinero de la tesorería, sino en virtud de asignaciones hechas
por la ley.

Consideróse entonces la seccion 24. Es como sigue:

24. Los miembros de la Lejislatura recibirán por sus servicios una compensacion que será
asignada por la ley, y se pagará por la tesorería; pero no se aumentará dicha compensacion durante
el término para que hayan sido electos los miembros de las dos Cámaras.

El Sor. SEMPLE dijo que siempre habia tenido la opinion de que en cuanto al
tiempo, no debia ser antes de la adopcion de la Constitucion; pero en este caso
es claramente necesario añadir una disposicion. La seccion en sí, es muy buena
y deberia adoptarse; pero enmendándola un poco obviaria dificultades, á su modo
de ver, y segun creia, tambien respecto de los otros representantes. Observó la
necesidad que habia de que esta Convencion fijase la compensacion para la primera
Lejislatura.

El Sor. WORZENCRAFT indicó que seria mas propio decir "fijada" en lugar de
"asignada" por la ley.

El Sor. CROSBY preguntó al representante (Sor. Worzencraft), si la compensacion
para la próxima Lejislatura habia de fijarse en la lista.

El Sor. WORZENCRAFT dijo que sí.

El Sor. DENT dijo que suponia que seria particularmente del interes de la
primera Lejislatura que este asunto se arreglase por la Convencion. Deseaba


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saber si la lista iba á ser parte de la Constitucion, y si habrá de tener fuerza de
ley; porque si la lista no tenia tal fuerza, la compensacion de los miembros de la
primera Lejislatura no se fijaria.

El Sor. GWIN leyó la seccion 18 de la Constitucion de Michigan, de la cual
se habia copiado esta seccion, segun se pone á continuacion, omitiendo la última
cláusula:

Los miembros de la Lejislatura recibirán por sus servicios una compensacion que será asignada
por la ley, y se pagará por la tesorería; pero no se aumentará dicha compensacion durante el término
para que hayan sido electos los miembros de ambas Cámaras; y dicha compensacion no excederá
de —— pesos por dia.

Consideróse la enmienda del Sor. Worzencraft para insertar, "fijada" en lugar
de "asignada;" se aprobó y la seccion fué adoptada con esta enmienda; adoptáronse
tambien las secciones 25 y 26, sin previo debate. Dicen así:

25. Toda ley que pase la Legislatura, no abrazará mas que un objeto, el cual se espresará en el
título; y no se revisará ó enmendará ninguna ley refiriéndose á su título; pero en tales casos la ley
revisada ó la seccion enmendada se volverá á acordar y publicar toda entera.

26. La Legislatura no podrá conceder ningun divorcio.

En seguida se consideró la seccion 17a. que es como sigue:

27. Este Estado no autorizará ninguna loteria, ni se permitirá la venta de billetes de loteria.

El Sor. PRICE propuso suprimir esta seccion. Creia que seria sumamente impolítico
prohibir sorteos de loterias en este pais; pues podia ser un gran ramo de
las rentas de este Estado y por mas tachable que fuese el principio, creia que en
algunos casos era mejor legalizar ciertos actos inmorales que dejarlos cometer en
secreto. Estaba opuesto á poner trabas á las Legislaturas venideras con respecto
á este asunto; y creia que deberia dejarse al pueblo que prohibiese ó no las loterías,
segun lo estimase conveniente. El consideraba la conveniencia de esta política
como demasiado palpable para que requiriese un argumento poderoso. Deseaba
que los representantes reflexionasen antes de prohibir, para siempre, las loterias
en California. El por su parte estaba opuesto al sistema y sentiría verlo
autorizado; pero creia que era un mal necesario en California, especialmente
ahora. El Estado podria sacar anualmente del privilegio de loterias trescientos
mil pesos, cuya suma seria de un grande alivio para atender á las embarazosas circunstancias
en que se hallará cuando se establezca el nuevo gobierno, por razon
de la dificultad de organizar un perfecto sistema de constituciones. Ademas seria
de un alivio muy esencial para el pueblo y sufragaria los gastos de su Legislatura,
que se estableciesen mejores medios para obtener toda la suma necesaria para
ascender á los gastos del gobierno.

El Sor. MCCARVER dijo que creia seria muy estraño si el pueblo de esta region
aurífera no pudiese sufragar los gastos de un gobierno de Estado sin entrar en un
sistema de corrupcion autorizado. Si el gobierno que autoriza la venta de billetes
de loteria, y los compradores de esos billetes no fuesen jugadores verdaderos, con
seguridad se les pondria en camino de hacerse jugadores de profesion.

El Sor, HOPPE dijo que consideraba esta como una cuestion muy importante; él
admitía el hecho establecido por su amigo el representante por San Francisco (Sor.
Price), de que el Estado de California probablemente recibiria del privilegio de los
sorteos de loterias trescientos mil pesos anuales; y admitia tambien que seria una
adquisicion rental muy apetecible. Pero habia envuelta otra cuestion en la adopcion
de esta seccion, cuestion de mucha mayor importancia que el dinero; pues
concernia al bienestar de la sociedad y á los intereses industriales permanentes
del Estado. El sistema no solo es tachable en sí mismo, sino que tambien lo era
muy especialmente en este pais donde es tan grande la inclinacion al juego. Sus
efectos se sienten mas profundamente por aquellos que son menos capaces de sostenerlos.
Penetran en los círculos doméstícos; destruyen la dicha de las familias,
y sus consecuencias se hacen sentir con mas especialidad en las viudas y en los
huérfanos. Apelaba á esta Cámara para que no se sancionase un principio tan
funesto á los mejores intereses de la sociedad.


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El Sor. SHANNON dijo que él sostendria la proposicion del representante por
San Francisco (Sor. Price), segun el principio que él habia defendido, cuando se
presentase el asunto de loterias en el bill de facultades. Creia que deberia dejarse
á la Legislatura, pues no concebia que en esta Convencion hubiese mayor sabiduria,
incluyendo las canas, que la que habia en las Legislaturas venideras del Estado;
ni era propio impedir á dichos cuerpos el adoptar aquellas medidas de conveniencia
pública que estimasen espeditas. Deseaban dejar sin embarazo á la Legislatura;
siendo suficiente establecer el gran principio fundamental de una forma
de gobierno republicano sin pretender privar al pueblo de los derechos de pasar
aquellas leyes que creyese convenientes, y no inconsistentes con aquellos principios.

El Sor. DENT se oponia á la enmienda, creia que el Estado debia prohibir un
vicio que es censurado en los individuos. El Estado no deberia dejarse alimentar
del producto de un vicio que causa la destruccion de sus miembros. Sí el vicio
es tachable en los individuos, lo es aun mas en el Gobierno que se tiene por el
guardian de los individuos y protector de sus intereses. Creia que podia ocurrirse
á otros medios mas honrosos que á un sistema de corrupcion autorizado, para
subvenir á los gastos del gobierno.

El Sor. PRICE dijo que admitia que él habia sido enteramente derribado por las
observaciones de su amigo el representante por San José (Sor. Hoppe), quien le
habia instruido en la moral. El (Sor. Price) sostenia que el pueblo de California
es al presente esencialmente jugador y seria inútil separarlo de esta senda.
En California cada casa pública tiene sus mesas de monte y faro autorizadas por la
ley donde quiera que hay leyes. En estas casas se ven á cientos de individuos poner
su dinero á los hazares da estos juegos. ¿Habria denunciado estas casas de
juego el representante (Sor. Hoppe) sí se hallase ahora entre sus comitentes? El
(Sor. Price) habia quizás asumido una posicion poco política y honrosa, pero estaba
seguro de que ahora estaba en el ínteres de este pais reunir todos los medios que
se hallaban á su alcanze para crear las rentas. Se habia dicho que este era un
pais muy rico, que el pueblo era capaz de pagar $300,000 sin recurrir á un sistema
de esta clase para soportar los cargos públicos; pero que cuando se impusiese
al pueblo una contribucion pesada, podria decir al representante (Sor. Hoppe) que
encontraria mayor dificultad en colectarla de lo que se imaginaba. Creia que en
la actualidad no habia pueblo alguno en el mundo que pudiese soportar contribuciones
con mayor dificultad que el pueblo de California. El estado actual del
pais no permite la coleccion de contribuciones, pues esta es una poblacion transeunte
y fluctuante. Se ven, pero cuando se buscan no pueden hallarse. Trescientos
mil pesos al año sería una suma muy considerable en nuestra tesoreria.
Queria presentar la Constitucion al pueblo de este pais en la forma mas sencilla, y
deseaba que marchase desembarazada de restricciones onerosas. Déjese al pueblo
que juzgue por sí y pase aquellas leyes que requieran las circunstancias.

El Sor. HALLECK convino con el representante por San Francisco (Sor. PRICE)
en cuanto á la conveniencia de permitir al pueblo que legislase por sí; pero al
mismo tiempo el objeto de esta Convencion es limitar los poderes de la Legislatura;
y le parecia que esta misma cláusula fija el límite mas importante á aquellos
poderes. Este puede ser un pueblo jugador, perono debemos crear en esta Constitucion
un Estado jugador. Sí se necesita dinero para soportar las cargas del
Gobierno de Estado, no lo obtengamos por un medio que aun el mismo representante
(Sor. PRICE) admite que es inmoral. Esta cláusula se encuentra en casi
todas las nuevas Constituciones, se halla en las antiguas, pero se ha puesto despues
en la mayor parte de las que han sido enmendadas. En la antigua Constitucion
de Nueva York, á que se ha hecho referencia en el curso del debate, no se
puso ninguna prohibicion. Muchos de los representantes presentes recordarán el
famoso caso de YATES and MCINTYRE, que no solamente arruinó á individuos del
Estado, sino que tambien fué causa de serios compromisos al mismo Gobierno del
Estado. El resultado demostró tan claramente los males del sistema de loteria,
que la Convencion de Nueva York insertó, en 1846, una cláusula precisamente


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en el primer artículo de la nueva Constitucion (véase sec. 10) prohibiendo las loterias
y la venta de sus billetes. Le parecia al Sor. HALLECK que esta prohibicion
era una de las mejores que podrian insertarse en el artículo para limitar los poderes
de la Legislatura.

El Sor. MOORE dijo que no habia recibido instrucciones de sus comitentes para
determinar sobre las diversiones particulares en que debian pasar el tiempo cuando
vayan á acostarse ó cuando se levanten. El vino aquí para establecer los grandes
principios generales de la libertad religiosa.

El Sor. DIMMICK convino con el representante (Sor. MOORE) acerca de que
esta Convencion se reunia aquí con el objeto de formar una Constitucion basada en
los grandes principios de la libertad religiosa, pero que el preopinante aun tenia que
saber que la esclucion de una cláusula que prohibe el juego es de libertad religiosa.
Pudiera sostenerse que el juego es de libertad religiosa, en cuanto se concede la
mayor libertad posible en una comunidad donde exista la religion; pero se necesitaria
dar una interpretacion muy libre á las observaciones del representante para
colocar el vicio del juego dentro de los límites ordinaríos de la religion. El Sor.
DIMMICK dijo que semejante teoria de moral era muy nueva y creia que deberia
omitirse en esta Constitucion. El representante por San Francisco (Sor. PRICE)
proclamó que esta era una comunidad jugadora; mas el Sor. DIMMICK no estaba dispuesto
á aceptar la observacion en cuanto á sus comitentes, y confiaba en que
semejante cosa no podria decirse de todos los distritos de California, aunque pudiera
aplicarse con propiedad al distrito que representaba el Sor. MOORE, y acaso tambien
á algunos otros. Podria ser conveniente autorizar el juego en ciertas partes
del pais, pero no las loterias. Pudieran sancionarse otras costumbres que hayan
sido corrientes en el pais; pero por su parte, preferia que se prohibiese toda clase
de juego. Po mas que hayan sido permitidas en otras Constituciones, es ya tiempo
de que esta Convencion presente al pueblo de California una Constitucion que
prohiba todo vicio perjudicial é inmoral. Algunos representantes aseguran que no
estamos aquí para formar leyes; y él pregunta si no estamos aquí para formar
una Constitucion que es la ley mas poderosa que se conoce bajo nuestro sistema
de gobierno. Esta Constitucion requiere solamente la sancion del pueblo para
hacer la ley fundamental del pais. Otras leyes, pasadas por la Legislatura estan
sometidas á ella. Confiaba en que este nuevo Estado, que estaba llamado á ocupar
un lugar tan prominente en nuestra Confederacion, no adoptaria, por su reputacion,
un sistema inmoral de contribucion como un ramo de rentas. La mejor política
de los gobiernos, así como de los individuos, es una estricta adhesion á los medios
legítimos y honrosos de sostenerse. Cualquiera que sea el beneficio temporal que
se reciba de una política contraria, los males del desvio de este gran principio son
ciertos y se sienten tarde á temprano. En cuanto á los gobiernos, las inevitables
consecuencias son, un sistema de legislacion estravagante y desfachatado; un desordenado
espíritu de especulacion, y un desarreglo y una confusion general en los
intereses permanentes del Estado; en cuanto á los individuos les incita á la pereza
y al disgusto para aquellas ocupaciones industriosas que mas impulso dan á la
riqueza y prosperidad del pueblo. La cuestion sobre las rentas es de muy poca
importancia comparada con el grande y duradero perjuicio que hacen al pueblo,
instituciones de esta clase. El sistema de loteria, como el de todos los otros juegos,
es un sistema de trampear. La suerte debe estar contra el comprador del
billete, sino, la institucion no se podria sostener. Todas las rentas se obtienen de
estas suertes que estan contra el comprador. Y este Estado, que va á introducir
nuestros grandes principios de Gobierno republicano á las naciones del Pacífico,
¿se sostendrá con la ruina de sus individuos? ¿Sancionará el Estado de California
una institucion que solo se podrá sostener causando degradacion, pobreza y crímen?
El creia que no; y por tanto, esperaba que esta prohibicion se incorporaria en la
Constitucion. El apelaba al buen juicio de esta Cámara, á que prohibiese para
siempre á la Legislatura el adoptar una medida de una tendencia tan perjudicial;
como degradante al honor de un Estado republicano, y tan destructora de los intereses
del pueblo, tanto en sus relaciones comunes como en las políticas; y en


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fin, tan universalmente abolido por el buen juicio del pueblo americano. Púsose
á votacion la seccion 27a., como la presentó la Comision, y fué adoptada. Adoptáronse
tambien sin debate alguno las secciones 28a. y 29a. Son como sigue:

28. El censo de este Estado se tomará bajo la direccion de la Legislatura en los años mil ochocientos
cincuenta y dos y mil ochocientos cincuenta y cinco, y despues, al fin de cada diez años; y este
censo junto con el que se tomare por disposicion del Congreso de los Estados Unidos en el año de
mil ochocientos cincuenta, y cada diez años subsecuentes, servirá de base para la representacion de
ambas Cámaras de la Legislatura.


29. El número de Senadores y miembros de la Asamblea de la primera Legislatura que se tenga
despues del censo que aqui se dispone, será fijado por la Legislatura, y dividido entre los distintos
condados y distritos, segun se establezca por ley, y conforme al número de habitantes blancos. El
número de miembros de la Asamblea no será menos de veinte y cuatro ni mas de treinta y seis,
hasta que el número de habitantes de este Estado ascienda á cien mil; y despues de este periodo á
tal proporcion que el número total de miembros de la Asamblea no sea menos de treinta ni mas de
ochenta.

Tomóse en consideracion la seccion 30a., cuyo tenor es el siguiente:

30. Cuando un distrito Congresional, Senatorial á de Asamblea, se componga de dos ó mas condados,
no podran estar separados por ningun otro condado perteneciente á otro distrito; y ningun condado
deberá dividirse para formar un distrito Congresional, Senatorial ó de Asamblea.

El Sor. PRICE preguntó al presidente de la Comision (Sor. NORTON) de dónde
habia tomado esta seccion.

El Sor. NORTON dijo que procedia de la Comision escogida para la Constitucion.

El Sor. PRICE preguntó, si el presidente de la Comision se tenia como el autor
de ella. Quisiera saber si la seccion podria encontrarse en alguna de las Constituciones,
y si así era, en qué Constitucion?

El Sor. HALLECK dijo que se habia tomado de la Constitucion de Iowa.

El Sor. PRICE dijo que no podia ver la utilidad de llenar la Constitucion de
California con secciones de esta clase. Sí no fuese á haber Legislatura, podria ser
muy conveniente disponer la division de los condados en distritos; pero qué tiene
que hacer esta Cámara con eso? Es una cosa que no podia concebir. Por tanto
proponia suprimir la seccion.

El Sor. SEMPLE llamo la atencion del representante al sistema conocido por
gerrymandering en los Estados de la Union, y esplicó las consecuencias de este
sistema. El estaba en favor de la seccion, pues consideraba que era necesario que
la Constitucion dispusiese algo contra los fraudes políticos de esta clase; y si
nunca se hubiese formado y presentado en otras Cámaras esta misma disposicion,
creia que la Comision merecia alabanzas por haber creado una tan excelente.
Púsose á votacion la seccion, y fue adoptada.

A propuesta, se levantó la Comision, hizo su informe, y obtuvo permiso para
volverse á sentar.

A propuesta se suspendió la sesion hasta las diez del dia siguiente.

VIERNES, SETIEMBRE 14 de 1849.

La Convencion se reunió conforme á la cita.

Oracion por el Rev. Sor. ANTONIO RAMIREZ. Leyóse la sesion anterior y
quedó aprobada.

El Sor. BOTTS de la Comision escogida (á la cual se habia sometido el asunto
sobre el modo mas apropósito de pagar los gastos de la Convencion, y el salario y
otras compensaciones de sus empleados,) presentó un informe, acompañado de
cierta correspondencia que habia habido entre la Comision y el brigadier general
graduado Sor. RILEY, gobernador de California, en la cual el general RILEY decia
que pagaria los gastos necesarios de la Convencion, hasta donde alcanzasen los
fondos que estaban en su poder; y sometia una comunicacion dirigida por él al
general PERSIFER SMITH que contenia una relacion de la manera en que se colectaron
estos fondos, junto con un informe de la minoría de la misma Comision; lo
que dispuso quedase sobre la mesa para tomarse en consideracion en tiempo oportuno.


100

El Sor. ORD propuso que se formasen cuarenta y tres copias del informe, sin
incluir la correspondencia, para inteligencia de la Convencion. Decidióse negativamente.

A propuesta del Sor. Sherwood, se ordenó que se formasen veinte copias del
informe, sin la correspondencia, para la Convencion.

Decidióse negativamente una proposicion para formar algunas copias de la correspondencia
para inteligencia de la Convencion.

El Sor. GWIN propuso que se volviese á considerar la proposicion que se habia
adoptado para las veinte copias del informe sin la correspondencia, be decidió
negativamente.

A propuesta se aplazó la Convencion para las tres del dia siguiente.

SABADO, SETIEMBRE 15 de 1849.

Leyóse la sesion anterior, y quedó aprobada.

El Sor. GWIN propuso que se tomase en consideracion el informe de la Comision
de la Cámara sobre el bill de facultades, con la mira de tratar acerca de las
enmiendas.

A indicacion del Sor. SHANNON, el Sor. GWIN retiró su proposicion.

El Sor. CARRILLO se levantó para hablar á la Convencion, y hallándose ausente
el intérprete y su secretario, se le suplicó al Sor. FOSTER, diputado por Los Angeles,
que interpretase las observaciones del Sor. Carrillo.

El Sor. CARRILLO se quejó de la incapacidad y falta de respeto del secretario
del intérprete. Sobre lo cual el Sor. BOTTS propuso lo siguiente:

Se resuelve: Que en virtud de la queja del Sor. Carrillo, uno de los miembros de esta Cámara
sobre la falta de respeto del secretario del intérprete hácia él, quede dicho secretario removido.

Adoptóse esta resolucion.

A propuesta del Sor. HOPPE, se suplicó al juez White que hiciese de segundo
intérprete de la Convencion, temporalmente.

A propuesta del Sor. SHANNON, se tomó en consideracion el informe de la
Comision de Hacienda. Dice así:

Informe de la minoría de la Comision de Cinco, sobre el pago de los gastos de
la Convencion, y del salario y otras compensaciones de sus empleados:

La Comision á quien se ha encargado el asunto sobre el modo mas conveniente que debe adoptarse
para el pago de los gastos de la Convencion, con instrucciones para que informase sobre la dieta
adecuada y otras compensaciones de sus empleados, ha tomado estos objetos en consideracion, y
suplica se le permita informar:

Que los empleados de esta Convencion son acreedores á una dieta en el órden siguiente:

El Secretario, $28.00; el segundo Secretario, $23.00; el Macero, $22.00; los Amanuenses,
$18.00; el Portero, $12; el Page, $4.00; el Orador (Reporter) $50.00; el Capellan, $16.00; el
Intérprete, $24.00; el segundo Intérprete, $21.00.

La Comision informa ademas, que en su opinion el modo mas fácil y conveniente de pagar los
gastos de la Convencion, es disponer en la lista que la primera Lejislatura que se reune en virtud de
esta Constitucion, disponga tan pronto como sea posible acerca de ello.

El Sor. HALLECK propuso que se devolviese el informe á la Comision, con
instrucciones para fijar la dieta del Secretario y Traductor en $16.00; y en
proporcion la de los demas empleados de la Convencion.

El Sor. BOTTS se oponia á la proposicion, pues creia que solo produciria demora.
Por su parte, no podia saber con exactitud cuál debia ser la dieta de estos
empleados, hasta que no supiese de dónde debia pagarse, y en qué tiempo. Creia
que era sumamente importante que lo primero que se considerase fuese esa parte
del informe. El objeto del informe de la minoría es decidir esta cuestion de una
vez, á fin de que haya alguna base en que fundar las razones que hubieso para
fijar la compensacion de los empleados. Que era innecesario exigir que la Comision
volviese á informar. Los dos informes fijan la misma dieta; y asi convienen
en este punto, habiendo llegado á este resultado del modo siguiente: cada miembro
escribió la cantidad que creia propia para cada empleado, y las sumas de estas


101

cantidades divididas por cinco, que es el número de los miembros que componen
la Comision, dieron aquel resultado, y así se adoptó. No creia que cuando se
tomase en consideracion cómo se paga el trabajo en California, aunque la suma
parecia muy grande, se tuviese por exorbitante ó enteramente desproporcionada.
El Sor. Botts se habia informado de algunos comerciantes que empleaban dependientes
en San Francisco, y supo que lo que esta Convencion pagaba á los empleados
temporales, segun el precio fijado en el informe, era poco mas de lo que
los comerciantes pagaban á los dependientes que tenian sus plazas seguras y permanentes.
La Comision era de opinion que los empleados del Estado debian ser
tan inteligentes como los de los comerciantes, y por esto fué que la Comision fijó
una suma mucho mayor de lo que proponia el representante por Monterey (Sor.
Halleck). Para hacerles justicia á estos empleados, creia que el pueblo de California
les debia pagar tanto como lo hacian los particulares, pues la Convencion no
tenia derecho para depender del patriotismo de sus empleados. Los representantes
podian servir por puro patriotismo, si querian, ó rebajar sus propias dietas
á cuanto deseasen, porque recibiendo todos los honores podian hacerlo, pues era
una especie de compensacion; pero en cuanto á los empleados era diferente, porque
tenian casi todo el trabajo, y no recibian ningun honor.

