Preservativo contra el impio é irreligioso folleto 'Aviso oportuno a las autoridades y al Pueblo' [Digital Version]

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Santa María, José Andrés de, Preservativo contra el impio é irreligioso folleto 'Aviso oportuno a las autoridades y al Pueblo' (Guatemala: La Union Frente de Santa Rosa, 1826)

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Title: Preservativo contra el impio é irreligioso folleto 'Aviso oportuno a las autoridades y al Pueblo' [Digital Version]
Alternate Title: Satisfaccion a los cargos que el dicho autor y el comunicado del Semenario Mercantil de San Salvador …
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Author: Santa María, José Andrés de
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  • Parsing and proofing: Humanities Research Center and Fondren Library, Rice University
  • Subject analysis and assignment of taxonomy terms: Robert Estep
Publisher: Rice University, Houston, Texas
Publication date: 2010-06-07
Identifier: aa00071
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Description: Octavo. Church-State controversy and attacks on the Church. Santa Maria defends the Church-State relationship and the faith. Modern wrappers. 41 pp.
Source(s): Santa María, José Andrés de, Preservativo contra el impio é irreligioso folleto 'Aviso oportuno a las autoridades y al Pueblo' (Guatemala: La Union Frente de Santa Rosa, 1826)
Source Identifier: Americas collection, 1811-1920, MS 518, Box 2 folder 12 Item 30, Woodson Research Center, Fondren Library, Rice University. Contact info: woodson@rice.edu
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Languages used in the text: Spanish
Text classification
Keywords: Getty Art & Architecture Thesaurus
  • Pamphlets
Keywords: Library of Congress Subject Headings
  • Religious disputations
  • Catholic Church--Guatemala
  • Theology, Doctrinal
  • Aviso oportuno a las autoridades y al pueblo
Keywords: Getty Thesaurus of Geographic Names
  • Guatemala (nation)

PRESERVATIVO
CONTRA EL IMPIO
E IRRELIGIOSO FOLLETO.
AVISO OPORTUNO
A LAS AUTORIDADES
Y AL PUEBLO
Y SATISFACCION A LOS CARGOS
QUE EL DICHO AUTOR
Y EL COMUNICADO
DEL SEMANARIO MERCANTIL
DE SAN SALVADOR
DE OCHO DE FEBRERO DE 1826.
HACEN AL PADRE SANTA MARIA
Y A SU RELIGION.
Guatemala año de 1826.
Imprenta de la Union
Frente de Santa Rosa
.

Rafael Correa de Saa

1

Benevolo lector: apenas comenzaba yo, á respirar de
mis trabajos literarios en defensa de la doctrina catolica
y leyes sagradas de la Iglesia; cuando llegó á mis
manos un folleto con este titulo: Aviso oportuno à
lsa Autoridades y al Pueblo
. Aunque el dicho folleto
està atestado de imputaciones malignas contra mi,
hubiera hecho lo que decía el poeta de la luna à
los ladridos del perro.... Sed peragit cursus surda
diana suos
: porque, por mas que los lenguas maldicientes
calumnien al P. Santa-maria, el P. Santa-maria
vive tranquilo, bajo la salvaguardia de la ley, la de
un Gobierno justo, y el buen testimonic de su conciencìa;
mas luego que hé visto, que el dicho folleto
hecha por tìerra unas de las verdades mas sagradas
de la religion; que prepara los caminos, ó para
abandonar la Religion Santa, que profesamos, ó para
una lucha desastrosa; y por otra parte, que por dar
contra mi se ensangrienta contra mi Religion, y las otras
tan benemeritas de este Pueblo; me vi comprometido, á
tomar de nuevo las armas en defensa de la verdad;
con tanta mas confianza de una completa victoria,
cuanto nuestso Señor Jesu-cristo la asegura à los que
siguen este rumbo. Cognoscetis veritatem, el veritas
liberabit vòs.
Joan. C. 8.

En el hecho mismo de ocultar su nombre
el autor de este folleto, dà à entender su mala causa;
pues, como dice el Evangelio, el que obra mal,
aborrece la luz, por no verse confundido con sus obras;
era preciso que le sucediese así tomando por
norte una guia tan defectuosa como es la razon cuando
no està apoyada en los brazos de la fe.

Pedro Baile, que no serà sospechoso à este
sugeto, hablando de la razon natural, dice.... la razon
»es un principio de destruccion, y nò de edìficacìon;
no es propia, sino para formar dudas, eternizar
las dìsputas, y hacer conocer al hombre sus
tinieblas y su flaqueza, y la necesidad que tiene de la
revelacion: esto decia Baile, hablando de la razon
cuando se versaba acerca de los conocimientos naturales;
hablando de ella quando se versa acerca de


2

las materias de la Religion, dice asi... no hay
mayor insensatéz que la de razonar contra los hechos,
y que el tribunal de la filosofia es incompetente, para
juzgar de la Religion Cristiana: Oraculo de los filosofos
pàg
. 83

Con todo eso, una guia tan falàz es para
nuestro anonimo el norte mas seguro, para entrarse
en lo mas sagrado de la Religion: con ella se promete
desterrar del mundo aquellas preocupaciones, y
aquellos errores, con que unos hombres privilegiados
engañan al vulgo, y le tienen esclavizado, para que
sírva à su interes y su orgullo. Que hombres sean
estos, ya se deja conocer; pero cuales sean estos errores,
y preocupaciones falsas, con que tienen encadenados
à los pueblos, èl mismo lo descubre en su
folleto, graduando de errores las verdades mas clasicas
de la Religion, y reemplazandolas con unos errores
verdaderamente tales contra la doctrina de la fe.

He aqui su primera proposicion. Es una verdad
pòlitica
, que la autoridad debe ser una é indivisible,
para que los Gobiernos puedan ser fuertes,
racionales y justos, y donde quiera que la autoridad
està dividida, se origína la debilidad, los
errores, la injusticia y la discordia.

Naciones Catolicas, vosotras, segun este oraculo,
yà no podeis ser felìces, por que, ò renunciar
al Catolicismo ò en vosotras há de estar dividida la
autoridad: es una verdad de la fe, que nuestro Señor
Jesucristo hà dejado à su Iglesia toda la potestad
necesaria para conducir las almas á la vida
eterna: S. Juan Cap. 20. de su Evangelio; y S. Pablo,
en los hechos apostolicos C. 2 = Es otra verdad
de fe, que esta potestad, en orden à los dichos fines
es absoluta é independiente de toda potestad secular =
Pio 6. en su Breve à los Obispos de Francia, dado
en 10 de Marzo de 1791. = O renunciar pues al Catolicismo,
ò admitir esta divìsion de autoridades. Segun
pues la doctrina del anònimo, los Gobiernos
Catolicos ni seràn fuertes, ni seràn racionales, ni seràn
justos, y en ellos reynarà la debilidad, el error,


3

la injusticía y la discordia; y una Nacion en donde
se hallen estos males, ¿que felicidad puede prometerse?
Hombre inconsiderado, ¿que es esto, mas que
una horrible blasfemia contra Jesucristo? Si este
divino Señor es el autor de esta division de poderes,
como queda probado, su Relígion ¿que serà segun
la doctrina de U. mas que un semillero de males?
Asi hombre inconsiderado, asi piensas de aquel Señor
tan amante de los mortales, que diò su vida
para hacerlos felices? asi piensas de una religion,
aquien, como decia S. Pablo = 1. ad Timoth. C. 4.
estàn vinculadas las dichas de esta vida y las de la
otra? Pase U. la vista por los anales del mundo, y
verà que nunca las naciones han sido mas felizes que
cuando lograron unos principes que respetaron esta
diversidad de poderes: Los Constantínos, Teodosios,
los Recaredos, los Carlos magnos, con otros inumerables.
¿Y llama U. à esta una verdad politica? ¿No
sabe U. que el concilio Lateranense 5. ha condenado
por un error contrario á la doctrina cotolica el que puede
ser una verdad, la que se opone à las verdades
de la fe?

La doctrina del anònimo en esta su primera
proposicion son unas obras abanzadas, para despojar à
la Iglesia de toda potestad exterior. El reconcentra en
el prìncipe toda autoridad espiritual y temporal, que
es la mísma doctrina de los hereges luteranos, y Calvinistos,
y de la Iglesia Anglicana: segun ella la potéstad
de la Iglesia queda reducida, quando mas, à la mera
enseñanza; pero sin facultad para poner leyes
que obliguen à sus subditos. ¿Y U. no sabe que
esta doctrina està condenada como heretica en el Sto.
Concilio Tridentíno ses. 6. Can. 20. ses. 7. Can 8.
Y ses. 25. tit. de delectu civorum? ¿U. no sabe que esta
doctrina es contraria à la profesion de fe que se usa
en la Iglsia? por ultimo ¿no sabe U. que está
condenada como heretica en la Bula Autorem fidei
prop. 4 He aqui, Pueblo catolico, las preocupaciones,
de que viene à libertarte este Apostol de la
libertad.


4

No se contenta este panegirista de la razon
con despojar à la Iglesia de los derechos, que le ha
dado su divino fundador, sino que levanta su buelo y
despoja à este mismo Sr. de esta potestad = El Reyno de
Jesu-christo, dice, no tiene que ver con el mundo:
es todo espiritual, y asi queda reducida su mision à
sola la persuacion y la enseñanza = Me parece Señor
letrado, que le hé adivinado à U. el pensamiento,
segun se colige de su folleto; pero tenga la paciencia
de oirme estas preguntitas = ¿Conque aquel Señor. en
cuyas manos el Eterno Padre hà puesto todas las
cosas queda reducido à un mero doctrinero? ¿con
que aquel Señor à quien Dios constituyò por Juez
de vivos y muertos ninguna ley podia imponer à los
hombres por que su Reyno no era de este mundo? Antes
que haga ver à U. que este su modo de pensar
es una solemne heregia, estimaré que me diga: ...
este Divíno Señor, quando echò à latigazos del Templo
à los profanadores de la casa de Dios ¿obrò con
autoridad ó sin ella? esto segundo es una blasfemia,
que U. como tan timorato, no se atreverà à proferir,
obró pues con autoridad legitima. ¿Y aquellos azotes
eran del otro mundo ò de este? ¿eran todos espirituales,
ò corporales? ¡Lastima que à U. no le hubìese
tocado algo en aquel repartimiento para que se
desengañase! Si U. quiere saber como se entiende
el decantado Regnum meum non est de hoc mundo, lea el
impreso: Desèngaño religioso, pag. 18. y 19. y entre
tanto, oiga al Santo Concilio Tridentino, que en la
Ses. 6. Can. 21. condena esta su doctrina, como
heretica en las palabras siguientes = » Si quis dixerit
Christum Jesum hominibus datum fuisse ut Redentorem
cui fidant, non etiam ut Legislatorem cui
obediant anathema sit. Sea excomulgado el que dixese
que Jesucristo hà sido dado à los hombres come Redentor
en quien confien, y no como Legislador aquien
obedezcan.

