Davis, Jefferson, 1808-1889, Letter from Jefferson Davis at mouth of Rio Grande to wife Varina "Winnie", December 10, 1846 (December 10, 1846)
Desembocadura del Río Bravo
10 diciembre 1846Querida Winnie:
Como puedes ver por la fecha de esta carta, he perdido mucho tiempo, que podría haber pasado contigo si hubiera previsto los eventos negativos que han resultado. Pero, vayamos a pensar que todo está en orden para el bien general e instruir a nuestras mentes a actuar como es apropiado para unos colaboradores, de sentir como es apropiado para criaturas unidas por muchas obligaciones de recibir lo que es ofrecido con gratitud, y esperar el resultado que viene con paciencia y confianza.
Por lo tanto, hablo, mi linda esposa, mientras que los vientos azotan las olas y las olas se arrojan [...] y la mayoría de mis maletas a bordo del barco, dejándome esperando en la orilla y ansioso de ascender el Río. Por favor dame crédito por las razones ya mencionadas, bajo tales circunstancias. Es reportado que el General Taylor se está preparando para ir hacia Tampico y que los misisipienses irán con él– se dice que Santa Anna está haciendo alguna demostración de un ataque,
LSe dice que patentes de corso han sido dados por México y que treinta o cuarenta corsarios están esperando en La Habana para atacar alguna de nuestras armerías. Tú sabrás igual que yo si esto es verdad, pero la probabilidad es aumentada por la ventaja palpable ofrecida por la falta de defensa de nuestras armerías.
En algún momento, espero tener la oportunidad de presentarte a una Señora, amiga mía, que se está quedando en Nueva Orleáns ahora; ella es la esposa del Mayor MaCree del Ejército. Durante la ausencia de su esposo, sé quedó con sus niños en Nueva Orleáns, y a lo largo de nuestra amistad, que empezó en Prairie du Chien, nunca he conocido que haga nada indecoroso. Me dio una carta para su esposo y cuando él lo leyó, estaba muy feliz durante los dos días que estábamos juntos, dijo que lo puso de buen humor con todo el mundo. Esa carta fue escrita cuando ella estaba rodeada por fastidios, que eran especialmente inquietantes porque afectaban a sus niños, y fue dirigida
Mi querida esposa, has asumido, en muchos aspectos, la decisión de tu propio curso, y recuerda ser responsable porque la conducta de uno no es el estado feliz que algunas veces creen los que han sido gobernados demasiado.
Superar fastidios insignificantes para mostrar compasión y perdonar la debilidad en otros quienes nos irritan e incomodan, es
Déle mi amor a nuestra familia. Dile al Hermano Joe que le escribiré pronto.
No hubo bastante razón para justificar tu ansiedad sobre el [Illegible: Tunepraus].
Adiós, siempre con el amor más profundo y la esperanza más cariñosa, Tu esposo