El Sor. JONES no veia que hubiese gran diferencia en la proposicion del representante
por Monterey (Sor. Halleck), pues cuando mas no pasaria de cien pesos
diarios; y ademas, debia recordar la Cámara que estos empleados no residen en
Monterey; que han sacrificado sus colocaciones y perdido tiempo en venir aquí;
y por lo tanto no era sino muy justo el pagarles liberalmente.

El Sor. SNYDER se drijió en estos términos á la Comision:

Muchos asuntos se tocan en este informe y en la correspondencia que acompaña, que nos interesan
altamente; especialmente aquella parte que se refiere á la coleccion de rentas en este pais, y
la manera en que se ha aplicado el dinero colectado.

Solicito la indulgencia de esta Convencion para hacer algunas observaciones, que creo no serán
inoportunas en este momento, pues son relativas á los negocios de Hacienda de este pais, y al trato
que hemos recibido del Gobierno de los Estados Unidos.

La cuestion sobre los gastos de esta Convencion, á que se refiere el informe de la Comision,
sugiere naturalmente, que ha llegado el tiempo de que el Gobierno de los Estados Unidos abra los
ojos y considere sus obligaciones con respecto a este distante Territorio de California.

Hubo un tiempo, Señor Presidente, en que se estimulaba por cierto poder la immigracion á este
pais, si no directa, indirectamente.

Hablo de este asunto por conocimiento propio, pues yo mismo fuí inducido por un caballero que
está ahora en este pais, para venir á California. Sí, señor, este mismo caballero se halla ahora
en esta Cámara. Vd. sabe muy bien, Sor. Presidente, que apenas habiamos estado aquí un año,
cuando supimos que habian llegado despachos para el capitan Fremont, que estaba entonces en camino
para Oregon. Mas sea de ello lo que fuere, él regresó despues de haber llegado á la mitad del
camino, y en muy corto tiempo se vió ondear el pabellon americano dentro de las murallas de esta
ciudad. No diré, Sor. Presidente, ni necesito detenerme sobre la manera en que el Gobierno de los
Estados Unidos recompensó á aquel jóven; como fué colocado entre el fuego de los celos de oficiales
de mas edad y pericia.

Solo aseguraré aquí, que la conducta del Gobierno general fué, en este caso, y en el de la ayuda
que dió al pais para incorporarlo en nuestra Confederacion, inconsecuente en todos respectos. Condenan
al soldado fiel, y no manifiestan menos su falta de consideracion á los derechos de los americanos,
rehusando totalmente proporcionar los medios para pagar los gastos ocasionados para incluir
este territorio dentro de los límites de nuestra Union.

Señor, California ha sido engañada por el Gobierno general. Los ciudadanos que se arrojaron á
las hostiles playas del Pacífico, han sido engañados, sí; y el que mas lo ha sido es aquel jóven que
arrostró por su patria todos los peligros á la cabeza de un puñado de hombres arrojados, pasando las
cordilleras peligrosas que se hallan entre este y los Estados antiguos, para añadir otra estrella brillante
á nuestra ya gloriosa Confederacion.

Es cierto, Señor, que el gran Gobierno de los Estados Unidos, del cual nos consideramos como
una parte, deberia ser reprendido por California. No solamente los emigrantes á este pais, sino los
estranjeros residentes y los naturales de California, todos han sufrido por la negligencia del Gobierno
general. No hago estas observaciones porque ahora ame menos á mi patria y sus instituciones, sino
porque amo mas aquella libertad de la patria garantizada por nuestros mayores; y me glorío del
privilegio que permite al hombre mas pobre de nuestra República condenar á sus gobernantes
cuando han procedido injustamente, como lo han hecho con California.

A juzgar por sus actos, pareceria realmente, Señor, que el Congreso creia en la asercion del
representante por el pequeño Estado de Delaware, de que "en este territorio no habia cinco hombres
capaces de formar un gobierno para él," y por supuesto que no habia, en su opinion, mas que
otros tantos capaces de juzgar hasta donde habian sido ultrajados sus derechos, por negligencia.


102

Esta es Señor, la voz del pequeño Estado de Delaware, que resonó en la augusta Asamblea á
la cual los cuarenta miembros esta Convencion van á someter una peticion para que nos admitan
en la Union. Esperamos que el distinguido órgano del pequeño Delaware no agotó enteramente
la sabiduría de su Estado ó de su representante, en esta sábia observacion. Por mas insultante que
esta sea á este gran territorio y sus habitantes, no pelearemos con el pequeño Delaware, pues
nuestro pais podria meterse en su bolsillo aquel pequeño Estado, inclusa su sabiduría, y no sentir
que tal cosa existia en su vasto espacio.

Ahora, pues, Sor. Presidente, vendré al asunto que está en mas inmediata relacion con lo que
mas deseo decir Hemos oido el informe de la Comision de Hacienda, y la carta del Gobernador
Riley con respecto á la manera de pagar los gastos de la Convencion, á quien le da pena responder
claramente á las preguntas de la Comision. No me sorprende esto, pues conozco muy bien la
política liberal y generosidad del gobernador Riley, para tener la menor idea de que él rehusase
pagar los gastos de la Convencion si las instrucciones de su Gobierno fuesen bien claras.

No Señor La política mezquina adoptada por el Gobierno de los Estados Unidos hacia Califorle
pone fuera de su alcance el tener un gobierno civil digno de este pais, cuando debian ayudar al
nia pueblo de California á formar un gobierno de Estado; pues ha gastado los miles de pesos que ha
colectado de rentas en California. Yo preguntaria ¿en que se han gastado las rentas colectadas en
California? pero no teniendo leyes como los territorios de los Estados Unidos podra responderse que
no tenemos derechos para hacer asas preguntas. Hay un dicho antiguo que dice "él que baila, es el
que paga la música," y "es mala la regla que no es comun para todos;" y puesto que pagamos ¿no
tenemos derecho á que la música sea la que mas nos gusta? ¿Se han gastado esas rentas segun
mandan ciertas secciones en la Constitucion de los Estados Unidos? Si nos imponen tributos, ciertamente
nos debian dar algo en recompensa. Sr., ahora mismo está un oficial de la marina de los
Estados Unidos, inspeccionando y comprando los canales de San Pablo y la bahia de Suisun, ¿y
quién los paga? Los paga el pueblo por medio de suscricion. Yo mismo les presenté á los ciudadanos
de la ciudad de Sacramento, una lista pidiendo suscriciones. ¿Qué dijeron? No podemos dar
mas dinero para el gobierno, hasta que nos pague lo que nos debe.

Sin embargo, Señor, tenemos que continuar como comenzamos, pagando nosotros mismos los gastos
del Gobierno, arreglando nosotros las cosas por nuestra propia cuenta, por el honor que de ello nos
resulte. Dispense V.—por el honor del Gobierno de los Estados Unidos.

Señor, en el informe de la Comision de Hacienda con respecto al pago de los gastos de esta Convencion,
el Gobernador se refiere á la misma delicada posicion en que él se halla. No hay nadie
que sienta mas sincéramente su posicion que yo; y poco me curo de recibir lo necesario para sufragar
mis gastos.

Señor, hay ahora en esta Convencion algunos caballeros que han andado muchas millas para llegar
aquí, y muchos de ellos, que están sirviendo á su patria gratuitamente (como lo habian hecho antes,)
tienen reclamos contra el Gobierno por municiones suministradas durante la guerra, á las tropas del
Gobierno de los Estados Unidos.

Puedo designar á un caballero que está presente, que tiene reclamo contra el Gobierno de los
Estados Unidos por la suma de doce á quince mil pesos; y hay muchos mas que se hallan en igual
caso.

En este mismo pueblo, Señor, hay, á ciencia fija, un gran paquete de documentos enmohecidos, que
son reclamos contra el Gobierno de los Estados Unidos, por la cantidad de $400,000, que en pocos
años no dejarán de ser objetos interesantes para los anticuarios.

Todas las naciones del mundo están recogiendo el fruto del descubrimiento del oro de California,
y la principal son los Estados Unidos. ¿A quién se debe este descubrimiento? Al veterano zapador
el capitan S. A. Sutter, por cuya generosidad y benevolencia, proteccion y ayuda, se ha proporcionado
al fatigado viagero emigrante que ha trabajado tantos dias aciagos y pasado tantas noches ansiosas
en el estéril desierto de un pais desolado.

No necesito decir cómo han sido recompensados por los trabajos y peligros que han arrostrado
para abrir la vereda á los depósitos de las riquezas que se estan ahora sacando de los inagotables placeres
de California. El abandono y la indiferencia han sido sus recompensas.

¿Cuál ha sido el sacrificio? Véanse los blanqueados huesos de los emigrados que murieron de
hambre, dispersados en el valle de Sierra Nevada, donde, circundados por montañas de impenetrable
nieve, fueron debilitándose de día en día, luchando con poca esperanza contra una cruel desesperacion,
hasta que uno por uno fueron sucumbiéndo, quedando pocos para contar la triste relacion de sus sufrimientos.
Oh! corramos un velo sobre este cuadro doloroso, y esperemos que se tenga alguna simpatia
por los pobres emigrantes, si nada mas puede concedérseles.

Señor, espero que no está muy distante el dia en que el Gobierno de los Estados Unidos cese de
mirar con abandono á un pais de donde su pueblo y el de tantas otras naciones estan recomendo una
suma de riquezas tan inmensa.

El Sor. HALLECK dijo, que puesto que él habia hecho la proposicion, creia que
debia defenderla. El objeto de ella era evitar las dificultades que temian los representantes.
Si los gastos de la Convencion fuesen limitados a una pequeña suma,
no dudaba que se pagarian; pero era necesario que se pagasen los salarios con
mas economia. Si los gastos pasasen de los debidos límites, estaba seguro que no
se pagarian, y tendrian que dejarlos para que la próxima Legislatura los proveyese,
y se ofrecerian grandes dificultades para obtener el pago de reclamos atrasados de
esta clase. Si el salario de los empleados se fijase de veinte y dos á veinte y ocho


103

pesos ¿á cuánto llegarian las dietas de los representantes? Habia oido decir que á
treinta pesos. ¿Qué se diria de los miembros de esta Convencion si presentasen
al pueblo una cuenta de setenta mil pesos mensuales por formar una Constitucion?
Se nos da el salon amueblado, papel, tinta, luces, &c. para el uso de la Convencion,
es decir que necesitamos setenta mil pesos para el pago de los miembros y
empleados solamente. El estaba seguro que no se podria pagar de ninguna otra
manera que imponiendo un tributo para ello la próxima Legislatura. No sabia
qué haria el General Riley, pues no le habia oido decir ni una palabra sobre el
particular; pero sí sabia, que si él enviase á Washington una cuenta de estos
salarios, se le devolveria, y tendría que pagarlos de su propio bolsillo. Que él
(Sor. Halleck) habia tenido algo que hacer con cuentas públicas durante algun
tiempo, y sabia que era muy difícil sacar dinero de la Tesoreria de los Estados
Unidos. En los últimos diez dias se le habian hecho ofertas por cinco ó seis personas
competentes para desempeñar el mismo trabajo al precio que él habia propuesto,
y no hallaba ninguna dificultad en conseguir personas competentes por
aquel salario. Ademas, si fijamos el salario de los empleados y miembros de esta
Convencion á este precio, ¿podremos fijar el de los oficiales y miembros de la
próxima Legislatura á un precio mas bajo? Si nosotros dándosenos todo adornado,
gastamos setenta mil pesos al mes, ¿qué cantidad deberá asignarse para los
gastos de la Legislatura? ¿Puede acaso conseguirse esa suma en California por
medio de algun sistema de contribucion que se establezca? No, Señor: tendriamos
que enviar la cuenta al Gobierno general, y pedir al Congreso que hiciese una
asignacion para su pago. Mas el Congreso nunca accederia á ello. Fijemos pues
un límite moderado á los gastos de esta Convencion, á fin de que se puedan pagar
sin dificultad, y así estableceremos un ejemplo de economia que podrá seguir la
Legislatura. Este es un Estado nuevo; tenemos abundantes minas de oro y un
comercio cada dia mas floreciente; así se ve que tenemos abundantes manantiales
de riquezas, pero no es fácil colectar contribuciones. Si establecemos un ejemplo
estravagante que deberá seguir la próxima Legislatura, desde ahora podia sin duda
predecirse que los miembros de aquel cuerpo no se reunirán mas que una vez.
Por tanto, era de opinion que se fijasen ahora los salarios segun su proposicion.

El Sor. BOTTS se refirió al informe de la Comision que probaba que en lugar
de ser una cuota exorbitante los empleados recibian probablemente menos de lo
que siempre se habia pagado á ignales empleados en los Estados Unidos, pues los
precios son del todo relativos y proporcionados á las riquezas del pais. Cuando
un secretario recibe $28 en un lugar y $8 en otro, debemos atender á lo que
puede comprarse con estas sumas en el lugar en que se pagan. Deberia tenerse
presente que cuando un cocinero le cuesta duros $10 al mes en un lugar y $100
en otro, se verá que el secretario de los Estados Unidos recibe un salario mayor.
En cuanto á la imposibilidad de colectar contribuciones, estas han de pagarse por
los hacendados, zapateros, carpinteros, abogados, médicos, etc. Ahora bien, un
herrero estará muy contento con ganar $2 diarios en otra parte, mas en este pais
ganará $20, y puede pagar con la misma facilidad un peso de contribucion aquí
como veinte centavos en los Estados Unidos; y así se ve que el precio fijado en
el informe no es desproporcionado, tomando en consideracion estas razones. Los
representantes no deberian alarmarse al sonido de estas cantidades; sino que deberian
referirse á los salarios ordinarios que se pagan aquí en otras ocupaciones; pero no
diria nada mas sobre el particular, esperando que la Cámara se serviría determinar
el pago de los empleados. Creia conveniente, sin embargo, que la Cámara
tomase primeramente en consideracion aquella parte del informe que se refiere al
modo de obtener los medios, pues era necesario determinar si estos fondos unidos
á los que el General Riley proponia para pagar los gastos de la Convención, bastaban
ó no. Examinando la correspondencia oficial se verá que el General Riley
se reserva prudentemente el derecho que él (Sor. Botts) no podria concederle por
sí mismo, para decidir cuáles son los gastos necesarios de esta Convencion, ó en
otras palabras, si vosotros ocurrís á él para que pague estos gastos, él tiene derecho
de decidir sobre el precio de los salarios que vosotros estimeis conveniente


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adoptar, diciendo que es innecesario; pues el General Riley es un soldado veterano
y bizarro; y el (Sor. Botts) se cortaria el brazo derecho antes de hacerle subir
los colores á la cara de pura cólera. No era á él personalmente á quien
dirigia estas observaciones, sino á una autoridad mas alta, pues pasando la vista
por la correspondencia, observaba que el Presidente de los Estados Unidos se habia
atrevido á disponer de los fondos civiles. Todo le disponia para apelar de
cualquiera proposicion fundada en este estado de cosas. ¿Podia algun hombre
dudar de la ilegalidad de un acto semejante? ¿No hay en la Constitucion de los
Estados Unidos una cláusula que prohibe se disponga de dinero alguno del tosoro
público á no ser en consecuencia de asignaciones hechas por ley? Con una cláusula
semejante á la vista estaban dispuestos los representantes á no pedir á ningun
individuo que procediese con tan clara ilegalidad. El (Sor. Botts) fué informado
espresamente que estos eran fondos civiles de los Estados Unidos. Todos los
miembros de esta Cámara sabian muy bien que el Congreso no habia hecho asignacion
alguna para que este dinero saliese de la Tesoreria de los Estados Unidos,
y por consiguiente era una violacion de la Constitucion de parte del Presidente de
los Estados Unidos, en disponer de dichos fondos. ¿Querreis contribuir ó
humillaros á este acto? ¿Querriais tener parte en recibir ó disponer de este dinero
que solo podeis obtener violando la Constitucion? En toda la historia de
nuestro Gobierno, jamas se ha visto una violacion tan palpable de la Constitucion,
como la que pone en vuestro conocimiento esta correspondencia. Aquellos fondos
estan necesariamente en la tesoreria de los Estados Unidos, pues no puede ser de
otro modo. El Sor. Botts esperaba que no se le argüiria de que no hubiesen
nunca estado en la Tesoreria, pues desde el momento en que el dinero pertenece
á los Estados Unidos va á las manos de un colector, y se considera en la Tesoreria.
Niéguese esto, y se supondrá que el dinero del pueblo está a disposicion de cualquier
empleado que reciba ó entregue dinero en el país; pues no entra un solo
peso que no pase por sus manos. El General Riley, por su puesto hará lo que se le
mande, pero la orden es ilegal y vosotros tomais parte en un acto ilegal, cuando
consentís y mucho mas cuando proponeis recibir una parte de dichos fondos. En
primer lugar él (Sor. Botts) no podia admitir que esta Convencion se pusiese á los
pies de ningun individuo para pedirle humildemente que él les pagase los gastos
que creyese necesarios. En segundo lugar, él consideraba que todo el acto era
inpropio; que el Presidente de los Estados Unidos habia violado el juramento que
hizo de sostener la Constitucion, y que esta Convencion tambien sería culpable si
aceptase la menor parte de esos fondos. El habia resuelto no tomar parte alguna
en la disputa que existia entre el General Riley y el General Smith sobre este
particular; pues no tenia nada que hacer en ello; pero ya lo mande el General
Riley, el General Smith ó el Presidente de los Estados Unidos, él no consentiria en
tocar un centavo de los fondos. En cuanto al pago de los representantes, seria,
en su opinion, mas digno de esta Convencion, que se dejase la cuestion para que
otros la decidiesen. El Sor. Botts añadió que era justo y conveniente que se fijase
el salario de los empleados; pero que con respecto á los miembros, proponia que
se insertase en la lista una cláusula disponiendo que la primera Legislatura fije la
dieta y provea para el pago de los miembros de esta Cámara. Creia que no habia
otro modo de pagar á los empleados sino el que se adoptaba generalmente en los
Estados de la Union por los cuerpos de igual naturaleza,—dejarlo á la decision de
la primera Legislatura; y que si la Cámara era de opinion de que por razon á la
demora é inconvenientes á que necesariamente estaran sujetos, se aumentasen los
salarios, él estaba dispuesto á concederlos mas.

El Sor. JONES observó que era tal el jiro que se habia dado á este debate, que
temia que la resolucion original se hubiese olvidado. Que tenia una grande objecion
respecto al propósito de la mayoria de esta Comision en obtener el dinero del
Gobierno civil de aquí, pues creia que era una objecion mayor que la arguida por
su amigo el representante por Monterey (Sor. Botts). La objecion era esta: que
no parece saberse bien sí hay ó no algun dinero allí. Se nos ha dicho que si damos
á los empleados de esta Convencion mas ó menos de lo que ellos pudieran recoger


105

en las minas, pudieran probablemente ser pagados. El Sor. Jones no suponia
que un empleado que representa aquí el Gobierno de los Estados Unidos, un
oficial de alto rango, y cuya reputacion estaba fuera del alcance de toda censura,
pretendiese abrogarse la autoridad de guiar á esta Convencion, diciendo que él
arreglaria por sí el pago de los empleados, y limitarlos hasta donde él lo estimase
conveniente.

El Sor. BOTTS dijo que no habia pensado aludir á ningun empleado de alto
rango, sino que simplemente se habia apuesto al principio de dar derecho á ninguno
ni á ningun poder existente, para dictar á esta Convencion acerca de cuáles debian
ser sus gastos necesarios.

El Sor. JONES dijo que aludia á la tendencia general de las observaciones del
representante. La gran objecion argüida en otro lado de la Cámara parecia ser
que esto era cálculo de precios enormes, presentados por la Comision, que nunca
podria pagarse. Segun dicho cálculo se debian conceder veinte pesos al dia á
cada miembro, ademas de los gastos del viage, lo cual se considera sumamente escesivo;
y como miembro de esta convencion, él preferia que lo mas que se pagase,
á los miembros de esta Cámara fuese el que se paga en el Congreso de los Estados
Unidos. Un senador de los Estados Unidos recibe ocho pesos al dia é igual suma
por cada veinte millas que anda. Creia que ese precio era harto suficiente para
los miembros de esta Convencion y así se diminuiria considerablemente el presupuesto
de la Comision, de modo que todos los gastos de un mes no escederian probablemente
de treinta mil pesos. Cuando el General RILEY hacia de gefe civil de
este territorio, dijo á la Comision que él no podia decir si podria pagar todos los
gastos; lo cual dijo en contestacion á una comunicacion de la Comision en que se
le preguntaba sí él pagaria los gastos, sin intencion de que él interviniese ó coartase
las dificultades de esta Convencion. En cuanto al pago de los empleados el Sor.
JONES sostenia que esta Cámara estaba obligada, por su honor, á pagarles en cuanto
alcanzasen los fondos que recibiese de otras partes de este territorio; mas no
al precio de lo que ellos pudiesen obtener en los Estados antiguos, donde se vive
tan barato. Cualquiera de estos empleados pudiera ganar fácilmente diez y seis
pesos al dia empleándose en las minas; y ademas ellos han hecho grandes gastos
para venir aquí. Consideraba que era tanto trabajo el estar ocupado en una mesa
como cavando con el pico y azadon en las minas. Estos empleados han de pagarse,
y no podemos hacer nada sin sus servicios. Nosotros como miembros, tenemos
todo el honor y la gloria, y podemos someternos á servir sin ninguna compensacion
pecunaria; mas un amanuense no tiene ningun honor particular, ni gloria alguna
estraordinaria. El Sor. JONES estaba dispuesto á no pedir recompensa alguna por sus
servicios, si este Estado tuviese alguna objecion á pagarle; pero era muy diferente
respecto de los empleados de la Convencion. Habia entre ellos un caballero
—el macero—que habia perdido quince dias de su ordinaria ocupacion para venir
aquí y la paga de este oficial no ascenderia, al fin de las sesiones, á lo que él pudiera
ganar con un pico y azadon; se hallaba tambien un amanuense que habia viajado
cientos de millas, por mar y tierra para venir aquí; su paga era diez y ocho
pesos al dia, sin ningun aumento por los gastos de su viage, y lo mismo sucedia
con respecto á todos los demas empleados. El por tanto sostenia decididamente
el cálculo hecho por la Comision; pues lo creia muy razonable. Pero otra parte
del asunto se habia considerado por su amigo el representante por Monterey (Sor.
BOTTS.) ¿Tocaremos á este dinero, que se supone estar en poder del General
RILEY? No, nos quemará ó ensuciará los dedos, ó se creará una sensacion estraordinaria
en el pais. Seria conveniente pagar á estos empleados de un fondo puesto
á disposicion del Gobierno civil, por el Presidente de los Estados Unidos, á
menos que encontremos autoridad en la Constitucion de los Estados Unidos que
justifique la medida adoptada por el Presidente. Ahora bien, sostenia que si el
Gobierno de los Estados Unidos posee legalmente este Territorio, estaba legalmente
comprometido á sostenerlo.