Yo no sé, si este sugeto serà uno, de quien
me hàn dicho, que haciendole cargo de algunos errores,
que habia vertido en sus impresos, respondió


5

que no era Teologo: si lo es, tubo razon para decirlo,
por que à serlo, no estamparía en su folleto esta
propocioion: » Las Autoridades civiles siempre hàn
estado en posesion de conceder, ò negar la libertad,
de exercer un culto, qualquiera que sea, en
su distrito; mucho mas de nombràr à sus funcionarios,
" ¿Y estas Señor Dr. son tambien otras tantas
verdades politicas? supongo que U. habla de una
pocesion legitima, por que posesion injusta, tambien
la tiene el ladron sobre lo que hà robado. Si
habla U. de una pocesion legitima, lo primero es una
heregia, y lo segundo una falsedad, ¿ Digame U; toda
Republica y todo Pueblo, no està obligado à abrazar
la Religion de nuestro Señor Jesucristo, quando debidamente
se le proponga? Yd, dixo este divino Señor
à sus discipulos, y anunciad à los hombres mi
doctrina: el que la creyese, se salvarà, y el que no
quiera abrazarla, serà condenado: es este pues un
rigoroso precepto, como dà à entender la pena terrible
con que conmina à sus transgresores: es un precepto
general que se estiende à todos los hombres, por
que ni pone excepcion alguna, ni hay alguno que
esté esento de la jurisdicion de este Dios humanado:
todos pues estàn obligados à abrazarla; y abrazada,
¿està en la facultad del hombre el protestarla esteriormente;
ó no protestarla? = Corde creditur ad justitiam,
ore autem confesio fit ad salutem
.(a) Asi pues
esta su proposicion inmediatamente se opone à dos verdades
reveladas, y oponiendose, es heretica. Sr. Dr.,
las Republicas Catolicas no pueden ser tolerantes por
su antojo, sìno para evitar los graves males que se
seguirían de lo contrario; y para que U. y los que
piensan como U. conozcan el error en que estàn, lean
à Sto. Tomàs 2. secundæ qüest, 10. art. 11.

La segunda parte de que las » Autoridades
civiles estubiesen siempre en pocesion de nombrar los
funcionarios de la Religion "es una falsedad. ¿que


6

funcionarios de la religion nombraron los Nerones,
los Dioclecianos y todos los Emperadores, que antecedieron
al gran Constantìno? No me diga U. que
estos eran gentiles; por que como dice el Sabio Cabalario,
sì Jesucristo nuestro Sor. quisiera, que la potestad
secular entrase en el plan del Gobierno de su
Iglesia, los hubiera llamado à la fe, como hizo despues
con el grande Constantino; pero aun hablando
de los Emperadores Catolicos, dice el Sàbio Tomasino,
Discipl. Eccles. tom. 1. P. 1. Cap. 51. N. 8.
que en los cinco primeros siglos de la Iglesia
ninguna intervencion tomaron en esto, à excepcion de
algunos casos raros en que rogados por los Obispos,
insinuaron su voluntad.

Como este gran Catolico està empeñado en
humillar à su Sta. Madre la Iglesia, no pudo ver sin
indignacion lo que el P. Sta. Maria dice en su Catecismo
Teologico » Que la potestad secular no puede
inspeccionar las doctrinas que predican los
Ministros del Santuario, y si cumplen, ô nò, con suministerio
espiritual; "El P. Santa Maria habla en
materias de Religion, y en el desempeño del ministerio
sagrado: entendiendose asì, el P. Santa Maria,
no dice mas que lo que dice el derecho Canonico
en el Cap. Si Imperator, dist. 96; hè aquí sus
palabras: » Si el Emperador es Catolico, es hijo de
la Iglesia; y nò Prelado suyo, decia un Sumo Pontifice:
En lo que pertenece à la doctrina de la Religion,
su obligacion es, aprender; no enseñar: todo
lo que conduce al regimen y bien estar de la Iglesia
pertenece por ordenacion divina à los Sacerdotes
y nò á las potestades del siglo, y à aquellos, y nó á
estos, es aquienes Jesucristo ha encomendado la eleccion
de Clerigos y Sacerdotes, su correccion y su
residencia. » Non à legibus publicis, non á potestatibus
sæculi sed à Pontificibus et Sacerdotibus Omnipotens
Deus christíanæ Religionis Clericos el sacerdotes
voluit ordinari et discuti, recipique, de error,
remeantes. "O corrija U. pues, el derecho Canonico,
ò deje de censurar en esto al P. Santa Maria. (1)


7

Enviste despues con el P. Santa Maria, por
que graduó de heretico el decir » que los Pueblos
tienen derecho para elegir sus Pastores siendo que el
Pueblo Romano eligió à Adriano segundo, y los Emperadores
de Alemania confirmaban à los Sumos Pontifices.
El P. Santa Maria hà dicho lo que dice la
primera proposicion de su Catecismo, à saber » Que
el Papa Benedicto XII. graduò la dicha proposicion
por contraria al derecho divino, como puede
verse en Natàl Alexandro tom. 8. de su historia Ecca.
pag. mihi 412. Hà dicho tambien que los Obispos
de Francia en su representacion à la Asamblea Francesa
revolucionaria la graduaban de heretica, como
consta del grande informe de esta respetable Catedral
al P. Arzobispo à la pag. 36. "Si U. gradua esto
de error; desde luego me glorìo, de errar con unos
sugetos tan respetables; pero no, Sor. anonimo no,
no es error este; sino una verdad fundada en la Constitucìon
santa de la Iglesia, y para que U. se desengañe,
oiga.

De tres modos puede concurrir el Pueblo
à la eleccion de sus Pastores: de un modo afirmando
con los exâltados Jansenistas que de èl dimana la
jurisdicion de los Prelados de la Iglesia: de otro modo
suplicando que se les dè Pastores de su satisfaccion:
y el tercero atribuyendo al Pueblo un verdadero
derecho en la eleccion de dichos Pastores. El primer
modo de pensar, està condenado como heretico
en la Bula Autorem fidei, proposit. 2. el segundo
estubo en practica desde los primeros siglos de la
Iglesia, y el tercero, que es del que hablamos aqui,
es una atribucion propia y peculiar de la Iglesia, como
dice el Sàbio Jammin, pensamientos Teologicos Cap. 8.
§. 11. El plan que Jesucristo nuestro Señor formò
para su Iglesia; no dá lugar à los legos en la construccion
y direccion de esta grande obra, sino à los
P stores y prelados de la Iglesia como dice el Apostol
S. Pablo en la carta de los de Efeso C. 4. Pero ¿à
que cansarnos en manifestar una verdad tan clara?
Las obejas, Sor. Dr. ¿deben elegir al Pastor, ó el


8

Pastor debe dar Zagàles à las obejas? Los Pueblos
¿son obejas, ò son Pastores? Si U. tubiera en consideracion
esto, no censurarìa mi proposicion. El Pueblo
Romano, en la eleccion de Adriano II. concurriò
del segundo modo, y los Emperadores de Alemania,
si confirmaron à los Sumos Pontitices, fuè por un privilegio
que les concedió el Papa Leon VIII. con el
Concilio Romano. = Vease el Cap. 23. de la distin.
63. en la primera parte del Decreto = Esto, si lo
sabia el anonimo, procediò de mala fe, y si no lo sabia,
hizo mal en meterse à escritor.

En orden á lo que U. dice, que las dicisiones
de los Concilios se sugetaban à la aprobacion
de los Principes, le desmienten dos de los mas celebrados
Emperadores del Oriente: Teodosio el jóven
que decia así: es una maldad que los que no están
escritos en el catàlogo de los Obispos, se mezclen en
los negocios Eclesiasticos: y Basilio el sàbio que hablaba
en esta forma: Por mucho entendimiento que
tenga una persona lega, y por grande que sea su virtud
y copia de doctrina, no deja de ser obeja mientras
que permanece en el orden de los legos: pues
que razon teneis, siendo obejas para disputar con
vuestros Pastores, y meteros en cosas que son superiores
à vuestro estado? = Jamin, pensamientos teologicos,
Cap. 8. §. 14. = ¿Y los Principes, Sr. Dr.
son legos, ó son Eccos.? No niego que en puntos de
disciplina, algunos Concilios hubiesen consultado con
los Principes, por que como algunas de estas leyes
se rozan con el Estado, era muy conveniente este
paso, para que se conservase la paz entre las dos
potestades.

Este hombre parece que està reñido con
todas las regalias de la Iglesia: se enfurece contra mi,
por que digo que las Iglesias de America, faltando
el Patronato, adquirieron su libertad; pero se le puede
compadecer, por que no entiende esta libertad de
que hablo. Esta libertad de que hablo, no es una
emancipacion de la potestad civil: siempre hé dicho
en mis impresos, y debo decir, que 1a Iglesia en materias


9

politicas esta sugeta al Estado; no hablo pues
de esta libertad, sino de aquella que le diò su Divino
Fundador para disponer de si, y que por los Concordatos
dependia de otras manos extrañas. Asi la llama
el Tridentino en la Ses. 25. Cap. 9: y no creo
que el anònimo sea tan temerario, que quiera
enmendar la plama à un Concilio general: y esta libertad
¿que tiene que ver con la inobediencia á las
Supremas potestades que me imputa el anonimo.

Asi pensaba yo, Lector mio, consultando el
credito de este bnen hombre; pero mejor considerado,
hallo que sus intenciones no son tan puras ni
tan inocente su ignorancia. Es el caso, que este buen
hombre està empeñado en autorizar todo lo que
se hà hecho en S. Salvador: yà quanto à la institucion
de Obispo y Obispado, y à cuanto al destino
que se dà à los bienes de aquella Iglesia. Para estas
miras le convenia hacer de la Iglesia un esclavo,
por que asi como este nada adquiere para si, sino para
su Señor; asi todos los derechos de ésta estubieren
à los alcances de la potestad civil: de aqui es, que
se enoja contra mi, por que he dicho que la Iglesia de
S. Sàlvador, no era de S. Salvador, sino de Dios,
y que sus diezmos no eran propios de los San
Salvadoreños, sino de la Iga, pero digame, Sr. anonimo,
¿la Iglesia de S. Salvador no es lo mismo
que la Iglesia de Milan? pues de la Iglesia de Milan,
decia el gran P. S. Ambrosio que era de Dios
Demos al Cesar lo que es del Cesar, decia; à Dios,
lo que es de Dios. El tributo, es del Cesar, y la
Iglesia es de Dios, y asi debe entregarse = Discurso
de non tradendis Basilisis = Otro si: los diezmos
de hoy ¿no son lo mismo que los del tiempo del
Concilio Tridentiuo? Pues de aquellos, dice el Santo
Concilio Tridentino, Ses. 25. C. 12. que son
derechos de Dios.