El Sor. BOTTS pidió al representante que hiciese distincion entre el Gobierno
y el Presidente.


106

El Sor. JONES reasumió. El único derecho que tenemos es el incidental de
ajustar tratados. Nosotros somos los conquistadores y ajustamos el tratado. Si
adquirimos territorio por cesion, lo hacemos en virtud de la facultad de ajustar
tratados, y no por espresa concesion de la Constitucion. Reconocia que esta era
una cuestion delicada que requeria mucha reflexion. El habia venido á esta Camara
casi sin estar preparado, y se hallaba enteramente sin antecedentes para la
discusion; pero se esforzaria en dar alguna idea de los principios que él creia serian
reconocidos por su amigo el representante por Monterey, como puramente
democráticos. La teoría es, que gobernamos este pais, no por la Constitucion de
los Estados Unidos, sino por virtud de un tratado y por el derecho de soberanía.
Si por virtud del tratado, nosotros (el Gobierno de los Estados Unidos) estamos en
posesion de este territorio, y se le deja sin sostenerlo, estamos obligados á proveer
á su sostenimiento. No podemos, segun el derecho de gentes, conquistar un pais
ó hacernos los posedores de todo un territorio, sin darle algun gobierno, pues no
podemos privar á aquel territorio de su legítimo gobierno sin establecer otro en su
lugar. Supongamos que el General RILEY no hubiese recibido autorizacion alguna
para gastar un centavo para el sostenimiento de este territorio, ¿cual hubiera sido
su situacion? Habria sido una comunidad sin ley, sin gobierno, sin el derecho
de recibir un solo centavo para sostener un gobierno. Tal política habria sido un
alto crímen contra el derecho de gentes. Hubiera merecido la reprobacion de todo
el género humano. El Congreso de los Estado Unidos faltó al cumplimiento de
sus deberes; el poder ejecutivo, segun el tratado, se vió por lo tanto en la obligacion
de suplir esta absoluta necesidad de un pais conquistado.

El Sor. BOTTS preguntó si el representante pensaba decir que una cláusula
clara y terminante de la Constitucion podia ser violada por el Ejecutivo, ó por
cualquier otro poder del Gobierno General.

El Sor. JONES. Una cláusula clara y terminante de la Constitucion, y el entero
espíritu de la Constitucion, y el entero espíritu del Gobierno de los Estados
Unidos, fueron violados cuando Tejas fué adquirido y este pais fué conquistado. No
creia que hubiese en esta Cámara un solo representante que cándida y sinceramente
creyese que la Constitucion de los Estados Unidos daba la mas minima autoridad
al Gobierno para la adquisicion de ningun territorio estrangero; no creia que los
autores de la Constitucion pudieran nunca pensar en tal cosa; pero él no estaba
dispuesto á entrar ahora en esta cuestion. Este pais se halla ahora en posesion
de los Estados Unidos, y debe dársele leyes y un gobierno; pues es necesario
establecer algun sistema de gobierno para impedir que los habitantes caigan en un
estado absoluto de barbarie. Si pues el Gobierno General está obligado á darnos
la proteccion de las leyes, está tambien obligado á subministrarnos los medios para
pagar un Gobierno. El orador dijo que se vió forzado á contestar los argumentos
del representante por Monterey, solo para manifestar que esta era, á lo menos, una
cuestion dudosa, y que era poco acertado suscitarla en esta Cámara; pues no pertenecía
á los negocios de esta Convencion; sino que era una cuestion entre el Gobierno
de los Estados Unidos y su Gefe Ejecutivo; y entre este y el oficial civil
que está encargado del Gobierno de California. Si no era una cuestion clara de
recibir el dinero robado, él no tenia objecion en recibir este dinero. Ya sea un
asunto dudoso, ó ya las instrucciones del Gobierno sostengan aquí á sus oficiales,
no veía que esta Convencion tuviese que intervenir en uno ni en otro caso. No
creia que el pueblo exigiese que se arreglase aquí la cuestion, en cuanto á si era
justificable la conducta del Ejecutivo en dar ciertas instrucciones al General
RILEY. ¿Querría el representante por Monterey proponer un medio mejor de
pagar á los empleados de esta Convencion? ¿Les pagaremos por suscricion, por
contribuciones ó en la lista? En cuanto á la proposicion del representante para
que se disponga en la lista el establecimiento de una contribucion para el pago de
estos empleados, es tan injusto como impracticable. Los empleados están aquí
haciedo crecidos gastos, y sin medios para atender á ellos, y deben ser pagados
necesariamente, pues trabajan en esta Convencion, y tienen derecho á recibir sus
salarios segun vayan desempeñando sus trabajos; y si todos los miembros estuviesen


107

tan satisfechos como él (Sor. JONES) de que pagando este dinero el General
RILEY sería legal y propio, se pagaria.

El Sor. HALLECK observó, respecto de las instrucciones referentes al uso de
los fondos civiles de aquí para el pago de los empleados del Gobierno Civil, que
eran instrucciones emanadas de la anterior y de la presente administracion.

El Sor. GWIN preguntó si dichas instrucciones no se referian distintamente al
pais cuando estaba en estado de guerra.

El Sor. HALLECK dijo, que habia oido decir que su aplicacion no está limitada
á ninguna período particular.

El Sor. PRICE dijo, que representando, como lo hacia en efecto, la mayoría de
la Comision que hizo el informe, se veia obligado á decir algunas palabras relativas
á él. El precio fijado en el informe para el salario de los empleados de la Convencion,
fué asunto de mucha discusion de parte de la Comision; y al llegar á sus
resultados, se conformaron á los salarios que creian era costumbre pagarse en este
pais en el presente estado de cosas. La Comision creyó que el trabajo correspondia
al salario, y deseaba que la Convencion decidiese primeramente sobre los
salarios que estos empleados deberán recibir, á fin de poder formar un cálculo, y
enviarse al General Riley, para obtener de él una respuesta decisiva sobre si él
puede pagar ó no la cantidad fijada por esta Convención. El Sor. Price no creia
que el General Riley necesitase ninguna órden superior para pagar á estos empleados,
que el voto de esta Convencion; pues tenia alguna esperiencia en ajustes
de cuentas con la Tesorería de los Estados Unidos, y sabia que el Gobierno de
dichos Estados nunca podria exigir una autoridad mas alta que el voto de esta
Convencion. Por tanto, no podia creer por un momento que el General Riley
intentase ejercer ninguna autoridad ó poder sobre el voto de esta Cámara, ni creia
que dijese que estos empleados deberian recibir mas ni menos de la cantidad fijada
por la Convencion. Tampoco creia que el General Riley hubiese nunca pensado
en fijar ningun otro salario, con tal que pudiesen pagarse con los fondos que él
tenia en su poder; y segun se veia por la correspondencia, el General Riley estaba
dispuesto al pago. Ahora bien, el salario que hoy recibe un mecánico en
California, es por término medio de doce á diez y seis pesos al dia; este es un
hecho incontrovertible; y puede suceder que así iluminemos al Gobierno de
Washington sobre este asunto, esto es, que le hagamos saber por medio de esta
Convencion, los crecidos salarios que aquí se pagan; este será el modo mas eficaz
de hacer entender esto á aquel Gobierno. La Comision no ha perdido de vista la
cuestion de economía al fijar estos salarios; los consideró de todo punto justos y
adecuados, y esperaba que la Cámara sostendria sus cálculos. Nada tenemos que
hacer con el derecho, ó la averiguacion del derecho del General Riley para disponer
de los fondos civiles que están en su poder. El Congreso de los Estados
Unidos los pagará, pues está obligado á pagar los gastos de esta Convencion.
Ahora bien, si los comerciantes de San Francisco, por ejemplo, los clientes del
honorable representante por Monterey (Sor. Botts), tienen algun reclamo sobre
estos fondos, sus derechos no pueden empeorarse porque el General Riley sufrague
los gastos de esta Convencion; pues si los fondos han sido colectados ilegalmente,
él es el empleado del Gobierno, y como este está obligado á responder de sus
actos, se devolverán dichos fondos. El curso seguido por el General Riley no
puede cambiar ni alterar los derechos de estos reclamantes. El Sor, Price confiaba
en que el cálculo hecho por la Comision se consideraria, como la mayoría de
la Comision lo habia considerado, esto es, como una compensacion justa de los
servicios de los empleados; y que la Cámara tomaría inmediatamente en consideracion
el asunto, y daria instrucciones á la Comision para ulteriores trabajos, si lo
estimaba necesario.

El Sor. MCCARVER creia que los representantes estaban tratando de un negocio
que no era de resorte de esta Convencion, respecto de obtener los medios
para sufragar sus gastos; pues no veia qué derecho tenia este cuerpo para averiguar
de qué modo obtuvo el General Riley los fondos que tiene en su poder, ni
investigar con qué autoridad se propone pagar los gastos de esta Convencion.


108

Los ciudadanos de California enviaron aquí sus delegados para un objeto especial;
para formar una Constitucion. Si algun individuo se propone pagar los gastos, no
hay necesidad de entrar en averiguaciones acerca del modo en que ha obtenido los
medios, ni es del deber de esta Cámara el discutir cuestiones de este género.
Basta saber que el General Riley es un caballero horneado y muy entendido, que
desempeña aquí un alto puesto. Si él ó el Presidente de los Estados Unidos ha
procedido impropiamente, eso debe arreglarse entre él y el Presidente, y entre el
Presidente y el Congreso de los Estados Unidos; pues el lugar propio para juzgarle
por mal desempeño de su empleo es en los Estados Unidos; mas nosotros
no tenemos derecho para averiguar sus instrucciones ni hacer preguntas á la autoridad
Ejecutiva. El Sor. McCarver no creia que el Gobernador tuviese derecho
alguno para ejercer ninguna autoridad sobre esta Cámara. Se nos ha intimado que
si los gastos se reducen á ciertos límites, serán pagados; y si no, no lo serán.
Poco le importa á él (Sor. McCarver) que el General Riley pague una parte ó el
todo de la suma necesaria para aquel objeto. Esta Cámara debe proceder con
entera independencia de lo que haya dicho el General Riley, debiendo ella fijar
los salarios de sus empleados, pues es muy competente para hacerlo bajo su
propia responsabilidad. No debe esta Convencion averiguar qué cantidad pagará
el General Riley, para despues graduar segun ella los salarios de sus empleados.
Fíjense estos sin condicion y demora alguna, á fin de que dichos empleados sepan
lo que han de recibir.

El Sor. WOZENCRAFT dijo que este informe se habia puesto ayer sobre la mesa,
en la inteligencia de que se tomaria en consideracion aquella parte relativa al salario
de los empleados; y si él hubiera creido que se iba á considerar el informe de la
minoría referente al modo de atender al pago de los gastos de la Convencion, él
hubiera propuesto que se difiriese para un tiempo indefinido; pues no es negocio
nuestro averiguar si el empleado civil de este territorio tiene ó no facultad para
pagar estos gastos. Esta cuestion es agena del objeto de esta Convencion, y conduce
á debates interminables. Por tanto, proponía que se dividiese la cuestion en
cuanto á los salarios y al asunto de los fondos civiles; difiriendo esto último indefinitivamente.

El Sor. SHERWOOD. Deseo hacer algunas observaciones sobre este asunto, aunque se haya dis
cutido la cuestion muy largamente. Parece que hay dos informes de esta Comision: uno de la
mayoría, y otro de la minoría; el uno fundándose en la correspondencia tenida con el General
Riley, dice que podemos obtener los medios de pagar la mayor parte si no todos los gastos de la
Convencion, de los fondos que ahora existen en poder del Gobierno Civil de California. El informe
de la minoría, por el contrario, dice que no debemos pedir esos fondos al Gobernador Riley, sino
dejar enteramente el pago de los gastos á la próxima Lejislatura. Este informe de la minoría casi
necesariamente abre la cuestion acerca de la facultad del General Riley para pagar dichos gastos del
dinero que se halla en su poder. Por mi parte, no creo que esta cuestion deberia suscitarse aquí.
No deberia haberse tenido discusion acerca de su facultad en esta Convencion; y aunque la minoría
de la Comision ha estimado conveniente hacer un informe fundado sobre esta correspondencia, yo
enteramente desapruebo aquel informe con respecto á la cuestion de poder; y al mismo tiempo creo
que no debió suscitarse en esta Cámara. En primer lugar, somos los representantes del pueblo,
reunidos aquí por orden del Gobernador Civil del Territorio. Venimos aquí para un objeto específico:
para formar una Constitucion; y sin saber si esta Constitucion será o no adoptada por el
pueblo, nos ponemos á averiguar cómo podremos pagar los gastos ordinarios de la Convencion.

Tenemos empleados á ciertos individuos cuyo pago, si no se dispone ahora, y la Constitucion
fuese desechada por el pueblo, no recibirán ninguna compensacion, á menos que sus salarios se
paguen personalmente por nosotros. El pueblo de California, si desechan nuestros trabajos, no estará
obligado por ninguna ley á pagar los gastos de la Convencion. Podrá hacerse una suscricion y
pagarse con ella la suma necesaria; pero la cuestion del momento es en cuanto al pago de los empleados
que tenemos en la actualidad, pues temo que apanas estarán dispuestos á esperar que la
próxima Legislatura provea para el pago de sus salarios. Por medio de nuestra Comision, hemos
ocurrido al Gobernador, y este ha dicho que tenia en su poder ciertos fondos civiles; y para inteligencia
de la Convencion nos ha presentado un documento en que él defiende el derecho de colectar
dinero del modo que se ha colectado para invertirlo como fondos públicos. En estado de guerra
hemos colectado contribuciones, pues lo hicimos en la última guerra con Méjico cuando California
pasó á poder de nuestras tropas. Debe suponerse que despues que hubiese cesado la guerra, el
Gobierno de la Madre Patria proveeria sobre el establecimiento de un gobierno para el Territorio
conquistado. Ha pasado ya un año y medio; se ha comenzado y concluido una larga sesion del
Congreso, y sin embargo solamente durante la guerra y á su conclusion ha proveido el Congreso para
el Gobierno de su Territorio conquistado y adquirido despues por un tratado. Era el deber del Gefe


109

Militar colectar impuestos durante la guerra segun las instrucciones del Ministro Secretario de Hacienda.
Por la falta de los disposiciones del Congreso despues de concluida la guerra, fué necesario
seguir el mismo curso, que era enteramente justificado por la carencia de instrucciones del Gobierno,
en centrario; y hasta que hubiese alguna disposicion directa del Congreso, autorizando un curso
diferente, era el deber del Gefe Militar de California colectar las rentas del modo que se hacia
durante y despues de la guerra. De este modo se ha colectado un millon de pesos, habiéndose
gastado una parte muy pequeña en el establecimiento de un gobierno para el pueblo de California,
que ha estado sin tribunales ni cosa que se le parezca, y casi sin una forma de gobierno. El Gobernador
Civil dice ahora á esta Convencion que posee ciertos fondos colectados de este modo por contribuciones,
y que de ellos se han sufragado los gastos necesarios del Gobierno, y continuará haciéndolo
mientras el se halle á la cabeza del Gobierno, hasta que él no reciba instrucciones del Gobierno
de Washington. Yo creo que en esto él ha procedido con acierto y cordura, y será justificado no solo
por el pueblo de California, sino tambien por el Congreso y el pueblo de los Estados Unidos. El
Congreso desatendió el deber de disponer de un gobierno para este territorio, despues de una larga
discusion sobre una cuestion en que nada tenia que hacer. Han llegado á nuestros puertos centenares
de buques estrangeros con cargamentos de sus respectivas naciones, y el Gobierno civil ha recibido
los derechos que deben pagar los artículos estrangeros, segun la tarifa de los Estados Unidos. ¿Cuál
hubiera sido el resultado si él hubiera procedido de otro modo durante el período entre la terminacion
de la guerra y el dia de hoy, ó hasta la época en que fueron acordados por el Congreso los derechos
de aduana para este territorio. Los buques ingleses, chinos, chilenos, y de la Isla Sandwich habian
anclado en la bahia de San Francisco y allí se hubieran podrido sus cargamentos, ó bien se hubieran
admitido en este territorio y llevado á otros Estados, sin recibirse los derechos que debian pagar. El
pueblo de este territorio necesitaba de esos artículos. Los comerciantes pagaron estos derechos
como lo hubieran hecho bajo una ley del Congreso. Y como lo hacen ahora segun la tarifa acordada
durante la última reunion del Congreso. Estaban obligados á pagar derechos segun las leyes generales
de los Estados Unidos, que prohiben la introduccion de géneros estrangeros en parte alguna de
nuestro territorio, sin el pago de impuestos. El pueblo de California pagó, sin embargo, estos
derechos al fin. Los mineros y la poblacion de todo el pais, que poseen tierras y tienen familias
pagaron eventualmente todos estos derechos, y no los comerciantes. Si el comerciante paga veinte
por ciento sobre sus artículos, carga ese veinte por ciento y ademas sus ganancias; así se ve que
el pueblo de California pagó toda esta suma, y sin embargo, mientras esto sucedia, no se le ha dado
por el Congreso leyes algunas para su gobierno; infiriéndose necesariamente que estos derechos son
propiedad suya. Si el Congreso hubiese establecido en California un Gobierno territorial con empleados
y tribunales, entonces los derechos recibidos aquí sobre los géneros estrangeros hubieran ido
á la Tesorería de los Estados Unidos, el Congreso los hubiera dedicado por una ley para sufragar
los gastos del gobierno territorial. Pero en la carencia de leyes, estas rentas pertenecen al pueblo
de California, al pueblo del presente Estado, para que pueda sostener su gobierno, erigir sus edificios
públicos, y pagar todos los gastos necesarios é indispensables para la organizacion de un Gobierno
de Estado. El General Riley ha prestado al Gobierno General una parte de estas rentas. Si somos
admitidos como Estado; si esta Constitucion se adoptare por el pueblo; si se envian al Congreso de
los Estados Unidos hombres convenientes, ellos insistirán en que se devuelva al pueblo de California
el medio millon de pesos prestado por el General Riley. El Gobierno General descuidó proteger al
pueblo dejándolo sin leyes, sin ninguna de las ventajas que proporciona un Gobierno Territorial.
Por esta falta del Gobierno General, estos fondos nos pertenecen de justicia para llenar el objeto que
él desatendió. Pero despues de toda la discusion que ha habido sobre esta cuestion, se presenta
aquel punto de ella que concibo deberá ser lo que ahora ocupe á la Cámara. Creo que el informe
de la Comision respecto al salario de los empleados es algun tanto escesivo. Admito la justicia de
las observaciones hechas por los varios representantes que han hablado sobre el particular, acerca de
que los gastos de manutencion son aquí mucho mayores que en los Estados Unidos; que se paga
mas por el trabajo; y por consiguiente yo les pagaría el mismo salario que se paga en todo el pais,
proporcionalmente. Es evidente que no debemos guiarnos por los salarios que se pagan en los
Estados Unidos, pues si así lo hiciésemos el pueblo de este Territorio diria que habiamos hecho injusticia
á estos empleados. Los gastos indispensables ó de primera necesidad son mucho mayores que
en los Estados de la Union. Creo que el pueblo de California que adopte esta Constitucion, como
confio que lo hará, está dispuesto á pagarles un salario razonable; pero no debemos, como se ha
dicho, establecer el ejemplo de estravagancia en los precios. Aunque paguemos bien, no malgastaremos
los fondos públicos, pues no debemos esponernos á que se nos acuse de haber procedido de
modo que de lugar á que nuestros comitentes desconfien de nosotros por hacernos pagar nuestras
dietas y nuestros empleados á precios mas altos que el que justifique la opinion pública; imputacion
que manchará á la misma Constitucion que les presentemos. Aunque yo pagaría liberalmente
á los empleados, sin embargo, creo, con toda deferencia á la opinion de la Comision, que nos veremos
obligados á reducir las salarios. Cuando vayamos á omitir ó á llenar los blancos, la Convencion
podrá entonces fijar la cantidad que crea mas adecuada. Por mi parte, estoy en favor de fijar el
salario mayor á una onza de oro, pues es el valor del trabajo de una dia en las minas, y es lo mas
que puede ganarse allí, ó en cualquiera otra parte del pais. Confio en que les demas empleados
serán pagados con esta proporcion. Segun entiendo, no hay mucha diferencia en cuanto al trabajo, y
de consiguiente, no exige una gran diferencia en los salarios. En los Estados antiguos se paga á los
empleados un término medio entre los salarios mas altos y los mas bajos, no solo los que elige la
Cámara, sino tambien los que nombran por órden suya; creo que no deberíamos desviarnos de
aquella regla.

El Sor. WOZENCRAFT tenia que decir una palabra al representante que era tan


110

dado á predicar sobre economia. Esta Cámara fué consumiendo dia por dia
haciendo enormes gastos en discutir cuestiones que no tenian relacion con sus
deberes. El mismo era un economista, y pensaba que la mejor economia para la
Convencion, seria concretarse á sus legítimos negocios. El creia que la asignacion
de salarios era bastante razonable, y estaba preparado á votar en su favor.

El Sor. GWIN dijo que daria las razones por qué deberia adoptarse la proposicion
del representante por San Joaquin (Sor. WOZENCRAFT.) En primer lugar, él
no pensaba que esta cuestion, por lo tocante al poder del General Riley, debia
haberse suscitado jamas en esta Convencion. No era parte de los deberes de los
miembros de esta Cámara el discutirla. Todo lo que se ha dicho sobre el particular
estaba fuera de órden. Esta Convencion se reunió con el objeto de formar
una Constitucion y no para determinar si el actual Gobernador civil de California
habia obrado en conformidad con las instrucciones, ó si estas instrucciones estaban
en conformidad con la Constitucion de los Estados Unidos. Si el General Riley
tiene un fondo en su poder y está dispuesto á pagar de él los gastos de esta Convencion,
el hecho de que él tiene ese dinero y está dispuesto á adelantarlo es
suficiente para esta Convencion, sin necesidad de hacer ulteriores averiguaciones.
Antes que la Convencion se disuelva, deberia decirse por una resolucion, que si por
adelantar alguna cantidad de esos fondos envolviese al General en alguna dificultad,
el pueblo de California empeñaría su palabra y su honor para protegerle. ¿Qué
dicen los delegados de esta Convencion, en cuanto á la legalidad en la coleccion
de esos fondos, y de disponer de ellos? El podria asegurar á los representantes
que si ellos fueran á votar sobre si el General Riley se habia escedido ó no en sus
facultades, no alteraria en lo mas mínimo el asunto. Deberia considerarse como
una cosa del todo insignificante por aquellos que se viesen abligados á presenciar la
discusion de este negocio. El representante por Monterey (Sor. BOTTS) se
equivocó enteramente cuand dijo que el Presidente de los Estados Unidos se habia
comprometido respecto á estos derechos, y le preguntaba (al Sor. BOTTS) sobre
qué autoridad se fundaba; pues no podria encontrarse, porque no existe. Ningun
presidente de los Estados Unidos hubiera jamas hecho ó sancionado lo que se
ha visto forzado á hacer el General Riley. Véanse si no los documentos públicos
y esta comunicacion del Gobernador (que es uno de los documentos mas importantes
que po largo tiempo han visto la luz en este pais,) y si alguno encuentra
en ellos una sola palabra por la cual el Presidente haya autorizado la coleccion de
estos derechos, se suscitaria en el Congreso de los Estados Unidos una cuestion
infinitamente mas ruidosa que la traslacion de los fondos depositados en el Banco
de los Estados Unidos, que puso en convulsion á todo el pais algunos años ha;
pues el Presidente ha jurado ejecutar y hacer ejecutar estrictamente la Constitucion.
Nadie pretenderá que pueda ley alguna de los Estados Unidos autorizar
jamas la coleccion de estos derechos; mas no podria censurarse á aquellos que los
colectaron. El (Sor. GWIN) deseaba que no se le entendiese mal en esta cuestion;
pues no habia duda de que el pueblo de California reclamaba estos fondos, y tenia
derecho para ello; y que si habia de hacersele justicia deberían dársele.

El Sor. BOTTS solicitó la indulgencia de la Cámara para contestar á algunas de
las observaciones que acababan de hacerse. Sostenia que este dinero estaba en la
Tesorería de los Estados Unidos; que sin autorizacion del Congreso no podia
disponerse de él; que el Congreso jamas lo habia, dedicado para el pago de los
gastos de este Gobierno Civil; que habia pedido á sus concolegas que les presentasen
alguna ley sobre el particular; pero que les pedia pan y le daban piedras.
Algunos representantes aseguran que este asunto no pertenece á la Cámara; mas
él por su parte sostenia que el mismo General Riley, segun se deduce de su correspondencia,
en que dice que sus instrucciones le autorizan para hacer este uso de
los fondos civiles, sometia directamente esta cuestion á su consideracion (á la del
Sor. BOTTS,) y le compelia á dar su voto sobre ella. Se ha dicho que no estábamos
aquí para tratar acerca del proceder del General Riley; mas esto no viene al caso. El
Sor. BOTTS no deseaba usar de ninguna falta de respeto en la comparacion; mas, si
un individuo se acercase á él y le ofreciese cien pesos que habia robado ú obtenido


111

fraudulentamente, de cuyo hecho era él sabedor, ¿sería lícito que los tomase? Es
del deber de esta Convencion, segun este principio, ver si estos fondos fueron obtenidos
constitucionalmente, así como en el caso referido era propio en él ver si el
dinero ofrecido habia sido obtenido honradamente. El ha prestado juramento de
obedecer la Constitucion de los Estados Unidos, y defenderla y acatarla como miembro
de esta Convencion. En esta correspondencia se presentó á su vista una
violacion directa de la Constitucion. ¿No estaba él obligado por su solemne juramento
á protestar contra este fraude hacia el pueblo? El tomaria este dinero con
el mayor placer, y no diria nada sobre el particular si los representantes le mostrasen
solamente que no se habia violado la Constitucion. Pero donde están los
hechos? El Congreso de los Estados Unidos fué directamente invitado por el
Presidente en Julio último para que tomase este asunto en consideracion, y formase
un Gobierno para California. El Congreso deliberó solemnemente sobre este
asunto, rehusó formar un Gobierno, y declaró solemnemente que no haria ninguna
asignacion para el sostenimiento de este Territorio. El representante por Sacramento
(Sor. SHERWOOD) emprendió una larga discusion para manifestar cuáles
habian sido las consecuencias si este dinero no se hubiese colectado del modo que
se fue imponiendo derechos sobre los artículos estrangeros que llegaban á los puertos
de California. El (Sor. BOTTS) se atendria á la palabra del General Riley sobre
el particular. Estos derechos están en manos de un colector del Gobierno, y por
tanto, es lo mismo que si estuvieran en la Tesorería de los Estados Unidos; se
cobraron, ya legal ó ilegalmente, pero se hallan en la Tesorería, y no puede disponerse
de ellos sin especial autorizacion del Congreso. El representante por
San Francisco (Sor. GWIN) le habia dicho que no se atormentase la conciencia
sobre este asunto, y que se sometiese á él; que el dinero no habia sido colectado
por la autoridad del Presidente, ni por ninguna otra mas que por la necesidad, por
consiguiente no estaba en la Tesorería de los Estados Unidos; que se habia hecho
enteramente por la ley de la necesidad. Ahora bien, él (Sor. BOTTS) habia jurado
sostener las leyes de los Estados Unidos, mas no la ley de la necesidad. Habia
oido hablar lo bastante sobre esa ley que es la política de los tiranos. Unase esa
ley á la doctrina de la responsabilidad, y la Constitucion de los Estados Unidos no
valdrá un bledo. Concluyó diciendo que confiaba en que los representantes tendrian
á bien, ya ayudarle en desechar el uso de estos fondos, ó ya iluminarle de
modo que él pueda recibirlos sin creer que viola el juramento que ha prestado de
sostener la Constitucion.

A propuesta se cerró la sesion.

LUNES, SETIEMBRE 17 de 1849.

Oracion por el Reverendo Sor. Willey.

Leyóse la sesion anterior, y quedó aprobada.

A propuesta se tomó en consideracion el informe de la Comision de Hacienda,
habiéndose sometido por el Sor. Wozencraft la siguiente resolucion, que es la primera
en órden:

Se resuelve, que se dividan los asuntos encargados á la Comision de modo que se reciba el informe,
y que la comunicacion del Gobernador quede diferida indefinidamente.

A propuesta del Sor Wozencraft se dispuso que los votos sobre las dos cláusulas
de la resolucion se tomasen separadamente.

Púsose, á votacion la primera cláusula de la resolucion, y se decidió afirmativamente.

El Sor. WOZENCRAFT propuso que se adoptase aquella parte del informe incluyendo
la cláusula de la resolucion que acababa de aprobarse, escepto lo tocante al
salario del intérprete, y la cuestion sobre si se aumentaria á $28.

El Sor. HASTINGS sometió la siguiente enmienda, en sustitucion á la proposicion
del Sor. Wozencraft:


112

El diario que deberá pagarse al Secretario, Suplente Secretario, Traductor, Intérprete, Amanuenses,
y á los Miembros (excepto el Presidente) será de veinte y cinco pesos; el del Presidente y el
del Relator (Reporter) será de cincuenta pesos; el del Macero, será de veinte pesos; el del
Portero, de diez y seis pesos; y el Page, de cuatro pesos.

Y puesta que fué á votacion la enmienda el Sor. Hastings se decidió negativamente.

El Sor. SHANNON sometió la siguiente enmienda en sustitucion á la del Sor Wozencraft:

La asignacion diaria, &c., de los empleados y miembros de esta Convencion será como sigue: Un
Secretario, $20; un Intérprete, $20; dos Suplentes Secretarios $18 cada uno; un Amanuense de
Registro $18; dos Amanuenses Copiadores, $16 cadauno; un Macero, $16; un Portero, $12; un
Page, $4; un Relator, $40; un Capellan, $16; un Amanuense de Intérprete, $16; cuarenta y
tres Miembros, $16 cada uno; la asignacion de viages de los miembros será á razon de $16 por cada
veinte millas de camino.

Y habiéndose puesto á votacion la enmienda se decidió negativamente.

Púsose despues á votacion la propuesta para aumentar el diario del Intérprete
hasta $28, y fué decidida afirmativamente.

El Sor. NORTON propuso todavia otra enmienda disponiendo que el diario concedido
al Sor. Howe, en consideracion á que desempeñaba el cargo de Secretario
de Registros, sea el mismo que gozan los Suplentes Secretarios.

Púsose á votacion esta enmienda, y se decidió afirmativamente.

A propuesta de Sor. JONES se aguardó á que la Comision informase sobre el
diario del Relator, para tomarse en consideracion.

Púsose entonces á votacion el informe de la Comision, segun se habia enmendado.

El Sor. SHERWOOD pidió los votos en favor y en contra del informe; los que recogidos
dieron este resultado:

EN FAVOR—Sres. Aram, Botts, Brown, Crosby, Dent, De la Guerra, Dominguez. Hill, Hobson
Hastings, Jones, Larkin, Lippincot, Moore, McCarver, Ord, Price, Pico, Rodriguez, Reid, Suiter, Snyder,
Stearnes, Tefft, Vallejo, Wozencraft, President—27.

EN CONTRA—Sres. Dimmick, Ellis, Gilbert, Gwin, Halleck, Hollingsworth, Lippincott, Me
Dougall, Norton, Sherwood, Shannon, Walker—12.

Asi se adoptó el informe segun fué enmendado, y el diario concedido á los
empleados de la Convencion, quedó fijado en el órden siguiente:

El Secretario, $28; Suplentes de Secretarios, $23; Amanuense de Registros, $23; el Marcero
$22; Amanuenses Copiadores, $18; Intérprete, $28; Amanuense de Interprete, $21; el Capellan,
$16; el Portero, $12; el Page, $4.

Tomóse luego en consideracion la segunda cláusula de la resolucion del Sor.
Wozencraft, la cual modificó él mismo, á fin de disponer que la consideracion de la
correspondencia, y no la correspondencia misma, sea "diferida indefinidamente."

Se puso á votacion la segunda cláusula de la resolucion del Sor. Wozencraft,
segun fué modificada, y se decidió negativamente.

El Sor. ELLIS propuso la siguiente, que se decidió negativamente:

Se resuelve, Que la consideracion en cuanto á los informes de la mayoría y minoría de la Comision
de Hacienda, relativos á los medios de pagar los gastos de esta Convencion, quede sobre la
mesa.

A propuesta del Sor. DENT se adoptó la siguiente proposicion:

Se resuelve, Que en cuanto al informe de la Comision, relativo á las comunicaciones del General
Riley, con referencia á los medios de obtener los fondos para pagar, los gastos se devuelva á la
antedicha Comision, á quien se le darán instrucciones para hacer los arreglos necesarios con el General
Riley para pagar los gastos de esta Convencion; con instrucciones de informar sobre la proposicion
del Relator, J. Ross Browne, para imprimir algunos ejemplares de sus informes.

El Sor. BOTTS á su propia instancia fué escusado de prestar ulteriores servicios
á la Comision de Hacienda, y el Sor. Walker fué nombrado por el Presidente para
ocupar la vacante.

A propuesta del Sor. JONES, la Cámara resolvió entonces constituirse en Comision
(ocupando la silla el Sor. Botts) para tratar del informe de la Comision de la
Constitucion.


113

COMISION DE LA CÁMARA.

Dióse cuenta de la seccion 31a. del informe de la Comision, cuyo tenor es el
siguiente:

31a. Podrán formarse corporaciones segun las leyes generales, pero no se crearán por disposicion
especial, escepto para objetos municipales, y en aquellos casos en que á juicio de la Legislatura no
puedan obtenerse los objetos de las corporaciones segun las leyes generales. Todas estas leyes generales
y las disposiciones especiales que se acuerden en conformidad á esta seccion, podrán alterarse
de tiempo en tiempo, ó bien revocarse.

El Sor. JONES propuso suprimir la seccion 31a, y si estuviese en órden, tambien
las cuatro siguientes, é insertar en su lugar la seccion 2a. del Artículo 9o de la
Constitucion de Iowa, con una enmienda que someteria por escrito.

El Sor. GWIN dijo que como él habia hecho un informe de la minoría sobre el
particular, esperaba que el representante (Sor. Jones), retiraria su proposicion, á
fin de permitirle presentar la siguiente enmienda, proponiendo suprimir desde la
seccion 31a hasta la 36a inclusive, del informe de la mayoría, é insertar lo siguiente:

SEC. 1a. No se creará ningún cuerpo colectivo, ni se renovará ó estenderá, con privilegio de
de hacer, espedir ó poner en circulacion, billetes, (bill), libramientos, (check), bonos (ticket), certificados,
pagarés, ú otro papel moneda para circularse como representativo de dinero. La Legislatura
de este Estado prohibirá por ley que ninguna persona ó personas, asociacion, compañia, ó corporacion,
ejerza el privilegio de tener banco, ó crear papel para circularlo como dinero.

SEC. 2a. No se creará por leyes especiales en este Estado ninguna corporacion, escepto para
objetos políticos ó municipales; pero la Legislatura proveerá por leyes generales, para la organizacion
de toda clase de corporaciones, escepto corporaciones con privilegio de tener banco, cuya creacion
se prohibe. Los accionistas de toda corporacion ó asociacion serán responsables, personal y colectivamente,
por todas sus deudas y compromisos de toda especie. El Estado no se hará accionista
de ninguna corporacion, directa ni indirectamente. Todas las leyes generales y disposiciones
especiales que se acuerden en virtud de esta seccion, podrán ser alterados de tiempo en tienpo, ó
bien revocadas; y toda corporacion tendrá derecho á demandar en juicio, y estará sugeta á ser demandada
en todos lo Tribunales, en casos iguales á los de individuos particulares.

El Sor. SHERWOOD preguntó si estaba en órden proponer la supresion de cinco
ó seis secciones, cuando solamente una se estaba considerando.

El PRESIDENTE dijo que presumia se habia dado cuenta de todo el informe de
la Comision y estaba en el órden proponer una sustitucion para varias secciones,
con tal que tuviesen directa referencia al mismo asunto.

Suscitóse una discusion sobre la cuestion de órden.

El Sor. GWIN dijo que propondria simplemente suprimir la seccion 31a é insertar
la enmienda que habia acabado de leer; pues si se adoptaba quedarian necesariamente
suprimidas las otras secciones del informe.

El Sor. JONES observó que la primera seccion propuesta por la Comision, disponia
que no se creará ninguna corporacion por ley especial, á menos que la Legislatura
viese la conveniencia de crearla. El entendía que ese era todo el espíritu
de la seccion, pues la cláusula á que él se habia referido estaba redactada en
las siguientes palabras: "Podrán formarse corporaciones segun las leyes generales,
pero no se crearán por disposicion especial, escepto para objetos municipales,
y en aquellos casos en que á juicio de la Legislatura no puedan obtenerse los
objetos de la corporacion, segun las leyes generales." En cualquier caso que á
juicio de la Legislatura no pueda conseguirse el objeto, segun la ley general, podrá
accederse á la formacion de las corporaciones. Tómese esta cláusula en su
propio sentido, y se verá que permite, y de hecho sugiere, la incorporacion de bancos.
El Sor. Jones deseaba, por tanto, abrir la discusion sobre el todo del asunto
á la vez, pues no creia que este artículo pudiera dejarse como estaba. Todos los
miembros de la Cámara reconocerán al punto lo absurdo de que la Legislatura prohiba
el pase de leyes de esta clase, á menos que estime conveniente el hacerlo.
Estaba dispuesto á someter á una votacion esta interpretacion del artículo; pues
llevaba retratado en la cara el absurdo; pero si debia abrirse debate, era necesario
saber hasta qué punto podia afectar esta cláusula las siguientes secciones.

El Sor. NORTON. Me figuro que el representante se ha equivocado en el modo


114

de considerar esta seccion, á la cual no le ha dado una interpretacion exacta;
pues no dice, ni se puede deducir de su espíritu el supuesto de que no deberán
crearse corporaciones por leyes especiales, á menos que la Lejislatura vea la
conveniencia de crearlas. La seccion está redactada con claridad, y dice lo que
quiere dar á entender. Pueden formarse corporaciones segun las leyes generales,
pero no deberán crearse por disposicion especial, escepto para objetos municipales,
y en aquellos casos en que, á juicio de la Lejislatura, no puedan obtenerse los
objetos de las corporaciones, segun las leyes generales. Si, conforme á estas secciones,
la Lejislatura concede una carta por ley especial para una corporacion,
cuando el objeto de esta corporacion puede obtenerse en virtud de las leyes generales,
el acto de la Lejislatura es inconstitucional. La cuestion de constitucionalidad
será decidida por los tribunales. En cuanto al asunto de corporaciones,
se esperaba por la Comision que suscitaria largas discusiones; y conociendo la
opinion de la Cámara respecto á las instituciones de esta especie, especialmente
la de bancos, nos esforzamos en presentar aquellas disposiciones que pudiesen
abrazar todo el asunto. Con esta mira la Comision escogió de diversas Constituciones
aquellas disposiciones que se estimaron necesarias para prohibir que la
Lejislatura concediese cartas para corporaciones de bancos, ó diese á corporaciones
de cualquier clase el derecho de espedir papel moneda ó algun otro equivalente,
por bonos corrientes. En virtud de estas secciones, nada puede circular
como dinero, escepto oro y plata. La mayoría de la Comision era de la misma
opinion que la mayoría de la Cámara, á saber: que se prohibiese la institucion de
los bancos. Lo que se ha propuesto sustituir á las varias secciones presentadas
por la Comision, prohibe la creacion de corporaciones de toda especie, por ley
especial, y tambien prohibe los bancos, y que se espidan y pongan en circulacion
billetes, libramientos, pagarés, ú otro papel moneda. El informe de la Comision
tambien prohibe la institucion de los bancos y la circulacion de papel de banco
como dinero corriente; pero la Lejislatura tiene poder para conceder cartas para
corporaciones, cuando el objeto de estas corporaciones no pueda obtenerse segun
las leyes generales. La única diferencia que existe entre las dos disposiciones,
es con respecto á la responsabilidad de las corporaciones. Por mi parte, no me
induce ninguna tenacidad á sostener este artículo. Redáctese como lo juzguen
mejor los representantes. Yo estoy tan decidido como cualquier otro en hacer
responsables á las corporaciones por sus deudas; pero como por lo que toca al
informe de la Comision no se ha variado esencialmente por lo que se propone
sustituir en su lugar, espero que la Cámara no desechará el informe para adoptar
una sustitucion que no difiere en sustancia de él.

El Sor. LIPPITT. Estoy enteramente de acuerdo con las observaciones hechas
por mi amigo el representante por San Joaquin (Sor. Jones), de que la cláusula
de esta seccion en que se intenta limitar á la Lejislatura, es del todo supérflua, ó
lo será en su efecto. Yo estoy opuesto á que se conceda á la Lejislatura el poder
de pasar leyes especiales para corporaciones, en caso alguno, y solo por esta razon
votaria por la enmienda. Pero aun cuando yo estuviese en favor de conceder tal
poder á la Lejislatura en los casos en que el objeto de la corporacion no pudiera
obtenerse por las leyes generales, me opondría á la seccion segun está ahora redactada,
por los fundamentos aducidos por el representante por San Joaquin: de
que el espíritu de la cláusula hace la limitacion enteramente supérflua. El Presidente
de la Comision (Sor. Norton) dice que las leyes especiales que pasase la
Lejislatura cuando el objeto pueda obtenerse segun las leyes generales, serian
inconstitucionales, y que los tribunales decidirian la cuestion de constitucionalidad.
Yo creo que no; pues si se suscitase una cuestion semejante en cualquier tribunal,
no se consideraria. Por la misma lectura de la cláusula se deduce, que la cuestion
de constitucionalidad se deja á la decision de la misma Lejislatura. La Constitucion,
al dejarla á discrecion de la Lejislatura, fija la cuestion; y no puede
presentarse en ningún tribunal. Si aquella cláusula se omitiese en la seccion 31,
de modo que esta leyese: "Podrán formarse corporaciones segun las leyes generales,
pero no se crearán por disposicion especial, escepto para objetos municipales,"


115

entonces pudiera ser competente cualquier tribunal civil ordinario para
admitir y oir la demanda; pero como ahora está, se escluye el derecho de decidirse
la cuestion por los tribunales. El mismo hecho de la adopcion de la ley,
hace patente que, á juicio de la Lejislatura, no puede obtenerse el objeto de la
corporacion sino por ley especial.

El Sor. JONES. Preciso es que diga que es muy difícil discutir una parte de
este asunto sin hacerlo de el todo. Es casi imposible decir qué efecto tendrá ese
artículo especial, si no podemos discutir el efecto que producirá el artículo subsecuente.
Pero estoy aferrado en el principio general contra la creacion de corporaciones
por ley especial; porque creo que siempre puede abusarse de las facultades
que se conceden. He visto en Nueva Orleans una corporacion con el nombre de
Compañía de seguros del Sol para vender carne de puerco. Podríase con esta
autoridad, y con todas estas prohibiciones é interpretaciones espresadas, formarse
una corporacion con objeto de hacer velas de sebo, pudiendo dicha corporacion al
siguiente dia espedir billetes de banco. Aquí no veo ninguna prohibicion semejante
á la que se halla en la Constitucion de Iowa, contra la circulacion de billetes,
bonos, libramientos, o pagarés, como dinero corriente. La única prohibicion que
se ve en todos los artículos redactados por la Comision, es contra la circulacion de
billetes de banco. Un billete de banco es un objeto específico y determinado,
pues se sabe muy bien que no es un libramiento ó certificado de depósito, y ninguno
de estos podrá definirse como un billete de banco. Supongamos que se
crease por ley especial una corporacion para hacer velas de sebo, ¿no podria
aquella corporacion espedir papel moneda pagadero á la par?

El Sor. HALLECK. Llamo la atencion del representante hácia otra seccion,
que dice, que no habrá corporacion alguna para objetos de bancos.