Pero como esto, insta el anonimo, si ni Jesucristo,
ni los Apostoles, ni sus discipules poseyeron
un palmo de tierra? ¡Que graciosa agudeza! Supongo
que U. dirà, que habiendo Jesucristo y los Apostoles


10

fundado la Iglesia en una perfecta pobreza, por
que su reino no era de este mundo, la Iglesia ningun
derecho podia alegar à los bienes de la tierra. Es
estraño que este hombre, que se entra por las Santas
escrituras como el perico por su casa, y las hace decir,
lo que el quiere, y no lo que quieren ellas;
no haya visto allí, que los Santos Apostoles tenian
caudales con que provistar al recìente cristianismo, =
Auctorum C. 4. = y que Jesucristo nuestro Señor tenia
su deposito pera socorrerse asi, à los Apostoles y
à los pobres, pero ¿con que derecho hacian esto, si
ni él, ni sus discipulos tenian un palmo de tierra?
¿los habria autorizado para ello Tiberio, Caligula,
Cayo ó Neròn? Se me està acordando aora lo que
decia el descarado Volter: » Yo bien sé, decia este
impio, que este mi discurso es ridiculo; pero poco
me importa que se engañen los que le leen, por que
esto es lo que yo pretendo. "Amigo mio, aplico
el cuento.

Pero esta doctrina, amado lector, cotejada con
la que dà en la nota 3. de su folleto, merece mas
atencion de lo que se piensa. He aqui lo que dice
en la dicha nota » Lo compruevan la fundacion y las
maxîmas del Cristianismo: la pobreza, la igualdad, el
odio contra las riquezas y los ricos: hé aqui su fundamento:
sus maxîmas fueron consiguientes: es mas
facil, dixo Jesucristo, que un camello entre por el
ollo de una aguja, que un rico por las puertas del
cielo. Ananias y Safira fueron castigados con muerte
repentina, por haber reservado de su caudal alga
con que vivir, y los Apostoles, no debian proverse
de lo necesario para el dia siguiente "Esta doctrina
por decontado vuelve à renovar la heregia de V viclef,
condenada en el Concilio Constancience: la de
Arnaldo de Brixîa condenada por Inocencio II. en el
Concilo Romano, y la de Marsilio de Padua condenada
por el Sumo Pontifice Juan XXII. Todos estos
corifeos de la impiedad convenian en que la Iglesia
no podia poseer bienes temporales, por que Jesucristo
y los Apostoles la habian fundado sobre una perfecta


11

pobreza: asi que, el anónimo en esta proposicion
no hace otra cosa que desenterrar los huesos podridos
de aquella su honrada familia. Santo Tomas
secunda 2. qüest. 185. art. 6. ad secundum, la
gradua, no solamente de un error contra la
Religion, sino de una maliciosa necedad; hè aqui sus
palabras » Stultum autem videtur dicere quod tot
Sancti Pontífices, sicut Athemasius, Ambrosius et Agustinus
illa præcepta transgressi fuissent si ad ea servada
se crederent obligati. "Pero las miras de este
hombre, pueblo cristiano, atendido su folleto, pasan mas
adelante, y và à ver, si acaso, metiendo en escrupulos
à los buenos cristianos, y que estan resueltos, à
abandonar primeramente la vida que la Santa Religion,
les hace renunciar sus intereses, para tener su
merced en que hincar bien la uña, por que à el no
le comprenden las maxîmas del cristianismo.

Pueblo cristiano ¿has reflexîonado bien esta
ominosa y venenosa doctrina? Pues ved aquí las conseqüencias
que se deducen de ella. El fundamento
de de la Religion cristiana es una perfecta pobreza;

luego ó renunciar el cristianismo, ó desprenderse de
todo. El fundamento de la Religion cristiana es la
igualdad:
luego ninguno debe tener mas que otro, y
todo hà de ser comun, como decia el Genebrino (Roseau)
el Bárbaro [Veisfad] y los Apostoles de la
montaña [los Jacovinos] Ananias y Safira fueron
castigados con pena de muerte por que reservaron
algo de su hacîenda con que vivir
; luego el cristianismo
en nada puede aprovecharse de sus intereses
Los fundadores de la Religion [los Apostoles] no
reserbaban cosa alguna de hoy para mañana;
luego
el cristianismo no puede reservarse cosa alguna, y
hé aqui resucitada la heregia de los apostolicos condenada
por la Iglesia en el segundo siglo del cristianismo.

Pero ¿quien no se orrorizarà al oir que la
Religion cristiana manda aborrecer à los ricos? Hombre
blasfemo, aquella Religion dulce, aquella Religion amante,
aquella Religion toda llena de caridad mandar aborecer


12

á los ricos, que ningun mal uos han hecho, quando
estrechamente nos obliga à mar à nuestros enemigos?
Autoridades constituidas, alerta, que el furioso
Jacovinismo se nos và metiendo en casa. Es una
falsedad el decir que los Santos Apostoles nada recervaban
de un dia para otro, como consta del C. 4. de
los hechos Apostolicos, y es otra falsedad el decir que
Ananias y Safira fueron muertos por que reservaron
algo de su hacienda para vivír, como consta del Cap.
5- de los mismas hechos Apostolicos. Fueron muertos
es verdad; pero por que havian consagrado sus bienes
à Dios, y faltaron á esta promesa = Alapide sobre
el mismo Cap. = Señor anònimo, tenga U. un
poco de mas caridad con los ricos, y no los heche
de la Iglesia: San Pablo, sabìa mas que U. y no los
echo de ella, contentandose con que no se ensoverbeciesen
con las riquezas, que no pusiesen en ellas
su corazon y su confianza; que repartiesen con liberalidad
à los necesitados para asi adquirir la vida eterna
= Primæ ad Timothe. C. 6. = [ b. ]

Decia el gran P. S. Bernardo que el amor
o halla iguales, ò los hace. Este buen hombre, como
tan lleno de caridad, no puede ver desigualdad entre
los miembros de la iglesia, aunque la hubiese puesto,
como la puso, nuestro Señor Jesucristo. Es una verdad
de fe que la Iglesia es una sociedad desigual,
que su Divino Fundador en ella estableciò superiores
y Prelados, inferiores y subditos; mas para este buen
hombre todos son iguales. He aqui sus palabras en
la nota 3. » Jesucristo hà dicho que entre ellos no
habia de haber primero, ni ultimo. "que es decir
que lo mismo es para èl, Obispo, que Sacristan; Sacerdote,
que lego; Obeja que pastor, y hé aqui los
sentimientos de los hereges: Poffendorfio, Salmasio y
la cofradia Luterana = Vease Cabalario, tom. 1. part.
1. C. 1. §. 13.

Señor anònimo, U. està tan familiarizado con
los errores, que no puede concluir su folleto; sino
despidiendose con una solemne heregia: hè aqui lector
mio sus palabras en la nota 5. » Los Eclesiasticos


13

no pueden tener de Jesucristo ni poder, ni autoridad,
ni dominio, ni jurisdicion en el mundo:
ellos pues, no pueden poscer legítimamente ninguna
autoridad, sino por la concesion del Soberano, de
quien todo poder debe deribarse en la sociedad. "
No tiene por que gloriarse de ser el inventor de esta
paràdoxa; por que primero que él, lo habia dicho el
herege Marsilio de Padua en su pestifera obra, defensorio
de la paz, condenada por el Sumo Pontifice
Juan XXII. El Jansenista Lavorde, condenado por
Benedicto XIV. y toda la Iglesia luterana. A esta
honrada familia se arrima el Señor anònimo: asi que
despues de tantos anatemas, como la Iglesia hà fulminado
contra ella es por demas formar una larga
impugnacion: por lo que me contento con remitir al
lector sobre esto à la Bula Autorem fidei, prop.
4. en donde està condenada como herética esta
doctrina.

En vista de esta su doctrina, no extraño que
diga que en la eleccion de una mitra, ó en la eleccion
de mitrado nada hay cosa que no esté à los
alcanses de la potestad secular: si toda la jurisdicion
y toda la autoridad exterior de una Republica dimana
de la potestad secular ¿què dificultad hay en asegurar
que Obispos y Obispados estan á los alcances
del gobierno, y nada tengan de espiritual? y ¿tiene
U. el atrevimiento de decir que en esto nada hay contra
el dogma? Oiga lo que dice el Santo Concilio
Tridentino en la Ses. 22. C. 9. » Sea descomulgado
todo aquel que digese que son legitimos Ministros
de la palabra de Dios y de los Santos Sacramentos
aquellos que no son embiados por la
autorided Canonica de la Iglesia."

Hasta aqui el P. Santa Maria bà hecho la
defensa de la Santa Religion tan altamente ultrajada
por el anònimo, y ahora và à hacer la suya. Me
acusa de que yò, ningun derecho quiero conceder á
estos pueblos: si abla de los derechos civìles, es una
maliciosa calumnia; y sinò alegue el lugar en donde
lo digo. Si habla del derecho de patronato, es verdad


14

pero en esto ¿que digo yo, mas que lo que dice
el respetable Congreso Federal, el docto dictamen de
este Cabildo Eclesiastico al P. Arzobispo, y todos los
Sàbios impresos que hàn salido á luz en este pueblo
acerca de la controversia de S. Salvador? Me acusa
tambìen de que propendo al absolutismo de los
Reyes; y por consiguiente que soy un enemigo del actual
Gobierno de esta Nacion. Podria dar gracias al
anónimo por que sin saberlo, hà formado mi apolología
sobre un crimen que se me hà imputado: se me
hà hecho pasar por un Constitucionista; y el anónimo
me presenta como un hombre reñido con la Constitucion;
pero ni unos, ni otros atinaron con la verdad.
El P. Santa Maria tiene presente la doctrina
del Apostol S. Pablo en la carta à los Romanos, à
saber que al particular no le toca arbitrar sobre las
formas de Gobierno; sino respetar, amar y obedecer
los Gobiernos establecidos. Asi lo han hecho todos los
que estàn instruidos en el verdadero espíritu de nuestra
Santa Religion: conforme à estas sagradas maxîmas,
el P. Santa Maria era amante de la Constitucion
quando el Rey y su Nacion la eran; no la quíse,
quando el Rey y la Nacion la desecharon: y la
ama, la aprecia y la obedece aqui, por que la Nacion
la há admitido y sancionado. ¡Ojalà pensaran
todos asi, que entonces vivirìan mas tranquilas las
Naciones.