El Sor. JONES. ¿Acaso llama el representante corporacion para objetos de
bancos, á una corporacion para hacer velas de sebo? Esta tiene derecho para
hacer valer sus créditos. Una corporacion para objetos de bancos, es un objeto
bien sabido; este objeto es, descontar papel, recibir depósitos, y espedir billetes ó
bonos; pero creo que cualquiera corporacion tiene derecho de espedir sus bonos,
ó si se deposita dinero en sus manos, puede espedir certificados de depósitos.
Ahora, pues, deseo llamar la atencion del representante hacia la lectura de este artículo
sobre bancos: "La Lejislatura no tendrá poder para pasar ninguna ley que
conceda carta para objetos de bancos; pero podrán formarse asociaciones, segun las
leyes generales, para depósito de oro y plata
." Este es el banco mas imperfecto y
tachable que ha llegado á mi noticia; pues si tiene facultad de recibir oro y plata,
tiene derecho de espedir certificados de depósitos, tiene derecho de hacerlos pagaderos
al portador, y por consiguiente los hace papel moneda y los circula como
dinero. Seguramente no negará el representante que si yo deposito en una de
estas asociaciones la suma de cien pesos, puedo tomar un certificado de depósito
pagadero al portador. Aquí no veo ninguna de las garantías comunes al sistema
de bancos. Lo que se trata de crear aquí, es una especie de bancos la menos
responsable; pues no es necesario que un establecimiento semejante tenga capital
para recibir depósitos. Yo no veo que la Comision les exija capital alguno, sino
que se da facultad para hacer dinero sobre capitales prestados. Tal es el objeto
y el resultado inevitable de toda ley especial para crear corporaciones. Si un
individuo tiene en su poder fondos suyos para negociar con ellos, lo suficiente para
sus miras comerciales, no necesita negociar con capitales agenos; y si él no tiene
fondos, no desearia yo que la Lejislatura le concediese el privilegio de usar el
dinero de otros. Mas, esta cuestion sin duda se presentará mas adelante con todas
sus faces para discutirse. En cuanto á la seccion 31, sostengo que las objeciones
hechas contra ella no han sido contestadas en manera alguna; que si se deja enteramente
á la Lejislatura que determine sobre la conveniencia de conceder cartas
por disposiciones especiales, lo demas de la seccion es superfluo y nulo, pues no
hay limitacion, y se concederá á la Lejislatura un poder sin límites para pasar
cualquiera ley especial que crea conveniente.

El Sor. SHERWOOD. Esta seccion que se propone suprimir, fué tomada literalmente


116

de la Constitucion de Nueva York. Antes de la adopcion de aquella
Constitucion, solian presentarse en cada Lejislatura varios proyectos para corporaciones;
algunas veces se presentaban de ocho á diez proyectos para ferro-carriles,
y otros dos ó tres para la formacion de corporaciones de cementerios, ó Compañías
de seguros. Muchas de estas corporaciones eran dignas por su carácter y su
objeto; pero el resultado fué que la Lejislatura consumia la mitad del tiempo en
examinar sus respectivos reclamos y en conceder cartas. Se hizo esto un mal
tan grande, que por último se estimó necesario por el pueblo del Estado, representado
en Convencion, insertar una disposicion en la Constitucion imponiendo á
la Lejislatura la obligacion de pasar leyes generales, en cuya conformidad pueda
cualquiera asociacion de individuos formar entre sí una corporacion. Habia otras
consideraciones que contribuyeron á que se insertase esta cláusula en la Constitucion:
el deseo de hacer estensivo á todos el privilegio de formar asociaciones para
cualquier objeto benéfico, ya por combinacion de capitales, ó de cualquier otro
modo en que el objeto pudiera obtenerse en virtud de las leyes generales. Es
necesario en ciertos casos, que las corporaciones se concedan por leyes especiales;
esto sucede cuando no pueden formarse por una regla ó disposicion general. Hay
casos en que se presenta un proyecto para una corporacion única en su especie;
para ciertos objetos caritativos; y como puede no volverse á presentar otra de la
misma clase, de aquí la necesidad de disponer que cuando el objeto no pueda conseguirse
por las leyes generales, puedan pasarse por la Lejislatura leyes especiales.
He aquí lo que se ha esperimentado en Nueva York. La Lejislatura, en conformidad
con esta disposicion de la Constitucion, ha acordado una ley general que
permite la formacion de compañías de ferro-carriles. En lugar de las solicitudes
innumerables para corporaciones que se presentaban todos los inviernos, se ha
ahorrado esta gran partida de gastos; y la ley general inserta en el Estatuto del
Estado, permite á cualquier número de personas formar compañías de ferrocarriles,
de seguros, asociaciones de cementerios, y otras corporaciones. La Lejislatura
obra conforme á esta disposicion de la Constitucion, despues de la primera
reunion despues de haberse adoptado; segun se van presentando los casos en que
se requiera acordarse una ley especial, se acuerdan manifestando conclusivamente
que se considera esta cláusula como obligatoria. La opinion pública se declararia
en contra de la Lejislatura, si no se conformase á ello; pues el juramento de sus
miembros lo exije así. No he oido ninguna queja desde que se adoptó el artículo,
de que la Lejislatura hubiese concedido cartas especiales cuando el objeto podia
obtenerse en virtud de las leyes generales. No es mi designio discutir la cuestion
comprendida en las otras secciones, hasta que lleguemos á ellas por su órden;
pues creo que es claro que debe dejarse alguna discrecion á la Lejislatura para
conceder cartas especiales cuando el objeto sea digno ó meritorio, y no pueda obtenerse
de otro modo.

A propuesta, la Comision se levantó é hizo su informe.

La Convencion suspendió entonces sus trabajos por una hora.

SESION DE LA TARDE, A LAS 3.

El Sor. JULIAN HANKS, representante por San José, prestó el juramento de
costumbre y ocupó su silla. A propuesta del Sor. JONES, la Cámara se constituyó
en Comision, ocupando la silla el Sor. Botts, para tratar del informe de la Comision
de la Constitucion, principiando por tomarse en consideracion la enmienda del Sor.
GWIN.

El Sor. HALLECK. Tengo que decir algunas palabras sobre este asunto, y llamo
la atencion dela Cámara á cierto particular de él. Hay artículos sobre el asunto
propuesto en la enmienda, que se hallan en el informe general de la Comision. El
informe de la minoria propone sustituir varios artículos por uno, y me opongo por
mi parte á ello, oponiéndome tambien porque los artículos presentados por la mayoria
de la Comision son mucho mejores, y puede obtenerse el mismo objeto por


117

uno de los artículos presentados por la mayoría, esto es, el que prohibe la circulacion
de bonos, billetes, pagarés, ú otro papel moneda. ¿Por qué suprimir una
seccion del informe de la Comision para sustituirla por una enmienda, que se halla
tambien en sustancia en aquel informe? Me parece que tal proceder no tiene
antecedente. Por él se divide todo el asunto. Si puede obtenerse el objeto
directamente, ¿por qué no se obtiene así, segun las reglas de la Cámara? Si
deseamos limitar los poderes de la Legislatura como se propone en lo que se intenta
sustituir, déjese la cuestion en la misma seccion segun se presenta en el informe
de la mayoria, esto es la seccion que prohibe la circulacion de billetes de banco;
y despues, si queremos, podemos insertar, como enmienda, todas estas prohibiciones,
respecto á bonos, libramientos, billetes, pagarés, ú otro papel. Estoy
por el informe de la mayoría, porque creo que es, con mucho, superior á las
secciones presentadas por la minoria, en cuanto á la definicion y limitacion de las
facultades de las corporaciones.

El Sor. SEMPLE. Este es un asunto que he mirado siempre con muchísimo
interes. Desde mi mocedad he estado opuesto á todo sistema de bancos. Esta
conviccion contra ese sistema me ha inducido á espresar mis opiniones libremente
á algunos miembros fuera de la Cámara; y tengo la satisfaccion de decir que no
he hablado con uno solo de ellos, que no esté, como yo, opuesto al sistema de
bancos. Por tanto, no veo la necesidad de discutir este asunto, ni consumir el
tiempo en reiterados argumentos que se han usado antes con tanta frecuencia, que
han quedado establecidos ya como verdades en economia política, que si el informe
de la Comision no está redactado con propiedad ó con bastante cautela, se conservase
enmendándose de modo que conviniere á los deseos de la Cámara; pues no
veo la necesidad de que nos empeñemos aquí en largas discusiones, cuando ni un
solo miembro está en favor del sistema de bancos. El objeto de todos los miembros
parece dirigirse á evitar que se inserte en esta Constitucion alguna cláusula
que permita el establecimiento de bancos. Concedo que hay algunos miembros
que tienen muy poco conocimiento de este sistema, ó que no han pensado mucho
en el asunto; pero la opinion general está en su contra. Redactemos la
seccion del modo mas esplicito que se crea necesario. Leeré una parte del artículo
31 y daré mi parecer acerca de él: "Podrán formarse corporaciones en virtud
de las leyes generales." Esto está bien y nadie podrá tacharlo. Es claro que
las corporaciones deben formarse para ciertos objetos. El artículo continua:
"Pero no se crearán por leyes especiales, escepto para objetos municipales, y en
los casos en que, á juicio de la Legislatura, no pueda obtenerse el objeto, segun
las leyes generales." Omitiré una parte de esta cláusula, y se leerá: "en que no
pueda obtenerse el objeto, segun las leyes generales." Esto le dá un aspecto
muy diferente. ¿No quedan satisfechas todas las objeciones de los mas grandes
oponentes al sistema de bancos, omitiendo esta cláusula? Estoy satisfecho de que
no habrá ninguna dificultad en que se altere el informe para satisfacer los deseos
de todos los representantes. Ya sea el informe de la Comision, ó ya la enmienda
del representante por San Francisco (Sor. Gwin), cualquiera de los dos llena el
objeto deseado; pero como parece que hay dificultades que allanar en cuanto
á la enmienda, propondria que se conservase segun está el informe de la Comision.
La cuestion principal es: ¿Puede una asociacion, en virtud de este artículo, presentarse
á la Legislatura y conseguir una disposicion especial para crear un banco
de depósitos? Este parece ser el punto en cuestion. Si el objeto que desean
todos los miembros de la Convencion, y el que desea todo el pais, no se llena con
estas palabras, podrán hacerse mas esplícitas las restricciones.

. El Sor. JONES. Creo que la 2a. seccion del artículo de la Constitucion de
Iowa, abraza exactamente el mismo objeto que la seccion 31a. del informe de la
Comision. Esta mañana hice esta proposicion, pero la retiré á instancias del
representante por San Francisco (Sor. Gwin), y ahora vuelvo á proponer lo
mismo; pues incluye todo lo que contiene el informe de la mayoria, con la
ventaja de que se concreta mas al asunto. Dice así:


118

No se crearán corporaciones en este Estado por leyes especiales, escepto para objetos municipales;
pero la Asamble General proveerá, por leyes generales, para la organizacion de cualquiera otra clase
de corporaciones, escepto las de bancos, cuya creacion se prohibe. Los accionistas estarán sugetos á
aquellas responsabilidades y restricciones que se impongan por ley. El Estado no se hará accionista
de ninguna corporacion, directa ni indirectamente.

El Sor. GILBERT. ¿Propone eso el representante en sustitucion á la seccion
31a.? Yo creo que solo se puede proponer en sustitucion á las sustituciones
propuestas por el representante de San Francisco (Sor. Gwin).

Despues de alguna discusion en cuanto al órden de enmiendas, el Sor. JONES
retiró la que habia propuesto.

Y habiéndose tomado en consideracion entonces la enmienda de Sor. GWIN,

El Sor. PRICE dijo. Señor Presidente: hasta ahora no se ha tratado en esta Cámara un asunto
de mas importancia ó influencia en el futuro bienestar del Estado de California, que el que ahora
nos ocupa; pues está lleno de inmensos bienes y males; y si en todo tiempo he deseado mi opinion
en esta Cámara, lo deseo ahora mucho mas para ver si puedo convertir á aquellos que tienen diferentes
opiniones de la mia sobre el particular; pues nunca he estado mas decidido que ahora para
que se prohiba á la Legislatura, por medio de nuestra Constitucion, que pueda crear, por leyes generales
ó especiales, corporaciones de ninguna especie que tengan tendencias á los bancos.

La Constitucion del Estado de Nueva York, de la cual se han tomado en sustancia las secciones
que ahora se discuten, confio que no se tendrá como un guia de nosotros. Representamos á un
pueblo que vive bajo un pie muy diferente del que vivía el pueblo del Estado de Nueva York,
cuando se redactó su Constitucion. El pueblo de aquel Estado envió sus representantes en 1846,
para revisar y enmendar su antigua Constitucion, por la cual se revistió á la Legislatura con la facultad
mas amplia para conceder cartas de bancos, y estas facultades han sido ejercidas sin límites. El
número de bancos que existe en el Estado de Nueva York al tiempo (1846) de la adopcion del
sistema de bancos (que ahora se propone por la Comision) para insertarse en la Constitucion que
estamos formando para el futuro Estado de California, es muy grande, y creo llega á algunos cientos.
No tengo á la vista ninguna estadística que dé un número exacto, pero la suma que representan los
billetes de bancos en circulacion en aquella época, se fija mas ó menos en $105,000,000. Ahora
bien, Señores, cuán diferentes son las circunstancias en que nos hemos reunido, para representar un
pueblo de un Territorio nuevo y vírgen, sin bancos, y cuyas riquezas naturales no tienen comparacion.
Su mismo suelo es abundante en metálico corriente, y produce un aumento diario de tres
cientos mil pesos á la riqueza positiva del pais y del mundo. Esto nos da la suficiente circulacion
monetaria, y superabundantes medios para pagar los surtidos que necesitamos, no teniendo necesidad
de recurrir á valores ficticios, como el papel moneda con todos sus males harto bien esperimentados
en los Estados antiguos.

Señores: esta es una cuestion nueva y vital para nosotros. Apreciemos nuestra posicion y
obremos segun ella. La Convencion del Estado de Nueva York en 1846 no estaba en libertad de
proceder sobre este gran principio. Pues estaba rodeada de bancos, que tenian en circulacion la
inmensa suma de $105,000,000 en papel moneda, y hubiera sido ruinoso á sus ciudadanos que se
detuviese esa circulacion enorme. Allí no podían proceder como podemos nosotros, aunque se habia
espresado un gran deseo de reformas. La Convencion queria reformar y restringir el privilegio de
los bancos, por leyes generales que se pasaron. Pero confio, Señor, que el hecho de hallarse estas
secciones en la Constitucion de Nueva York, ó en alguna otra Constitucion de Estado, no influirá
aquí en esta Cámara, en donde por primera vez se trata este asunto. Es de la mayor importancia
que empecemos bien nuestra marcha; y con la esperiencia que todos tenemos, sin duda seria una
falta en nosotros si no empezásemos bien.

El pueblo espera que esta Convencion interpondrá su poder para proteger las clases comerciales
y laboriosas contra los fraudes y abusos que resultan de sustituir el crédito y el papel moneda de
asociaciones de bancos legalizadas, por el metálico corriente del mundo. El pueblo de California no
necesita privilegios estraordinarios, solo pide una circulacion efectiva, como el metal que produce su
suelo, para asegurar la estabilidad del comercio. Proveámosle de la salvaguardia constitucional mas
poderosa, contra las vicisitudes que sabemos ha sufrido el pueblo de los Estados Unidos; y este es el
tiempo, Señor, y el lugar de degollar á esta serpiente monstruosa, el papel moneda, que, temo pueda
erizarse y mordernos, si adoptamos el informe de la Comision. Nuestra esperiencia y conocimientos
sobre este asunto nos hacen unánimes en la opinion de que no debe circular ningun papel moneda, ni
menos concederse cartas de banco, ya sea á individuos ó corporaciones. No tenemos mas que considerar
si las secciones presentadas por la Comision permiten, en virtud del espíritu de sus disposiciones,
que la Legislatura conceda á esas corporaciones el derecho de circular papel moneda ú otra
cosa equivalente. Temo que pueda darse á la seccion esa interpretacion. Las asociaciones autorizadas
para recibir depósitos de oro y plata, han de espedir necesariamente certificados de depósitos,
y estos certificados pueden hacerse circular como dinero corriente. En todo caso puede que se
intente sostenerse así por los muchos abogados ingeniosos que tenemos; y he aquí, Señor, en lo que
me fundo para oponerme á esta seccion, y que nos obliga á proceder en el particular de una manera
distinta é inequívoca, á fin de no dejar lugar ni pretesto alguno para una interpretacion torcida.
Digamos lo que pensamos, que la Legislatura no podrá jamas conceder carta á ninguna corporacion
con privilegios de banco, como recibir ó tener en depósito oro ó plata. Yo estoy en favor de las mas
fuertes y mas grandes restricciones, y creo que no voy descarriado en proceder así. Tenemos conocimiento
y esperiencia de lo que ha sucedido en los Estados antiguos de la Union para que nos ayude


119

á conducir la nave del Estado libre de los escollos y de los males que han creado tan monstruosas
revoluciones comerciales en los diferentes Estados.

Esta cuestion, Señores, es de grande importancia, no solo para nosotros, sino para toda la Union,
por razon de nuestras circunstancias, posicion y relaciones comerciales, interiores y estrangeras.
Nuestra capital comercial, San Francisco, está, en mi opinion, llamada á ser el centro del comercio
del mundo, y destinada á surtir á todo el globo de una gran parte de sus medios de circulacion.
Con nuestra inmensa riqueza natural nunca podremos carecer de la circulacion efectiva. Pronto
tendremos una casa de moneda; no permitamos, pues, embrollos ni artificios. El pueblo de California
es esencialmente laborioso, se compone de mineros. Señores, que viven del pico y del azadon, y
"ganan el pan con el sudor de su frente." Pero tenemos otra larga clase de ciudadanos, quiero
significar aquellos individuos empleados en el comercio, que se caracterizan por sus grandísimas
empresas, y los cuales desean tambien esta restriccion constitucional, para impedir lo que yo tanto
combato porque no se sancione por ley, esto es, la creacion de ninguna clase privilegios que consolide
capitales y monopolice los fondos particulares, lo cual temo pueda consumarse en virtud de esta
seccion del informe de la Comision. Señores, nuestro pueblo seria el mas feliz y se alegraria mucho
que se le sometiese á las leyes del comercio, sin necesidad de crédito ficticio. En una palabra, creo
que la gran doctrina del comercio libre sin bancos es la mas aplicable á la condicion de nuestro
pueblo. Defiendo este gran principio, y toda mi ambicion es ver marchar el Gobierno que vamos
á establecer para este pais, guiado por este luminoso principio, que nos elevaria al mas alto punto de
grandeza y de gloria.

Propondré á su tiempo la enmienda necesaria para llevar á efecto estas miras. En cuanto á las
dos proposiciones que se han presentado á la Cámara, prefiero mucho mas la sustitucion, ó bien el
informe de la minoría que el de la mayoría.

El Sor. HASTING. Veo que la proposicion para enmendar la seccion es tan
complicada que confunde y distrae todo el asunto. Parecia una vez que se trataba
de enmendar una seccion, y otra todas las secciones al mismo tiempo. El representante
presenta su proposicion en esta forma para abrir un vasto campo á la
discusion. Esta es una de las objeciones que se me ofrecen. Reduzcámonos á
los mas estrechos límites. No estoy dispuesto á animar ninguna enmienda que
abrace á un tiempo todo el informe de la Comision sobre el mismo particular. Si
yo pudiera examinar todo el asunto á la vez, estaria dispuesto á votar sobre ello,
pero vemos muchas palabras que contiene la enmienda, lo mismo que se dice en
una seccion del informe de la Comision. En el artículo 34 vemos que esta prohibe
los bancos distinta y positivamente, y lo dice en tres cortas líneas, que no harán
mas que una y media impresas. Estas son las palabras: "La Legislatura no tendrá
poder para pasar ninguna ley que conceda cartas para objetos de bancos"
Vemos que en la enmienda propuesta se espresa lo mismo en seis ó mas líneas.
Parece que no hay regla alguna en la Cámara sobre este particular, pero cuando
se presentó esta parte del informe de la Comision, se propuso que se recibiese y
considerase artículo por artículo, y no veo que esto se esté haciendo, sino que se
considera todo por entero, en cuanto tiene relacion con las corporaciones.

El Sor. GWIN dijo que, si prevalece su proposicion para insertar un sustituto
á la seccion 31o, las otros secciones, segun se vayan presentando quedarán omitidas
como una consecuencia natural, por abrazarlo todo la sustitucion propuesta.

El Sor. LIPPITT citó el uso general de los cuerpos parlamentarios respecto de
las enmiendas, y esplicó su aplicacion á la cuestion del momento.

El Sor. JONES. No tengo deseo de hacer perder la paciencia á la Cámara
por lo que voy á decir sobre esta cuestion; pero considero que es un asunto de
tanta importancia, que estaria dispuesto, y aun lo deseo, que los representantes que
están en favor del informe de la mayoría, tuviesen lugar de discutirlo de lleno.

No puedo concebir bien cómo puede presentarse la cuestion sobre la supresion
de esta sola seccion (la 31a.) sin tocarse aquellos mismos punto comprendidos
en las secciones subsecuentes. La cláusula que ha dado lugar principalmente á
este debate está en la seccion 31a. Veo que concede á la Legislatura la facultad
de pasar todas la leyes especiales, que á su juicio estime convenientes. Los representantes
que sostienen el informe de la mayoria, dicen que no hay diferencia entre
los dos; mas yo, por el contrario, veo una muy grande y material. La 31a. seccion
dice que la Legislatura tendrá facultad de crear, por leyes especiales, corporaciones
para objetos municipales, cuando en su juicio no pueda obtenerse el objeto
segun las leyes generales. En la seccion 32a. se dice: "Se asegurarán bonos de
las corporaciones de individuos responsables de los miembros ó accionistas y otros


120

medios que se dispongan por la ley." En la 33a.: "El término corporaciones,
segun se usa en el artículo, se interpretará de modo que incluya toda asociacion ó
compañía de fondos que tengan la facultad ó privilegio de corporaciones no poseidos
por individuos ó sociedades; y toda corporacion tendrá el derecho de demandar
en juicio, y estará sugeta é ser demandada, en todos los tribunales, en iguales
casos que las personas particulares." En la seccion 34a. se dice: "La Legislatura
no tendrá facultad de pasar ninguna ley que conceda cartas para objetos de
banco; pero podrán formarse asociaciones para el depósito de oro y plata, en virtud
de las leyes generales." Ahora compárense los dos informes y véase la diferencia.
El informe de la minoria dice:

SECCION 1a. No se creará, renovará ó estenderá ninguna corporacion, con privilegio de emitir ó
poner en circulacion, billetes, libramientos, bonos, certificados, pagarés ú otro papel moneda para
circularlo como dinero. La Legislatura de este Estado prohibirá por ley que ninguna persona ó
personas, asociacion, compañía ó corporacion, ejerza el privilegio de banco, ó crée papel para circularlo
como dinero.

SEC. 2a. No se crearan corporaciones en este Estado por leyes especiales, escepto para objetos
políticos ó municipales, pero la Legislatura proveerá, por leyes generales, para la organizacion de
toda otra especie de corporaciones, escepto la de bancos, cuya creacion se prohibe. Los accionistas
de toda corporacion ó asociacion de capitales, serán responsables personal y colectivamente por
todas sus deudas y compromisos de toda clase. El Estado no se hará accionista de ninguna corporacion,
directa ni indirectamente. Todas las leyes generales y especiales, que se pasen en conformidad
con esta seccion, podrán alterarse de tiempo en tiempo, ó bien revocarse; y toda corporacion tendrá
derecho de demandar en juicio, y estará sugeta á ser demandada, en todos los tribunales, en iguales
casos que las personas particulares.

Ahora bien, asociaciones significa corporaciones. Decimos que no se formarán
tales corporaciones. No hay un solo artículo en que la diferencia no sea directa
y positiva. Me disgusta verme obligado á levantarme y discutir estos artículos
uno por uno, para hacer ver que son distintos y separados. Deseo que el presidente
de la Comision esplique á esta Cámara las razones porqué deberian adoptarse,
estos articulos, y demuestre dónde están las restricciones; muéstrenos tambien
por qué habiamos de permitir á la Legislatura pasar leyes especiales. Siento que
el representante no pensase lo mismo en aprovecharse de la oportunidad que se
ofreció cuando se presentaron estos artículos, para decir alguna cosa definitiva en
su defensa, á fin de que los que nos oponemos a las palabras indecisivas y peligrosas,
y lo que es todavia mas, á esos principios peligrosos, no nos hayamos visto
obligados á abrir este debate y á hacer nuestras objeciones al principio. Ahora
debo mensionar aquí, porque no puedo hacerlo en ninguna otra parte, una ó dos de
estas observaciones que se dirijen á la dispocision que permite estas asociaciones ó
corporaciones. Pregunto al representante si la seccion que provée para la incorporacion
de asociaciones por depósitos de oro y plata, no permite, á estas asociaciones
espedir certificados de depósitos; quiero decir, si pueden entrar en alguna
especulacion y hacerse de este dinero depositado y usarlo para objetos comerciales,
y espedir certificados de depósitos, probablemente á la par, lo cual seria tener
todas las ventajas y objetos de un banco, y del banco de peor condicion. ¿Dónde
están sus fondos? ¿Cuáles son los individuos especuladores responsables?
Vosotros los obligais por bonos. ¿Qué es un bono? ¿No puede cualquier abogado
formar ó crear un bono? Dadme responsabilidades particulares é individuales.
Todo el sistema se presenta de un modo diferente en el informe de la minoria.
Yo, por mi parte, estoy de todo punto contra los bancos en este pais, y los habitantes
están tambien contra ellos; la opinion pública en todas partes está contra
el sistema de bancos; pues aquí tenemos una circulacion monetaria y metálica,
que vale por todos los bancos del mundo.

El Sor. GWIN. Parece ser la determinacion de los individuos que componen la
Comision escogida, por quienes se hizo el informe de la mayoria, que no se discuta
esta cuestion. Es conveniente, Señor, que dé las razones que me indugeron á
hacer el informe de la minoria, y manifestar por qué debería adoptarse por la
Cámara. Creí que la opinion pública era tal, que haria impracticable toda disposicion
que se insertase en esta Constitucion, y la cual tuviese alguna semejanza, en
el grado mas remoto, al sistema de bancos.


121

El Sor. NORTON. Me levanto para una cuestion de órden. Insisto en que la
Comision no ha presentado ningun artículo en favor de los bancos, ó que dé á la
Legislatura la facultad de crear bancos en forma alguna.

El Sor. GWIN. Si yo no lo pruebo, entonces mis argumentos no valdrán nada. No intento consumir
el tiempo de esta Cámara, entrando en una discusion sobre la cuestion de bancos; pues esa
cuestion, Señor, está decidida. La opinion pública de todos los Estados de la Union, está en contra
del sistema de bancos. Todo lo que quiero manifestar es, que en estos artículos hay algunas disposiciones
peligrosas, las cuales conceden privilegios á corporaciones de esta naturaleza.

Es inútil, Senor Presidente, combatir por mas tiempo esta cuestion, que no tiene otro efecto que el
de malgastar el tiempo de la Cámara. Toda la cuestion de corporaciones y bancos está abierta á
discusion segun mi proposicion. Es para suprimir é insertar, qué cosa? Un artículo en que se
inserte si fuere adoptado, todo lo que aparecerá en la Constitucion sobre el asunto de corporaciones
y bancos.

Me sorprendia algun tanto, que el presidente de la Comision no hiciese esta interpretacion á mi
proposicion, y procediese á defender la posicion de la mayoria de la Comision, como está comprendido
en el informe sobre el asunto de corporaciones; este es el uso general seguido en todos los
cuerpos parlamentarios de que tengo noticia. El presidente de una Comision al hacer un informe de
la mayoria sobre una materia importante, abre el debate, dando las razones por qué la Comision llegó
al resultado que le indujo á presentar el asunto bajo el aspecto que aparece ante la Cámara. La
minoria entonces tiene el derecho de contestar y esplicar las razones que ha tenido para diferir de la
mayoria. Yo tengo derecho á esperar que el Presidente siga este curso, pero le aguardo con una sola
observacion, para contestar á esta asercion, de que la diferencia entre los informes de la mayoria y la
minoria, son meramente verbales. Nunca se ha incurrido en un error mas grande; pues se separan
tanto uno del otro como si el Pacífico estuviera de por medio, segun procederé á manifestarlo.

Entro en la discusion de esta cuestion, Señor Presidente, casi con repugnancia. Esperaba que se
hubiese arreglado competentemente por el progreso del espíritu del siglo, y que ningun miembro de
este cuerpo presentaria ninguna proposicion que pudiese, en manera alguna, introducir en este pais el
sistema de bancos; é insisto sobre su insercion en la Constitucion que vamos á adoptar. Pero estoy
equivocado, y me veo obligado con la mayor repugnancia á afianzarme en mi armadura, usada en
muchas y crudas batallas, luchando contra este asunto, que esperaba se hubiese ya arrinconado
para siempre, en beneficio de los derechos del pueblo, contra el monopolio y las asociaciones legalizadas
de riqueza para apropiarse el trabajo de muchos en beneficio de pocos.

No emplearé mucho tiempo en considerar estas secciones del informe que conceden la facultad
de crear corporaciones, y dejaré la discusion que sin duda se suscitará acerca de dichas secciones, á
los miembros de la profesion de las leyes, que participarán en este debate y designarán los preceptos.
Mas con todo, no dejaré pasar la ocasion que se me presenta para establecer mi protesta
contra la discrecion que se deja sobre este asunto á la Legislatura. Aquel cuerpo ha de ser el solo
juez para juzgar de la necesidad de pasar leyes especiales para crear corporaciones. Las restricciones
constitucionales no valen un bledo, si se establecen de este modo. Espero y creo que se suprimirá
aquella parte de la seccion, y que se adoptará en su lugar lo que propongo en el informe de la minoria.
Tampoco estoy satisfecho con la seccion que hace responsables á los accionistas solo por la cantidad
de acciones que tienen en la corporacion. He alterado de tal modo mi proposicion, que los
hago responsables del todo de sus deudas, en proporcion á la cantidad de acciones que tenga cada
parte. Si un individuo tiene cien acciones, él debe ser responsable por diez tantos de la cantidad
de las deudas como el que tenga solo diez acciones; pero debe haber una directa responsabilidad por
todas las deudas. Sin esto, el pueblo no tiene ninguna salvaguardia contra los fraudes Deberian
tambien tomarse precauciones contra los dolosos que transfieren sus acciones á personas sin responsabilidad.
Un hombre esperto en los asuntos de una corporacion previene las bancarrotas á que él haya
contribuido enriqueciéndose con ellas, y puede salir libre si no se pone alguna cortapisa contra los
que transfieren sus acciones.

Pero no entraré en el detalle del sistema de corporaciones de Nueva York, que se propone incorporar
en nuestra Constitucion, mas si, debo declarar mi oposicion á ese sistema como inconveniente
para este pais; pues no hay ningun rasgo de semejanza en la posicion y condicion respectiva de Nueva
York y California. Eu aquel Estado las corporaciones son las instituciones de las épocas y se han
hecho una parte indivisible de su sistema de gobierno. Lo que se ha incorporado en la Constitucion
de aquel Estado no es para establecer la base de un sistema de corporaciones á propósito para un
pais nuevo como el nuestro, sino para restringir lo que ha existido por mas de medio siglo. Se
crée acaso, que se hallaria nada de esto en la constitucion de Nueva York, si su condicion hubiera
sido como la nuestra? No, Señor. El objeto de los que formaron aquella Constitucion, fué corregir
y restringir un sistema que no podia desarraigarse sin peligro del Estado, En qué respecto se
asemeja nuestra posicion á la de Nueva York, para que nos adhiramos tan estrechamente á sus
leyes fundamentales al formar nuestra Constitucion? Eu ninguno absolutamente. Somos un
pueblo nuevo, que creamos un gobierno de la nada. Somos tan libres como el aire para escojitar lo
bueno de todas las formas de gobierno republicano. Nuestro pais es semejante á un pliego de papel
blanco, en que se nos pide que escribamos un sistema de leyes fundamentales. Tratemos de preservar
los derechos del pueblo en cada línea que escribamos ó de lo contrario el pueblo destruirá con
una esponja nuestro trabajo.

Ahora me contraeré á lo que creo es el sistema de bancos que se qui ere establecer por estas secciones
del informe de la Comision. Señor, la Comision se espresó en el lenguage mas atrevido cuando
establece algunas restricciones sobre los bancos; entonces es cuando el banco no debe hacer esto, y


122

el banco no hará aquello; pero cuando quieren privar al pueblo del núcleo que pudiera impedir se
erija una oligarquia monetaria en el pais se acercaran al asunto. Permítaseme decir, hablando con el
respeto debido á la Comision cuyas ideas no impugno en manera alguna como un mendigo sicofante
que pide limosna mientras le está registrando á V. la bolsa.

La palabra banco no se menciona una sola vez en dicho informe, no, ni aun como corporacion, que
pueda alarmar el pueblo. Asociacion es la palabra mágica que ha de allanar toda objecion, y destruye
todo escrúpulo. Señor, es una palabrass que parece que a nadie engaña, me hace recordar el
célebre proyceto de ley presentado al Congreso despues que John Tyler habia decidido sobre el bill
del banco de los Estados Unidos. El Sor. Sargeant, presidente de la Comision de vias y medios de
la Cámara de representantes, al presentar el bill, anunció con gran aparato y ceremonia que no se
hallaria en él la palabra banco; que no era banco, sino simplemente un depósito, para conveniencia
del Gobier no en el manejo de su hacienda, y donde el pueblo pudiera hacer sus depósitos con toda
seguridad; en otras palabras, un asociacion para deposito de oro y plata. Señor, si aquel bill se ha
hecho ley, tendriamos ahora en toda operacion, un banco nocional monstruo, y si se incorpora en
nuestra Constitucion el poder que allí se concede, en su estado actual sin limites, muy pronto debemos
esperar ver un Estado de bancos monstruo, mas peligroso á las libertades del pueblo, que cualquiera
enemigo estrangero que se acerque á nuestras playas.

Se prohiben con grande aparato los billetes de banco, pero no se dice una palabra contra los certificados
de depósitos, con que puede inundarse el país, y se inundará si no se suprime esta seccion.

Señor, nadie que esté familiarizado con el sistema de bancos segun ecsiste en los Estados Unidos
desde 1836 á 1840, podrá olvidar como se inundó el país con billetes de banco, bonos de corporaciones
é individuos, y muchas veces se veian en circulacion certificados de depósitos, precisamente
semejantes á los que están autorizados á espedir estas asociaciones.

Sería un curioso espectáculo si se presentasen á esta Convencion las diversas clases de papel que
circulaban como dinero durante aquella época memorable. He visto reunidos, como un objeto de
curiosidad y de diversion, mas de cien clases de estos papeles, y si los tuviera aquí, serian el único
argumento que se necesitaria para destruir en su nacimiento todo este sistema. Los medios de
embaucar y engañar al pueblo son tan numerosos y varios que nadie podra ser tan ciego que no vea
que la mas mínima autoridad que se conceda por esta Constitucion á las asociaciones que puedan
asumir el derecho de bancos de cualquiera especie, dará lugar, en tiempos de grandes escitaciones
especulativas, á enormes abusos tan destructores como nocivos á la dicha y prosperidad del pais.

La Comision nunca ha intentado restringir la facultad de espedir certificados de depósito, asi es
que los sanciona espresamente. En este aztuto bill no ha habido omision que poderse alegar, pues
en todo el informe se ha revelado el hecho de haberse formado cuidadosamente estractando la seccion
de la Constitucion de Nueva York, suprimiéndose todo lo que pudiera alarmar á los miembros de este
cuerpo.

Podria decirse que ningun peligro resulta del pase de esta seccion; que las restricciones sobre los
bancos son tan grandes que seria imposible abusar de la facultad concedida. No lo creais. Cómo
pueden esperar hacer dinero sin poner en operacion la máquina espendiosa? Cuánto costarán los
solares en el centro de la ciudad, las hermosas casas á prueba de fuego, las paredes tambien á prueba
de fuego, los cofres ó cajas de hierro igualmente á prueba de fuego que han de pagarse? El Presidente,
el Cajero, el Pagador, los Tenedores de libros, los Mensageros, &c., &c., que deben depender
simplemente sobre el tanto por ciento que se carga sobre el oro y plata que se deposite, pues se nos
dirá gravemente que estas asociaciones cargarán el tanto por ciento sobre los depósitos, y asi harán
dinero para sostenerse. Nada puede ser mas falaz. Los bancos, los banqueros y los comerciantes,
el mundo entero jamas cargan por depositos; de hecho los solicitan, y en muchos casos, si la cantidad
es grande, pagan un interes sobre ellos. Mi amigo y colega el Sor Hobson, puso á veces en depósito
en su casa de comercio de San Francisco, arriba de cien mil pesos de oro en polvo, y el representante
por Monterey, Sor. Dent, dice que ha tenido de treinta á cuarenta mil pesos tambien en depósito, en
el almacen que tiene en las minas, y todo sin cargar nada á los dueños. Sin duda ha habido hasta
ahora algunas dificultades, pero escasean diariamente, y muy en breve se solicitarán con empeño por
personas seguras y respetables depósitos de oro en polvo y moneda.

Pero el gran depósito de California debe hacerse en la casa de moneda, que sin duda se establecerá
en el prócsimo invierno en algun punto comercial, y probablemente con algunos ramos en las minas.
La verdadera políticia de los Estados Unidos es acuñar todo el oro que se saque de las minas, y uno
de los primeros actos del Congreso, al legislar para este país, será el establecimiento de una casa de
moneda. Es la mayor necedad el crear asociaciones en California para depósitos de oro y plata, que
el principal, si nó el único producto del país, es el oro en bruto; y seria lo mismo que formar asociaciones
en Ohio para recibir trigo, maiz, y cerdos. Los miles de miles de individuos ocupados en
recoger oro, no necesitan semejantes asociaciones, que solo beneficiarán á aquellos que viven de su
ingeniosidad, y no del trabajo duro del cavador del oro, quien por su trabajo enriquece al país.
Guardémonos contra los medios de infringir los derechos del pueblo, legalizando la asociacion de
capitales para hacer la guerra al trabajo; este es el único país de la tierra en donde el trabajo tiene
un completo dominio sobre el capital. Conservémoslo así si queremos ser libres, independientes y
prósperos. Si ha de haber bancos en el país, que estos sean de individuos particulares, los cuales si
son de la confianza del pueblo, pueden ser castigados por la ley y puestos en la penitenciaria. El
banco mas seguro que ha habido en los Estados Unidos, fué el de Estevan Girard. Quién perdió
nunca un peso depositándolo en él, mientras miles andaban mendigando por la bancarrota del banco
de los Estados Unidos. Veanse los grandes banquero de Europa, los Rothschilds, los Barings, los
Browns, y otros que dominan la hacienda del mundo. Acaso piden ellos privilegios de corporaciones
con facultad de recibir en depósito oro y plata? Pero para qué decir mas? Seguramente que nosotros


123

no hemos de retrogradar en esta materia, los Estados podrán continuar tolerando por necesidad el
sistema de bancos; pues está tan relacionado con su sistema de gobierno, que no pueden desarraigarlo
sin dañar el cuerpo político; pero ningun pais nuevo deberia, por un momento, alimentar la
idea de permitir que ese sistema tuviese cabida en sus leyes fundamentales. Si así se hiciece
seria la mayor locura. No vale que se alegue la necesidad. Véase la Habana con un comercio
anual de millones, que nunca ha tenido un banco ni ningun papel moneda. Véase Nueva Orleans,
la ciudad de la Union que tiene mayor esportacion, cuya Constitucion prohibe los bancos, y segun
vaya espirando el término por el cual se concedieron las cartas de los que ahora ecsisten, se desaraigará
el sistema para siempre. Véase la circulacion del mundo manejada y dirigida por individuos
particulares. Y podrá todavía haber un hombre que tenga el arrojo de decir que necesitamos en
este país semejantes asociaciones como las que tolera la seccion que nos ocupa? Espero que nó.
Señor, he visto á nuestros paisados tan embullados sobre el asunto de bancos, como lo están ahora
respecto de nuestras minas de oro. He visto ir á miles de individuos á solicitar préstamos de los
bancos, como ahora se avanzan á nuestros bancos de oro. La miseria, la ruina, y la desolacion de los
ciudadanos, y la postracion del crédito público siguieron á la era de los bancos en 1834, 35, 36, y 37.
La riqueza particular y la prosperidad pública que se predijo resultaria de aquel sistema, se devanecieron
como el humo, mientras nuestros bancos de oro, si se dejan libres por una buena legislacion,
proporcionarán una recompensa liberal al trabajo, y asegurará al pais una prosperidad permanente.

El Sor. SHERWOOD. Estoy en favor del informe de la Comision Escogida, aunque los artículos
presentados por ella, sean algo mas largos que la enmienda propuesta por el representante por San
Francisco (Sor. Gwin.) Considero los artículos como mas esplícitos con respecto á lo que significan
por corporaciones, y el modo de fundarlas, sus facultades, y las restricciones que se les imponen. En
cuanto á los bancos, estoy enteramente de acuerdo con el autor de la enmienda de que este país no
necesita de tales instituciones. Con todo, no les tengo horror— (cuando es un sistema bien ordenado,
como ecsiste en el Estado de Nueva York) —como parece abrigar el representante hácia los bancos
de cualquier clase. El representante se educó en una parte del país, donde, por desgracia, no se
impusieron suficientes restricciones á las corporaciones de esta naturaleza, resultando que miles de
individuos particulares sufrieran en consecuencia de ello.

En el Estado de Nueva-York, las últimas leyes que organizan los bancos
son leyes generales. Ahora no se forma allí ningun banco á ménos qué se deposite
todo el capital en bonos del Estado ó de los Estados Unidos; y estos bonos que
son tan buenos como pueden garantizarlos la fé del Estado de Nueva York, ó del
pueblo de los Estados Unidos, se depositan en manos del Contralor del Estado,
quien espide en favor de la corporacion, los billetes de banco que ha de circular.
Tal es la base del actual sistema de bancos de Nueva York; casi todas las cartas
de los bancos antiguos han espirado. El sistema ecsistente se vé que opera muy
bien en aquel Estado; pero, como he dicho antes, en este pais no hay necesidad
de bancos. Espero que nunca la habrá, y así puede concebirse naturalmente que
votaré contra toda disposicion que intente insertar en la Constitucion, que tenga
alguna posibilidad de interpretarse de modo que conceda á la Legislatura la facultad
de establecer semejante sistema. El representante que me ha precedido en la palabra,
dice: que la Constitucion de Nueva York puede ser muy buena para aquel
Estado, pero que el sistema de bancos que allí ecsiste, es una cosa muy diferente
de lo que necesitamos aquí. Eso es muy cierto; yo convengo con él perfectamente;
pero creo que él no es justo en usar ese argumento en la suposicion de que
la Comision esté en favor de los bancos. Nosotros hemos ecsaminado diversas
Constituciones, y escogido una cláusula con respecto á las corporaciones de la
última Constitucion de uno de los antiguos Estados de la Union, Estado que ha
tenido la triste esperiencia del sistema de bancos. La Convencion que se reunió
en el Estado de Nueva York hace tres años, se formó por la voz del público,
sobre el asunto de corporaciones y los peligros inherentes á ellas. El resultado fué
que se impusieron á la Legislatura las restricciones mas estrechas sobre el particular.
Se limitaron estrictamente las facuttades de la Legislatura á la adopcion de
leyes generales para corporaciones, escepto para objetos municipales, y aun entonces,
solo cuando el objeto no pueda obtenerse en virtud de las leyes generales. La
Legislatura, sugeta á esta limitacion, ha cumplido fielmente con el artículo de la
Constitucion. En ella se dá una precisa definision de lo que significa corporacion;
que no es otra cosa que, una asociacion con facultades concedidas por la Legislatura,
no poseidas por individuos ó compañias comunes. Nosotros, del mismo modo,
hemos presentado una disposicion en que se define lo que deberá entenderse
por corporaciones, y como deberán crearse; y decimos que la Legislatura no
tendrá facultad de crear bancos. Despues continuamos diciendo en otra disposicion,


124

que la Legislatura no deberá crear ninguna institucion que pueda espedir billetes
de bancos de ninguna especie. ¿Puede, pues, descubrir el representante
ningun pretesto para la polvareda que ha levantado? Es cierto que en este pais
tenemos lo que es dinero en todo el mundo—oro y plata; esta es y será siempre
nuestra circulacion. Pero el representante sabe, como lo saben los comerciales y
todo hombre, que donde quiera que hay una gran cautidad de metales preciosos,
debe haber un lugar de depósitos. El representante está tambien al corriente de
que si él desea enviar á la Luisiana cien mil pesos, ó bien tiene que comprar una
letra de cambio, ó conseguir un certificado de depósito, y si desea esto último,
será muy fácil que elija la asociacion mas acreditada donde depositar su dinero y
obtener el certificado que desea. Nosotros decimos en el informe que la Legislatura
podrá crear asociaciones para depósito de oro y plata. Esta no es una disposicion
especial, sino que se estiende á todo hombre que tenga dinero, y no se limita
á los favaritos particulares de la Legislatura. Es, sí, una ley general. Por mi
parte no tengo ningun horror á las leyes generales de esta clase. ¿Qué ley tenemos
ahora respecto á depósitos? Un individuo deposita conmigo mil pesos. Yo
no tengo caja de hierro; se quema mi almacen y con él el dinero. Yo no le cargo
nada por recibir su dinero en depósito, ni él puede, segun la ley común, cobrármelo,
porque no he recibido ninguna compensacion ò ganancia. Ahora bien,
Señor, como nuestro comercio se estiende á medida que se aumenta nuestra poblacion
y estrae el oro de la tierra en grandes cantidades, y la riqueza del pais se
aumenta por todos los medios, estoy en favor de conceder á la Legislatura la facultad
de adoptar una ley general, por la cual cualquiera asociacion de individuos
pueda recibir dinero en depósitos, y dar un certificado de ello. Yo no temo semejantes
billetes de banco. El representante tampoco los temerá así como no teme
una letra de cambio sobre la Luisiana ó Nueva York. Es un principio establecido
de que el pueblo usará la circulacion que mas le agrade. V. no puede forzarle
que adopte una circulacion que no le cuadre. Si un hombre tiene dinero que no
quiera llevar consigo, lo depositará en un lugar seguro, y obtendrá un documento
del depósito, el cual pueda llevar con comodidad. No veo ningunas de las fantasmas,
que disturban la mente del representante por San Joaquin y San Francisco:
Los espectros y visiones no se presentan á mi vista, porque el alma y el cuerpo no
están aquí; no hemos dado á la Legislatura ninguna facultad sobre banco; pues
hemos dicho espresamente que no concederá cartas de bancos, ni dará á ninguna
asociacion la facultad de espedir billetes de banco. ¿Impediría el repesentante a
algun individuo ó asociacion el que espida un certificado de depósito? Si él impidiera
á una asociacion el espedir un certificado en que constase el dopósito de
mil pesos hecho en sus manos, no rehusaria del mismo modo á su cólega de San
Francisco (Sor. Hobson) el derecho de espedir un certificado de depósito por mil
pesos que le presente un individuo para que los ponga en su caja de hierro. Yo no
veo ninguna diferencia. La Legislatura, por este artículo, tiene facultad de crear
—no bancos para robar á la comunidad, ó engañar á aquellos que depositan dinero
en sus cajas, ó para comprar acciones—sino aquellas asociaciones necesarias para
depósito de plata y oro, sin las cuales la comunidad de este pais, donde es tan
grande la cantidad de metales preciosos, estaria sugeta á sérios inconvenientes. El
pueblo tiene que depositar su dinero en alguna parte, y es mejor que tenga alguna
asociacion conocida y de responsabilidad pública con quien depositar, que establecimientos
particulares sin responsabilidad, de quienes no podria obtener ninguna indemnizacion
en caso de pérdida. En esta disposicion no hay nada de que pueda
temer el mas tímido; y no puedo concebir porque el representante ve las visiones
espantosas que nos ha representado, cuando él sabe positivamente, que la Comision
está opuesta á los bancos en este pais. El dice que la Comision se ha guardado
estudiadamente de usar la palabra banco, la cual no se vé en todos los artículos
presentados, como si deseara los bancos bajo una especiosa máscara. El representante
no tiene ninguna razon en que fundar semejante imputacion. No ha habido
ninguna reserva de parte de la Comision, sino un declarado y sincero deseo de
formar una Constitucion que apruebe el pueblo—privar á la Legislatura de toda

125

facultad de crear instituciones de banco. Supongamos que rehusemos á la Legislatura
el poder de regular los depósitos de oro y plata. Dentro de cinco años la
poblacion de California llegará á un millon de habitantes, y el comercio girará
sobre cincuenta millones. ¿No presentariamos á los ojos del mundo un espectáculo
raro con este comercio y esta poblacion sin depósitos legalizados para nuestro
dinero; sin facultad en la Legislatura para crearlos; con una positiva prohibicion
del derecho de espedir papel como medio de circulacion, lo cual es justo y
conveniente, pero con una prohibicion de que el pueblo deposite sus capitales, que
consisten en oro y plata, y obtengan para los objetos lícitos de negocios, certificados
de depósito ó letras de cambio? En conclusion, Soñor Presidente, si suprimimos
esta disposicion, rehusamos á la Legislatura la facultad que desea el pueblo que
se le conceda, la circulacion del pais hace necesaria, que no puede acompañarla
ningun peligro absolutamente, y que ha de tener una influencia benéfica en aumentar
la riqueza del pais, y facilitar el comercio.