Para hacerme odioso à esta inclita Nacion,
é inspirarle desconfianza acia à mi persona, me presenta
como español y afecto à los Reyes de España,
no sè si este buen hombre tiene algo de español,
por que à tenerlo, no miraría como un crimen haber
nacido en España: ¿hà hecho él tanto bien, como
hàn hecho à estos benemeritos Pueblos los Españoles,
que él y otros han conocido? Loor eterno al
agradecido Gobierno de este Pueblo que hìzo presente
al mundo los buenos servicios en obsequio de la humanidad
del Ciudadano José de Urruela. Si Señor
anònimo, soy español; pero soy tambien cristiano por
la gran misericordia de Dios, y como tal, sigo aquella


15

sagrada maxîma del apostol S. Pablo, que nos
manda amar, respetar y obedecer à las potestades que
nos gobiernan en la tierra en que nos hallamos, y tomar
el mas vivo interés en las prospiedades de la
tierra en que vivimos = Si quis suorum et maxîmé
domesticorum curam non habet, fidem negavit, et est
infidele deterior =

¿Y que pecado es querer bien à los Reyes
de España, como personas privadas, y como se puede
y debe querer à qualquier Rey extranjero, sin atentar
directa ni indirectamente cosa alguna contra
la Republica ni sus leyes? ¿Sabe U. la doctrina
cristiana? ¿y esta no nos manda en el cuarto precepto
honrar á todos los superiores en dignidad?
S. Pablo, ¿no nos manda que rogemos à Dios por
todos aquellos que insublimitate sunt. ¿No nos manda
la Religion honrar y respetar à todos los que
gobiernan el mundo, aunque no sean superiores nuestros,
por que al fin son Ministros de Dios, que sirben
à este Señor en el gobierno de la tierra? =
Vease à Santo Tomas secunda secundæ qüest. 102.
art. 2. ad secundum.

Los pasos que U. dà en esto. Señor anònìmo,
son, no solamente irreligiosos; sino antipolicos, y
para que U. se desengañe, oyga al gran politico Saabedra,
empresa 22. » No solamente hà de castigar el
Príncipe las ofensas contra su persona, ò contra
la Magestad hechas en su tiempo; sino tambien las
del Gobierno pasado, aunque haya estádo en poder
de su enemigo, por que los exemplos de inobediencia,
ò desprecio desimulados ó premiados, son peligros
comunes à los que suceden. La dignidad siempre
es una misma, y siempre esposa del que
la poseè, y asi hace su causa quien mira por su honor,
aunque le haya viòlado antes"

Me presenta como un ignorante por que hé
dicho que el patronato no estubo anexô à las tierras
de la América: amigo mio, lo seré; pero nuestra cofradia
es muy numerosa, y solatium est miseris multos
habere sodales.
U. si que no há entendido ni la


16

pregunta ni la respuesta del Catecismo: la pregunta
y la respuesta del Catecismo, ruedan sobre esto: hay
Patronato Real, y Patronato personal: Patronato Real
es, él que està anexô à alguna propiedad, ò fundo,
y este pasa, à quien pasa el fundo ò la propiedad:
Decia el Ciudadano Menendez que el Patronato estaba
anexô à las tierras de la Amèrica, y que habiendo
estas pasado aora à la Nacion Americana, pasò
con ellas el patronato: la respuesta hà sido, que el
patronato nunca estubo anexô à las tierras de la
América, como el que està anexô à algun fundo, para
que pase à la Nacion americana, à quien hàn pasado
estas tierras; ¿ y que tiene de nuevo esta respuesta?
¿Hay algun sabio juicioso americano que diga
lo contrario? ¿No es este el modo comun de hablar
de los Doctores?

Aqui pudo tener parte la ignorancia; pero
en lo que sigue la malicia. Dice que yo niego todo derecho
à la Nacion Americana, hasta el de tuicion,
reconocido por la Asamblea nacional; impostor ¿en
que parte del Catecismo, ó en que otro papel mio
niego los derechos de esta incluìta Nacion? ¿como
se atreve U. à decir que le niego hasta el derecho
de tuicion quando lo estoy asegurando à la pag. 15.
y 16. del Catecismo? pero ya le entiendo; U. quiciera
un derecho de tuicion que esclavizase la Iglesia,
que la privase de aquellas grandes prerrogativas con
que la enrriqueciò su Divino Esposo nuestro Señor
Jesucristo y que le despojase de todo aquello que ella
necesita para su conservacion. En fin, siguiendo los
pasos de él impio Juliano, U. quisiera hacerla pobre
para hacerla una Esposa digna de aquel Señor que
aun tenia en donde reclinar su cabeza: tal tuicion
la aprovarà U y su cofradia; mas no la Catolica
Asamblea Nacional, ni el P. Santa Maria.

Despues que èl, y los de su cofradia hàn
ultrajado tan altamente al Soberano Congreso por
su sabia, justa y crìstiana oposicion à las novedades
de S. Salvador = Impreso del Senador Menendez,
pàginas 16. y 28. = llama la atencion del Gobierne


17

contra mi, honrandole con el dictado de imprudente,
que no preveé los males que pueden nacer de aquellas
expresiones mias, à saber; que la Mitra de San
Salvador, era un atentado sacrilego, nacido de la ambicion,
sostenido por el interès, y conservado por la
fuerza: que la ambicion del P. Delgado haya sido el
origen de esta ruidosa novedad, lo dice el sábio juicioso
informe de éste Cabildo Eclesiastico: lo dice el
impreso erudito de las notas sobre la carta del P.
Cañas, lo dice el respetable é ingenioso Cura Saldàña
en su manifiesto de Agosto de 1825. que hablando
del P. Delgado, dice asi » Todos conocian que
su ambicion de honores era à la par de sus miserias.

Que el interes sea el que sostenga este proyecto,
lo dà bastante à entender el Ciudadano Menendez
en su exposicion à la pàg. 1: lease alli el numero
1. y se verà que uno de los fundamentos que
alega para sostener el empeño de S. Salvador, es
reparar los perjuicios se siguen á aquel pais, extrayendo
las rentas exôrvitantes decimales con poco emolumento
suyo[c] Que la fuerza sea quien sostenga
ese proyecto lo saben hasta los nìños de la calle.
No resta ahora mas que dar satisfaccion à aquellas
expresiones mias: un atentado sacrilego: voy à hacerlo.
¿Sabe U. Señor anònimo, lo que significa atentado?
pues yo se lo diré atentado, segun el Diccionario
Castellano, es lo que se hace contra la jurisdicion
de los superiores: y si ésta jurisdicion ò autoridad
fuese espiritual, este hecho serà sacrilego; ¿ Dígame
U. ahora, el Gobìerno de S. Salvador, en la desmembracion
de èste Arzobispado, en el mandato al
P. Dalado que tomase posesion del nuevo Obispado
y lo administrase en espiritual y temporal, no hà
obrado contra la autoridad y jurisdicion de su legitimo
Prelado? ¿Los derechos de este Prelado, y contra
quien èl hà obrado, no son sagrados y divinos?


18

¿Que falta pues, á este hecho para que no se pueda
decir de él, que és un atentado sacrilego? Señor
anònimo, los superiores tienen derecho à que no se publiquen
sus defectos ocultos; mas quando estos son
publicos y con escandalo de otros, como sucede en
este caso, deben publicamente arguirse y reprenderse,
como enseña Santo Tomàs 2. secundæ, quest. 33.
art. 4. ad secundum.

Mas para que U. se desengañe que el Gobierno
de S. Salvador en este punto se hà desconceptuado,
vea el impreso: Apologia de los Curas y
demas Eclesiasticos perseguidos en el Estado del Salvador,
en el que hallarà U. estas expresiones = » Recibid,
no obstante, vuestra malicìa é injusticia las
mas expresivas gracias de nuestra parte "Lea U. las
crudltas notas sobre la carta del P. Cañas, y alli verà
U. lo siguiente » El abuso de la lidertad que hà
cometido el Congreso de S. Salvador, ataca el deposito
de la fé, encargado al P. Arzobispo "Lea
U. al juicioso Indicador de 1. de Agosto de 1825.
y verà con que negros colores retrata y ridiculiza al
P. Delgado y à todos sus aduladores. ¿Mas à que
es aglomerar testimonios quando el respetable Congreso
Federal reprueva este su proceder.?

El anonimo no se contenta con atacar al P.
Santa Maria; sino que embuelve tambien à su comunidad
con él, acusandola de su resistencia à la alcabala
sobre los frutos de su consumo: Señor anónimo
si mi comunidad no tubiera mas respeto à las leyes de
la Iglesia que él que le tiene U. mi comunidad desde
luego hubiera asentido à la dicha contribucion, por
que no es el interès el que le movió à la dicha resistencia,
sino el temor de ir contra ellas ¿U. hà visto
lo que la Iglesia hà determinado acerca de esto?
¿U. hà visto el Cap. Non minus Decret, lib. 3. tit.
49 en donde se determina el modo de concurrir la
Iglesia à las necèsidades del Estado? ¿U. hà visto
el Cap. Clericis laicos de Bonifacio VIII. en el 6.
de los Decretales, lib. 3. tit. 23. en donde prohive
bajo pena de excomunion mayor, ipso facto incurrenda


19

condesender con estas imposiciones, sin las condiciones
que allí señala? Por ultimo ¿hà leido U.
un Decreto de la sagrada Congregacion dado en 18.
de Septiembre de 1629. en donde dice » Que el
Eclesiastico que consiente en las tales imposiciones incurre
en las censuras puestas contra los que violan
la immunidad Eclesiastica? Pues amigo mio, si U.
bebe las excomuniones como agua, mis hermanos las
temen mucho; por esto hàn hecho la resistencia que
U. acrimina en ellos: y asi despues que el Gobeirno
convino en que auxîliasen á la Nacion en el modo
que la Iglesia les permitia, se hallanaron con gusto á
pagar todo aquel importe, y estan prontos à auxîliar
en lo mas que puedan, observadas las leyes de una
justa distribucion.

Acordandose este buen hombre de quanto nuestro
Señor Jesucristo nos recomienda la paz, se conmueve
contra mi, por que la conturbo con mis escritos,
y aun llama la atencion del Gobíerno para que
me imponga un rigoroso silencio; pero la paz que desea,
es aquella que propuso el lobo al inconsiderado
pastor. » ¿Para que tanto gasto, le decia, en mantener
estos perros? ¿no es mejor que vivamos en paz
los dos, que te desagas de ellos, y ahorremos estos
gastos? Creyole el inconsiderado pastor, y asi que el lobo
se viò sin los perros, arremetiò al ganado, y devorò
las obejas. Asi, este clama para que el Gobierno
modere estas disputas, ¿mas para que? para que
callando los defensores de la verdad, él, y otros como
él, puedan estender à su salvo sus errores. Si pues
U. amigo mio, quìere de veras la paz, deponga las
armas: deje de hablar tan descaradamente, él, y otros
como èl, contra la Santa Religion, que abrazò este
Catolico Gobierno, y verà en mí un profundo
silencio.

Me acusa de que niego à la Republica la
facultad de ìmponer contribucìones: ¿y no nos dirà en
que parte? El decir que los Reyes de España tenian
derecho à los tributos ¿es decir que esta Nacion, despues
de su ìndependencia, no puede imponerlos? Tan


20

lejos de esto, que es mas bien asegurarle estos derechos
¿por que los Reyes de España podian imponerlos?
por que se reputaban por soberanos de estas
tierras: pues los tributos, como dice S. Pablo en su
carta à los Romanos, son un protestativo de la sugecion
à las Supremas Potestades. Pasó esta Nacional
tango, de Soberana, y asi el atribuirse esta potestad à
los Reyes de España en el tiempo que gobernaron
estas tierras, es asegurarla à esta Nacion en la época
presente.