Despues de alguna discusion sobre el órden de enmiendas, el Sor. GWIN, con
la mira de evitar mas dificultades sobre el particular, retiró su enmienda.

El Sor. LIPPITT propuso entonces enmendar la seccion 31a suprimiendo las palabras,
"y en los casos en que, á juicio de la Legislatura, no pueda obtenerse el
objeto de la corporacion en virtud de las leyes generales."

El Sor. PRICE. Antes que se ponga á votacion esta cuestion, deseo decir algunas
palabras en contestacion al representante por Sacramento (Sor. Sherwood),
cuyas miras y las mias son diametralmente opuestas, con relacion al sistema propuesto
en la seccion 34a de conceder privilegios generales á algunas asociaciones
para recibir depósitos de oro y plata. Señor, tenemos en California de nueve meses
acá un sistema práctico de negocios como guía. Las operaciones comerciales
de este pais, son ya muy estensas, y el pueblo no ha pedido hasta ahora ningun
privilegio semejante; pues ven que pueden conducir muy bien sus negocios sin
asociaciones de esta especie. Por tanto, estoy opuesto á que se conceda privilegio
alguno que no se solicite por la comunidad, y que solo puede tener el efecto de
consolidar capitales.

El Sor. NORTON. Llamo al órden al representante, pues no se contrae á ninguna
enmienda.

El Sor. PRICE. Creo, Señor, que estoy enteramente en órden; pues he tomado
por base, la asercion de que el pais no requiere ninguna ley general, como
se propone por la seccion 34a. Hemos hecho en San Francisco el esperimento
de depositar sin ayuda de ninguna disposicion legislativa, hasta la cantidad de varios
millones de pesos, y no sé que haya habido ninguna pérdida ó inconveniente alguno
de resultas del modo en que se han hecho estos depósitos. El representante
(Sor. Sherwood) nos habla de la necesidad de asociaciones legalizadas para recibir
depósitos y encargarse de los cambios de este pais. Estamos enteramente
opuesto sobre este punto, pues en cuanto abraza mi observacion sobre los negocios
de este pais, (y debo advertir que he tenido aquí alguna esperiencia en negocios
monetarios), creo que no solo es innecesario crear establecimientos de esta naturaleza,
sino que tendrán el mas pernicioso efecto en los negocios é intereses de la
comunidad. En cuanto á los cambios, no veo qué facilidades proporcionarán al
público estas instituciones.

El Sor. SHERWOOD. ¿Quiére decir el representante que aquí no hay necesidad
de cambios interiores de ninguna especie?

El Sor. PRICE. Lo que digo es que esta disposicion no los facilita, y digo tambien
que los cambios de toda clase, interiores ó esteriores, pueden hacerse por individuos,
y que no deberia concederse á ninguna corporacion el derecho de
hacer estos negocios; pues ya tenemos en San Francisco lugares de depósito habiéndose
construido edificios seguros que sirvan para depósito de oro en polvo y
moneda, en cuanta cantidad se les presente. Ahora bien, Señor, aquí se propone
conceder á la Legislatura la facultad de pasar leyes generales, por las cuales
puedan asociarse algunas personas y revestidas de la sancion legislativa, competir
con estos individuos que han hecho ya estos negocios sin ninguna disposicion de


126

este género. He visto lo bastante para quedar satisfecho de que todos estos privilegios
tienen una tendencia perniciosa, y serán mas especialmente perjudiciales en
California, que en ninguna otra parte del mundo, porque siendo menos necesarias,
son menos conocidas. Señor, los lugares de depósitos bastarán á las necesidades
del país, y confío en que no se adoptará en esta Cámara ninguna seccion que permita
nada que tenga la sombra de institucion, ó que pueda interpretarse de modo
que puedan crearse corporaciones de esta naturaleza.

El Sor. HALLECK. Yo estaba en la mayoría de la Comision que presentó este
artículo. Despues de un detenido ecsámen de la materia, encontré razones por
qué creo que deberá prevalecer alguna enmienda verbal tal como la sugerida por
el representante por San Francisco (Sor. Lippitt). No creo que sea necesaria en
California la cláusula que él se propone suprimir; y por tanto, voto por la enmienda.

A proposicion del Sor. SHANNON, se levantó la Comision, hizo su informe, y
obtuvo permiso para volverse á sentar.

A proposicion se suspendió entonces la Convencion hasta las doce del dia
siguiente.

MARTES, SETIEMBRE 18 DE 1849.

En Convencion. Oracion por el Rev. Antonio Ramirez.

Leyóse la sesion anterior, se enmendó, y quedó aprobada.

El Sor. HILL anunció la llegada de su cólega de San Diego, Miguel de Pedrorena,
y propuso que se le autorizase para ocupar su silla; sobre lo cual, el Sor.
Pedrorena prestó el juramento de costumbre y se le permitió que ocupase su
silla.

El Sor. HILL propuso despues que se hiciese prestar juramento al Sor. William
H. Richardson, uno de los cinco delegados electos por el Distrito de San Diego, y
se le permitiese ocupar su silla.

El Sor. BOTTS dijo que el delegado no podia oupar su silla á ménos que se resolucion
actual que fija la representacion de los varios distritos.

El Sor. GILBERT dijo, que la resolucion le permitía dos miembros á San
Diego.

El Sor. TEFFT estaba dispuesto á admitir á tantos miembros de San Diego, cuantos
mereciese aquel Distrito; pero no sabia cómo pudieran admitirse mas de los
dos que ya se habian admitido, segun las reglas de la Cámara.

El Sor. SHANNON dijo que consideraba el voto de la Cámara sobre la resolucion,
tan nulo como inválido; que se había ecsedido en el derecho que tenia, en
declarar que tal y cual Distrito tuviese tantos miembros y no mas. Creia que
habia espresado su opinion del modo mas enérjico que pudo al tiempo de adoptarse
la resolucion, y que no habia visto desde entonces nada que le hiciese mudar
de parecer. El mal efecto de aquella medida se patentizaba ahora, viéndose la
Cámara en dificultades en consecuencia de ella. El pueblo de San Diego ha elegido
cinco delegados, en virtud de la proclama del General Riley, y esta Convencion
ha dicho que no habrá mas que dos delegados. El pueblo de San Joaquin
ha elegido diez; la Convencion dijo que era acreedor á quince. Creía, pues, que
el representante por San Diego (Sor. Richardson) tenia bastante derecho para
presentarse en esta Cámara, y ser admitido como uno de sus miembros.

El Sor. GWIN dijo que esto debia verse en una parte de los procedimientos de
la Cámara, donde se tuvo cierta dificultad sobre un quorum. Recordaba que había
propuesto que se volviese á considerar y á votar la resolucion, y entendió que
se habia acordado se volviese á considerar.

El Sor. GILBERT esplicó las circunstancias de la votacion sobre el particular,
habiéndose convenido definitivamente que se permitiese á San Diego dos miembros
solamente; por consiguiente ninguno mas debia ser admitido, á ménos que se rescindiese
la resolucion.


127

El Sor. GWIN dijo, que si la sesion lo probaba así, propondría que se rescindiese
la resolucion, y fuese admitido el delegado que ahora se presentaba.

El Sor. TEFFT dijo, que no deseaba que la Cámara procediese sin entera inteligencia
del asunto. Estaba en favor de admitir al delegado, y votaría por la proposicion
del representante por San Francisco (Sor. Gwin); pero no quería que la
Cámara se contradigese en sus propias actas.

Leyó entonces el Secretario por órden de la Cámara la parte de la sesion que
se contraía al asunto, y se vió que se había fijado en dos miembros la representacion
de San Diego.

El Sor. GWIN propuso que se enmendase la resolucion, á fin de admitir al
miembro (Sor. Richardson) que reclamaba su silla.

El Presidente preguntó si no había otros miembros de otros distrito que reclamasen
sus sillas.

El Sor HILL dijo que él no sabía de ninguno mas que de San Diego.

El Sor. DIMMICK dijo que si habia de aumentarse esta representacion, diría en
contestacion á la pregunta hecha por la mesa, que habia otros miembros de San
José que reclamarian sus sillas.

El Sor TEFFT dijo que no veía otro modo mejor de arreglar la dificultad que
admitir al delegado que se presentaba á reclamar su silla, y decidir el asunto á la
vez.

El Sor. SHANNON propuso se suspendiese la órden del dia para volver á considerar
la resolucion que permite al Distrito de San Diego solamente dos miembros.

El PRESIDENTE dijo que para suspender la órden del dia se requería el voto de
dos terceras partes de los miembros.

El Sor. GWIN sometió la resolucion siguiente:

Se resuelve que la disposicion de la Convencion que fija el número de delegados que deben tener
los distritos, se rescinda de modo que se admita á William Richardson á ocupar su silla, como delegado
electo por el Distrito de San Diego.

El Sor. LIPPITT observó que el otro dia se habia dicho mucho por su amigo el
representante por Monterey (Sor. Botts) acerca de la franquicia electiva. Creía
que dicho representante no disputaría, que cuando el pueblo elige á un ciudadano
para cualquier cuerpo, el hecho mismo de su eleccion prueba que ha adquirido una
franquicia de la cual no puede privársele legalmente. Cualquier individuo que
haya sido electo por sus conciudadanos, y haya recibido su certificado de eleccion,
posée una franquicia en los derechos adquiridos en virtud de aquella eleccion,
Es por tanto competente que la Cámara considere una proposicion para que la
persona electa sea admitida á ocupar su silla. La Cámara no tiene derecho de
rehusar su admision, ó privarle de sus franquicias, lo cual haría, si se le negase su
silla, cualquiera que sea la resolucion que se haya adoptado sobre el particular;
pues consideraba que aquel acto de la Cámara era nulo é inválido, y por tanto
votaría en favor de cualquier medio que se propusiese, á fin de allanar la dificultad,
y llenar el objeto que tenía en mira.

El Sor. BOTTS dijo, que no intentaba entrar en ninguna argumentacion sobre
este particular. El creía que el político mas versado podía aprender en esta
Cámara algo nuevo, respecto de las reglas parlamentarias, y llamaba la atencion
de la Convencion hácia la proclama del Gobernador, que fija la representacion en
primer lugar. Hasta que esta Cámara no volviese á considerar la resolucion que
habia adoptado, y la anule, era del todo imposible admitir á ningun otro delegado
de San Diego, despues de los dos ya admitidos segun la decision vijente. La proclama
deja este asunto á la decision de la Cámara; el Sor. Botts consideraba que ni
la proclama ni la Convencion podía privar á nungun indidviduo de la franquicia que
le diese el pueblo, pero que habiendo este adoptado antes la proclama, debia considerarse
como uno de sus actos, y habiendo acordado la Cámara ciertas reglas en
conformidad con los poderes conferidos á ella, no podia adoptar una disposicion,
violarla despues. Sería necesario rescindirla antes de admitirse á otros miembro del
Distrito de San Diego.


128

El Sor. GWIN, para impedir ulteriores debates propuso la anterior resolucion;
mas á instancias del Sor. McCarver la retiró.

El Sor. MCCARVER dijo que la Cámara debia suspender la órden del dia,
para proceder á este asunto, y que para hacerlo se requería que se diese noticia
con un dia de anticipacion.

El Sor. SHANNON propuso se suspendiese la órden del dia á fin de admitir una
proposicion para volver á considerar la resolucion que fija la representacion de los
varios distritos.

Decidióse esta proposicion afirmativamente, habiendo votado por ella dos
terceras partes de los miembros presentes.

Siguióse á esto una discusion en cuanto al órden de proceder, y el Presidente
decidió que la cuestion sobre volverse á considerar la resolucion fuése la primera
en órden.

El Sor. SHANNON sometió lo siguiente:

Se resuelve, que la Cámara proce la á considerar de nuevo la resolucion sobre el numero de delegados
permitidos al Distrito de San Diego.

El Sor. SHANNON en consecuencia modificó su resolucion de modo que abrazase
la reconsideracion de toda la resolucion de la Convencion sobre el asunto de representacion.

Y habiéndose puesto á votacion la adopcion de la resolucion, segun fué modificada,
se decidió negativamente.

El Sor. Gwin sometió lo siguiente:

Se resuelve, que William Richardson, miembro electo por el Distrito de San Diego, sea admitido
á ocupar su silla.

El Sor. MCCARVER propuso que se difiriese todo el asunto indefinidamente.

El Presidente decidió que estaba escluida toda consideracion del asunto despues
de haber rehusado la Convencion volver á considerar la resolucion que fija la representacion
de los distritos.

El Sor. HILL sometió lo siguiente:

Se resuelve, que se nombre por el Presidente una Comision de cinco individuos para que informe
á esta Cámara sobre quienes deberán ser los delegados por San Diego.

Y habiéndose puesto á votacion esta resolucion se decidió afirmativamente, por
19 votos contra 9.

El Presidente nombró para dicha Comision á los Señores Tefft, Stearns, Wozencraft,
Jones y Sherwood.

A proposicion del Sor. CROSBY, el Presidente nombró al Sor. Aram para ocupar
provisionalmente la vacante que quedaba en la Comision de Hacienda por ausencia
del Sor. Price.

El Sor. HASTINGS, de la Comision de Límites, presentó el siguiente informe,
que fué recibido, leido y pasado á la Comision de la Cámara:

Señor Presidente: La Comision, á quien se encargó el asunto de los Límites del Estado de California,
en conformidad con la resolucion de esta Cámara sobre el nombramiento de una Comision de
cimco individuos para informar sobre lo que, en su opinion, constituyen los límites del Estado de
California, ha tomado el asunto en consideracion, y suplica le permita informar lo siguiente.

La Comision es de opinion que los actuales límites de California comprenden un terreno demasiado
espacioso para un Estado, y que ecsisten otras varias razones poderosas para que no se adopte por esta
Convencion todo este límite. El area de todo el terreno incluso los actuales límites, se estima en
cuatrocientas cuarenta y ocho mil seiscientas noventa y una millas cuadradas, que es casi igual á la
de todos los Estados de la Union que no tienen esclavitud, que deducida el área de Iowa es mayor
que la de los Estados restantes que no tienen esclavitud.

La Comision es de opinion que un pais como este, que se estiende sobre la costa cerca de mil
millas, y mas de mil doscientas al interior, no puede ser representado convenientemente en una
Legislatura de Estado, especialmente cuando la mayor parte del interior está enteramente interceptado
hácia la costa de Sierra Nevada, por una cordillera no interrumpida de montañas elevadas, que
se cubren de nieve, y son del todo intransitables durante nueve meses del año.

La Comision es tambien de opinion que el terreno incluso en los límites de este Territorio, segun
se halla ahora establecido, debe por último dividirse y subdividirse en varios Estados, cuyas divisiones
y subdivisiones (si se adoptaren los actuales límites) rivarían probablemente al Estado de California
de una parte importante de sus costas. La Comision, por tanto, es de opinion que debería fijarse
ahora un límite que prevenga enteramente la posibilidad de semejante resultado en lo venidero.


129

Otra razon poderosa que ha contribuido no poco para que la Comision viniese á este resultado, se
encuentra en el hecho de que hay ya una vasta poblacion en una parte remota de este Territorio, que
se estima por algunas personas de quince mil á treinta mil habitantes, que no están representados
en esta Convencion, y que quizas no lo desean tampoco.

La religion particular de estas gentes, y el hecho mismo de haber elegido aquella region remota
y aislada como una residencia permanente, parece inducir la idea de que no desean tener ninguna
directa coneccion política con nosotros; y es muy posible y harto probable, segun el parecer de la
Comision, que se hayan tomado, ó se estén tomando ahora medidas por dicho pueblo, para establecer
por sí un Gobierno Territorial.

Por las razones antedichas, la Comision es de opinion que los límites del Estado de California
sean los siguientes:

Comenzando en el nordeste del Estado en la interseccion del paralelo de latitud 42o. hácia el
norte con el paralelo de longitud 116o. al oeste; de allí al sur sobre el paralelo de longitud hácia la
línea limítrofe de los Estados Unidos y Méjico, establecida por el tratado de paz ratificado y cangeado
por dichos Gobiernos en Querétaro, en treinta de Mayo de 1848; de allí al oeste, sobre dicha línea
limítrofe al Oceano Pacífico; de allí en direccion del norte siguiendo la costa del Pacífico, hácia
dicho paralelo de 42o. latitud norte, estendiéndose una legua marina mas adentro desde los límites
Sur y Norte, é incluyendo todas las bahías, puertos é islas adyacentes á dichas costas; y de allí al
Este de dicha costa á la latitud 42o. Norte, sobre aquel paralelo de latitud al primer punto de
partida.

Todo lo cual somete respetuosamente la Comision á la deliberacion de la Cámara.

L. W. HASTINGS, Presidente.

A propuesta, se suspendió la sesion hasta las ocho de la noche.

SESION DE LA NOCHE, Á LAS 8.

El Sor. NORTON, de la Comision de la Constitucion, hizo su informe sobre "la
seccion ó departamento Ejecutivo," el cual se recibió, y pasó á la Comision de la
Cámara.

A propuesta del Sor. BOTTS, se resolvió que la Cámara se constituyese en Comision,
ocupando la silla el Sor. Sherwood, para tratar del informe de la Comision de
la Constitucion; principiando por tomarse en consideracion la enmienda sometida
ayer por el Sor. Lippitt, que es la siguiente:

Suprimir la palabra "objetos," "y en los casos en que, á juicio de la Legislatura, no pueda obtenerse
el objeto de las corporaciones en virtud de las leyes generales."

El Sor. BOTTS. Me levanto, Señor Presidente, para sostener esta enmienda. Creo, Señor, que
hemos llegado á una era en la discusion de esta Constitucion. Las cuestiones que hasta ahora se han
presentado en esta Convencion, aunque de un carácter grave, son insignificantes en su importancia
práctica, comparadas con la cuestion que ahora nos ocupa. Los puntos que han sido los objetos principales
de discusion en la declaracion original de derechos, aunque son en sí de una importancia de
momento, como los grandes principios que fija, pueden considerarse como asuntos dignos de discusion;
pues poco importa, en mi opinion, que estén o no comprendidos en esta Constitucion, supuesto que
se han hecho verdades establecidas. Pero, Señor, hemos llegado ahora á una cuestion de la mas
vital importancia á los intereses de la comunidad, cuestion de directa y práctica importancia, y que
ocupará la mente de todo hombre en sus relaciones y negocios diarios: y espero que la consideraremos
con toda la gravedad y deliberacion que su naturaleza demanda. Esta Convencion deberia estar
dispuesta á consumir uno ó dos dias, si necesario fuese, en una séria consideracion del asunto.
Señor, en esta Cámara no hay un solo representante cuyo voto sobre este particular no afecte los
intereses de sus comitentes. Por mi parte, debo con anticipacion pedir escusas á la Cámara por las
acres observaciones que voy á hacer. El asunto se ha presentado de tal manera, que me impide reducir
mis ideas á un plan sistemático. Estoy en favor de esta enmienda por estas razones solamente:
que el objeto de la seccion original segun fué presentada, contrayéndose á limitar la facultad
de la Legislatura para la creacion de corporaciones, la cláusula que da un poder discrecional á dicho
cuerpo, destruye enteramente aquel efecto y concede toda la facultad que claramente quiere negarle
la seccion. Pueden formarse corporaciones en virtud de leyes generales, dice la seccion, pero no
podrán crearse por ley especial, escepto para objetos municipales, y en los casos en que, á juicio de
la Legislatura, no pueda obtenerse el objeto de la corporacion segun las leyes generales. Es decir,
que la Legislatura no creará corporaciones de una naturaleza particular, á menos que quiera hacerlo.
Ahora bien, Señor, mi objeto es, y supongo que es el mismo de la Comision, prohibir á la Legislatura
la facultad de crear estas corporaciones particulares, ya desée ó no hacerlo; y sinembargo, se
deduce claramente de la seccion que se deja á la Legislatura toda la discrecion. Cualesquiera que
sean las leyes que se pasen, serán constitucionales, porque la cuestion en cuanto á la necesidad de la
ley, se deja á juicio de la Legislatura. No habrá un juez en el pais que no esté obligado á decir que
toda ley que crea corporaciones segun esta cláusula, es constitucional por el acto de la Legislatura.
No hay restriccion alguna en toda la seccion. Si, por tanto, hemos de adoptar esta seccion, la preferiría
suprimiéndose la cláusula segun propuso el representante por San Francisco (Sor. Lippitt).


130

Pero todavía preferiría á la enmienda del representante, que se prohibiese á la Legislatura toda
facultad para conceder privilegios esclusivos á corporacion de ninguna especie, por ley especial, ó
inmunidades algunas que no posean los ciudadanos del Estado generalmente. Las corporaciones,
segun se conocian desde su principio por las leyes romanas, tenian varios fueros y privilegios. Uno
de ellos era el de sucesion, por el cual no se subdividía entre los herederos la propiedad de la corporacion,
sino que quedaba sugeta á las reglas de esta. Otro era, demandar en juicio y ser demandada
como corporacion, en lugar de considerársele como una simple compañía de individuos. Tales
eran los privilegios mas beneficiosos de estas corporaciones segun se conocian bajo las leyes romanas.
La institucion, del modo que se conocía cuando se adoptó por la ley comun, contenia esta doctrina:
que el derecho de establecer una corporacion era una gran prerogativa de la corona; y pronto se
siguieron otras numerosas prerogativas que fueron reclamados por la corona, concediéndose á estas
corporaciones ciertos grandes privilegios é inmunidades. Este es el gran mal que hemos seguido tan
de cerca en nuestro pais, y del cual tenemos tan grandes motivos de quejas. Me propongo ahora
negar á la Legislatura la facultad de crear corporaciones para objetos que no deseamos, y concederle
el privilegio de crearla para objetos útiles. No deberia permitirse á la Legislatura conceder privilegios
esclusivos á estas corporaciones; entonces no solo serán inofensivas, sino tambien útiles. Si
la Cámara tiene á bien adoptar la enmienda y la seccion así enmendada, me propondré seguirla
con otra proposicion, en lugar de lo que viene despues. Pero ahora mi objeto es meramente hacer
saber á la Cámara los principios que me propongo seguir. Estoy opuesto á toda corporacion con
privilegio esclusivo, y especialmente á corporaciones de banco. Mi principal objeto es, por tanto,
destruir este monstruo de los bancos. Creo que ningun sistema que se establezca aquí, que no asegure
la ecsistencia del papel moneda, pueda jamas destruir los bancos. Repito la proposicion, pues
puede parecer muy rara á algunos miembros. Para destruir los bancos, es necesario dar al pueblo
algun papel como medio de circulacion. Por doce años, mas ó menos, he estado considerando este
asunto. En los años de 1836 y 37, presencié las operaciones desoladoras del sistema de bancos en
los Estados Unidos, lo cual ha ocupado mi mente desde entonces. El resultado de mis observaciones
y reflexiones ha sido este: que es absolutamente necesario para una comunidad mercantil, algun
medio de circulacion mas manuable que el oro y la plata. Señor, es preciso dar al pueblo un buen
medio de circulacion, ó de lo contrario creará por sí uno malo. Adóptesen todas las disposiciones
que se quieren; pero si se deja un hueco, esta serpiente insinuativa (la circulacion del papel moneda,)
sacará la cabeza, por la necesidad absoluta que tiene la comunidad de una circulacion fácil.
¿De qué modo, pues, hemos de conseguir el objeto?

Al llegar aquí el Sor. Botts leyó un papel, cuya sustancia era, que la Tesorería del Estado
deberia establecer un depósito de oro y plata, y espedir certificados, peso por peso sobre la cantidad
depositada, pagaderos á presentacion, cuyos certificados circularian como dinero, asegurándose por
los depósitos hechos actualmente en la Tesorería, y por los cuales seria responsable el Estado.)

El genio mas grande del siglo, un banquero de los mas refinados, declaró en la Cámara del
Senado, que el mayor de los males que pueden afligir á un pais, eran una circulacion de papel, irredimible.
No creo que aquel estadista hubiese dicho jamas nada mas sabio ni mas verdadero; no
creo que ningun papel de banco que pueda inventar la ingeniosidad del hombre, que no esté garantizado
peso por peso, pueda tener otro resultado que el sistema ruinoso á que aludió el Sor. Webster,
pues no creo que sea posible pagar tres pesos con uno. Puede que haya en esta Cámara algunos
Señores que hayan hecho este esperimento; pero yo lo considero como la cosa mas difícil del mundo.
Ahora bien, Señor, esta es la base de toda la circulacion de los bancos, concedo que hay épocas en
que estos bancos tienen toda la fé y confianza de la comunidad, cuando pueden redimir sus billetes
con cierta parte de oro y plata; pero cuando ha de pagarse una deuda estrangera, lo cual generalmente
se hace de los productos del pais; cuando estos productos escasean, cuando las cosechas de
grano y tabaco son reducidas, entonces ocurre lo que se llama apelarse á los bancos, los individuos
que tienen que pagar deudas en el estrangero, no pudiendo comprar algodon ó tabaco, sino á un precio
alto, ven que les es mas útil enviar oro ó plata. Ocurren á los bancos, y si, por fuerza de las circunstancias,
es general la escases de las cosechas, quiebran necesariamente los bancos, por no poder
pagar tres pesos con uno. La consecuencia es que se envuelve el pais en ruina y desolacion. Pero
no vale la pena de describir aquí lodos los males del papel moneda. Se ha dicho, y creo que con
verdad, que la mayoría de esta Cámara está opuesta al sistema. Creo que todos los representantes
están tan bien enterados como yo, de los ruinosos efectos del papel moneda; y creo tambien que no
hay ni un solo miembro que disfraze sus opiniones, ó que desée obtener fraudulentamente de esta
Cámara un banco enmascarado.

Pero, Señor Presidente, temo que, sin saberlo este enemigo vigilante está cerca de nosotros;
pueden encontrarse banqueros en este pais, que sean mas agudos y astutos que nosotros. Invito
todos los que en esta Cámara estén opuestos a los bancos á que pesen bien cada una de las palabras
dichas aquí. Repito, Señor, que estos bancos pueden asomar la cabeza por un barreno: pueden
presentarse en este pais por el lugar mas estrecho que jamas se haya concebido, y me esforzaré en
manifestar, cuando llegue el caso, que esta seccion contiene una clásula que admitirá a este enemigo
en nuestros mismos círculos. Señor Presidente, creo que los que formaron la Constitucion de los
Estados Unidos, no estaban menos al corriente que nosotros de los perjudiciales efectos del papel
moneda. Creo que se admitirá si se ecsaminan los debates publicados de aquella Convencion, que
allí habia tanta unanimidad como aquí sobre el particular; pero cayeron por desgracia en el mismo
error en que temo caeremos nosotros si no somos estremamente precavidos. Cuando hubieron dispuesto
que la moneda de oro y plata constituiría la circulacion legal del pais, creyeron que habian
destruido para siempre el monstruo de los bancos; no se les ocurrió que cualquier hombre tomaria
papel de banco cuando necesitase moneda de oro y plata, y olvidaron que lo mas manuable del papel


131

moneda induciria al pueblo á hacer lo que parecia tan contrario á sus intereses. No olvidemos este
hecho, Señor, al formar nuestra Constitucion. Recordemos que es preciso que tengamos papel como
medio de circulacion; que es imposible que ningun individuo lleve de un puntp á otro en el bolsillo
veinte mil pesos en oro y plata, especialmente en este pais, donde son tan pocos los medios de
trasporte.

Consideremos tambien, Señor Presidente, cual será el resultado de permitir, como algunos representantes
se proponen, á todos los individuos de esta comunidad, que espidan sus billetes ó papeles
particulares y los pongan en circulacion como dinero, dependiendo de su solo crédito para el écsito de
la especulacion. Señor, la cuestion de circulacion es muy delicada, y no debe confiarse en manos de
la comunidad; pues es un asunto peculiar de la legislacion, que requiere la proteccion del Gobierno
para conservar la fuente pura y saludable. Si se deja abierto el asunto delos medios de circulacion,
como sé es el deseo de muchos representantes; si se permite á todo individuo de la comunidad espedir
sus billetes particulares para circularlos como dinero, ¿cuál será la consecuencia? Tendremos
en el pais cincuenta ó cien medios diferentes de circulacion. Es un principio muy corriente en economia
política, que cuando hay varios medios de circulacion, el peor circula mas, por la sencilla razon,
que si uno tiene una deuda que pagar y tiene en el bolsillo dos medios de circulacion que pasen lo mismo,
pagará con el peor y se reservará el mejor, y lo que él hace lo hará todo hombre. El medio peor
de circulacion será, por tanto, el que, por desgracia, circule mas. La consecuencia mas probable de
esto es que haya frecuentes quiebras, y todos estos desastres de la circulacion nacen de un medio ó
papel irredimible. Por mi parte, estoy tan léjos de ser banquero, que si no ha de negarse este privilegio
á los individuos, ó si ha de permitirse á estos intervenir en la circulacion de un pais, si no se
ponen restricciones por un acto legislativo, no sé mas que un solo medio, y este es la restriccion impuesta
en los Estados Unidos, que es mejor que ninguno, por mala que sea; me contraigo á las restricciones
sobre corporaciones impuestas á la Legislatura. Señor, nosotros jamas hemos hecho este
experimento: Que no se diga que hay pueblos en los Estados Unidos en que se permite á los
individuos emitir sus billetes particulares para circularlos como dinero. Donde quiera que esto se ha
hecho, se han amparado los individuos en grandes asociaciones, cuya emision de papel ha espelido el
papel inferior; este es necesariamente el resultado inevitable. Si se ponen á un lado los libramientos
sobre la emision de papel como un medio de circulacion, es preciso dar un paso ulterior, y destruir
el mal. No solo es preciso prohibir que las corporaciones lo hagan, sino tambien los individuos.
¿Por qué no ha de ser tanto el mal en un caso como en el otro? ¿Cuáles son los males que provienen
de la emision de papel moneda por corporaciones, que no resultarian si aquella corporacion fuese
una compañia ó un solo individuo? No puedo verlo, a la verdad, cómo estos males serian menores
de ese modo. Sin embargo, admito que, las observaciones que estoy haciendo serian mas adecuadas
cuando llegásemos á aquella parte especial de la Constitucion, que trata de las corporaciones en
general, y de la de bancos en particular. Por ahora me limitare simplemente al punto presentado
en la cláusula que nos ocupa. Propongo enmendarla, prohibiendo á la Legislatura que conceda
ningun privilegio ó inmunidad particular á corporacion alguna. Esto no es meramente espresar lo
mismo en otras palabras, sino que en sustancia es una cosa muy diversa; porque aquella cláusula,
aun con la enmienda del representante por San Francisco (Sor. Lippitt), permite á la Legislatura
crear corporaciones por leyes especiales, pero no hace lo que yo propongo. Yo deseo hacer una ley
general para todas las corporaciones; deseo prohibir á la Legislatura el que conceda á ninguna corporacion
privilegios ó inmunidades algunas; es decir, si se propusiese un proyecto de ferro-carril de
Monterey á San Francisco, bastaria una ley general para que se formase la compañia, ó lo que es lo
mismo, la compañía se haria una corporacion en virtud de una ley general. Permítaseles que
empiezen y concluyan el camino tan pronto como les convenga; pero no se permita á la Legislatura
que les conceda el privilegio esclusivo de este camino de hierro por los próximos cuarenta, cincuenta
ó cien años, segun sea el caso ó lo soliciten. Todos nosotros hemos visto con cuan poco acierto se
ha hecho uso de esta facultad, y cuan probable es que se abuse de ella. Yo podria mencionar casos
que han producido miles de males de resultas de este abuso de la Legislatura; propongo, por lo tanst,
que se eviten enteramente. Propongo que se acuerde una ley general que ahorre todos los gastos de
frecuentes actos legislativos sobre el particular. Podrian permitirse compañias y corporaciones limitadas;
pero, ¿cuál será la naturaleza de estas corporaciones? Simplemente aquellos principios
útiles que les pertenecen desde su sencillo orígen, al orígen que quisiera yo volver. Quisiera que
las corporaciones volviesen á lo que debieran haber sido siempre. Entonces tendríamos una criatura
que nos es tan útil como un criado, en lugar de sernos un amo tirano. Por esta seccion aún como se
ha enmendado, pueden crearse corporaciones para objetos municipales, por ley especial. Respecto
de esta cláusula, solo tengo que decir, que yo mismo he visto algunas de las violaciones mas tiránicas
de los derechos del pueblo, resultantes de estas cartas para corporaciones municipales. He visto
un gobierno despótico creado por los poderes concedidos á la corporaciones municipales. Mi deseo
es, que el carácter de estas instituciones no sea inconsistente con los principios republicanos establecidos
en nuestras Constituciones, si al fin se han de conceder, se limiten estrictamente á objetos
municipales; pues he visto conceder el mas omnímodo y despótico poder, por disposiciones semejantes
á la. seccion que discutimos. He visto en una Legislatura obligar la mayoría á la minoria á
suscribir á ciertos magníficos proyectos de mejoras interiores. He visto á individuos mendigando
en consecuencia de esto. Por estas razones deseo que dichas facultades se limiten estrictamente á
objetos municipales.

El Sor. NORTON. No me propongo discutir una por una todas las cuestiones
indicadas por el representante (Sor. Botts). Por mi parte no se me ofrece ninguna
objecion particular á la enmienda propuesta por mi cólega (Sor. Lippitt), á la


132

seccion que se discute. Cuando se presentó el informe, creí, y todavía creo que
la seccion segun está redactada, no solamente es justa, sino tambien muy conveniente;
pues dispone que se acuerden leyes generales que permitan las corporaciones,
y que en aquellos casos, en que, á juicio de la Legislatura, no pueda
obtenerse el objeto de la corporacion segun las leyes generales, dispone que se
acuerden leyes especiales. No creo, Señor, que un cuerpo de individuos formado
directamente por el pueblo, fuera á hacer lo que sabe que el pueblo no desea.
Dicho cuerpo está en muy íntima coneccion con el pueblo, sus individuos son
elegidos directamente por el pueblo, y van á volver demasiado pronto á sus hogares,
para que hagan lo que, en su opinion, y en la del pueblo, es contrario á los
intereses de la comunidad, y enteramente desacertado. No tengo la menor duda
de que en virtud de esta seccion pueden obtenerse todos los objetos que puedan
obtenerse segun las leyes generales, y que seria muy raro el caso en que la Legislatura
tenga que crear corporaciones por leyes especiales. Esta era la opinion de
la Comision, y como pueden presentarse esos casos raros, de aqui la razon por qué
se previno en la seccion. Mas si, á juicio de la Cámara, no conviniere conceder á
la Legislatura ninguna facultad para pasar leyes especiales, entonces estaré dispuesto
á que se enmiende así la seccion, y se adopte. Yo no temo tanto, como
algunos representantes parecen temer estas corporaciones. No creo que sean
perjudiciales al público, sino al contrario, creo que son esencialmente beneficiosas
para desarrollar las empresas públicas, facilitar las mejoras, conducir los negocios,
y proporcionar la inversion de los capitales, cuando se necesite una suma considerable
que pueda proporcionarse por individuos ó compañias particulares, como
en las empresas de ferro-carriles, compañias de seguros, cementerios y otros
muchos objetos beneficiosos. Al mismo tiempo estoy en favor de que se formen
estas corporaciones de modo que sean seguras é íntegras. Creo que la seccion
comprendida en el informe de la Comision proporciona todas estas ventajas; y estoy
en favor de imponer á dichas corporaciones todas las restricciones necesarias. Pero
estoy decididamente opuesto á la proposicion del representante por Monterey
(Mr. Botts); que en primer lugar no veo qué bienes pueda resultar de ella. En
la ley orgánica de la nacion se declara, que el pueblo tendrá la facultad de asociarse
con el fin de llevar á cabo cualquiera empresa legítima, y tiene ese poder sin que lo
declaremos en la Constitucion de California; mas el representante por Monterey
supone un cosa y es esta: Deseamos construir un ferro-carril desde Monterey
hasta San Francisco. Considero en este caso que seria necesario que hubiese un
acto de incorporacion que concediese privilegios no poseidos por individuos; de
esta manera la corporacion podia tomar tierras pertenecientes á individuos para el
uso de este camino, pagándoles su valor equivalente. Si intentasen hacer esto los
individuos particulares, podrian penetrar en terrenos agenos y tomar una fanegada de
tierra, si el dueño no está dispuesto á vendérselo; y esto seria muy justo porque
es para el bien público que estos individuos posean esta facultad; y esto será
necesario en caso semejante, y lo sería en otros muchos. Mas la disposicion que
contiene la seccion que nos ocupa, no concede á ninguna corporacion ó compañia
de individuos poderes exclusivos. Pueden formarse corporaciones segun las leyes
generales que pase la Legislatura; de modo que ninguna compañia particular de
individuos obtiene el privilegio, sino que cualquier número de individuos que
quieran reunirse y formar una corporacion, bajo las leyes generales, puede obtener
estos privilegios. Es muy justo que lo posean, pues se reunen en corporacion para
beneficio del público, poniendo en capacidad á personas de medios limitados, para
combinar y emprender grandes obras públicas por medio de una consolidacion de
capitales. Si se les imponen aquellas restricciones que tiendan á hacerlas responsables
y seguras, no veo la razon por qué ha de prohibirse esta clase de instituciones.
El representante nos ha hecho una larga argumentacion sobre bancos, sin
venir al caso; pues nada hay en este informe que favoresca el sistema de bancos,
ni tal sistema se ha abogado por ningun representante de esta Cámara. Niego
que haya la mas remota intencion de parte de la Comision en introducir secreta ó

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enmascaradamente en la Constitucion ninguna cláusula en favor de este sistema.
No es necesario repetir los argumentos que se han hecho sobre el particular.

El Sor. BOTTS. Niego espresamente haber hecho ninguna observacion de esa
clase, con referencia á esta cláusula. Dige, que á pesar de la vigilancia de la
Comision, pudieran los bancos hallar salida por nuestra Constitucion.

El Sor. NORTON. No he pensado decir que V. haya aludido á la Comision.
Con repecto á imponer restricciones á las corporaciones municipales, á que se ha
referido el representante, creo que la seccion 37a. abraza todo el asunto; pues dice
asi:

"Será del deber de la Legislatura proveer la organizacion de ciudades é incorporacion de
pueblos, y limitar sus facultades de imponer contribuciones y derechos, contraer empréstitos y
deudas, y empeñar sus créditos; á fin de impedir que dichas corporaciones municipales abusen de
la facultad de imponer sus contribuciones y derechos, y en la contractacion de sus deudas."

Esto abraza todo el asunto. Se dá á la Legislatura el derecho de incorporar
para objetos municipales, pueblos y lugares, y al mismo tiempo restringir sus
facultades asi, á fin de que no sean opresivas al pueblo. Creo pues, que con leyes
generales para el objeto de conceder privilegios de incorporacion, estas instituciones
no solo serán de un gran beneficio para los individuos incorporados, sino tambien
para el pueblo en general; y que no favorecerán á ninguna clase en particular.
Todo individuo que lo desee, puede invertir su capital de este modo en beneficio
suyo y del pueblo en general.

El Sor. JONES. Me levanto meramente para decir que estoy en una incertidumbre,
y mientras se traduce la enmienda para inteligencia del representante
español, me esforzaré en esplicar lo que es. Preciso es que proteste contra la
marcha seguida por mi amigo el representante por Monterey (Sor. Botts) en su
discurso de esta noche. Si él lo hubiera pronunciado esta mañana, todo hubiera
estado bien. Creo haber descubierto en este artículo presentado por la Comision,
un subterfugio abierto para un banco en pequeño. Ahora bien, segun esta idea,
aun me he avanzado á trazar un fac simile de uno de mis billetes de banco sobre
un certificado de depósito. Si el banco puede crearse sobre este principio, no tengo
ninguna duda de que será un agente fiscal muy respetable.

El Sor. JONES presentó entonces un diseño de un billete de banco, hecho segun
la facultad que sostenia le iba á conferir en virtud de esta cláusula.)

Este es un billete de banco para todas las miras y objetos, aunque aparenta no
ser mas que un certificado de depósito. Sin duda es un medio de circulacion muy
escelente y bello; y cualquier número de individuos, bajo el título de asociacion
para depósito de oro y plata, puede muy bien hacerlo y emitirlo, como un medio
de circulacion; sin que pueda ningun tribunal del pais condenar semejante artificio.

El Sor. SHANNON. Llamo al órden al representante, pues no habla á la Cámara
sobre el punto en cuestion. El debate es sobre la seccion 31.a, y no sobre
la seccion que le sigue, relativa al establecimiento de asociaciones para depósitos
de oro y plata.

EL PRESIDENTE dijo, que por razon de lo avanzado, no habia intentado imponer
ninguna restriccion á los representantes que se habian valido del derecho acostumbrado
en los cuerpos de esta clase. La mesa consideraba que como una parte
del asunto tenía una directa coneccion con las otras, no estaba fuera del órden que
se discutiese el todo.

El Sor. GWIN dijo, que siempre habia creido que el objeto de la Comision de
la Cámara era permitir la mas amplia y llena discusion de todos los asuntos pertenecientes
á la Cámara; y deseaba que todos los representantes tuviesen libertad de
espresar sus sentimientos plena y libremente, sin las restricciones que se imponen
necesariamente cuando los asuntos se han discutido en Comision, y se presentan
á la Cámara para su final decision.

El Sor. JONES. Creo que todo el sistema se halla comprendido en las diferentes
secciones; de modo que la adopcion de una, conduce necesariamente á la
adopcion de las demas. Por esto es que al discutir el asunto, me veo obligado á


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abrazarlo todo. Si considero el sistema como malo, creo que tengo derecho de
atacarlo, ya sea por la cola ó por la cabeza. Si quiero esponer el absurdo cometido
al principio, tengo derecho á esponer el absurdo que descubra al fin. Yba á
observar que creia haber visto en la enmienda del representante por San Francisco
el Sor. Lippitt, una completa caida de todas las especulaciones; pero á su
retaguardia viene otra seccion que destruye todas sus fuerzas. Tengo pues que
decir que tomaré este medio de circulacion que tengo en la mano, y lo haré pasar