Asi como en esto me calumnia injustamente; me
calumnia tambien de que yo niego la Soberania de los
Estados representados en sus Congresos: ¿Asi se abusa
de la confianza publica. Señor anónimo? ¿en que
parte del Catecismo digo esto? ¿acaso el no reconocer
autoridad en el Congreso de S. Salvador para desmembrar
Obispados, instituir Obispos, ponerles en posesion
y mandarles que exerzan el ministerio episcopal
sin anuencia de la Silla Apostolica, es no reconocer
la Soberania Nacional? Si asi es; me glorìo de pensar
como tantos Sábios de esta Corte, que hán pensado
del mismo modo: y sobre todo, como el Sàbio
justo y equitativo Congreso Federal que no reconoció
tales derechos en aquel Gobierno: quanto en esta materia
hacian los Reyes de España, lo hacian por que
la Silla Apostolica los habia autorizado para ello; y esta
¿autorizó hasta ahora al Gobierno de S. Salvador
para esto? Señor anónimo, mire siquiera por su honor.

¿Y que culpa tendràn las otras respetables
comunidades de este Pueblo en los aciertos, ò desaciertòs
del P. Santa Maria para que el anònimo les saque
tamiben al vaile? = » Los frailes, dice, se resistieron
à jurar la Constitucion Federal: se resistieron à pagar
los derechos al Estado, la independiencia
absoluta de la Iglesia, niegan al Estado la inspeccion
sobre las doctrinas que enseñan, sobre sus
procedimientos y Sobre las inversiones de los caudales
¿Y esto, que es, mas que no reconocer la
autoridad temporal?

Religiones respetables, acordaos que uno de


21

los argumentos con qne Tertuliano en su apologetics
probaya la ignocencia de los crístianos, eran las qualidades
de sus acusadores, las de este, segun su folleto,
todo el mundo puede conocer quales son; y asi
sus acusaciones son vuestra apologia; pero no por
eso debemos dexar sin satisfacion los cargos que
nos hace.

Se resistieron los Frailes à jurar los articulos
4. v 153. por que entendieron que estos en su
generalidad, como algunos querian que los jurasen,
se oponian à la mente del Supremo Congreso Federal.
Nos habia asegurado este, que separandose de España
esta Catolica Nacion, conservava con la Silla
Apostolica las mismas relaciones religiosas que antes
tenia con ella. = Indicador, 25. de Octubre de 1824·
¿Y podian conservarse ilesas estas relaciones religiosas,
echando por tierra unos puntos de dísciplina sancionados
por todas las leyes de la Iglesia, autorizados
con el martirio de un Santo Tomas Contuariense, y
acabados de sostener à toda costa por el Sumo Pontifice
Pio VII. contra los Novadores de España? =
la Iglesia» decìa el Sumo Pontifice Pio VI. en su
Breve de 10. de Marzo de de 1791. à los Obispos
de Francia, há creido siempre que la disciplina
estaba estrechamente ligada con el dogma, y que jamas
puede ser variada, síno por la antoridad Ecleciastica
"Esto sabian las Comunidades religiosas de
este Pueblo, y como por otra parte estaban seguras de
la sinceridad del Supremo Congreso, se risistieron no hà jurar
la constitucion como falsamente las imputa este calumniador;
sino solo los dichos dos articulos en toda su generalidad:
mas creyendo que su modo de pensar era el
mismo que el del Supremo Congreso Federal, la
juraron sin restriccion.

Quanto à las contribuciones, y censuras del
Clero y sus doctrinas y à queda respondido: quanto à
la independencia absoluta de la Iglesia que predican
en nada perjudican à la obediencia que se debe á
las legitimas Potestades: aquella independencia que
predicamos, y que U. tanto acrimina, es puramente


22

en materias religiosas; ¿y esta no la propone comó
una doctrina catolica el Sumo Pontifice Pio VI. en
su Breve arriba dicho? Señor mio, los Frailes saben
dar à Dios lo que es de Dios; lo que U. en su
folleto dà à entender que no sabe, y al Cesar lo que
es del Cesar. En las materias politicas son los mas
sumisos à las legitimas Potestades; pero en las materias
religiosas defienden aquella Santa libertad que les
concedió el Divino Fundador de la Iglesia. En orden
à la inspeccion sobre la inversion de los Caudales de
la Iglesia no le digo mas que lo que se dice en el
libro de las Constituciones Apostolicas Cap. 13: Oigalo
U. » Guardate: ó lego, de residenciar al Obispo,
y de pedirle cueuta de su administracion; su
residencia està reservada à Dios, que es el que puso
en sus manos esta administracion y el que le
honró con un Sacerdocio de tanta dignidad"

Asi pues, si ellos no fuesen humildes, sino
fuesen mansos, sino fuesen humanos, sì ellos no fuesen
unos corderos que no abren su boca para quejarse, como
V. se lastima por su grande caridàd, Dios los residenciarà;
¿pero que entiende V. por estos epitetos tan
cristianos? ¿V. quisiera unos perros mudos para asi devorar
con seguridad el ganado? ¿V. quisiera unos hombres
indolentes en la causa de Díos para asi estender
con seguridad sus erròres? ¿V. en fin quisiera unos
hombres humanos que se familiarisasen con las escandalosas
novedades de estos dias? Pero amigo mio Pastores
y Sacerdotes de este caracter, no queiera Dios que V.
los halle.

Este hombre parece otro Don Quixote que en
todo estaba viendo malandrines, y no eran mas que molinos
de viento. Si la potestad seculàr no puede inspeccionar
las doctrinns religiosas, si no puede residenciar las
funciones sagradas de los ministros del santuario, y si el
estado no tiene derecho para pedirles cuenta de la ínversion
de los caudales de la Iglesia; ya le parece que estan
asomando por todas partes revoluciones. Señor mio, los
ministros de un Dios de paz, no pueden formar planes
de guerra sino degenerando de su estado. El honor, la


23

distincion, y la estimacion que las naciones hacen de
los eclesiasticos, no perjudican ni à la paz, ni à los intereses
del estado; antes bien aseguran sus felicidades y
y sus dichas, como decia el Calbinista Ingles Alexandro
Rox:„ Todas las naciones, decia, han tenido gran
cuidado de provistar y honrar à los sacerdotes, por que
el desprecio del sacerdocio trae consigo el desprecio de la
Religion; el desprecio de la Religion trae consigo el ateismo;
el ateismo, la anarquia, y la anarquia la desolacion."

Con esto, lector mio, hé concluido esta mi
apologia: ¿y de que expresiones me valdré para finalizar
este asunto? de aquellas mismas de que se
vale mi impugnador para hacerme odioso á esta incluita
Nacion. Autoridades constituidas, Ciudadanos
amantes de la patria, velad por que este hombre và
à barrenar todas vuestras felicidades: ya veis su empeño
en arruimar la Religion Santa que hemos juradoy
arruinada esta, ¿que felicidades puede prometerse
una Republica? [3] » Las instituciones mas sàbias decia
el gran politico Saabedra, empresa 24. y la justicia
armada con las leyes, que son las Columnas que
sustentan el edificio de la Republica, serian columnas
en el aire, sino asentasen sobre la base de la
Religion, por que esta es la que autoriza y dá vigor
á las leyes: ¿que fé habria en los contrates? ¿que
integridad en la administracion de los bienes? ¿y
que seguridad en las vidas, si ademas de estas leyes
visibles no hubiese otra invisible, que interiormente
estubiese amenazado al delinquente? Es tan necesario
este témor en las Republicas, que hà muchos
impios pareció invencion politica la Religion: siendo
pues la Religion, concluye este gran politico, el alma
de las Republicas, procure el Principe conservarla
"Y en vista de esto, ¿quien mira por vuestras
felicidades? ¿el P. Santa Maria que toma la
defenza de la Religion, ó el anònimo que parece forma
empeño en destruirla? El Señor le abra los ojos
para que conozca sus yerros, y los llore en tiempo
que le puedan aprovechar estas làgrimas.


24

NOTAS.

 [1] No por eso piense el anònimo que el
P. Santa Maria desconoce las Autoridedes Civiles; las ama,
las respeta, las obedece, y esto no por el temor de la pena,
sino por el dictamen de su conciencia, pues que en ellas
vé unos ministros de Dios que sirven à la Divina Magestad
en el gobierno del mundo, como dice S. Pablo en
la carta à los Romanos C. 13: mas estas Soberanas
Potestades saben dar à Dios lo que es de Dios, y al Cesar,
lo que és del Cesar: de Dios és, que ellas con sus
Pueblos estén sumisas en lo espiritual à las leves de la Iglesia
y del Cesar es, que el Pastor con su rebano le esten
sugetos en lo temporal y en lo politico = Concilio de
Trosley celebrado en 909.

 [2] Al anónimo sin duda que se le olvidò, ó
no aprendido la doctrina cristiana, por que sino, hubiera
visto en ella que la pobreza que Jesucristo puso como
fundamento de su Santa Religion no es la pobreza real;
sino la de espiritu, como dice la primera de las Bienaventuranzas.
= Bienaventurados los pobres de espiritu por
que de ellos es el reino de los Cielos. Lo suficiente para
la vida, y estado de cada uno, para con ello servir à Dios;
licitamente se apetece dice el gran P. S. Agustin.=
ad Provan Epist. 130. C. 6. el 7. = Se conserva quando
se tiene y se pide à Dios cuando falta.

 [3] Es cosa evidente decia, el gran Constantino,
= Eusevío lib. 10. C. 5. = y comprovada por dilatada
esperiencia que el desprecio de la Religion en la
que se dà el debido obsequio à la Divina Magestad hà
expuesto à gravisimos peligros la Republica; y que su exacta
observancia hà sido al hombre cristiano el principio
de su prosperidad y generalmente à todos los mortales el
origen de una constante felicidad.


25

ANALISIS
de los errores que contra la Religion
Catolica, Apostolica Romana,
contiene el impreso
= Aviso
oportuno à las Autoridades y al
pueblo, y censura de cada uno
de ellos.

Primero: La proposicion que à la pàg. 1.
dice: »que la razon natural es el verdadero antidoto
contra las falsas doctrinas, dictadas por el orgullo
la codicia y la ambicíon de muchos hombres que hàn
creido deber mantener al pueblo en la ceguedad
para poder conducirlo con facilidad à la servidumbre
cel. "si habla de las doctrinas pertenecientes à
la fé, coincide con el error de los Maniqueos = S.
Agust. lib. de util. cred. C. 1. = y con el de los hereges
que desprecian el magisterio de la Iglesia = S.
Agust. Epist. 118. al. 56. C. 5. Contraria à la profesion
de la fe; y al Concilio Tridentino Ses. 4· y asi
herètica. Si habla de materias de Religion, aunque no
scan dogmaticas; contraria à la Bula de Leon X. inter
solicitudines
, y al Tridentino Ses. 4. en cuyas determinaciones
se manda que la aprovacion de las doctrinas
religiosas sea privativa de los ordinarios, y no de
los presumidos filosofos y razonalistas.

Segunda: La proposícion que à la misma
pàgina dice: »Es una verdad politica que la autoridad
debe ser una é indivisible; y que en donde no
se observe esto, los Gobiernos no pueden ser justoscet.
"Si habla de la Autoridad Civil; contraria al
sistema de gobierno, que adoptò esta Nacion, dividiendo
los poderes: si quiciere decir que en una Republica


26

no debo haber mas que una autoridad de quien
dependa lo politico y religioso; contraria à la Sagrada
Escritura; San Juan, C. 20. V. 1. Hechos Apostolicos,
C. 20. V. 28. Condenada por el Tridentino
Ses. 6. Can. 20 Ses. 7. Can. 8. y Ses. 25. = y reprovada
por la tradicion de todos los siglos de la
Iglesia = por esta parte, herética = blasfema; por que
hace à Jesucristo Autor de la division de estas dos autoridades,
causa de los males de los Estados, é ìnjuriosa
à este Catolico Gobierno que admitió esta division
de poderes, admitiendo la Religion Apostolica
Romana por la Religion del Estado.

Tercera: La proposicion que à la misma pàgina
dice: » Ser el mayor absurdo el decir, que en
un Estado puede haber una potencia absoluta é independiente
de la potencia civíl cet. "Si habla de
la potestad de la Iglesia en materias espirituales; condenada
como contraria à la doctrina Catolica por el
Suma Pontifice Pio VI. en su Breve à los Obispos de
Francia año de 1791: reprovada por todos las Santos
Padres, y aun por las sumas Potestades Civiles,
como puede verse en el impreso desengaño religioso
á la pàgina 21. y 23

Quarta: La proposicion que en la misma pàgina
dice: » que Jesucristo estubo sugeto à las potestades del
siglo "Si quiere decir que este Dios hombre estubo
sugeto por necesidad al Cesar, por mera liberalidad
y condecendencia suya, lo mismo que en la
paga de tributo, condenada, contraria à la doctrina
Catolica en Marsilio de Padua por el Sumo Pontifice
Juan XXII. en sus Estravagantes = Vease à
Santo Tomas 2. secundæ quest. 77. art. 1. ad sec.
arg. y secundo sent. dis. 44. quest, secunda art. 2
ad prim. argum.

Quinta: La proposicion que à la misma pàgina
dice: » que las Autoridaces Civiles siempre hàr
estado en posesion de conceder ó negar la lìbertad
de exercer un Culto, qualquiera que sea, en su dis
trìto, y mucho mas de nombrar á sus funciona
rios "quanto à la 1. parte, si en esto entiendeque


27

las Autoridades Civiles son libres en elegir la Religion y
culto que quieran, herética por que se opone inmediatamente
al Evangelio = S. Marcos C. 16. V. 15. y
16. y à S. Pablo en la carta à los Romanos C. 10
V. 10: quanto à la segunda parte, si entiendo que el
nombrar Ministros del Santuario, ó dar Ministros à la
Iglesia es una atribucion propia de la Potestad Civil;
contraria à la tradicion universal de la Iglesia. = Jamin,
pensamientos Teologicos. C. 8. § 11. = A San
Pablo en la Carta à Tito C. 1. V. V. y condenada por el
Tridentino, como herética en la Ses. 23 Can. 7.

Sexta: La proposicion que en la pàgina 3.
dice: » mi reino no es de este mundo, dixo Jesucristo;
y asi, ni él, ni sus Apostoles, ni sus Discipulos,
poseyeron un palmo de tierra: ahora todo lo que
toca el Sacerdote, pasa à ser del otro mundo, por
que tiene la virtud de espiritualizar todas las cosas
materiales y groseras "Si entiende que Jesucristo y
sus Apostoles ningun dominio tubieron en las cosas
que ya las Santas mugeres que seguian al Señor, yà
los recien convertidos entregaban à los Apostoles,
para proveer de ello à la nueva Iglesia de Jesucristo;
condenada, como erronea y herética por el Sumo Pontifice
Juan XXII, en la extravagante de berv. significatione
C. 4: quando à lo segundo, si entiende que
las cosas temporales, que se ofrecen à Dios, no adquieren
cierta espiritualidad que las extrae del orden
civil, y las hace en cierto modo divinas, como dice
Santo Tomas 2. sacundæ quest, 99. art. 1. = condenada
en el herege Wiclef por los teologos del Concilio
de Constanza = Labbé, tomo 16. Conciliorum,
pàg. 891. y contraria à San Basilio = Constit. Mon
C. 20. y à San Ambrosio, lib. 2. de penit. C. 9.

Septima: La proposicion que à la pàgina 4.
dice: » que los verdaderos cristianos jamàs pelearon
por terrenos ni por autoridades, ni por dineros "si
se entiende que los Prelados Eclesiasticos no deben resistir
con razones, y negarse à la usurpacion que quiera
hacerse de los bienes de la Iglesia; falsa, como
puede verse en Santo Tomas 2. secunde, quest. 43.


28

art. 8. y desmentida con la conducta de un Santo Tomas
Cantuariense en la resistencia que hiz à Enrique
III. Rey de Inglàterra por querer apropiarse de los
bienes de la Iglesia, y por cuya resistencia fue declarado
por un verdadero martir que venera nuestra Santa
Madre la Iglesia.

Octava: La proposicion que en la misma pàgina
dice: » es mucho lo que en un tiempo llegó à
defraudar la Iglesia à los Soberanos en nombre de
Dios "contraria à las promesas que Jesucristo hà
hecho à la Iglesia de asistirla hasta el fin de los siglos,
para que ni haga, ni aprueve, ni calle en lo que se
opone à la fe y à la buena vida. = La Iglesia, dice
San Agustin, Epist. 55. tolera muchas cosas por la
multitud de paja y cizañas que la oprimen; pero jamás
aprueva, jamàs hace, jamás calla en lo que và
contra la fe, y contra la buena vida; pueden algunos
de sus miembros caer en estos defectos; pero el cuerpo
de la Iglesia, siempre es justo: esta proposicion
pues contraria al Evangelio; es escandalosa, por la mala
opinion, que hace formar à los fieles do la Esposa
de Jesucristo; habla la lengua de todos los hereges que
para justificar su apostasia han recurrido siempre à la
falsa imputacion do abusos aprovados por la Iglesia.

Novena: La proposicion que à la nota 1.
dice: » El derecho Canonico, ni es, ni puede ser
mas que el relato de los privìlegios concedidos à los
Eclesiasticos por los soberanos que representan la Nacion
cet. "condenada como herética por el Concilio
Constancience, Ses. 6. y por el Tridentino; Ses.
6. Can. 20. y Ses. 7. Can. 8. por quanto en ella se
nìega à la Iglesia la potestadad do hacer leyes conducentes
para el bien espiritual de las almas.

Decima: La proposicion que à la misma nota
dice: » Si en una Republica hay dos Autoridades
Supremas y dos administraciones que tengan sus derechos
separados, la una pugnarà siempre contra la
otra; de aqui resultaran necesariamente choques perpetuos,
guerras civiles, anarquia, tirania y las desgracias
que nos presenta la historia. = Blasfemas, porque


29

siendo dogma de fé que Jesucristo es el Autor
de esta division de pobres en toda Republica Catolica,
à este Señor se le atribuirà la causa de todas estas
desgracias. = Herètica por que à lo menos duda de
estas dos autoridades; y dubius in fide hæreticus est. =
Escandalosa por que abre la puerta al desprecio de
nuestra Santa Religion, y piarum aureum offensiva
por el orror justo que causa à los verdadros fieles.

Undecima: La proposicion que en la misma
nota dice: » Que por quanto la Religion està en el
Estado, las funciones de sus Ministros, sus personas,
sus bienes, el modo de enseñar la moral, de predicar
el dogma, de celebrar las Ceremonias, y las penas
espirituales, todo debe estar sometido à la Autoridad
del Principe y los Magistrados; y que si hubiera
una Religion que estableciese lo contrario, no
podia venir de Dìos, Autor de la Sociedad "herética
por que hace á la potestad civil Juez de la doctrina
de la fè, no siendolo, mas que la Iglesia = Tridentino,
Ses. 4. y en la profesion de fé, que se hace en
la Iglesia = Anticatolica como consta del Breve de nuestro
Santisimo Padre Pio VI. à los Obispos de Francia,
año de 1791. = Blasfema por que hace à Dios de
quien viene esta independencia de la potestad civil, Autor
de una cosa mala, y por lo que pertenece á las
penas espirituales, que segun su modo de pensar, en
su imposicion la Iglesia debe de estar subordinada al
estado secular, condenada por el Trídentino en la Ses.
25. Cap. 3. de de Reform.

Duodecima: La proposicion que à la nota 3.
dice: v que los fundamentos de la Relìgion Cristiana
son la pobreza, la igualdad, el odio contra las riquezas
y los ricos cet."quanto à lo primero, si habla
de una pobreza Real y verdadera, herética por que
vuelve à renobar la heregia de los apostolicos condenada
en el tercer siglo de la Iglesía = quanto à lo segundo,
herética, por que hecha por tierra la geràrquia
ecleciastica, instituida por derecho divino= Trid. ses. 23.
can. 6.= Quanto à lo 3°. herética y blasfema, por que
Dios es el que dà las riquezas= Proverv. 1. v. 22. y de


30

Dios no puede venir cosa mala; y quanto à lo ultimo,
herética y horrible blasfemia, por que Dios, autor de
esta soberana ley, nos manda amar hasta los mas crueles
enemigos= Màth. C. 5. v. 44·

Decimatercia. La proposicion que en la misma
nota dice „Que Anania y Safira fueron muertos por
que reservaron algo de lo suyo con que vivir; que los
Apostoles no devian proveerse de lo necesario
para el dia siguiente, y que entre ellos no debia
haber primeros ni ultimos cet. "quanto à las dos
primeras partes contrarìa à la divina escritura en los
Hechos Apostolicos, C. 5. V. 4. C. 4. V. 34. y 35.
y quanto à la ultima parte, herética, por que niega
el primado de S. Pedro, reconocido en la Iglesia como
dogma de fé.

Decimaquarta: La proposioion que en la nota
5. dice: » que los Eclesiasticos no pueden tener de
Jesucristo, ni poder, ni autoridad, ni dominio, ni
jurisdicion, por que el Reyno de este Divino Señor
no era de este mundo, y que toda la autoridad que
puedan tener, les viene del Soberano, de quien todo
poder debe derivarse en la sociedad = condenada
como herética en el Tridentino, Ses. 23 Can. 7.
y en la Bula Autorem fidei propos. 2. 3. y 4.
contraria al Evangelio Joann. C. 20. V. 21. = y à S.
Pablo en Hechos Apostolicos, C. 20. V. 28. = Por
la parte que niega à nuestro Señor Jesucristo el poder
dar esta autoridad; herética, por que se opone
inmediatamente al Evangelio = S. Math. C. 28. V. 28.
y blasfemo por que degrada à este Dios hombre de
las grandes prerrogativas que le concediò su Eterno
Padre.

APOSTROFE
A LOS MINISTROS DEL SANTUARIO

He aqui Ministros del Santuario los pasos abanzados
de la irreligion, y podremos nosotros estar serénos
viendo derrivar nuestra Santa Religion, su culto y sus


31

altares, y elevando sobre sus ruinas los ídolos de Lutero,
Calvino, Epicurio, y todos sus Monstruos de impiedad?
¿Como nos mirarian las Naciones, que no
han recibido el Evangelio, mas que por unos hombres
vencidos, que nada tenian que responder, ò por unos
cobardes ó indiferentes, à quienes nada alteraban los
intereses de su Religion? ¿No descargaria sobre nosotros
aquella amenaza del Profeta Ezequiel, C. 13.
Por que no habeis hecho frente à la impìedad, ni
os opusisteis como muro de bronce por la salud de
Israel, sino que abandonasteis el campo de la batàlla
en el dia de la guerra del Señor; mi mano justiciera
descargarà sobre vosotros, y vuestro nombre no se
contarà en los fastos de Israel.?

¿Que temeis? ¿No estamos autorizados por
una de las leyes fundamentals de esta Catolica República,
para guardarla este sagrado deposito, seriamos
pues, unos criminales en la presencia de Dios, y en
la de este Catolico Gobierno, sino por nuestro cobarde
silencio, la ímpiedad adelante sus conquistas en un
Pueblo tan Catolico, tan píadoso y tan devoto. Demos
à Dios, Ministros del Santuario, lo que es de Dios,
y al Cesar lo que es del Cesar: prediquemos la paz,
la sumicion la obedienciaà las legitima Potestades; promovamos,
en quanto esté à nuestro alcanze, la felicidad de
esta dichosa Republica; pero trabajemos por conservarle el
tesoro de la Religion que es lo que ella y su Gobierno
mas aprecian.

Santo Domingo de
Guatemala Marzo
1. de 1826.

Fray José Andrés de Santa Maria,
Maestro y Regente de los estudios de
dicho Convento.


32

SATISFACCION
al comunicado del Semanario Politico
Mercantil de San Salvador
de ocho de Febrero

1826.

Luego que hé visto la portada de este Comunicado,
y que sus primeros pasos son dicterios è
imputaciones falsas contra el P. Santa María
con otras groserias, que hacen muy poco honor
a este Proximo; presumí, que esta nube seria
como aquellas del Apostol S. Judas, que llama
nubes sin agua, y que todas se resuelben en viento:
no me engañé en mis càlculos, por que todas sus
razones tienen mas de apariencia que solidez.

Para exîmir de la nota de cismaticos à los
autores de las novedades de S. Salvador, recurre
pasaje de S. Cipriano en la oposicion al Papa
San Estevan sobre la consabida materia de la rebautizacion,
hasta que un Concilio general terminase la
disputa; sin que por esta resistencia fuese cismatico;
ni perdiese por ella ser un verdadero martir de Jesucristo,
ni verse colocado en los altares.

Antes que pasemos à dar la disparidad, quiciera
saber si este Proxîmo computa por necesaria la
resolucion de toda la Iglesia pata ser uno cismatico, como
parece lo dà à entender, y entonces ¿que dirà á
lo de la Iglesia de Vtreq, declarada cismatica por la
Silla Apostolica, no obstante que ningun juicio de la
Iglesia universal sentenciò esta causa? ¿No es el Sumo
Pontifice el centro de la unidad, con el que el no està
unido, està fuera de la Iglesia? Señor Proxîmo,
me dà mucho en que pensar esta su doctrina: me parece
que huele mucho à Jansenismo, por que esta


33

buena familia para burlarse de las censuras de la Silla
Apostolica, pide un consentimiento de la Iglesia
universal, para ser el delinquente excluido de ella; y
quien sabe si en U. serà una obra abanzada para eludir
los rayos futuros del vaticano? Hecha esta advertencia,
pasemos à dar la disparidad.

San Cipriano tenia de su parte todas las Iglesias
de Africa, y muchas de la Asia: San Cipriano
tenia en su abono muchos doctisimos Prelados y algunos
de ellos Santos: la qüestion de San Cipriano
era sobre una materia controvertida entonces en toda
la Iglesia de Dios; y apoyada en tales razones que
el mismo San Agustin decia de si, que hubiera pensado
asi, si la autoridad de un Concilio general no le
hubiese asegurado lo contrario: en fin, el error de San
Cipriano fué un error involuntario en fuerza de las razones
poderosas que le asistian.

Pero San Salvador, ¿que Iglesias tienen que
le sigan? todos le abandonan. ¿Que sàbios que le
defiendan? todos le condenan. ¿Que fundamentos
que le sostengan? todos le desamparan. Fìnalmente,
el empeño de San Salvador es un error reconocido
por tal por todos los que piensan con cordura, y su
perseverancia en él, como mala fe, principalmente despues
de que la Silla Apostolica acaba de reprovarlo:
ya vé U. pues proximo mio, que ni San Cipriano fué
separado de la Iglesia por el Romano Pontifice, ni su
error casi inculpable, merecia esta pena; pero San Salvador,
segun la doctrina de Jamin, se separò del cuerpo
de la Iglesia y de su cabeza, separandose injustamente
de su Obispo; y quando no estubiese separado
por una sentencia definitiva, su pertinacia en este
error, lo merece. ¿Hay pues comparacion entre el
pasage de San Cipriano y el proceder de San Salvador
en este punto?

Me admira diga nuestro Proximo que San-Salvador
ninguna ley de la Iglesia há traspasado erigiendo
un nuevo Obispado, nombrando un nuevo Obispo, y
autorizandole para que administrase en lo espiritual y
temporal: me admira digo que no vea en este proceder


34

violadas todas las leyes de la Iglesia en la presente
materia. En la presente disciplìna, ¿á quien toca
erigir Obispados, y dar Obispos mas que al Romano
Pantifice? ¿A quien toca autorizar al nuevo electo
para que exerza su ministerio, mas que à la Silla Apostolica?
Proximo mio, mas que á U. le pese, esta es
la doctrina catolica, sancionada por el Concilio Tridentino
en la Sesion 24. C. 1. De reformat. En la Ses.
23. Can. 7. y en Bula del Sumo Pontifice Pio VI
à los Obispos de Francia, dada en Roma, à 13. de Abril
de 1791. Con que en esto, amiguito mio, se hà equivocado
U. muy mucho, y se hà equivocado tambien en aquella regia
del derecho que alli alega para justificar este atentado.
= Lo que no es licito en la ley, la necesidad lo
hace licito.

¿Le parece à U. que este axîoma del derécho
tiene lugar en todas las leyes de la Iglesia!
¡Ah! y que puerta tan grande abre U. á la relaxacion
de la Santa disciplina! Ay Proximo mio, leyes
tan sagradas en la Iglesia que no admiten esta excepcion:
tal es, la que reserva à la Silla Apostolica la
ereccion de Obispados y nombramientos de Obispos:
y para que U. se desengañe, lea la Bula arriba citada,
y alli verà, que por ninguna necesidad que hubiese,
permitió aquel Sàbio y virtuoso Pontifice que se
alterase esta ley. = He aqui sus palabras » Hemos
mandado al Cardenal de Lomenie, decia, que no llegase
al fatal extremo de instituir nuevos Obirpos con
ningun pretesto de qualquiera necesidad "= Habla
de los Obispos nombrados por la Asamblea revolucionaria
Francesa = » pues aqui se trata de un derecho
que solo pertenece à la Silla Apostolíca, segun las
difinisiones del Tridentìno "¿quiere U. verlo mas
claro? ¿que necesidad habia para que San Salvador
se arrojase à una determinacion tan extraña, pudiendo
dentro de pocos meses, recurrir à la Silla Apostolica
para esta nueva ereccion y nombramiento de Obispos?
entre tanto, ¿no pudiera el Metropolitano gobernar
aquella parte de su Obispado? Si no prosiguió en su


35

visita ¿por que hà sido sino por sus enfermedades?
Asegurele ahora aquel Gobierno la expedicion de sus
facultades y la seguridad de su persona, y verà si và
à cumplir con su Santo minìsterio. Ya ve U. que
este su segundo fundamento, es tan fallido como el
primero: ahora vamos à ver, si el P. Santa Maria,
tubo, ó no tubo razon en decir lo que hà dicho acerca
cerca de evitar ò permitir los escandalos.

Hay materias en que se debe dejar á lo-Pueblos
en sus practicas, y no perturbar sus conciencias:
estas son aquellas en que no se controviene à
ley alguna, ni se faborece al pecado: el hombre tiene
derecho à que nadie le perturbe en lo que la ley no
le prohibe; pero hay otras, en que peligra su salvacion
si se les dexa en su errada creencia; tal es los
que pasa con los Pueblos de San Salvador. El P. Delgado,
no tiene verdadera jurisdicion espiritual, y no teniendola,
todas las confesiones hechas con los ministros
expuestos por èl son sacrilegas. El P.
Delgado no puede poner Curas, y por tantolos
matrimonios que autorizen los puestos por él,
son nulos. El P. Delgado, no tiene autoridad para
dispensar en los impedimentos dirimentes del matrimonio,
y por tanto, las dadas por él, son de nìngun valor.
Todo esto, cede en grave perjuicio de aquellas
almas: y en este estado de cosas ¿serà licito dexarlas
en su errado modo de pensar con el pretesto de
no inquietarlas? Valgame Dios Proxmo mio, que
filantropico es U.! San Pablo era mas humano que U.
y con todo eso, no temia ofender à los de Galacia,
llamandoles insensatos y fascinados, para sacarlos de sus
errores. San Pablo era mas amante de la quietud y
sosiego de los hombres que U; y con todo eso, no
temia contristar à los de Corinto para corregir en ellos
unos males que acaso eran menores que los que padecen
los Pueblos de San Salvador. Una tal condescendencia
y compasion, como la que U. pide para aquellos
Pueblos, es una prostitucion de los sagrados deberes
de la Religion, y una piedad cruel. ¿ No sabe U-que
el precepto de la correccion fraterna obliga bajo


36

pecado mortal, aunque el Proxîmo se resienta de ella,
quando està en grave necesidad, como lo està en el
caso presente? oiga lo que dice el gran Padre San
Agustin en la Epistola 210. Por que desagrade nuestro
desengaño, no es licito permitir, que nuestro hermano
corra seguro a la muerte. Sino advirtieses al pecador
su peligro, dice el Señor por su profeta
Esequiel, él morirà en su pecado; y yo en ti vengaré
su Sangre.
Esta paz que U. pide, es una paz
falsa, decia el gran Padre San Cipriano, peligrosa
para los que la dàn, y dañosa para los que la reciben.
¿A quien no causa orror y admiracion el oir,
que por no inquietar à tantas almas se les hà de dejar
vivir en el pecado con tan manifiesto peligro de
su condenacion? Yo aseguro que si à nuestro proximo,
al P. Delgado, y à los causantes de tantos males
les tocasen los azotes que nuestro Divino Redentor
hà padecido para que no se le perdiesen, no serian tan
indulgentes con ellas.

Es una verdad Catolica, que en tal estado
de cosas obliga el precepto de la correccion fraterna,
y que bajo pecado mortal se debe desengañar à aquellos
pueblos: y este desengaño, ¿aquienes obliga? atendida
la necesidad, á todos, dice Santo Tomàs, secunda
secunde qüest. 43. A. 7. pero atendida la obligacion que
les impone su oficio, obliga principalmente à los Prelados:
yo soy uno de estos todos; y luego por que se
me acrimina que desengañe aquellos pueblos inocentes
y dignos de mejor suerte? El P. Arzobispo es su
Pastor, y luego, ¿por que se le ultraja tan descaradamente
quando el silencio le haria reo delante de
Dios de la perdicion de ellos? Proximo mio, reflec,
xîonelo bien, mientras que voy à darle otros desengaños.

Extraño mucho que este Proximo para confirmar
aquellas sus falsisimas proposiciones: La Iglesia en
todo tiempo hà empleado mas zelo por evitar los
escandalos de sus hijos, que por la observancia de
qualquiera de sus leyes
, se valga de la condecsendencia
de S. Pablo, circuncidando à Timeteo y de su


37

purificacion: ¿no me dirà por vida suya que leyes
hà violado San Pablo, ò suspendido en todo esto?
¿No sabe U. que tanto la ley de la circuncision, como
la de los Nazarenos estaban abolidas por la muerte
de nuestro Señor Jesucristo? = Santo Tomas, 1.
secundæ, qüest. 103 art. 4. = Con que, no violó ni
suspendió San Poblo ley alguna para evitar los escandalos,
que es, lo que U. pretende con este pasàge.
Aquellas leyes, Señor mio, estaban abolidas: eran muertas;
mas en aquel tiempo no era pecado observarlas como
unas ceremonias religiosas: asi lo hizo San páblo, y con
ello acalló á los Judios sin necesidad de violar ò suspender
ley alguna, como U. dice.

Este Proximo, fundado en su palabra nos
introduce otra nueva pruēva que le parece echa por
tierra quanto há dicho el Padre Santa Maria sobre
esta materia: nos dice que la Iglesia permitiò que unos
tales Livonenses casados legitimamente segun la ley de
Moises; pero ilicito segun el rio cristiano, permaciesen
en aquellos matrimonios por no alterar sus conciencias:
¿y nos dirá U. en donde há leido este pasaje
para asi informarse el P. Santa Maria? ¿No
sabe que al reo se le deben presentar todos los testimonios
que le condenan? ¿Fué acaso estudiado este
silencio para que no le cogiese con el robo entre las
manos? Yo bien pudiera decirle que esta es una falsedad,
por que despues de tantas que leo contra mi,
no le faborece aquella regla del derecho, = Uniusquisque
habendus est bonus, donec provetur malus
= que
faborece à todo hombre de bien; sino aquella otra que
dice = Semel semper malus, presumitur màlus in éodem
genere mali.
Pero se la admito de gracia por que al fin
U. es proximo

Permitiò la Iglesia que viviesen en aquellos
matrimonios, luego suspendiò ó deregó alguna ley por
no contristarlos !Que celestial es U.! ¿en donde
està esta ley? ¿No sabe U. que es sentencia de muchos
y gravisimos autores el que el matrimonio contraido
en la infidelidad, pasa à ser sacramento, convertidos
en la fé, y bautizados los consortes? = Ferrar.
verb. matrimi. art. 1. n. 20: y pasando à ser sacramento,


38

la Iglesia que tiena que hacer con ellos?
Pero demos caso que no sea verdadera esta sentencia
¿queria que se volviesen à casar? y en donde esta la
materia para este nuevo sacramento? no està la
tradicion de los cuerpos de los contrayentes?
estos no havian perdido el derecho cada uno sobre
su cuerpo por el primer matrimonio valido?
Mulier potestatem sui corporis non habet, vir; ei rir,
sui corporis potestatem non habet, sed mulier
. = Primæ
ad Corinth C. 7. = La Iglesia pues, no pudo por menos,
que dexarlos en aquellos matrimonios, sin que
por esto violase ó suspendiese ley alguna; asi es que,
este pasaje nada proeba mas que la ignorancia de nuestro
Proximo.

No puedo decir à lo que se reducia el disimulo
de Inocencio I. con el clero de España, que és
su tercer fundamento, por que este buen hombre es
tan avaro de sus luminosos conocimientos que no nos
quizo decir, ni à lo que se reducia, ni en que lugar
se hallaba; pero sea lo que fuere: esta condescendencia
no seria qué se atropellase por unas confesiones y
comuniones sacrilegas; que se continuase en unos matrimonios
insestuosos y nulos, y que se viviese tranquilamente
en un peligro de perdicion eterna; qual és la
condescendencia que pide este Proximo de nosotros para
los Pueblos de San Salvador: El P. Santa Maria
no niega que entre las leves de la Iglesia, hay algunas
que pertenecen al decoro y aun à la mayor perfeccion
del cristianismo, y en estas en algunos casos,
tiene lugar la indulgencia; pero hay otras, en las que
se atraviesan los intereses sagrados de la Religion, y
en estas, la Iglesia persevera inmovil, à pesar de todas
las amenazas y escandalos de los estraviados. ¿Que
resistencia no hà hecho el Venerable Pontifice Pio VI.
à la Asamblea revolucionaria en un asunto semejante
al en que estamos?

¿Que oposicion no hizo el Santisimo Padre Pio
y. à las pretenciones inìquas de Bonaparte y à las de
los nobadores de España? Todo esto era acerca de
unas leyes disciplinales, que, aunque graves, no equivalen


39

à la conservacion del derecho de Primado, que es
à lo que se ordenan las leyes del Obispado.

Por otra parte el Romano Pontifice pro tempore
exîstente
es un conservador de los derechos de la
Santa Sede; el dar Obispos à toda la Iglesia Catolica
es un derecho de aquella sagrada Silla como enseña
el Tridentino en la Ses. 24. y el que está encargado
de los derechos de otro no puede desentenderse de
ellos por evitar los escandalos. como enseña Santo
Tomas secunda secunde quest. 43 art. 8. Haga U.
ver, que las leyes en que dispensó el Papa
Inocencio I. eran de este tamaño, que estoi bien cierto
que no lo seràn; y asi nada prueba este su argumento.

Menos prueba lo que alega de Alexandro
III: este lugar aunque el Proximo no nos hizo la gracia
de manifestarlo, lo hemos descubierto en el libro
I. de las Decretales, tit. 3. C. 5. y para que todos
sepan quan importante es este pasaje para lo que lo
trae este buen hombre, daremos aqui una idea sucinta
de èl. Escrivia Alexandro 3. al Arzobispo de Rabena,
diciendole » que si alguna vez en los rescritos
de la Silla Apostolìca hallase una cosa menos arreglada
ò dura, no se turbase, por que la Silla Apostolica
en cosas de hecho, tambien puede ser engañada:
que representase à la Santa Sede, y que si sus
alegatos fuesen justos, serian atendidos."

Y esto, Proximo mio, á que viene al caso
para provar aquella su absoluta, de que todas las leyes
de la Iglesia se suspenden por evitar los escandalos?

¿Tambien por evitar el desagrado de un Obispo
se deben suspender todas estas leyes? Jansenistas
de Utreq, habeis ganado el pleito. Apóstata Talleiran
tienes razon para ensangrentarte contra el virtuoso Pio
VI. y vos venerable P. Delgado, justamente acusais
à vuestro sàbio y respetable Prelado, que por no saber
esta nueva Teologia, os inqueita en vuestra posesion:
à tales absnidos. Proximo mio, à tales absurdos
lleba esta ominosa doctrina pero lo mas gracioso
se, que este mismo Alexandro no tubo en consideracion


40

los descontentos el Rey y Reyno de Inglaterra para
suspender las leyes de la inmunidad Eclesiastica: vea
U. à Natal Alexandro, historia Eclesiastica sæculi 11.
y 12. disert. 10 C. 7.

Estas, Proximo mio, no son revelasiones que
haya fingido el Padre Santa Maria para autorizar sus
doctrinas, sino razones solidas, sacadas de las fuentes
mas limpias y originales. U. si que no hà hecho mas
que una tela de araña, como aquellos otros del Profeta
Isaias C. 59. que con un soplo se deshace Telas
araniœ texuerunt
. ¿Y no nos dirà U. que revelaciones,
y que milagros hé fingìdo para autorizar à
la Madre Maria Tereza? La Madre Maria Tereza,
Señor mio, no necesita otros milagros ni otras revelaciones
que la autorizen, mas que su vida exemplar:
tales milagros, y tales revelaciones las hè divulgado; y
hé dicho, y me ratifico en ello; que su vida és exemplar:
que es una cristiana privilegiada de Dios: y que
creo piadosamente que sus oraciones tienen mucha parte
en la tranquilidad en que vivimos. ¿Tiene U.
algo contra esto? ¿No dice U. que somos libres
en pensar, en hablar, en escrivir? pues yo lo soy en
una matiria conforme à la caridad.

Voy à concluir; pero antes quiero sacar à
U. de una duda en que està. Dice U. que no sabe
como el Gobierno no toma unas providencias sèrias
contra el Padre Santa Maria; pues yo se lo diré
El Gobierno no toma unas providencias sérias contra
el Padre Santa Maria por que és mas sàbio que U.
y asi conoce que la verdad està de parte del Padre Santa
Maria: el Gobierno no toma unas providencias
sérias con migo, por que és mas religioso que U.
y asi mira con afecto à los que defienden la religion.
El Gobierno no toma unas providencias sérias contra
mi, por que és mas justo que U, y asi conoce que
no puede castigar al que ninguna ley ha quebrantado,
y que seria cosa indigna y muy agena de su
alto y noble caracter el sacrificar à un inocente à
los malignos antojos de unos extraviados. Ya me parece


41

que hé sacado à U. de la duda.

Por ultimo: tomaré el consejo que U. me
dà: iré al Coro à llorar, no los escandalos que yo
haya dado; sino los que U. ha dado, y los de su
cofradia: iré á llorar las ofensas, contra Religion; no
las que yo he hecho, gracias à Dios; sino las que le
han hecho U. y los de su pandilla: iré, en fin, a
pedir à Nuestro Señor, aunque indigno, que ilumine
sus entendimientos, ablande sus corazones y les
dé un don de làgrimas para llorar los males que han
hecho y estan haciendo à la Religion y à esta Repùblica
Cristiana, como lo confiesan los papeles públicos
de esta Corte y los de otros lugares. Alli aprenderé
à disimular las groserias cet. de U. y otros
semejantes, y à no contestar yà, sino à razones sòlidas,
y que merezcan respuesta, como lo advierto de
una vez.

Fray José Andrés
de Santa Maria, Maestro y Regénte
de los estudios del Convento de
Santo Domingo de Guatemala
.


[Figure]

GUATEMALA
IMPRENTA DE LA UNION AÑO DE 1826.




Rice University
Date: 2010-06-07
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